Warning: Use of undefined constant galde_enqueue_script - assumed 'galde_enqueue_script' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/plugins/galde/galde.php on line 30

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/plugins/galde/galde.php:30) in /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/plugins/qtranslate-x/qtranslate_core.php on line 388

Warning: "continue" targeting switch is equivalent to "break". Did you mean to use "continue 2"? in /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/plugins/qtranslate-x/qtranslate_frontend.php on line 497
Entrevista a Iñaki Martinez de Luna - Galde

Entrevista a Iñaki Martinez de Luna


Warning: Use of undefined constant woothemes - assumed 'woothemes' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/themes/premiumnews/single.php on line 21
Por: Inaki Irazabalbeitia

Warning: Use of undefined constant woothemes - assumed 'woothemes' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/themes/premiumnews/single.php on line 33

 

Galde 24, udaberria/2019/primavera. Entrevista realizada por Inaki Irazabalbeitia.-

Iñaki Martínez de Luna es una de las referencias más importantes de la sociolingüística vasca. Este vitoriano ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional como profesor en la Universidad del País Vasco. Anteriormente había trabajado para el EUSTAT. Ha sido impulsor y primer presidente del Soziolinguistikako Klusterra y de la revista especializada en sociolingüística BAT. Es miembro correspondiente de Euskaltzaindia y de Eusko Ikaskuntza. Ha publicado numerosas obras y dirigido importantes proyectos: HIZNET (post-grado sobre planificación lingüística), Euskararen Oinarrizko Diskurtsoaren Lanketa, y Euskararen Adierazle Sistema entre otros.
En cuanto ha sus publicaciones se pueden destacar: Euskararen transmisioa eta gaitasuna, eta aurrera begirako erronkak, The Basque language: From an unknown past to a bright future, Euskararen Oinarrizko Diskurtsoen Lanketa/Análisis de los Discursos Básicos Sobre el Euskera y La sociolingüística del euskera: del movimiento social a la práctica académica.
Es también miembro del Consejo Social de la EHU/UPV.

——-

Para comenzar ¿Cuándo podemos considerar que una lengua minoritaria está normalizada? ¿Qué querría decir eso en el caso del euskara? ¿Cuál es, en tu opinión, el punto de llegada?

Más allá de definiciones y clasificaciones formales o teóricas, una lengua minoritaria estará normalizada cuando los miembros de su comunidad puedan utilizarla con normalidad –sin costo personal o social, ni esfuerzo suplementario en la mayoría de las funciones sociales cotidianas. Evidentemente, el euskera está aún muy lejos de alcanzar tal situación. Pero es igualmente preciso reconocer que en los últimos cuarenta años ha mejorado, en general, su situación. Hay lagunas importantes quizás océanos, pero poco a poco avanzamos hacia su normalización.

Euskaraldia se ha desarrollado con la participación de miles de personas en Euskal Herria y una colaboración entre las instituciones públicas y las organizaciones sociales del euskara dignas de reseñar. Desde tu punto de vista ¿cuáles son los factores mas destacables, en lo positivo y en lo no tan positivo, de Euskaraldia? ¿Qué consecuencias se podrían extraer de la experiencia? ¿Hasta que punto son comparables las experiencias anteriores realizadas en Lasarte o Salvatierra y la Euskaraldia?

Los aspectos más positivos y destacables de Euskaraldia serían: la adecuada definición, el buen diseño y preparación de tal campaña; la colaboración habida entre movimiento social e instituciones; la amplia y acertada cobertura de comunicación desplegada; la activación social conseguida; el permitir “salir del armario” a las personas euskaltzales; la articulación de plataformas y redes de relación que pueden seguir trabajando en lo sucesivo.

La principal consecuencia a extraer es que cuando una intervención se basa en un trabajo bien pensado, bien articulado entre muy distintos agentes, y bien ejecutado, los frutos conseguidos son grandes.

Las experiencias anteriores (Lasarte, Agurain, Zuia…) respondían a la misma necesidad: buscaban activar a los euskaldunes principalmente y legitimarlos socialmente. Las dinámicas surgidas para ello, aunque eran de menor dimensión, compartían en gran medida los mismos valores y filosofía que Euskaraldia. En cierta medida, tales experiencias han sido un escalón previo, un ensayo o experimentación que han culminado en Euskaraldia. Sería provechoso en lo sucesivo, con nuevas iniciativas, seguir el mismo patrón: ensayos puntuales, evaluación de los mismos, adaptación e implementación general.

¿Cuál crees que tendría que ser el futuro de Euskaraldia?

Hay que seguir alimentando el escenario conseguido con respecto tanto a la colaboración entre los dispares agentes, como al eco y centralidad públicos alcanzados por la comunidad del euskera y para sus hablantes. Hay que proseguir en esa línea, combinando campañas masivas (como la de 2018) con intervenciones sectoriales estratégicamente seleccionadas en función de una prioridad basada en la eficiencia. Es decir, guiadas por el principio de obtener el máximo de resultados con el mínimo de recursos destinados a ello, puesto que éstos últimos (sean económicos, humanos o sociales) son y serán siempre limitados, en relación a los que se necesitan para normalizar el euskera.

Euskaraldia es comparable con las grandes manifestaciones/ movilizaciones sociales a favor de la lengua del tipo de las fiestas de las ikastolas y la korrika tan características del proceso de normalización de la lengua. Son manifestaciones que se podrían tachar de rituales. Nacieron con una vocación claramente recaudatoria, que al menos en la CAV parece una fase superada. De hecho las ikastolas de Gipuzkoa se están planteando una redefinición del Kilometroak. ¿Qué aportan este tipo de manifestaciones a la normalización del euskara?

Los rituales tienen gran influencia en la percepción y opinión públicas y siguen siendo necesarios siempre que los fines para los que surgieron permanecen inalcanzados. Pero tienen que soslayar el riesgo de quedar en meras caricaturas –expresiones de cartón-piedra de las razones por las que surgieron; es decir, no se puede mantener el ritual por el propio ritual. Para evitar el riesgo de convertirse en manifestaciones anquilosadas tienen que ser revisados y actualizados conforme a las condiciones y necesidades sociales que continuamente se van renovando. Sólo así podrán seguir teniendo amplio eco social, tan necesario para que sus objetivos sigan siendo abrazados por una amplia mayoría social; sólo así podrán seguir siendo útiles al euskera.

¿Tienen todavía razón de ser?

Sí, siempre que se adecuen permanentemente a la cambiante sociedad, pero también se hace necesario el surgimiento de nuevos modelos que respondan a otras situaciones y necesidades muy diferentes. Por ejemplo, para dar una adecuada respuesta a las nuevas generaciones que “viven” en un entorno plenamente digital. Las manifestaciones o movilizaciones convencionales no dan respuesta a esa nueva y creciente realidad.

Las políticas lingüísticas desarrolladas en la CAV durante los últimos años han tenido un éxito notable en cuanto al aumento del número de personas bilingües entre los mas jóvenes principalmente. Sin embargo el uso de la lengua no parece avanzar con la misma fuerza y velocidad. Los datos de uso no son los esperados. ¿Qué razones explican esa situación? ¿Qué tipo de medidas se deberían de tomar? ¿Cuáles pueden ser la palancas para incrementar el uso del euskara entre los hablantes?

El conocimiento de una lengua corresponde a una dimensión individual; es la persona quien sabe o no una lengua. Las políticas lingüísticas han puesto el acento en el aprendizaje, lo cual es correcto pero insuficiente. Además de impulsar los mecanismos para una mayor y más completa transmisión de la lengua (no sólo un aprendizaje a nivel meramente cognitivo, sino también de sus dimensiones afectivas, simbólicas, etc.), se necesita actuar a nivel social. La utilización de la lengua se sitúa en una dimensión micro-social: en las relaciones con otras personas, en las distintas redes de relación (familia, estudios, trabajo, amistades, tiempo libre…) en las que nos desenvolvemos. Para que una lengua sea utilizada, esas redes han de ser transformadas. La lengua hasta entonces habitual y posiblemente única ha de hacer sitio –parcial o absoluto a la lengua en recuperación. Esas redes tienden a funcionar por inercia, conforme a los parámetros “de siempre”, y para hacer un lugar a la lengua emergente han de ser radicalmente transformadas. Ello suscitará reticencias en ciertos sectores sociales, porque el cambio incomoda a quien no siente necesidad del mismo. Es una tarea de ingeniería o, mejor, de artesanía social.

El sistema educativo y la voluntad de los padres y madres han sido los impulsores principales, sin olvidarnos de la euskaldunización de adultos, del incremento hablantes de la lengua. Aparentemente el sistema de modelos lingüísticos ha funcionado, pero desde bastantes ámbitos del mundo educativo y de la euskalgintza se reclama el fin de dichos modelos y la implantación de un único modelo con el euskara como eje principal de la educación: una especie de modelo de inmersión. Los modelos trilingües se ven además como un caballo de Troya que perjudica el nivel euskara de los alumnos. ¿Piensas que el sistema de modelos actuales es todavía conveniente? Si tiene que evolucionar ¿hacia donde tiene que evolucionar? ¿Cómo lograr que al final de la educación obligaría los alumnos y alumnas tengan un nivel adecuado de las lenguas co-oficiales? ¿Cuál es ese nivel, B2 o C1? ¿Se debería de evaluar mediante examen?

Si tenemos en cuenta que el modelo lingüístico A, con el euskera como mera asignatura, en 2017 congregaba en la Enseñanza Primaria de la CAPV a un 4 ó 5% y en la Enseñanza Secundaria a un 9-10%, el problema no son los modelos lingüísticos, que proporcionan un grado de libertad para las distintas sensibilidades de nuestra sociedad.

El problema radica, de una parte, en que el modelo D, de inmersión en euskera, no garantiza que el alumnado finalice como bilingüe equilibrado (respecto al castellano) la enseñanza obligatoria; es decir, con similar competencia y habilidades en las dos lenguas oficiales. La amplia extensión de ese modelo ha sobrepasado la capacidad y preparación de las familias, de los centros y de los entornos sociales inmediatos, para trabajar colaborativamente en la euskaldunización plena del “nuevo” alumnado, con escasos referentes e inputs sociales en euskera.

Por otro lado, vivimos en una sociedad multilingüe, donde asumimos que también el inglés principalmente, pero no únicamente nos es necesario. La pregunta es inevitable: ¿Cómo enseñar con suficiencia tres lenguas, si el sistema educativo no garantiza actualmente a todo el alumnado la plena adquisición de dos? No soy experto en el tema, pero es sabido que hay nuevas iniciativas que intentan impulsar un nuevo modelo de enseñanza de las lenguas (translanguaging, etc.). Pero, además de explorar nuevos modelos en glotodidáctica, la sociedad tiene que cambiar la consideración que contrapone la enseñanza de unas lenguas a la de otras (ej.: más euskera = menos inglés / más euskera = menos castellano /…). Las lenguas que, sea por motivos identitarios o sea por motivos pragmáticos, sentimos necesitar tienen que contar de un clima de aceptación generalizado que permita crear las condiciones educativas y sociales que posibiliten su adecuada adquisición.

Por tanto, tenemos que transformar tanto los modelos pedagógicos para el aprendizaje de las lenguas, como nuestra concepción de las mismas. Pero, además, también tenemos que buscar una respuesta para preservar la riqueza cultural y lingüística que nos han traído las nuevas migraciones. Ese es otro elemento que, consciente o inconscientemente, habitualmente soslayamos.

Otra crítica habitual desde la euskalgintza se refiere que las leyes y normas que sustentan el proceso de normalización tienen mas de tres décadas y que no se adaptan a la realidad de la sociedad de hoy: la ley 10/1982 del euskara por ejemplo. ¿Compartes tu esa visión? En el caso afirmativo ¿cuáles deberían de ser los cambios, las mejoras? ¿En qué dirección?

Las leyes, al igual que lo mencionado anteriormente sobre las manifestaciones y movilizaciones, han de adecuarse permanentemente a los cambios y nuevas necesidades sociales. Lo que sucede es que las leyes dependen del quehacer político, de sus juegos de equilibrio, de sus inevitables “perversiones”. Ello dificulta enormemente las posibilidades de revisión y adecuación.

Pero no hay que olvidar que sobre el tablero hay también otra pieza muy influyente: el votante. Si las diversas sensibilidades de voto se decantasen mayoritariamente a favor de determinados cambios en la legislación, la necesidad de captar más votos obligaría a los partidos a respaldar tales peticiones. Pero para que eso llegue a suceder, se necesita un gran trabajo de información, formación y concienciación sociales. No es sólo aunque también una cuestión de comunicación; ha de ser una tarea social más profunda que genere una toma de posiciones beneficiosa para el euskera.

Desde otra perspectiva se habla de la imposición del euskara, por ejemplo, la supuesta obligatoriedad de tener que saber euskara para acceder a la función pública. Los datos indican lo contrario. ¿Qué piensas de este tipo de discurso? ¿Qué mecanismos habría que utilizar para desactivarlo?

Propiciar el crecimiento y extensión de una posición social que rechace ese discurso es el mejor antídoto ante el mismo. Es decir, si el euskera cuenta con un respaldo generalizado en nuestra sociedad, ese tipo de discurso no tendrá futuro. Una realidad social que haga día a día más habitual la presencia del euskera y, en consecuencia, su necesidad social, es la mejor muralla ante tales ataques. No se trata de combatir su lógica discursiva (eso sería caer en su juego), sino de inmunizar a la sociedad ante el riesgo de su propagación.

Hace ahora tres años presentaste el estudio ‘Euskararen gaineko oinarrizko diskurtsoen lanketa: EGOD egitasmoa: emaitza txostena’ que realizaste en colaboración con otros sociolingüístas. ¿Qué nos puedes comentar sobre el discurso o discursos entorno al euskara? ¿Cuáles son las conclusiones más interesantes? Se habla de un suelo común (zoru komuna) ¿Cómo lo definirías?

En la CAPV hay una posición social mayoritariamente favorable al euskera, pero tibia. Por ello, normativas que impliquen un mayor grado de “obligatoriedad” o que, siendo simples medidas para propiciar un bilingüismo algo más real, sean presentadas por parte de ciertas sensibilidades como “imposición”, podrían distanciar del euskera a ciertos entornos sociales no tan minoritarios.

El mejor antídoto ante ese hipotético riesgo es generar desde y en la propia sociedad una necesidad ampliamente sentida. Si el euskera fuese percibido como “imprescindible” en el ámbito laboral más allá también de la administración pública, sería una razón tremendamente poderosa para que los sectores más tibios se inclinasen decididamente hacia nuestra lengua. Ese sería el mejor suelo común: la fuerza de la cotidianidad y del pragmatismo, mucho más consistente y contagiosa que los discursos de raíz identitaria o ideológica. Pero esa generalización de la presencia y necesidad del euskera ha de ser inducida socialmente y, simultáneamente, respaldada legalmente; no anteponiendo los cambios en la legislación, ya que ello podría provocar reacciones contrarias.

Para finalizar, partiendo de tu experiencia y conocimiento ¿Cuáles son mayores retos de la normalización del euskara? y ¿sus puntos fuertes?

En línea con lo manifestado hasta aquí, se trata de proseguir con la activación social, consolidarla y generalizar sus efectos, a partir de un diseño consensuado, coordinado y estratégicamente pensado. Como es bien sabido, el futuro de una lengua depende principalmente del compromiso y de la actuación de la propia comunidad lingüística en torno a la misma, incluidas las generaciones más jóvenes. Por ello, un ámbito emergente y que requiere especial atención es el digital. Una de las condiciones precisas para que una lengua alcance la normalización es su vitalidad digital; esa ha de ser una de las prioridades a impulsar urgentemente. Si nos retrasamos en ese campo, si perdemos el tren de la digitalización, también perderemos para el euskera las nuevas generaciones, aunque éstas estén plenamente euskaldunizadas.


Warning: Use of undefined constant woothemes - assumed 'woothemes' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /homepages/3/d529693199/htdocs/galde/wp-content/themes/premiumnews/single.php on line 39
Categorized |
Cultura, Dossier, Entrevista

Txema García
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
Bonill, Ecuador
Sebastião Salgado
Txema García
Fotografía de José Horna
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
"El instante decisivo" Iñaki Andrés
“JAZZ for TWO”, José Horna
Inmigrantes rescatados por salvamento marítimo
"Homenage a Marcel Proust" Marisa Gutierrez Cabriada
"El instante decisivo" Iñaki Andrés
Sebastião Salgado
Sebastião Salgado
"El mal del país" José Blanco
Sebastião Salgado
Txema García
“JAZZ for TWO”, José Horna
Irene Singer, Argentina
Refugiados sirios: Mujer cocinando
"El origen del mundo" José Blanco
Eugenia Nobati, Argentina
Alfredo Sabat, Argentina
Fotografía de José Horna
“LIKE”. Eduardo Nave
Txema García
"Homenaje a Federico García Lorca" Marisa Gutierrez Cabriada
Txema García
“LIKE”. Eduardo Nave
Porteadoras
"Lemoniz", Mikel Alonso

Autores