{"id":8665,"date":"2018-02-02T11:34:20","date_gmt":"2018-02-02T10:34:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=8665"},"modified":"2018-02-09T22:28:26","modified_gmt":"2018-02-09T21:28:26","slug":"el-proces-y-las-estrategias-de-poder-en-cataluna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/el-proces-y-las-estrategias-de-poder-en-cataluna\/","title":{"rendered":"El proc\u00e9s y las estrategias de poder en Catalu\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/CerraduraSinLlave.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8688 colorbox-8665\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/CerraduraSinLlave.jpg\" alt=\"\" width=\"590\" height=\"837\" data-id=\"8688\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/CerraduraSinLlave.jpg 590w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/CerraduraSinLlave-211x300.jpg 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><\/a><\/p>\n<p>(Galde 20 invierno\/2018).\u00a0Paola Lo Cascio.<br \/>\nEl Proc\u00e9s en cierta medida puede ser pensado tambi\u00e9n como un caleidoscopio. Es mirar un poco m\u00e1s de cerca sus enrevesadas din\u00e1micas y darse cuenta que es todo un desprop\u00f3sito seguir refiri\u00e9ndose a ello en singular, ya que estamos delante de diferentes din\u00e1micas que se dan \u2013con actores, caracter\u00edsticas, objetivos, ritmos, caracter\u00edsticas e influencias en el tiempo bien diferentes-, de manera interrelacionada. Uno de estos es sin duda alguna la dif\u00edcil reconstrucci\u00f3n de los equilibrios de poder internos al nacionalismo catal\u00e1n en la larga y quiz\u00e1s a\u00fan todav\u00eda no concluida etapa del ocaso del pujolismo.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEl proc\u00e9s ha estado marcado, entre otras cosas, por dif\u00edcil reconstrucci\u00f3n de los equilibrios de poder internos al nacionalismo catal\u00e1n en la larga y quiz\u00e1s a\u00fan todav\u00eda no concluida etapa del ocaso del pujolismo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En este marco, hay que tener en cuenta dos din\u00e1micas que marcan a fondo el tablero pol\u00edtico catal\u00e1n \u2013y concretamente su cuadrante nacionalista-, a partir de 2003, cuando despu\u00e9s de 23 a\u00f1os se interrumpi\u00f3 el control del nacionalismo moderado de CiU sobre la Generalitat. El primer elemento relevante es el intento de ERC \u2013en ese momento poco m\u00e1s que una enso\u00f1aci\u00f3n- de emanciparse de la \u201ctutela\u201d convergente y conquistar paulatinamente posiciones de fuerza delante del electorado nacionalista. En esa coyuntura, el gesto emancipatorio de los republicanos pas\u00f3 por favorecer un pacto catalanista y de izquierda de la mano de Pasqual Maragall, a la vez que por una ofensiva de implantaci\u00f3n en el territorio. Asimismo una penetraci\u00f3n en organizaciones sociales como los sindicatos, y especialmente UGT. La otra din\u00e1mica a tener en cuenta es la espec\u00edfica del postpujolismo, y concretamente la construcci\u00f3n del liderazgo de Artur Mas. Cuesti\u00f3n harto compleja, ya que la tradici\u00f3n de aquello que hab\u00eda sido el cauce central del nacionalismo catal\u00e1n hasta la fecha adolec\u00eda de una dependencia extraordinaria del hiperliderazgo del antiguo President. Pujol hab\u00eda sido ecl\u00e9ctico ideol\u00f3gicamente y capaz de visualizar una identificaci\u00f3n entre su fuerza pol\u00edtica \u2013e incluso su persona-, y el pa\u00eds, como m\u00ednimo para una parte significativa del electorado. El encumbramiento de Mas y del grupo que lo acompa\u00f1\u00f3 \u2013los llamados <em>nietos<\/em>, liberales y extremadamente cercanos a la familia Pujol-, contaba en el fondo solo con la legitimidad de haber sido <em>el elegido<\/em>. En 2003, aunque gan\u00f3 las elecciones, el hecho de no poder articular una mayor\u00eda de gobierno dificult\u00f3 de manera muy seria su capacidad de construir una propuesta pol\u00edtica y un liderazgo aut\u00f3nomo.<\/p>\n<p>Las largas y complicadas vicisitudes del Estatut no har\u00edan sino reforzar estas dos din\u00e1micas paralelas. En la apuesta de Mas por volverse a poner delante (incluso del mismo President de la Generalitat) de la reivindicaci\u00f3n para el autogobierno, y en la abrupta abdicaci\u00f3n de ERC \u2013que llev\u00f3 a la ca\u00edda y a la reconstituci\u00f3n de su grupo dirigente, considerando la experiencia tripartita en definitiva un error-, est\u00e1n las marcas de ello. En el escenario post-estatutario, ERC redoblaba su apuesta por la consecuci\u00f3n de un Estado propio \u2013no se olviden los movimientos que desembocaron en las consultas informales empezadas en 2009-, y CiU intentaba resituar su eje ideol\u00f3gico hacia el soberanismo a trav\u00e9s de la constituci\u00f3n de la llamada <em>Casa Gran del Catalanisme<\/em>, pugnando por vincular algunos perfiles del mundo socialista, como Ferran Mascarell. La vuelta de CiU al gobierno de la Generalitat en 2010 y los decepcionantes resultados de ERC en aquellas elecciones parecieron devolver las relaciones de fuerzas a la \u201cnormalidad\u201d, en la medida en que el carril central del nacionalismo volv\u00eda a estar ocupado claramente por la coalici\u00f3n CiU. Sin embargo, los efectos de la crisis econ\u00f3mica y la apuesta decidida por las pol\u00edticas de austeridad del primer gabinete de Mas \u2013y las consecuentes oleadas de movilizaci\u00f3n, en las cuales sea dicho de paso ERC no estuvo presente- por un lado, y la sentencia del Tribunal Constitucional de julio de 2010 que anulaba una parte del Estatut por otro, cambiaron sensiblemente las coordenadas del debate pol\u00edtico. Provocaron una indignaci\u00f3n que se acab\u00f3 conjugando en dos impugnaciones no necesariamente arm\u00f3nicas: en contra de las pol\u00edticas de recortes y en contra de un sistema constitucional que hab\u00eda demostrado no respetar la voluntad de los ciudadanos catalanes en materia de autogobierno.<\/p>\n<p>En este marco se verific\u00f3 la primera gran manifestaci\u00f3n independentista el 11 de septiembre de 2012, que congreg\u00f3 un complejo conglomerado de sentimientos, reivindicaciones, anhelos. Una gran masa de ciudadanos, muchos de ellos protot\u00edpicos de lo que con agudeza el periodista Enric Juliana ha llamado <em>\u201cel catal\u00e0 emprenyat<\/em>\u201d (el catal\u00e1n enfadado). En ese momento la reivindicaci\u00f3n independentista empez\u00f3 a jugar un papel importante en tanto que utop\u00eda disponible, como la defini\u00f3 Marina Subirats, en la medida en que sectores diferentes de la poblaci\u00f3n la significaron de manera diferente, respondiendo a sus diferentes necesidades. Si para una parte de los sectores populares represent\u00f3 la esperanza de una ruptura con el sistema vigente, para los sectores de la clase media catalanoparlante se trat\u00f3 de la b\u00fasqueda de la salida a la desorientaci\u00f3n generada por la crisis a trav\u00e9s de una realidad m\u00e1s pr\u00f3spera, a partir de una exaltaci\u00f3n de los valores idiosincr\u00e1ticos tradicionalmente auto-atribuidos a la identidad catalana.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cDistintos sectores de la poblaci\u00f3n han significado la independencia de diversas maneras, respondiendo a sus diferentes necesidades\u201d <\/em><\/strong><\/p>\n<p>En otras palabras, el terreno de competici\u00f3n en el cual se ten\u00edan que mover necesariamente las opciones nacionalistas era ya era diferente y apelaba a la posible desconexi\u00f3n del Estado espa\u00f1ol. A partir de 2012 en este sentido se vivi\u00f3 una r\u00e1pida aceleraci\u00f3n ya que tanto ERC como CiU \u2013y aqu\u00ed empezaron las primeras discrepancias entre los dos socios de la federaci\u00f3n otrora liderada por Pujol-, pujaron para interceptar, conjugar, rentabilizar, la movilizaci\u00f3n \u2013o no ser simplemente barridos por ella\u2013, que se hab\u00eda hecho evidente en aquellos meses.<\/p>\n<p>Seguramente, ERC lo ten\u00eda de entrada m\u00e1s f\u00e1cil, ya que su pedigr\u00ed independentista le otorgaba una ventaja indiscutible. CiU part\u00eda de una posici\u00f3n m\u00e1s desfavorecida, por dos razones. Una, que parte de la indignaci\u00f3n popular se hab\u00eda generado en contra de las pol\u00edticas sociales adoptadas entre 2010 y 2012. Dos, que la tradicional inclinaci\u00f3n al pacto y al compromiso de la derecha nacionalista la hac\u00eda menos \u201csolvente\u201d ante un electorado nacionalista que se hab\u00eda movido de sus posiciones tradicionales. Fue en este momento que Artur Mas decidi\u00f3 hacer un movimiento decisivo como adelantar las elecciones despu\u00e9s de una menos que m\u00e1s expl\u00edcita conversi\u00f3n de su partido al objetivo del estado propio. El movimiento transluc\u00eda una cierta confianza en las capacidades hegem\u00f3nicas tradicionales de los herederos del pujolismo, pero revelaba todos los l\u00edmites de lectura de aquella situaci\u00f3n. CiU perd\u00eda diez diputados, que se iban a ERC y en menor parte a la CUP que entraba en el hemiciclo. En definitiva la batalla para la hegemon\u00eda en el campo nacionalista lejos de cerrarse estaba m\u00e1s abierta que nunca. Seguir\u00eda detr\u00e1s de una proyectada unidad del independentismo m\u00e1s real entre el electorado que entre los partidos. De esta manera se tiene que leer la entrada de ERC en la mayor\u00eda de gobierno, con el gran miedo de los convergentes (que sacrificaron su compromiso con Uni\u00f3 en aras de esta competici\u00f3n) despu\u00e9s de las elecciones europeas de 2014, en que se vieron superados por ERC. En esta clave tambi\u00e9n se tiene que leer la determinaci\u00f3n de Mas en querer organizar y rentabilizar la consulta del 9N: despu\u00e9s de la confesi\u00f3n pujoliana del verano se le hac\u00eda imprescindible reconstruir su legitimidad sobre bases nuevas, que en ese contexto no pod\u00edan ser otras que la solvencia independentista. Y tambi\u00e9n bajo este prisma hay que analizar las fases sucesivas: el planteamiento de las elecciones \u201cplebiscitarias\u201d de 2015 y, sobre todo, el pulso ganado por Mas a Junqueras con la constituci\u00f3n de la lista \u00fanica JXS\u00ed. La defenestraci\u00f3n de Mas y la investidura de Puigdemont siguen la misma l\u00f3gica y los acontecimientos del bienio 2016-2017 tambi\u00e9n, aunque con apuestas cada vez m\u00e1s altas. De hecho, como m\u00e1s de un protagonista de aquellos d\u00edas ha revelado, la propia declaraci\u00f3n de independencia del 27 de octubre se puede leer como el correlato de esta competici\u00f3n, en una irresponsable carrera para evitar aparecer delante de una porci\u00f3n del electorado como renunciatarios, o cobardes. Las elecciones del 21D han sido el \u00faltimo episodio de esta competici\u00f3n que no cesa. La arriesgada apuesta \u201clegitimista\u201d de Puigdemont ha dado sus frutos en t\u00e9rminos electorales. Su epopeya se podr\u00eda convertir en el nuevo mito de fundaci\u00f3n de un nacionalismo conservador que aspira a volver mayoritario. A condici\u00f3n, claro, de que no pierda su apuesta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 20 invierno\/2018).\u00a0Paola Lo Cascio. El Proc\u00e9s en cierta medida puede ser pensado tambi\u00e9n como un caleidoscopio. Es mirar un poco m\u00e1s de cerca sus enrevesadas din\u00e1micas y darse cuenta que es todo un desprop\u00f3sito seguir refiri\u00e9ndose a ello en singular, ya que estamos delante de diferentes din\u00e1micas, que se dan de manera interrelacionada \u2013con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8689,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-8665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-n20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8665\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}