Episodios europeos: Quo vadis, Europa ?

European union flag and question mark icon and symbol EU community future concept 3d illustration.

Irati Casanova
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«Estos son mis principios… y si no le gustan, bueno, tengo otros»

9 de marzo de 2026. Ursula Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, da por muerto el multilateralismo : « Europa ya no puede ser un custodio del viejo orden mundial, de un mundo que se fue y no volverá (…). Tenemos que reflexionar urgentemente si nuestra doctrina, nuestras instituciones y nuestro sistema de toma de decisiones – todos ellos diseñados para un mundo post-bélico de estabilidad y multilateralismo (…) con sus intentos bienintencionados de consenso y compromiso – son más una ayuda o un obstáculo para nuestra credibilidad como actor geopolítico».

11 de marzo de 2026. Tras las muchas críticas a sus declaraciones, Von der Leyen rectifica ante el Parlamento Europeo : «La Unión Europea se fundó como un proyecto de paz. Nuestro compromiso inquebrantable con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional es tan fundamental hoy como lo fue en el momento de nuestra creación. Y siempre defenderemos estos principios».

Marxismo puro. Rama Groucho.

Del Pacto Verde al desmantelamiento del acerbo medioambiental

No es el primer bandazo político de la Presidenta Von der Leyen. A finales de 2019, al inicio de su primer mandato al frente de la Comisión, su prioridad número uno fue el Pacto Verde Europeo, cuyo objetivo era resolver las crisis medioambientales globales: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Por aquel entonces, Von der Leyen presentaba el Pacto Verde como una nueva razón de ser del proceso de integración europeo, especialmente para los jóvenes : «Para mi generación, Europa es una aspiración a la paz, prosperidad y unidad (…). Para la generación de mis hijos, Europa es (…) la aspiración a vivir en un continente natural y sano»1. Eran los tiempos en los que millones de jóvenes se manifestaban en los Fridays for Future.

… Pero cuando la invasión rusa de Ucrania desencadenó una crisis energética, la Comisión Von der Leyen comenzó a desmantelar la legislación medioambiental, facilitando los permisos a actividades económicas, reduciendo las salvaguardias medioambientales, limitando las consultas públicas e incluso eludiendo el debate parlamentario con el uso excepcional del artículo 122 del Tratado.

Ya en su segundo mandato, y aunque el discurso oficial sigue mencionando el Pacto Verde, el demantelamiento de la legislación medioambiental – incluida la aprobada entre 2019 y 2025 – se ha acentuado. El argumento (¿la excusa?) es la simplificación, presentada como la panacea para combatir la pérdida de competitividad de la economía europea. Como si fuera tan simple. Por ejemplo, la inversión europa en investigación y desarrollo alcanzó el 2024 el 2,24%, lejos del objetivo del 3%, y también de la inversión de Corea del Sur (4,96%), Japón (3,44%), Estados Unidos (3,45%) o China (2,36%)2. Otros servicios públicos clave para la competitividad (y la equidad), como la educación o la sanidad, se degradan a marchas forzadas.

Libre expresión. Pero no digas «Palestina».

Ante la celebración del 9 de mayo, día de Europa, la Comisión Europa lanzó una gran campaña de comunicación, «Protege lo que importa : Prensa libre, Libre expresión, Ciencia libre»3. Del propio Berlaymont, el edificio principal de la institución en Bruselas, cuelga un enorme cartel que reza « Democracy ».

Todo ello es muy loable y necesario, en un contexto global en el que los valores democráticos y los derechos humanos están en entredicho. Y sin embargo, el periodista Gabriele Nunziati fue despedido por la agencia Nova por preguntar el 13 de octubre en una rueda de prensa de la Comisión si Israel debería pagar por la reconstrucción de Gaza, como se exige a Rusia respecto a Ucrania. Aunque la Comisión Europea niega haber ejercido cualquier tipo de presión, es indudable que hablar del genocido de Gaza, la ocupación ilegal de Cisjordania, o la destrucción de infraestructuras básicas en el Líbano es un tabú dentro de la institución.

Israel sigue siendo un país asociado a la Unión Europea, a pesar de que el artículo 2 del acuerdo de asociación establece que « las relaciones entre las Partes (…) se fundamentan en el respeto de los principios democráticos y de los derechos humanos ». Aunque suspender el acuerdo requeriría unanimidad entre los Estados Miembros – que países como Alemania o Italia bloquean –, la Comisión ni siquiera ha emitido declaraciones oficiales firmes condenando el genocidio o las repetidas agresiones israelíes. La situación llega a extremos kafkianos, cuando Israel participa en partenariados promovidos por la UE sobre la gestión del agua y la agricultura sostenible4, junto con países vecinos como el Líbano… ¡mientras destruye sus infraestructuras hídricas!

El pasado 12 de mayo, la Comisión Europea formalizó una invitación al régimen talibán para una reunión «a nivel técnico» sobre repatriación de inmigrantes. «Protege lo que importa».

Las imágenes de la Comisión firmando acuerdos comerciales con EE.UU. en un campo de golf privado de Trump, pulgar al aire, o de líderes europeos escuchando dócilmente al presidente (¿emperador?) estadounidense en el Salón Oval minan aún más la credibilidad de la UE.

Centralización extrema

Estos fenómenos se enmarcan en una centralización del poder en manos de Von der Leyen. El fenómeno se inició en su anterior mandato, como muestran las críticas a la «gobernanza cuestionable» y la dimisión del Comisario Thierry Breton. Esta centralización no ha hecho sino acentuarse, llegado a extremos ridículos de micro-gestión e incluso a un cierto culto a la personalidad en la comunicación de la Comisión Europea – en contra del principio de colegialidad recogido en los Tratados.

La centralización conlleva que los procedimientos establecidos para preparar las propuestas legislativas de la Comisión, las «Better Regulation Guidelines»5, se respeten o no según decida el gabinete de la Presidenta. Dichos procedimientos implican consultas públicas (es decir, transparencia), análisis de impacto (políticas basadas en la evidencia) y múltiples consultas entre los servicios administrativos implicados (consenso). Ahora, documentos tan decisivos como el Marco Financiero Multianual, el presupuesto europeo para los próximos siete años, se redactan en secreto, entre un grupo reducido de personas de confianza. Lo que empezó como una medida excepcional durante la crisis energética se convierte así en práctica habitual.

Mientras tanto, los Comisarios parecen silenciados ante su todopoderosa Presidenta.

Y los funcionarios europeos… ¿qué opinan de esto ?

Una parte de los empleados comunitarios vive esta situación entre la incredulidad, la rabia o incluso el cinismo autodefensivo. Más de 1,650 firmaron en julio de 2025 una carta abierta de protesta ante la inacción de la UE, dirigida a Ursula Von der Leyen y a Kaja Kallas, e incluso cada jueves ha habido concentraciones de un centenar de empleados ante el Berlaymont6. Esto es muy inhabitual en un colectivo poco dado a las movilizaciones y a atraer la atención exterior. Sin embargo, de acuerdo con la encuesta bianual entre su personal, la inmensa mayoría de los empleados de la Comisión dice sentir orgullo por su trabajo (83%), o de ser parte de la institución (81%).

¿Cabe pues pensar que los críticos con los vaivenes políticos de la Comisión son una minoría? Los más de 170.000 inscritos a las próximas oposiciones europeas7, el 51% de ciudadanos que dice confiar en la UE y el 60% que se muestra optimista sobre su futuro8, sugieren que los bandazos políticos de la Comisión no tienen un gran impacto social.

El papel del Parlamento Europeo

Podría decirse que las orientaciones de la Comisión Von der Leyen II responden a un cambio de tendencia política, tanto en el seno del Parlamento Europeo como en los Estados Miembros. Ursula Von der Leyen no haría más que adaptarse, como una superviviente política. Lo cual no dice mucho ni sobre su ética, ni sobre la necesaria visión de futuro de la UE, su economía, su sociedad y sus valores. Desde el punto de vista meramente económico, ¿cómo pueden las empresas tener una mínima seguridad para invertir, si las prioridades y la legislación cambian según dé el viento en Bruselas?

Sin embargo, la Comisión Europea sigue siendo sostenida en el Parlamento Europeo por una gran coalición entre el Partido Popular Europeo (PPE), el Grupo Socialista, los liberales y los verdes, pese a las crecientes críticas de socialistas y ecologistas. De hecho, el PPE dirigido por Manfred Weber no duda en aliarse con la extrema derecha para votos puntuales, como los que han debilitado la agenda verde o endurecido las políticas migratorias. ¿Tiene todavía sentido que socialistas y ecologistas sigan sosteniendo al ejecutivo comunitario, entre la hipocresía y la esquizofrenia política? ¿No sería más honesto romper la gran coalición y obligar al PPE a pronunciarse abiertamente sobre sus alianzas y orientaciones? ¿Vale la pena mantener el apoyo al actual ejecutivo solo por temor a dar más poder a la extrema derecha?

«¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros? Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.» – Constantinos Cavafis.

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NOTAS:

1 Von der Leyen (2019) A Union that strives for more. My agenda for Europe. Political guidelines for the next European Commission 2019-2024. En: https://commission.europa.eu/document/download/063d44e9-04ed-4033-acf9-639ecb187e87_en?filename=political-guidelines-next-commission_es.pdf. Traducción propia.

3 Véase una descripción de la campaña en : https://commission.europa.eu/protect-what-matters-our-democracy_es

4 El caso de PRIMA, “Partnership for Research and Innovation in the Mediterranean Area”.

6 Organizados a través de EU Staff for Peace, https://eus4p.wordpress.com/

7 Eurobarómetro Estándar- Primavera 2026, en https://europa.eu/eurobarometer/surveys/detail/3613

8 Eurobarómetro Estándar- Primavera 2026, en https://europa.eu/eurobarometer/surveys/detail/3613

“JAZZ for TWO”, José Horna
Inmigrantes rescatados por salvamento marítimo
Fotografía de José Horna
Txema García
Fotografía de José Horna
Sebastião Salgado
Alfredo Sabat, Argentina
Debekatutako armak
Shushi (Karabakh Garaiko errepublika —Artsakh—, 2020/19/08).
"Lemoniz", Mikel Alonso
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"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
"Homenage a Marcel Proust" Marisa Gutierrez Cabriada
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"El mal del país" José Blanco
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Zutik dirauena
Shushi (Karabakh Garaiko errepublika —Artsakh—, 2020/10/08)
Refugiados sirios: Mujer cocinando
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La larga espera
Shushi (República del Alto Karabakh —Artsakh—, 08/10/2020)
Bonill, Ecuador
“LIKE”. Eduardo Nave
Txema García
Sebastião Salgado
“JAZZ for TWO”, José Horna
"Mujeres del Karakorum", Mikel Alonso
Sueños Rotos
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