{"id":8798,"date":"2018-02-02T11:24:25","date_gmt":"2018-02-02T10:24:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=8798"},"modified":"2018-02-10T10:06:32","modified_gmt":"2018-02-10T09:06:32","slug":"algunas-lecciones-derivadas-del-proces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/algunas-lecciones-derivadas-del-proces\/","title":{"rendered":"Algunas lecciones derivadas del proc\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/MapaCat.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8804 colorbox-8798\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/MapaCat.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"576\" data-id=\"8804\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/MapaCat.jpg 576w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/MapaCat-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/MapaCat-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Empresariado, poderes econ\u00f3micos y din\u00e1micas pol\u00edticas: algunas lecciones derivadas del proc\u00e9s<\/strong><\/span><\/p>\n<p>(Galde 20 \u2013 invierno\/2018).\u00a0Colectivo Mugalariak.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 reflexiones podr\u00edan haberse sobre el papel jugado por el empresariado durante la crisis catalana? \u00bfSe les fue de las manos el proc\u00e9s a los empresarios, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n? Sin \u00e1nimo de ser exhaustivos, creemos que -apoy\u00e1ndonos en la informaci\u00f3n y en los datos aportados en este dossier- pueden destacarse algunos aspectos relacionados con esta cuesti\u00f3n. Veamos.<\/p>\n<p>Por un lado, es preciso reconocer que el proc\u00e9s ha ocupado y preocupado al empresariado catal\u00e1n de manera muy acentuada a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os, generando un amplio movimiento pol\u00edtico y asociativo que, con matices propios, no ha sido en absoluto ajeno al vivido en otros sectores de la sociedad catalana. Y, al igual que en \u00e9sta, dentro del empresariado se ha puesto de manifiesto la existencia de una amplia variedad de sensibilidades. La situaci\u00f3n generada a este respecto puede leerse desde una doble perspectiva: por una parte, desde la voluntad de bastantes empresarios de apoyar el proc\u00e9s o de oponerse al mismo; y, por otra parte, desde el empe\u00f1o de distintos sectores pol\u00edticos y sociales impulsores del proc\u00e9s \u2013con la excepci\u00f3n de la CUP- por lograr el apoyo -o cuando menos la neutralidad- del \u00e1mbito empresarial, como elemento clave de su estrategia. En la confluencia y en el conflicto entre estas dos perspectivas deben entenderse las -a veces complejas o ambiguas- tomas de posici\u00f3n de las distintas patronales, as\u00ed como la aparici\u00f3n de foros, plataformas y grupos de presi\u00f3n surgidos para participar en el proc\u00e9s u oponerse al mismo en nombre del empresariado. Y dentro de ese complejo juego de fuerzas es donde hay que ver tambi\u00e9n el papel \u2013considerado por muchos como equidistante- de otras instituciones como las C\u00e1maras de Comercio \u2013especialmente la de Barcelona- o, sobre todo, del <em>C\u00edrculo de Econom\u00eda<\/em>, importante foro de debate y reflexi\u00f3n con gran prestigio y arraigo entre el empresariado pero tambi\u00e9n en \u00e1mbitos pol\u00edticos y acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>En segundo lugar cabe apreciar que, por encima de las diferencias exhibidas, la gran mayor\u00eda del empresariado ha tratado de actuar con cautela, y ello en un doble sentido. Por un lado, para evitar que las cosas se descontrolasen, dando lugar a una situaci\u00f3n de inestabilidad econ\u00f3mica y social a todas luces contraria a sus intereses. Para ello, y salvo contadas excepciones, unos y otros han insistido en el di\u00e1logo y en la defensa de la legalidad. En palabras de Gay de Montell\u00e0 (Presidente de <em>Foment<\/em>) se trataba sobre todo de que <em>\u201clos debates pol\u00edticos se conduzcan con responsabilidad y a trav\u00e9s de las instituciones democr\u00e1ticas establecidas\u201d<\/em>, mientras dirigentes de las patronales m\u00e1s soberanistas insist\u00edan a su vez en evitar posiciones de ruptura. Y, por otra parte, la cautela de gran parte de los empresarios hay que verla tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con la propia incertidumbre generada por los pol\u00edticos y\/o con la confianza en que, finalmente, se impondr\u00edan el di\u00e1logo y el acuerdo. Es presumible que, en ese contexto, muchos no consideraran prudente una toma de posici\u00f3n p\u00fablica rotunda, optando por modular su discurso y tratar de situarse lo mejor posible en un escenario plagado de inc\u00f3gnitas e incertidumbre. Cosa distinta es la lectura \u2013m\u00e1s o menos interesada- que algunos sectores pol\u00edticos pudieron hacer de esas cautelas, y las conclusiones \u2013m\u00e1s o menos acertadas o err\u00f3neas- que de ello se derivaran.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cSe hicieron lecturas pol\u00edticas interesadas y erroneas de las cautelas mantenidas por algunos sectores del empresariado\u201d <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por otra parte, es interesante observar que la diversidad de posiciones del empresariado catal\u00e1n no est\u00e1 relacionada con un \u00fanico asunto, sino asociada a condicionantes diversos. M\u00e1s all\u00e1 de la ideolog\u00eda o los sentimientos identitarios de cada empresario\/a individual, lo cierto es que la posici\u00f3n adoptada ante el proc\u00e9s ha estado mediatizada por factores como: a) el sector de actividad, el volumen de negocio y el tama\u00f1o de las empresas. Por ejemplo, las encuestas realizadas por <em>CECOT<\/em> en 2012 mostraban que la opci\u00f3n independentista perd\u00eda fuerza en las empresas m\u00e1s grandes, bajando del 53% como media, al 38% en las de m\u00e1s de 100 trabajadores; b) La cuesti\u00f3n de Europa, especialmente sensible para el sector financiero, algunos de cuyos representantes se\u00f1alaron que no pod\u00edan arriesgarse a estar, ni 10 minutos (y sab\u00edan que ser\u00eda mucho m\u00e1s tiempo), fuera del paraguas del BCE; c) La mayor o menor exposici\u00f3n al mercado espa\u00f1ol. Incluso una persona como Vicen\u00e7 Pedret, miembro del <em>Cercle Catal\u00e0 de Negocis<\/em> y dirigente de <em>FemCat<\/em> entre 2015 y 2017, reconoc\u00eda a este respecto que \u201cl<em>a posici\u00f3n de los empresarios sobre el proc\u00e9s est\u00e1 en relaci\u00f3n con el volumen de negocio que tienen con Espa\u00f1a\u201d<\/em>. T\u00e9ngase en cuenta que en entidades como el Banco de Sabadell o la Caixa, dos tercios de su actividad est\u00e1n fuera de Catalunya, por lo que cualquier alineamiento con el\u00a0soberanismo<strong> catal\u00e1n\u00a0<\/strong>habr\u00eda sido letal para su negocio; d) La composici\u00f3n societaria y\/o la participaci\u00f3n del capital extranjero en las empresas. Es importante recordar en este sentido que un significativo n\u00famero de multinacionales qu\u00edmicas, farmac\u00e9uticas, del autom\u00f3vil, la electr\u00f3nica, la inform\u00e1tica, la alimentaci\u00f3n&#8230; tienen su sede espa\u00f1ola en Barcelona o en otros puntos de Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, el mapa empresarial catal\u00e1n -con m\u00e1s de 600.000 entidades registradas en 2017- muestra las dificultades existentes a la hora de hablar del \u201cempresariado\u201d. M\u00e1s de la mitad de esas empresas no cuenta con ning\u00fan asalariado y el 90% de las mismas tiene menos de 10. Sin embargo, muchas micro empresas, aut\u00f3nomos, despachos profesionales, etc., forman parte de las organizaciones empresariales y no pocas de ellas han sido parte activa a lo largo del proc\u00e9s, participando en actividades y lobbies diversos. No menos importante es la complejidad que a\u00f1ade a este panorama el papel desempe\u00f1ado por distintos ejecutivos situados al frente de las empresas, a las cuales representan con su voto en distintas asociaciones patronales en las que participan. Todo ello pone de manifiesto lo problem\u00e1tico que resulta interpretar el sentir del \u201cempresariado\u201d, as\u00ed como la relativa facilidad con que, a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os, han circulado posicionamientos que, en distintos sentidos y con diversos matices, pretend\u00edan arrogarse su representaci\u00f3n. En ese contexto, es probable que algunos sectores pol\u00edticos no hayan tenido suficientemente en cuenta el poder que algunos sectores y algunas empresas tienen a la hora de influir en los momentos m\u00e1s decisivos. Se ha mencionado con anterioridad el caso del sector financiero, pero podr\u00eda mencionarse asimismo el impacto y la influencia social de empresas que tienen un mayor n\u00famero de trabajadores y especialmente de aquellas que cuentan con convenios. En Catalunya, el 90% de los trabajadores\/as con convenio colectivo est\u00e1n empleados en empresas adscritas a <em>Foment del Treball<\/em>, lo que da idea de la incidencia social -directa o a trav\u00e9s de los sindicatos- de las tomas de posici\u00f3n de esta patronal.<\/p>\n<p>En quinto t\u00e9rmino, cabe se\u00f1alar que lo sucedido a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os ha fracturado la alianza establecida desde el comienzo de la transici\u00f3n entre el establishment constituido en torno al catalanismo pol\u00edtico de un lado, y los sectores m\u00e1s influyentes del empresariado catal\u00e1n por otro. Aun admitiendo la vieja tesis de Jordi Sol\u00e9 Tura<span class=\"s1\"> <a class=\"simple-footnote\" title=\"Jordi Sol\u00e9 Tura: Catalanismo y revoluci\u00f3n burguesa. El Viejo Topo, reeditado en 2017.\" id=\"return-note-8798-1\" href=\"#note-8798-1\"><sup>1<\/sup><\/a>\u00a0<\/span>de que la relaci\u00f3n entre las organizaciones del empresariado y la burgues\u00eda con el catalanismo ha tenido mucho de \u201cinstrumental y t\u00e1ctica\u201d, lo cierto es que el importante papel jugado en Madrid durante a\u00f1os por el pujolismo fue aprovechado por muchas empresas catalanas en su propio beneficio, teji\u00e9ndose una tupida red de complicidades que, en parte, ha salido a la luz con motivo de algunos episodios de corrupci\u00f3n. Sin embargo, la puesta en marcha del proc\u00e9s y, sobre todo, lo ocurrido a partir del 2012, vino a quebrar el v\u00ednculo entre CIU y buena parte del empresariado, hasta el punto de que el propio presidente de Foment del Treball lleg\u00f3 a decir en 2016 que el proc\u00e9s hab\u00eda <em>\u201cahogado al catalanismo\u201d<\/em>, en el que unos y otros se hab\u00edan sentido c\u00f3modamente instalados durante a\u00f1os. La manera en que, en el futuro, busquen su representaci\u00f3n pol\u00edtica los distintos sectores del empresariado catal\u00e1n constituir\u00e1 sin duda una de las claves sobre los escenarios que puedan dibujarse. Lo que parece obvio es que, al menos a corto plazo, dichos escenarios ya no podr\u00e1n pivotar sobre un espacio transversal como el que, en cierto modo, representaba el catalanismo, lo que probablemente agudizar\u00e1 las pugnas entre unos y otros sectores econ\u00f3micos dentro de Catalunya.<\/p>\n<p>Finalmente, y enlazando con esa mirada hacia el futuro, no deber\u00eda olvidarse que el proc\u00e9s ha dejado tambi\u00e9n tras de s\u00ed un reguero de manifestaciones de incomprensi\u00f3n y desconfianza entre la c\u00fapula madrile\u00f1a de la CEOE \u2013algunos de cuyos miembros han hecho gala de un rancio espa\u00f1olismo- y sectores de la patronal catalana, que han llegado a afectar al propio presidente de la CEOE, Juan Rosell. Ello ha puesto sobre la mesa la profunda incomprensi\u00f3n que existe en algunos c\u00edrculos de Madrid sobre la compleja realidad pol\u00edtica y social \u2013pero tambi\u00e9n econ\u00f3mica y empresarial- catalana. Parece que las continuas muestras de oposici\u00f3n al soberanismo por parte de los sectores m\u00e1s influyentes de <em>Foment del Treball<\/em>, o el discreto trabajo llevado a cabo para desactivar las posiciones m\u00e1s favorables al mismo, han pesado mucho menos que las \u2013por otra parte imprescindibles- llamadas al di\u00e1logo y a la b\u00fasqueda de v\u00edas intermedias. Los ataques lanzados contra el grupo editor de <em>La Vanguardia<\/em> por sus posiciones favorables a encontrar un acuerdo constituyen otra muestra de esa intransigencia y radicalismo mostrados desde sectores de la c\u00fapula empresarial madrile\u00f1a.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil saber c\u00f3mo podr\u00e1 evolucionar todo ello en el futuro, pero no es improbable que, como consecuencia de todo ello, puedan producirse realineamientos y reorganizaciones en el seno de las patronales catalanas. En todo caso, eso requerir\u00e1 tiempo y, a corto plazo, lo m\u00e1s probable que, tras el desgaste de los \u00faltimos meses, los distintos sectores del empresariado catal\u00e1n se mantengan a la expectativa, en espera de que, una vez puestas ya las cartas boca arriba, se recomponga el panorama pol\u00edtico e institucional en Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cLa experiencia catalana ha mostrado que los poderes econ\u00f3micos est\u00e1n s\u00f3lidamente instalados entre el empresariado. Pero ello no significa que todo el empresariado forme parte de los poderes econ\u00f3micos\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para terminar, y volviendo al inicio de estas reflexiones, es preciso concluir que \u2013en contra de algunas apariencias o de percepciones instaladas fuera de Catalu\u00f1a- el empresariado catal\u00e1n no ha estado en modo alguno callado a lo largo de esto tiempo, si bien es cierto que no ha defendido una \u00fanica posici\u00f3n, ni se ha expresado a veces con la rotundidad que algunos esperaban. Lo que ocurre es que, como en muchos otros pa\u00edses, en esta fase del capitalismo global el empresariado \u2013tomado as\u00ed en general- es algo muy complejo, en lo que se mezclan intereses muy diversos, y cuya relaci\u00f3n con los poderes econ\u00f3micos reales es bastante sutil. Es cierto que los poderes econ\u00f3micos \u2013aquellos que tienen de verdad capacidad para influir en la marcha de la econom\u00eda- est\u00e1n s\u00f3lidamente instalados entre el empresariado. Pero ello no significa que todo el empresariado forme parte de los poderes econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>En ese sentido, es verdad que la estrategia del Govern cont\u00f3 con un amplio apoyo \u2013para algunos no exento de cierto clientelismo- de distintos grupos y sectores empresariales, sobre todo entre emprendedores y aut\u00f3nomos, en peque\u00f1as y medianas empresas, y muy especialmente en algunas comarcas catalanas. Pero no es menos cierto que nunca tuvo el soporte de los principales grupos empresariales y financieros, aquellos con mayor capacidad de incidir en algunos mercados \u2013como el bancario-, de influir en los medios de comunicaci\u00f3n, de propiciar cambios en la opini\u00f3n p\u00fablica y, en definitiva, de hacer descarrilar el proc\u00e9s.<\/p>\n<p>Es posible que durante los primeros a\u00f1os del proc\u00e9s, estos \u00faltimos \u2013el empresariado m\u00e1s pr\u00f3ximo a los poderes econ\u00f3micos espa\u00f1oles y europeos- no se tomara muy en serio la hip\u00f3tesis de una ruptura unilateral. Muchos pensaron probablemente que era un farol y que, llegado el momento, el catalanismo m\u00e1s conservador impondr\u00eda su criterio y las aguas volver\u00edan a su cauce. Resulta significativa a este respecto la an\u00e9cdota que comentaba hace unas semanas Ant\u00f3n Costas, catedr\u00e1tico de econom\u00eda de la Universidad de Barcelona y Presidente del C\u00edrculo de Econom\u00eda entre 2013 y 2016: <em>\u201cHace dos a\u00f1os \u2013<\/em>dec\u00eda Costas<em>&#8211; le pregunt\u00e9 a un amigo, presidente de una multinacional catalana, si estaba preocupado por una declaraci\u00f3n de independencia. Y su contestaci\u00f3n fue, &#8220;mira Ant\u00f3n, si lo creyese, me preocupar\u00eda&#8221;.<\/em><\/p>\n<p>Otros sectores del empresariado, m\u00e1s pr\u00f3ximos al soberanismo, confiaron ingenuamente en que el gobierno central se avendr\u00eda a negociar, permiti\u00e9ndose de esa manera la independencia pac\u00edfica de Catalunya mediante una consulta pactada, de modo que la actividad econ\u00f3mica no se ver\u00eda afectada en exceso. <em>\u201cEl proc\u00e9s no afecta a la econom\u00eda ni a las buenas expectativas. Catalunya es una sociedad madura\u201d<\/em>, dec\u00eda hace a\u00fan pocos meses David Garrof\u00e9, dirigente d <em>CECOT<\/em>, lo que resulta bastante sintom\u00e1tico.<\/p>\n<p>Tal vez todo ello pudiera explicar que, pese al intenso debate protagonizado durante estos a\u00f1os y al c\u00famulo de iniciativas y movimientos desplegados en el seno del empresariado catal\u00e1n, la mayor parte del mismo no haya realizado declaraciones especialmente sonoras durante los primeros a\u00f1os, y ello pese a la creciente preocupaci\u00f3n existente por el escaso control sobre el proc\u00e9s mostrado por la antigua Convergencia. Sin embargo, cuando las cartas se pusieron boca arriba, tras la intervenci\u00f3n del rey y la puesta en marcha del 155, se acab\u00f3 la magia, se apagaron las luces, y todos los sectores del pa\u00eds \u2013incluidos los poderes econ\u00f3micos y el amplio y complejo empresariado catal\u00e1n- se vio obligado a tomar partido en unos casos, o a matizar posiciones anteriormente defendidas en otros.<\/p>\n<div class=\"simple-footnotes\"><p class=\"notes\">Notes:<\/p><ol><li id=\"note-8798-1\"><\/span><span class=\"s2\">Jordi Sol\u00e9 Tura: <i>Catalanismo y revoluci\u00f3n burguesa.<\/i> El Viejo Topo, reeditado en 2017.<\/span><span class=\"s3\"> <a href=\"#return-note-8798-1\">&#8617;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 20 \u2013 invierno\/2018).\u00a0Colectivo Mugalariak. La estrategia del Govern cont\u00f3 con un amplio apoyo de distintos grupos y sectores empresariales, sobre todo entre emprendedores y aut\u00f3nomos, en peque\u00f1as y medianas empresas, y muy especialmente en algunas comarcas catalanas. Pero nunca tuvo el soporte de los principales grupos empresariales y financieros, aquellos capacidad de incidir en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8806,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-8798","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","revista-galde-n20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8798"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8798\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}