{"id":9457,"date":"2018-04-10T11:26:32","date_gmt":"2018-04-10T09:26:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=9457"},"modified":"2018-04-13T09:53:12","modified_gmt":"2018-04-13T07:53:12","slug":"mayo-68-memoria-y-melancolia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/mayo-68-memoria-y-melancolia\/","title":{"rendered":"Mayo 68: Memoria y melancoli\u0301a"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/m68mani-2-1-2-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9463 colorbox-9457\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/m68mani-2-1-2-1-1.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"707\" data-id=\"9463\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/m68mani-2-1-2-1-1.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/m68mani-2-1-2-1-1-255x300.jpg 255w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Galde 21\u00a0primavera\/2018). Fernando Golvano.<br \/>\nRevoluci\u00f3n, revuelta, contestaci\u00f3n radical\u2026 son denominaciones que describen el \u00faltimo gran acontecimiento subversivo que ha conocido la historia de Europa. Cincuenta a\u00f1os, el tiempo de tres generaciones, han transcurrido desde 1968 y no han cesado de emerger querellas y controversias sobre la significaci\u00f3n de aquella revuelta. En realidad ese conflicto de interpretaciones ha contribuido a mistificar y a la vez a oscurecer el legado dispar de aquel movimiento que convulsion\u00f3 Par\u00eds y otras ciudades francesas. La controversia sobre su legado contin\u00faa la pugna entre versiones de lo que represent\u00f3 el mayo del 68.<\/p>\n<p>Jacques Ranci\u00e9re ha postulado en su ensayo <em>Momentos pol\u00edticos<\/em> (2010) que, sobre todo,\u00abMayo del 68 fue la revelaci\u00f3n de un secreto inquietante: el orden de nuestras sociedades y de nuestros Estados, (\u2026.) pod\u00eda derrumbarse en pocas semanas. En mayo de 1968 en Francia, en casi todos los sectores se cuestionaron las estructuras jer\u00e1rquicas que organizaban la actividad intelectual, econ\u00f3mica y social, como si de pronto se revelara que la pol\u00edtica no ten\u00eda otro fundamento que la ilegitimidad \u00faltima de todas las formas de dominaci\u00f3n\u00bb. Pero, ese horizonte liberador y hedonista, que inclu\u00eda tambi\u00e9n una impugnaci\u00f3n del ascetismo comunista, tuvo una consistencia ef\u00edmera. Otros an\u00e1lisis como el de Kristin Ros, <em>Mayo del 68 y sus vidas posteriores<\/em> (2008), enfatizan, de modo hiperb\u00f3lico, que se dio el desbordamiento revolucionario de algunas convenciones sociales y tambi\u00e9n del capitalismo, el imperialismo y el gaullismo a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de estudiantes, trabajadores e intelectuales. Cornelius Castoriadis, figura principal del colectivo-revista <em>Socialismo o barbarie<\/em> que se hab\u00eda disuelto un a\u00f1o antes de la revuelta pero que inspirar\u00eda algunas de las ideas libertarias de un sector del movimiento, refiri\u00f3 que el movimiento de mayo de 1968 era una reacci\u00f3n contra la privatizaci\u00f3n de la experiencia, la relaci\u00f3n maestro\u2013alumno as\u00ed como la relaci\u00f3n de la ense\u00f1anza con la vida social (<em>Una sociedad a la deriva<\/em>, 1988). Por otro lado, Toni Negri y F\u00e9lix Guattari, percibieron que la fuerza esencial de aquel acontecimiento residi\u00f3 en que, por primera vez, \u201csu objetivo no fue una simple emancipaci\u00f3n sino una verdadera liberaci\u00f3n que expresar\u00eda una consciencia m\u00e1s plena\u201d, y sostendr\u00edan la tesis de que el 68 marcar\u00eda \u201cla reapertura del ciclo revolucionario (\u2026 ) a trav\u00e9s de una redefinici\u00f3n del comunismo como enriquecimiento, diversificaci\u00f3n de la consciencia y de la comunidad\u201d (<em>Las verdades n\u00f3madas. Por nuevos espacios de libertad<\/em>, 1996). Mientras que para Michael L\u00f6wy, en su art\u00edculo \u00abEl romanticismo revolucionario de Mayo del 68\u00bb (<em>RUTH<\/em>, 2008), el esp\u00edritu del 68 fue un coctel explosivo compuesto de ingredientes diversos en el que destacar\u00eda un imaginario que define como \u201cromanticismo revolucionario\u201d dado que asociaba subjetividad, deseo y utop\u00eda en su protesta contra los fundamentos de la civilizaci\u00f3n industrial\/capitalista moderna.<\/p>\n<p>El movimiento 22 de marzo, los comit\u00e9s de acci\u00f3n que integraban estudiantes y escritores (M. Blanchot o M. Duras y otras personalidades), la asambleas en universidades, plazas, teatros o plazas fueron un laboratorio de autogesti\u00f3n y experimentaci\u00f3n creativa, una colosal toma de palabra colectiva (presidida por el lema \u00abla imaginaci\u00f3n al poder\u00bb). Sin embargo, de aquel magma disidente al orden vigente, a la racionalidad capitalista que impregnaba y dominaba la existencia social, se ha ido destilando un conjunto de valoraciones que lo reducen a las historias de algunos liderazgos estudiantiles, obreros o a determinados intelectuales. As\u00ed, el propio Cohn- Bendit contribuir\u00eda, de modo parad\u00f3jico, a ese sesgo con la publicaci\u00f3n de sus memorias. La mitificaci\u00f3n carism\u00e1tica de algunos lideres o la exaltaci\u00f3n de las dimensiones vitalistas y liberadoras contribuyeron a minusvalorar otros aspectos como, por ejemplo, la vinculaci\u00f3n con anteriores din\u00e1micas opositoras a la guerra en Argelia, o con las luchas obreras y la emergencia de una cultura pol\u00edtica vinculada al marxismo revolucionario.<\/p>\n<p>Lo cierto es que el desvanecimiento de la herencia de Mayo del 68 fue temprana y se aceler\u00f3 en 1981 con la llegada al poder del Partido Socialista y se llev\u00f3 a cabo sobre todo por una constelaci\u00f3n de intelectuales de izquierda y de nuevos fil\u00f3sofos. La promesa inscrita en el c\u00e9lebre lema \u201cseamos realistas, pidamos lo imposible\u201d se actualiza como deseo de un entusiamo colectivo, como potencia performativa y transformadora de una acci\u00f3n que se orienta hacia una promesa de futuro. Esto puede combinarse con la permanente invenci\u00f3n democr\u00e1tica de formas m\u00e1s libres e igualitarias. Toda mirada retrospectiva de signo cr\u00edtico conlleva cierta melancol\u00eda activa que indaga en las promesas de futuro desvanecidas. Aquella frustrada tentativa emancipadora, desvelar\u00eda, una vez m\u00e1s, la ciega esperanza de una revoluci\u00f3n plena, que aspirar\u00eda \u2014prop\u00f3sito que Marx trazar\u00eda en sus tesis sobre Feuerbach\u2014 a cambiar la vida y transformar el mundo mediante la acci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 queda entonces de aquel convulso acontecimiento? Tal vez nada. Tal vez el deseo de \u201cser-juntos\u201d como postulara Blanchot, para inventar otra formas de emancipaci\u00f3n y de comunidad. En cualquier caso, el despliegue de una nueva cultura pol\u00edtica y de nuevas subjetividades cr\u00edticas (el feminismo, el ecologismo, como ejemplos m\u00e1s destacados), y la conciencia de una crisis de representaci\u00f3n pol\u00edtica as\u00ed como de la forma-partido convencional propia de las diversas expresiones de la izquierda transformadoras tienen su origen en aquellas revueltas sesentayochistas.<\/p>\n<p>Otros hitos relevantes del contexto de 1968 fueron la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en Praga, la revuelta estudiantil en M\u00e9jico que concluy\u00f3 con la matanza en la Plaza de las Tres Culturas, la disidencia cultural y estudiantil en Berkeley o en Berl\u00edn, y la contestaci\u00f3n extendida por varios pa\u00edsesa la guerra de Vietnam. En todos ellos encontramos aspectos de renovaci\u00f3n democr\u00e1tica frente a las estructuras de mediaci\u00f3n o dominaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica a la vez que un impulso reflexivo novedoso. Pero, parece evidente que la idea de revoluci\u00f3n en su forma cl\u00e1sica y marxista como en la forma que tom\u00f3 en los acontecimientos del Mayo franc\u00e9s, es decir como tentativa de subversi\u00f3n del orden vigente e instituci\u00f3n de uno nuevo, ha devenido en una noci\u00f3n anacr\u00f3nica y problem\u00e1tica. El capitalismo ha mostrado su capacidad de absorberlo todo en su \u201cracionalidad\u201d y en su funcionamiento, y aparece casi como el \u00fanico horizonte posible en el actual contexto crecientemente <em>glocal<\/em> (definido por las din\u00e1micas modernizadoras y capitalistas transnacionales que se imbrican simult\u00e1neamente en el \u00e1mbito local y global).<\/p>\n<p>No se trata tanto de afirmar una melancol\u00eda de izquierda, como propone Enzo Traverso, a saber: retomar una memoria cr\u00edtica de las revoluciones fracasadas, de las promesas incumplidas, para actualizar esperanzas de futuro, sino que, antes bien, sorteando un bucle nost\u00e1lgico, una melancol\u00eda activa nos hace m\u00e1s conscientessobre la ausencia de continuidad con el pasado. Hay ruptura y apertura, invenci\u00f3n de nuevas formas y acciones cr\u00edticas con lo existente, sin olvidar que cualquier proyecto de emancipaci\u00f3n porta una dimensi\u00f3n tr\u00e1gica, pues no puede evitar sus amenazas y paradojas. La teleolog\u00eda marxista ha devenido falaz. Sabido es que no hay un sujeto colectivo que porte una dimensi\u00f3n universalizadora que avizore un horizonte de igualdad, libertad y fraternidad. La revoluci\u00f3n pendiente, de tomar una forma contempor\u00e1nea dir\u00edase que quiz\u00e1 no puede ir m\u00e1s all\u00e1 de cuidar el jard\u00edn imperfecto que constituye un proyecto de democracia radical donde la igualdad y la libertad se impliquen mutuamente. El proyecto de autonom\u00eda individual y colectiva necesita renovarse sin cesar, mediante memorias, afectos, h\u00e1bitos, discursos emancipadores e instituciones m\u00e1s democr\u00e1ticas. Sin certezas en el horizonte queda el compromiso a favor de un proyecto democr\u00e1tico. \u00bfC\u00f3mo instituir un pueblo de ciudadanos y ciudadanas, como una singularidad de pluralidades que actualice un ethos pol\u00e9mico, una praxis renovadora hecha y por hacer, evitando la tentaci\u00f3n de la teleolog\u00eda marxista o la deriva populista?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 21 primavera\/2018). Fernando Golvano. Revoluci\u00f3n, revuelta, contestaci\u00f3n radical\u2026 son denominaciones que describen el \u00faltimo gran acontecimiento subversivo que ha conocido la historia de Europa. 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