Sheida Besozzi
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Este artículo se centrará en destacar el papel de las mujeres iraníes en la lucha civil noviolenta desde finales del siglo XIX en relación con la historia del movimiento feminista en Irán. Me centraré en el papel que jugaron las mujeres en diferentes momentos de la historia del país, empezando por la Revolución Constitucional en la época de la dinastía Qajar y llegaré a la epoca post-revolucionaria y los movimientos feministas más relevantes del siglo XXI: la Campaña para un Millón de Firmas y Mujer, Vida, Libertad. Es necesario rescatar esta genealogía para ubicar los movimientos feministas más recientes dentro de un continuum de resistencia por parte de las mujeres iraníes en clave interseccional.
El pueblo iraní tiene una historia importante de lucha en contra del autoritarismo en su país y las mujeres han formado parte de ella. El movimiento feminista en Irán empezó a finales del siglo XIX, coincidiendo con la Revolución Constitucional entre los años 1905 y 1911. Esta Revolución representó un hito en el movimiento feminista iraní ya que aunó la presencia de varias mujeres e impactó los posteriores desarrollos dentro de la lucha feminista en Irán. Para la historiadora iraní Guity Nashat fue “su primera implicación política importante” (1980: 166). Las mujeres contribuyeron a través del apoyo económico, haciendo las funciones de mensajeras, participando en las manifestaciones a favor de la creación de la constitución y creando una sociedad para las mujeres. Organizaron protestas y apoyaron el boicot a la importación de productos extranjeros. Fue también relevante la creación de espacios conocidos como anjomans y dowrebs, entendidos como consejos locales, donde las mujeres podían discutir temas privados relacionados con el día a día de ser mujer en Irán en aquella época.
Gracias a los avances de la revolución constitucional, el movimiento de las mujeres creció particularmente entre los años 1910 y 1932, haciendo que tuvieran un papel más visible en la sociedad. La publicación de revistas y periódicos jugó un papel relevante. Según la académica feminista Afsaneh Najmabady (2005: 202), la primera revista que se creó exclusivamente para las mujeres fue Danish (conocimiento en farsi) en septiembre del año 1910. Para mediados de los años 1930, había 14 revistas que discutían los derechos de las mujeres, la educación y el velo (Mahdi, 2004: 429). Asimismo, hubo un incremento en el número de asociaciones de mujeres.
En los años después de la revolución islámica, los periódicos y las revistas siguieron jugando un papel fundamental en el movimiento de las mujeres iraníes, representando un arma de lucha noviolenta. Esto fue especialmente visible en la época reformista de Khatami entre mediados de los años 1990 y el 2005 con las revistas Zanan (mujer en farsi) y Jense Dovom (Segundo sexo en farsi), que fueron creadas por mujeres de diferente espectros políticos y sociales.
Zanan fue creada en 1992 por Shahla Sherkat, una feminista que había luchado en la Revolución islámica. Zanan llegó a representar la voz de la reforma en los derechos civiles, políticos y sociales de las mujeres. En la revista se discutían posibles cambios legislativos y problemas relacionados con la interpretación del Islam y la Sharía. Después de 16 años de actividad y 152 números, el por aquel entonces presidente Ahmadinejad cerró la revista en el año 2008. Para la académica feminista iraní, Nayereh Tohidi, Zanan fue pionera en representar la voz del movimiento de las mujeres tras la victoria del presidente Khatami en el año 1997. La revista Jense Dovom fue fundada por Noushin Ahmadi Khorasani en el año 1998 y logró sacar 10 números antes de ser cerrada por el partido conservador en el año 2001. Esta revista representaba una forma de expresión para feministas que se ubicaban dentro del movimiento reformista en Irán.
La misma Noushin Ahmadi Khorasani fue una de las fundadoras de la Campaña para un Millón de Firmas, cuyo objetivo principal fue la reforma de las leyes que discriminaban a las mujeres. Este movimiento de resistencia civil noviolenta de corte feminista liberal empezó el 12 de junio de 2006, tres años antes del Movimiento Verde y duró aproximadamente un par de años. La recogida del millón de firmas empezó el 27 de agosto de 2006. La Campaña, una de las más importantes de la época post-revolucionaria, fue considerada un movimiento democrático, sin jerarquías y abierto. Una de sus principales características fue la capacidad de las participantes en adaptar sus pensamientos y acciones al contexto social y a las necesidades de mujeres diversas (Ahmadi, 2009: 31).
Entre los métodos de acción noviolenta utilizados por las participantes en la Campaña encontramos la organización de peticiones grupales y masivas; el uso de medios como los panfletos, libros, periódicos y revistas para difundir sus mensajes; el lobby de grupo y los teach-ins.
Uno de los rasgos más importantes de la Campaña fue su habilidad en crear una red extraoficial dentro de la sociedad civil. La misma Ahmadi define la campaña como un movimiento pragmático, plural y policentrico. Si bien nunca supimos el número de firmas que se lograron obtener, voces desde la academia han resaltado la continuidad que ha habido entre la Campaña y el Movimiento Verde de 2009 en cuanto a la continuidad de la lucha por los derechos humanos en el país.
Cuando el gobierno iraní ha mostrado un carácter más represivo con el movimiento de las mujeres en Irán, este se ha movido hacía el espacio virtual para seguir con su activismo. En este sentido, la página web Feminist School Madreseh-ye Feministi, considerado como el ala intelectual del movimiento de las mujeres, ha sido un espacio central para muchas feministas en Irán, sobre todo en 2008, cuando la Campaña para un Millón de Firmas acabó siendo reprimida por el gobierno de Ahmadinejad.
El último conjunto de protestas feministas que tuvo lugar en Irán antes de la Guerra ha sido el movimiento Mujer, Vida, Libertad (MVL a partir de ahora) (Jin, Jan, Azadi en kurdo y Zan, Zendegi, Azadi en farsi). Las protestas de MVL comenzaron por la muerte bajo custodia de Mahsa (Jina) Amini, una mujer kurdo-iraní de 23 años. Mahsa había sido detenida por la Policía Moral en Teherán por no llevar correctamente su hiyab. Este acto está relacionado con la aprobación de leyes más severas durante la presidencia de Raisi, concretamente en agosto de 2022, en relación con el uso de las prendas religiosas adecuadas.
La muerte bajo custodia de Mahsa Jina Amini desencadenó esta última serie de protestas que fueron consideradas una cuasi-revolución (Rivetti y Saedi, 2023), distinguiéndolas de otros levantamientos que exigían reformas en lugar de una “disolución del régimen” (Siamdoust, 2023: 581). Desde principios de la década de 1990 y hasta MVL, el feminismo liberal había sido el tipo de tendencia feminista dominante en Irán. Dentro del marco del feminismo dominante, la concienciación y la defensa de la reforma legal fueron los aspectos clave del activismo por los derechos de las mujeres en el periodo posrevolucionario y un ejemplo de ello fue la Campaña para Un Millón de Firmas. Para las académicas Paola Rivetti y Shirin Saedi, aun careciendo de estructura, MVL trajo a Irán una forma de organización feminista «más diversa y radical», en parte debido al papel de las redes sociales de Internet (Rivetti y Saedi, 2022: 75). Uno de los hitos de MVL fue su interés en la autonomía corporal de las mujeres a través de la importancia dada al hiyab. Cortarse el pelo en público y no usar el hiyab en público, han sido actos de resistencia corporales utilizados por mujeres y niñas en Irán durante y después de MVL. En definitiva, originado en un proceso de creciente autoritarismo nacional, MVL marcó un “punto de no retorno para la sociedad iraní” (Rivetti y Saedi, 2022: 88), abriendo el paso a las reflexiones en torno a la interseccionalidad y el antirracismo a nivel popular.
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Referencias
- Ahmadi, Noushin (2009) Iranian Women’s One Million Signatures. Campaign for Equality. The Inside Story, Women’s Learning Partnership.
- Mahdi, Ali A. (2004), ‘The Iranian Women’s Movement: A century Long Struggle’. The Muslim World, (94), pp. 427-448.
- Najmabady, Afsaneh (2005), Women with Mustaches and Men without Beards: Gender and sexual anxieties of iranian modernity, Berkeley: University of California Press.
- Nashat, Guity (1980), ‘Women in the Islamic Republic of Iran’, Iranian Studies, 1-4 (13), pp. 165-194.
- Rivetti, Paola y Shirin Saedi, (2022), ‘Re-Assessing the Possibilities and Limits of Liberal Feminism and Women’s Rights Activism in Iran’, Afriche e Orienti, 2, pp. 74-92.
- Rivetti, Paola y Shirin Saeidi, (2023), ‘Political Convergence, Surpluses of Activism, and Genealogy: Examining Iran’s Quasi-Revolutionary Situation’, Iranian Studies, 56 (3), pp. 563–568.
- Siamdoust, Nahid (2023), ‘Women Reclaiming Their Voices for Life and Freedom: Music and the 2022 Uprising in Iran’, Iranian Studies, 56, pp. 577–583.


