Zinema: La librería de Isabel Coixet

 

La librería, vista antes de vista

(Galde 20 – invierno/2018). Soledad Frías.
Lamento llevar la contraria ante La librería, la última película de Isabel Coixet, adaptación de la novela homónima de Penelope Fitzgerald. La directora catalana ha alcanzado una perfección visual que se compadece regular con el guión o la construcción de personajes. Su historia está hecha a base de retales con los que el espectador debe rellenar huecos de cierta vida rural inglesa a mediados del siglo XX. Excepto la firmeza de la protagonista, encantadora Emily Mortimer, los motivos para los comportamientos de los demás quedan velados. Parece que cierto porte o cierto vestuario o cierta posición social explicasen de antemano las decisiones. O que ya hemos visto tantas películas de jerarquía y mansión que ya sabemos colocar en su rol a niñas humildes, damas malévolas, intrigantes de profesión y dignos caballeros. Reconozcámoslo, preguntarnos por el pasado de los personajes que encarnan Patricia Clarkson y Billy Nighy nos ha despertado las osadías. Se agradece la vocación de servicio público atribuida a la cultura libresca. Trasladar a la pantalla el placer de lecturas vindicadas (Bradbury, Nabokov) ya hubiera rozado el milagro.

Atalak | Kultura

Sebastião Salgado
Txema García
Fotografía de José Horna
"El origen del mundo" José Blanco
“JAZZ for TWO”, José Horna
Bonill, Ecuador
"Homenage a Marcel Proust" Marisa Gutierrez Cabriada
Inmigrantes rescatados por salvamento marítimo
"El instante decisivo" Iñaki Andrés
Sebastião Salgado
Txema García
Porteadoras
Irene Singer, Argentina
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
"El mal del país" José Blanco
Txema García
Sebastião Salgado
Txema García
Fotografía de José Horna
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
"Lemoniz", Mikel Alonso
Txema García
Alfredo Sabat, Argentina
“JAZZ for TWO”, José Horna
Eugenia Nobati, Argentina
"El instante decisivo" Iñaki Andrés
"Homenaje a Federico García Lorca" Marisa Gutierrez Cabriada
“LIKE”. Eduardo Nave
“LIKE”. Eduardo Nave
Refugiados sirios: Mujer cocinando
Sebastião Salgado

Egileak