ETA en el cine. Paisaje después de la batalla

cartel-1980

“1980”

Santiago de Pablo 1, (Dossier Galde 08, otoño 2014). En un artículo que publiqué en el ya lejano año 1998 sobre la representación de la violencia vasca en el cine señalaba que “la posible desaparición de ETA podría llevar en el futuro a un mayor distanciamiento del problema y por tanto facilitar la realización de películas que, sin renunciar lógicamente a los parámetros dramáticos y cinematográficos, muestren una mayor hondura en el análisis humano, político, histórico y social de la violencia en el País Vasco”. En la actualidad, tres años después del final de la actividad de ETA, es aún pronto para determinar hasta qué punto se ha cumplido dicho vaticinio. Sin embargo, ese giro positivo en la calidad de la representación audiovisual de la violencia en Euskadi creo que empezó a ser una realidad ya en la década de 2000, coincidiendo con un cambio de rumbo en la actitud mayoritaria de la sociedad vasca con respecto a ETA.

Si hablo de un giro en la calidad es porque la cantidad de filmes sobre el terrorismo vasco ha sido mucho mayor de lo que habitualmente se cree. Aunque aún es un lugar común afirmar que ETA ha sido un tema tabú, apenas tratado por el cine español, en realidad cerca de cincuenta largometrajes, documentales y de ficción, han llevado esta cuestión a las pantallas desde 1977 hasta hoy. Si a esta cifra añadimos un número aún mayor de cortometrajes cinematográficos, de telefilmes, miniseries y documentales para televisión y de producciones en vídeo y DVD, nos encontramos con un corpus audiovisual sobre ETA ciertamente notable. No obstante, es cierto que buena parte de estos filmes no se han caracterizado ni por su calidad ni por su hondura, lo que posiblemente ha influido en que tengan escaso éxito de público.

“Todos estamos invitados”

Fue sobre todo en los años setenta y ochenta –en el contexto del politizado cine vasco de la Transición– cuando se multiplicaron las películas sobre la situación vasca, impensables durante la dictadura. Ello explica en parte la abundancia de filmes que daban una visión comprensiva o incluso proclive a ETA, que aparecía casi siempre como un inevitable producto del franquismo. Entre los cineastas que abordaron el tema destaca Imanol Uribe, que inauguró su larga carrera con El proceso de Burgos (1979). Junto a las producciones vascas, otras películas dieron también su particular visión de algunas acciones de ETA, como el asesinato de Carrero Blanco, llevado al cine por el reputado cineasta italiano Gillo Pontecorvo (Operación Ogro, 1979). En los años noventa, los cambios políticos, la búsqueda de temas más universales en el audiovisual vasco y el hartazgo de los espectadores por el cine politizado de la etapa anterior produjeron una reducción en el número de filmes, aunque siguieron apareciendo películas notables, como Sombras en una batalla (1993), de Mario Camus.

En la década de 2000 renació el interés cinematográfico sobre el terrorismo, sin duda a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997 y de las sucesivas treguas de ETA, que parecían hacer posible una visión distinta de la que el cine había dado mayoritariamente hasta ese momento. Así, en 2000 se estrenaron Yoyes, de Helena Taberna y El viaje de Arián, de Eduard Bosch. Del mismo modo que sucedió en 2008 con Todos estamos invitados, de Manuel Gutiérrez Aragón, ambos filmes daban protagonismo por primera vez en el cine de ficción a las víctimas de ETA, que habían sido meros figurantes en las películas anteriores. La misma apertura temática tuvo lugar en el documental, con producciones estimables, como Asesinato en febrero (2001), de Eterio Ortega, o Trece entre mil (2005), de Iñaki Arteta. Al mismo tiempo, la aparición de las víctimas de ETA en el cine convencional hizo que producciones próximas a la izquierda abertzale reivindicaran el recuerdo de sus víctimas, con productos habitualmente distribuidos en DVD, como Haizea eta sustraiak (2007), de Iñaki Agirre. Puede hablarse así del inicio de una auténtica “guerra de memorias”, que tiene en el audiovisual solo uno de sus campos de batalla y que seguramente continuará en los próximos años.

Lasa-y-Zabala-2014-mixta

“Lasa y Zabala”

En resumen, en estas décadas el cine ha ido evolucionando, al mismo ritmo que la sociedad, desde cierta benevolencia ante la violencia hasta posturas éticamente más comprometidas. Si las primeras producciones ponían el énfasis en las razones de los terroristas, las últimas, aun dentro de un panorama heterogéneo, han ido acercándose cada vez con más compromiso a la tragedia de las víctimas, durante mucho tiempo olvidadas por la cinematografía. Sin embargo, esta evolución no ha sido exclusivamente vasca ni solo cinematográfica: en Euskadi, la literatura y otras artes han evolucionado de forma muy semejante a la del cine a la hora de mostrar el drama de la violencia y de sus víctimas; asimismo, la diferente percepción del terrorismo a nivel internacional desde la década de 1970 hasta nuestros días ha influido también en cómo ha cambiado en ese tiempo el cine sobre las Brigate Rosse italianas o la Baader Meinhof alemana, por poner solo dos ejemplos de otras organizaciones terroristas.

Sin embargo, a pesar de esta evolución cronológica, la ambigüedad ha sido característica de muchos de los filmes sobre ETA, sin que haya una diferencia clara en el tratamiento del terrorismo entre las películas vascas y las producidas en el resto de España. Este hecho se debe en parte a que el cine, como todo producto cultural, puede ser interpretado de formas diversas y tiene un carácter más abierto que una obra historiográfica, al contar la Historia por medio de historias y de personajes concretos. Además, esa mirada ambigua es inseparable de los condicionamientos de los géneros cinematográficos empleados por los cineastas al tratar este tema, que animan a filmar muchas zonas grises, con el fin de dar entidad dramática a la trama.

Operacion Ogro

“Operación Ogro”

Las tres películas sobre la violencia vasca estrenadas en 2014 son un buen ejemplo de la diversidad de acercamientos posibles a esta cuestión. Lasa eta Zabala, de Pablo Malo, cuenta una de las acciones más conocidas de los GAL. Se trata de un filme político, que acierta al denunciar un crimen execrable (más aún al partir de quien debía haber empleado su esfuerzo en hacer cumplir la ley), pero no tanto al hurtar al espectador el contexto en que se produjo, hasta el punto de que ETA solo se menciona, casi por casualidad, ya muy avanzada la película. Fuego, de Luis Marías, es más una película de género que un filme sobre ETA, su historia o sus motivaciones. Pese al interés de su planteamiento, este thriller sobre la venganza de una víctima de ETA no llega a ser convincente, debido en parte al guión, a la puesta en escena y a la interpretación de alguno de sus protagonistas. Por último, Iñaki Arteta rescata en el documental 1980 el testimonio de las víctimas olvidadas de los tiempos de plomo, al ser el año que da titulo al filme aquel en que más asesinatos cometió la organización terrorista. 1980 es un producto necesario y notable, que acierta más al mostrar el lado humano de las víctimas y la necesidad de resarcirlas que al explicar la ideología de ETA o las supuestas razones de su sinrazón.

Con sus aciertos y errores, la cosecha cinematográfica de este año –a la que hay que sumar varios filmes más pendientes de estreno o en rodaje– indica que la historia de ETA, tras el “cese definitivo de su actividad armada”, todavía seguirá llegando a las pantallas. Y es de esperar que llegue con películas que, desde la libertad creativa de sus autores, nos ayuden a recordar lo que de verdad ha ocurrido en el País Vasco en las últimas décadas. 2

“Yoyes”

Notes:

  1. Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco
  2. Para conocer con mayor profundidad esta cuestión puede consultarse Santiago de Pablo, The Basque Nation On-Screen. Cinema, Nationalism, and Political Violence, Reno, Center for Basque Studies-University of Nevada, 2012. Previsiblemente, la versión española de este texto llegará a las librerías en 2015.

Categorized | Cultura, Dossier, Política

“LIKE”. Eduardo Nave
www.eduardonave.com
“LIKE”. Eduardo Nave
www.eduardonave.com
Alfredo Sabat, Argentina
Bonill, Ecuador
Eugenia Nobati, Argentina
Irene Singer, Argentina
Txema García
Txema García
Txema García
Txema García
Txema García
Sebastião Salgado
Sebastião Salgado
Sebastião Salgado
Sebastião Salgado
"El instante decisivo" Iñaki Andrés
"El instante decisivo" Iñaki Andrés
"Homenage a Marcel Proust" Marisa Gutierrez Cabriada
"Homenaje a Federico García Lorca" Marisa Gutierrez Cabriada
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
“JAZZ for TWO”, José Horna
“JAZZ for TWO”, José Horna
"El origen del mundo" José Blanco
"El mal del país" José Blanco
Fotografía de José Horna
Fotografía de José Horna
"Lemoniz", Mikel Alonso

Autores