{"id":7436,"date":"2017-06-22T18:38:25","date_gmt":"2017-06-22T16:38:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7436"},"modified":"2025-10-23T19:35:43","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:43","slug":"la-doble-crisis-del-empleo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/la-doble-crisis-del-empleo\/","title":{"rendered":"La doble crisis del empleo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/l-atelier.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7437 size-full colorbox-7436\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/l-atelier.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" data-id=\"7437\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/l-atelier.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/l-atelier-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Galde 18, primavera\/2017). Albert Recio.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">La historia del capitalismo es una historia de crisis permanente para la poblaci\u00f3n asalariada. S\u00f3lo al final de la \u201cedad de oro\u201d del capitalismo hubo un corto periodo en el que pod\u00eda pensarse que las clases trabajadoras de los pa\u00edses avanzados (particularmente en Europa occidental) hab\u00edan conseguido consolidar una serie de conquistas que garantizaban un nivel b\u00e1sico de seguridad econ\u00f3mica, de derechos sociales y bienestar. Aunque nunca fueron conquistas universales, como constataron los primeros estudios sobre segmentaci\u00f3n del mercado laboral, la cr\u00edtica feminista y los estudios sobre la inmigraci\u00f3n transnacional, abarcaban al menos estratos muy amplios de la clase obrera. Con la crisis de los setenta del pasado siglo y el advenimiento del neoliberalismo se puso de manifiesto que parte de las conquistas hab\u00edan sido coyunturales. Y se cumpl\u00eda el razonado pron\u00f3stico del economista polaco Michael Kalecki (realizado en 1943): los l\u00edderes capitalistas acabar\u00edan por preferir la vuelta al viejo capitalismo de paro recurrente porque ello les garantizaba una posici\u00f3n de poder sobre la clase obrera y la democracia social. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">Los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os han estado marcados por la hegemon\u00eda neoliberal en la gesti\u00f3n macroecon\u00f3mica. Y por una profunda transformaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n de la empresa capitalista apoyada en este entorno macroecon\u00f3mico, en las oportunidades generadas por las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y por una aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las t\u00e9cnicas de manipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica. Uno de los elementos b\u00e1sicos de esta transformaci\u00f3n ha afectado a los aspectos institucionales de las relaciones laborales, si bien \u00e9sta ha adoptado formas e intensidades diferentes en cada pa\u00eds. Las diferencias se deben tanto a la inercia de las tradiciones, a las caracter\u00edsticas de las estructuras de clase de cada pa\u00eds, a los modelos de acci\u00f3n pol\u00edtica. En t\u00e9rminos generales podemos decir que all\u00ed donde predominaba un modelo de regulaci\u00f3n laboral basado casi exclusivamente en la negociaci\u00f3n colectiva (pa\u00edses anglosajones) la ofensiva neoliberal se ha centrado en atacar directamente a los sindicatos, mientras que all\u00ed donde reg\u00eda una regulaci\u00f3n fuerte de los derechos laborales (como en el Estado espa\u00f1ol) ha predominado la contrarrevoluci\u00f3n legal. Pero el resultado ha sido en todas partes el mismo: un debilitamiento de los derechos sociales y colectivos de la poblaci\u00f3n asalariada, una mayor individualizaci\u00f3n y fragmentaci\u00f3n de las relaciones laborales. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">El paro masivo ha sido la excusa recurrente para justificar estos ataques a los derechos laborales. El renacimiento de la vieja teor\u00eda neocl\u00e1sica a partir de finales de los sesenta ha propiciado la coartada intelectual a estas pol\u00edticas. Mientras que las diferentes corrientes econ\u00f3micas heterodoxas consideran que el paro es fundamentalmente el resultado del funcionamiento normal de una econom\u00eda capitalista (y por tanto su eliminaci\u00f3n pasa, cuando menos, por regular el capitalismo), para los economistas neocl\u00e1sicos el paro es un problema del mercado laboral, m\u00e1s estrictamente del exceso de derechos laborales. Pese a su elevada sofisticaci\u00f3n formal su modelo siempre conduce a una soluci\u00f3n simplista: bajando salarios se llegar\u00e1 al pleno empleo. Desregular es el camino para bajar salarios. Y este simplista modelo se ha impuesto como base de las recetas de los grandes organismos internacionales que promueven reformas estructurales cada vez que un pa\u00eds tiene problemas. Como la econom\u00eda espa\u00f1ola tiene problemas recurrentes de empleo, fruto en gran medida de su posici\u00f3n en el contexto del capitalismo global, nos ha tocado vivir en un territorio donde la reforma laboral ha adquirido un car\u00e1cter recurrente.<\/span><\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">La crisis de 2008 ha marcado una nueva vuelta de tuerca. A la crisis se lleg\u00f3 con un mercado laboral complejo y con elevadas tasas de precariedad, en parte propiciadas por las reformas laborales anteriores. Por profundas transformaciones de la organizaci\u00f3n laboral en sectores clave: cualquier an\u00e1lisis de la organizaci\u00f3n imperantes en sectores tan dispares como el autom\u00f3vil o la construcci\u00f3n permit\u00eda reconocer la elevada segmentaci\u00f3n de las condiciones laborales practicada por las empresas utilizando tanto las posibilidades de una contrataci\u00f3n laboral a la carta como las cadenas de externalizaci\u00f3n y subcontrataci\u00f3n. Por el peso de sectores donde en casi todo el mundo la precariedad laboral, en grado diverso, es habitual (como es el caso de construcci\u00f3n y turismo, el eje del \u201cmilagro espa\u00f1ol\u201d del per\u00edodo 1996-2007). Tambi\u00e9n por la pol\u00edtica de precarizaci\u00f3n creciente en el empleo p\u00fablico, visible en sectores como sanidad y educaci\u00f3n. Sin perder de vista el papel jugado por la ingente masa de poblaci\u00f3n inmigrada sometida a unas reglas institucionales que las encerraban en la precariedad y el empleo irregular (particularmente grave en el caso de las mujeres ocupadas en actividades de cuidados dom\u00e9sticos). Por esto cuando estall\u00f3 la crisis ya ten\u00edamos tasas de precariedad insoportables y una aut\u00e9ntica devaluaci\u00f3n de la norma salarial.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">La crisis del 2008, agravada por los programas de ajuste de 2010 y 2012, gener\u00f3 un ej\u00e9rcito de reserva masivo. No s\u00f3lo por la destrucci\u00f3n masiva de puestos de trabajo. Tambi\u00e9n porque en el periodo 2008-2012 se produjo un fen\u00f3meno in\u00e9dito en las crisis anteriores: la llegada masiva de mujeres adultas (mayores de 30 a\u00f1os) al mercado laboral. Unas 900.000 personas que se sumaron a los 3,5 millones que hab\u00edan perdido el empleo. Este fen\u00f3meno es en s\u00ed mismo esclarecedor del modelo social generado por a\u00f1os de gesti\u00f3n neoliberal. En anteriores crisis las mujeres no entraban al mercado laboral. Si en la \u00faltima crisis entraron en parte fue porque hab\u00eda ciertas expectativas de empleo en sectores feminizados (sanidad, servicios de cuidados\u2026), pero en gran parte por la debilidad econ\u00f3mica de las familias, con perspectivas de empleo masculino de larga duraci\u00f3n y con inusitadas cotas de endeudamiento generadas por el capitalismo financiero. Y un ej\u00e9rcito de reserva masivo es siempre una precondici\u00f3n b\u00e1sica para debilitar salarios y condiciones de empleo. Parte de la reducci\u00f3n posterior del paro se debe a una salida del mercado laboral v\u00eda emigraci\u00f3n (mayormente de antiguos inmigrantes), as\u00ed como por el \u201cdesencanto\u201d de parados de larga duraci\u00f3n (especialmente j\u00f3venes y personas mayores de 50 a\u00f1os). Por esto el ej\u00e9rcito de reserva real es bastante mayor que la cifra oficial de paro, y sigue constituyendo un amplio espacio de maniobra para las pol\u00edticas de la patronal.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/una-empleada-hotel-benidorm-arregla-habitacion-1477047873084.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-7438 colorbox-7436\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/una-empleada-hotel-benidorm-arregla-habitacion-1477047873084-300x175.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"175\" data-id=\"7438\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/una-empleada-hotel-benidorm-arregla-habitacion-1477047873084-300x175.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/una-empleada-hotel-benidorm-arregla-habitacion-1477047873084.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">El paro masivo no ha sido la \u00fanica consecuencia de la crisis. La patronal espa\u00f1ola ha hecho suyo aquello de \u201cno hay mal que por bien no venga\u201d y ha utilizado la crisis como pretexto para imponer dos reformas laborales sucesivas con la complicidad de los partidos de orden y la bendici\u00f3n de las \u00e9lites intelectuales. Las dos reformas suponen en muchos casos la profundizaci\u00f3n de los aspectos m\u00e1s destructivos de anteriores reformas: abaratamiento y mayores facilidades al despido, aumento de las prerrogativas empresariales en t\u00e9rminos de movilidad y flexibilidad laboral, etc. Pero la reforma de 2012 introduce un cambio radical en una cuesti\u00f3n que hasta este momento no hab\u00eda sido atacada: la negociaci\u00f3n colectiva y los derechos sindicales. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">Aunque a menudo hemos criticado la moderaci\u00f3n de los grandes sindicatos, un an\u00e1lisis comparativo permit\u00eda observar que el modelo de negociaci\u00f3n colectiva espa\u00f1ol garantizaba la cobertura de derechos b\u00e1sicos para millones de personas. Los convenios de sector garantizaban (al menos sobre el papel) unas bases salariales y unos derechos esenciales. Pongo un ejemplo de una investigaci\u00f3n europea sobre sectores de bajos salarios en la que particip\u00e9 hace unos pocos a\u00f1os. A la hora de buscar ejemplos de buenas pr\u00e1cticas para gran parte de mis colegas result\u00f3 evidente el derecho a la subrogaci\u00f3n de personal en aquellas actividades donde es habitual la subcontrataci\u00f3n de servicios. En una serie importante de sectores como hosteler\u00eda, limpieza, asistencia domiciliaria\u2026, los empleados de una subcontrata mantienen el empleo cuando cambia la empresa que ejecuta el servicio (y el salario, porque depende de un convenio sectorial y ha impedido que las empresas compitan en los contratos a base de rebajar salarios). Todo ello ha dependido de acuerdos generales aplicables en los convenios provinciales. La reforma laboral del PP ha ido directamente a quebrar esta cobertura por v\u00eda diversas (de hecho la nueva ley laboral contiene mecanismos orientados a dinamitar el modelo de negociaci\u00f3n colectiva): promoci\u00f3n de los convenios de empresa, limitaci\u00f3n de la cl\u00e1usula de ultraactividad, variedad de mecanismos para el descuelgue e incluso amplias oportunidades para que las empresas creen su propia representaci\u00f3n sindical.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">Y el resultado es ya patente, aunque quiz\u00e1s menos devastador porque ha habido una cierta capacidad de resistencia sindical: nuevas reducciones de salarios, aparici\u00f3n de empresas de externalizaci\u00f3n con convenios propios, etc. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">No se trata de una deriva espa\u00f1ola, de la cutrez del PP y sus aliados (la derecha nacionalista catalana y vasca, los modernos \u201cciudadanos\u201d). La voluntad de fraccionamiento de la acci\u00f3n sindical forma parte del paquete de recetas que tratan de imponer la UE, el FMI, la OCDE. Recientemente Grecia ha sido objeto de una nueva propuesta de reforma de la negociaci\u00f3n colectiva en el mismo sentido que la espa\u00f1ola. A pesar de que una comisi\u00f3n paritaria nombrada por la UE y el gobierno griego propuso por mayor\u00eda no romper la negociaci\u00f3n salarial, las autoridades comunitarias han seguido insistiendo en aplicar una reforma a la espa\u00f1ola. Tambi\u00e9n el presuntamente modernizador Macron ha considerado una prioridad la reforma laboral. Se trata en todos los casos de imponer un marco legal que en la pr\u00e1ctica impida una verdadera negociaci\u00f3n laboral de car\u00e1cter colectivo. Esta es una matriz de todas las pol\u00edticas neoliberales: normativizar y garantizar los derechos del capital. <\/span><\/p>\n<p lang=\"es-ES\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">Revertir esta situaci\u00f3n es absolutamente b\u00e1sico para restablecer derechos sociales. Requiere cambiar tanto las pol\u00edticas econ\u00f3micas como las regulaciones laborales. Sin duda exige desarrollar movimientos sociales de largo alcance. Dada la densidad y poder de los impulsores de las pol\u00edticas neoliberales es evidente que ello exige un enorme acopio de din\u00e1micas y la integraci\u00f3n de colectivos en un solo proceso. Una de las debilidades fundamentales que ha tenido la izquierda en todo el per\u00edodo neoliberal ha sido precisamente su dificultad para integrar a la enorme complejidad de sectores laborales.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es-ES\">Una complejidad que, en parte, es el resultado del \u00e9xito de las pol\u00edticas de fraccionamiento desarrolladas por el mundo empresarial: contratos laborales a la carta, subcontratas, pol\u00edticas migratorias represivas, pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n con un inefable efluvio sexista (que condena a muchas mujeres al empleo a tiempo parcial), represi\u00f3n y debilitamiento del sindicalismo\u2026 Es tambi\u00e9n el producto de una escisi\u00f3n social en el \u00e1mbito de los modelos sociales de referencia entre estratos diferentes de asalariados. Escisi\u00f3n favorecida por el desigual desempe\u00f1o en el proceso educativo y que colabora a generar personas que se viven a s\u00ed mismas como competidores en una carrera profesional y fracasados condenados al empleo precario de por vida. Entre los mismos precarios se manifiesta esta escisi\u00f3n y dificulta una acci\u00f3n colectiva com\u00fan. Por esto cualquier labor de recomposici\u00f3n del conflicto de clases exige al mismo tiempo de buenas propuestas pol\u00edticas, de iniciativas organizativas, de pol\u00edticas culturales, de capacidad de transformar una clase dividida en un proceso com\u00fan. Exige recomponer la cultura igualitaria que est\u00e1 en la base de cualquier cambio social de largo contenido.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span lang=\"es-ES\">* Profesor de <\/span><span lang=\"es-ES\">Economia del Trabajo y Pol\u00edticas Socio Laborales en la UAB.<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (Galde 18, primavera\/2017). Albert Recio. I La historia del capitalismo es una historia de crisis permanente para la poblaci\u00f3n asalariada. S\u00f3lo al final de la \u201cedad de oro\u201d del capitalismo hubo un corto periodo en el que pod\u00eda pensarse que las clases trabajadoras de los pa\u00edses avanzados (particularmente en Europa occidental) hab\u00edan conseguido consolidar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7439,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,12],"tags":[],"class_list":["post-7436","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-miradas","revista-galde-n18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7436"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7436\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19280,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7436\/revisions\/19280"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}