{"id":7242,"date":"2017-03-29T18:52:34","date_gmt":"2017-03-29T16:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7242"},"modified":"2025-10-23T19:35:46","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:46","slug":"la-memoria-de-las-migraciones-vascas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/la-memoria-de-las-migraciones-vascas\/","title":{"rendered":"La memoria de las migraciones vascas"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/MigraCarAves.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7243 size-full colorbox-7242\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/MigraCarAves.jpg\" alt=\"\" width=\"554\" height=\"792\" data-id=\"7243\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/MigraCarAves.jpg 554w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/MigraCarAves-210x300.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 554px) 100vw, 554px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(Galde 17. oto\u00f1o 2016). Roc\u00edo Garc\u00eda Abad. La movilidad de la poblaci\u00f3n ha sido una constante a lo largo de la historia. Desde que el hombre habita en la tierra \u00e9ste ha experimentado sucesivos desplazamientos geogr\u00e1ficos, con mayor o menor intensidad, en la m\u00e1s larga o corta distancia, provocados por diferentes causas, con diferentes caracter\u00edsticas: peque\u00f1os desplazamientos temporales generados por el mercado matrimonial, grandes corrientes trasatl\u00e1nticas, abandonos del campo y traslados a la ciudad industrial, expulsiones, refugiados, etc. Desde hace d\u00e9cadas venimos asistiendo a una aceleraci\u00f3n de los movimientos migratorios, impulsados e incluidos dentro del fen\u00f3meno de la globalizaci\u00f3n (<i>World on the move<\/i>). Pero en el mundo neoliberal del siglo XXI, en el que se acepta y se favorece la libertad de movimientos de capitales y mercanc\u00edas, cada vez son mayores las trabas a la libre circulaci\u00f3n de personas (restricciones y regularizaciones de los pa\u00edses receptores a la inmigraci\u00f3n), y mayores las tr\u00e1gicas consecuencias que \u00e9stas generan (migraciones ilegales, tragedias humanas, crisis de refugiados\u2026).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El Pa\u00eds Vasco supone un buen laboratorio para el estudio de los fen\u00f3menos migratorios. El objetivo de estas p\u00e1ginas es rescatar la memoria de las migraciones vascas, con sus cambios de tendencia, sus idas y venidas, sus protagonistas, sus efectos, sus huellas. No puede, ni debe, entenderse la historia de este pa\u00eds, y su realidad actual, sin una buena memoria del fen\u00f3meno migratorio. Como todos los territorios costeros, fue durante siglos un pa\u00eds de emigraci\u00f3n allende los mares. Am\u00e9rica fue, por diferentes motivos, el continente que absorbi\u00f3 un mayor n\u00famero de vascos. Tuvieron un claro protagonismos los pastores y fue una v\u00eda de escape cl\u00e1sica para los segundones dentro del sistema hereditario troncal vasco. Pero tambi\u00e9n existi\u00f3 una importante emigraci\u00f3n peninsular que se extendi\u00f3 por la geograf\u00eda espa\u00f1ola a partir de la demanda de trabajadores cualificados y de la actividad comercial.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, a finales del siglo XIX, de la mano del vertiginoso proceso de industrializaci\u00f3n pas\u00f3 a configurarse como una clara cuenca inmigratoria, que mantuvo dicha tendencia a lo largo de todo el siglo industrial 1876-1975. Tras unas d\u00e9cadas de freno migratorio, sumido el pa\u00eds en una importante crisis de desmantelamiento industrial, de nuevo a partir del a\u00f1o 2000, un giro en las tendencias migratorias volvi\u00f3 a convertir a las tierras vascas en destino de emigrantes, esta vez de latinoamericanos, europeos del este y magreb\u00edes. Y no fueron mal acogidos durante los a\u00f1os de bonanza, cubr\u00edan aquellos puestos que nosotros no quer\u00edamos ocupar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La crisis econ\u00f3mica a partir de 2008 marca un nuevo cambio en el ciclo econ\u00f3mico, y el Pa\u00eds Vasco comienza a perder poblaci\u00f3n por la emigraci\u00f3n, esta vez protagonizada mayoritariamente por salida de j\u00f3venes altamente cualificados que emprenden una emigraci\u00f3n econ\u00f3mica con el claro objetivo de lograr mejores condiciones laborales y de vida en otros pa\u00edses, del centro y norte de Europa fundamentalmente. Algunos pol\u00edticos se han atrevido a calificarles como \u201cintr\u00e9pidos aventureros\u201d, pero las consecuencias de esta \u201cfuga de cerebros\u201d y de mano de obra cualificada marcar\u00e1 nuestro m\u00e1s inmediato futuro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En este recorrido por las migraciones vascas tenemos que detenernos en las grandes corrientes inmigratorias de car\u00e1cter laboral. Marcaron la impronta no s\u00f3lo econ\u00f3mica, sino social, cultural y pol\u00edtica vasca. Remiten a esa \u00e9poca en que el Pa\u00eds Vasco se convirti\u00f3 en una potencia industrial. La R\u00eda de Bilbao se configur\u00f3 como metr\u00f3poli por la concentraci\u00f3n fabril en un espacio reducido, y por la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica que experimentaron sus municipios, a donde comenzaron a llegar miles de emigrantes atra\u00eddos por los nuevos puestos de trabajo. All\u00ed m\u00e1s que en ning\u00fan otro sitio las migraciones constituyen uno de los aspectos hist\u00f3ricos fundamentales, y explican su idiosincrasia. A partir de 1876 empiezan a llegar inmigrantes atra\u00eddos en primer lugar por el desarrollo y <i>boom<\/i> minero, y posteriormente por el desarrollo siderometal\u00fargico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las altas tasas de inmigraci\u00f3n no tienen comparaci\u00f3n ni con el resto del Pa\u00eds Vasco ni con el conjunto espa\u00f1ol, y hay que explicarlas por el modelo de industrializaci\u00f3n y de modernizaci\u00f3n adoptado. Una muy amplia oferta de puestos de trabajo, no s\u00f3lo en la miner\u00eda y en la industria, sino en obras de infraestructuras, servicios, etc., desencaden\u00f3 un flujo masivo de inmigrantes. M\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n, y m\u00e1s de la mitad de los trabajadores que levantaron las nuevas industrias de la R\u00eda de Bilbao a finales del siglo XIX fueron capital inmigrante. Junto al aporte directo hay que tener en cuenta el de las nuevas generaciones, nacidas ya en Bizkaia pero de padres inmigrantes. Es por eso, que podemos establecer en m\u00e1s de un 80% el peso demogr\u00e1fico del aporte inmigrante al total de la poblaci\u00f3n de la R\u00eda de Bilbao a lo largo de todo el siglo industrial (entre 1877 y 1975), en m\u00e1s de un 60% en el caso de Bizkaia y en un 53% para el conjunto del Pa\u00eds Vasco. Para 1930 la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de la R\u00eda de Bilbao procede de fuera del Pa\u00eds Vasco y es de cultura castellana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las migraciones industriales se estructuran en dos grandes oleadas inmigratorias. La primera, 1876-1900, marca la puesta en marcha del proceso de industrializaci\u00f3n. La segunda, 1950-1975, responde a la era de desarrollismo econ\u00f3mico de la segunda revoluci\u00f3n industrial. A lo largo de todo el siglo industrial se observan continuidades en los comportamientos migratorios. Para empezar, hablamos de una emigraci\u00f3n laboral, y por tanto, de poblaci\u00f3n joven en edad de incorporarse al mercado laboral. Emigrar es un asunto familiar. La decisi\u00f3n se toma en el seno de la familia, que elige emigrar y qui\u00e9n o qui\u00e9nes deben hacerlo. La emigraci\u00f3n al Pa\u00eds Vasco se llev\u00f3 a cabo mayoritariamente en familia. Las mujeres participaron activamente de los flujos migratorios, y no s\u00f3lo acompa\u00f1ando a maridos y padres, sino formando parte del nuevo capital humano como trabajadoras, aunque al margen del mercado de trabajo oficial en la mayor\u00eda de los casos. Recordemos a las j\u00f3venes solteras que acud\u00edan a trabajar como sirvientas de las familias burguesas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Respecto a los lugares de procedencia, junto a la inmigraci\u00f3n vasca pronto destacaron los castellano-leoneses, predominantes a lo largo de todo el siglo industrial. A mediados del siglo XX se unieron a ellos inmigrantes de procedencias m\u00e1s lejanas, como gallegos, andaluces y extreme\u00f1os. Respecto a las percepciones, sin duda tuvieron que vivir d\u00e9cadas de contrastes y continuos cambios. Los que protagonizaron las primeras migraciones a finales del siglo XIX experimentaron las grandes transformaciones de una sociedad que marcaba las \u201cdistinciones\u201d en relaci\u00f3n al origen. Podemos entender que fueron bien acogidos por la necesidad de mano de obra, pero no faltaron opiniones, desde el tradicionalismo y el nacionalismo, contrarias no s\u00f3lo a la llegada de miles de inmigrantes, sino tambi\u00e9n al progreso y la modernizaci\u00f3n, anhelantes de un pasado rural idealizado como mejor. La consideraci\u00f3n sobre la identidad gener\u00f3 desde el primer momento una sociedad de contrastes, entre los llegados de fuera y los nativos, como queda claro en esta noticia en <span lang=\"es-ES\"><i>El Noticiero Bilba\u00edno<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> por agosto de 1876<\/span>: \u201cEn las \u00faltimas semanas hab\u00edan ocurrido en las Encartaciones serios altercados entre los mineros cuya efervescencia ten\u00eda por causa o pretexto el uso de navaja que atribuyen a los maquetos los no maquetos (se da el nombre de maquetos a los que llevan un maco o morral a la espalda, que son generalmente de las riberas del Ebro)\u201d. Esa distinci\u00f3n se marc\u00f3 tambi\u00e9n en el mundo laboral, como denunciaba en marzo de 1896 un corresponsal en la zona minera del socialista<i> La Lucha de Clases<\/i>: \u201cLos obreros gallegos en este zona, ser\u00e1 por la miseria que est\u00e1n acostumbrados o por otras causas, es lo cierto que son una r\u00e9mora para el mejoramiento del trabajo y para que se nos guarde a todos la consideraci\u00f3n a que somos acreedores\u201d. Contrasta con la influencia que tuvieron los inmigrantes en la irrupci\u00f3n de una nueva conflictividad y del movimiento obrero organizado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los que llegaron en la segunda gran oleada (1950-1975) llegaron a una sociedad ya moderna y estructurada y a un pa\u00eds \u201cya construido\u201d que consideraron como de acogida, procedentes de entornos rurales y menos estructurados. Durante alg\u00fan tiempo pudieron sentirse no integrados, \u201cacogidos\u201d, o \u201cadvenedizos\u201d, una pertenencia un tanto difusa (mezcla de integraci\u00f3n y de identificaci\u00f3n con los lugares de procedencia, centros regionales, barrios inmigrantes, grupos culturales\u2026), hasta que la situaci\u00f3n se fue naturalizando en las siguientes generaciones. Un emigrante que lleg\u00f3 a las minas vizca\u00ednas en 1953 guarda en su memoria una clara rivalidad seg\u00fan or\u00edgenes: \u201clos andaluces eran muy malos\u201d, \u201cpor la bebida, los asturianos tambi\u00e9n eran unos navajeros, los gallegos eran m\u00e1s majos, los zamoranos tambi\u00e9n era maja gente. Aqu\u00ed trabajaron de todas las clases, de Burgos, de Murcia\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No falta en la memoria de estos protagonistas sentimientos de sentirse despreciados o acomplejados por los nativos, a pesar de que no dejaban de ser, en su mayor\u00eda, generaciones nacidas de aquellos primeros inmigrantes. Si no guardan un sentimiento de \u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d, s\u00ed se\u00f1alan que existieron \u201cdiferencias\u201d, que empezaban en la escuela y en las posibilidades de promoci\u00f3n social y laboral: \u201cS\u00ed, ve\u00edas a los chavales que en su casa viv\u00edan mejor, en vez de ir a la correa, les met\u00edan en la escuela de aprendices de La Naval, de la General, y nosotros siempre quietos. Siempre ten\u00edamos ese peque\u00f1o complejo (\u2026). Los padres eran de aqu\u00ed, estaban mejor relacionados, ten\u00edan contactos, cosas que nuestros padres al venir de un entorno fuera de aqu\u00ed pues no ten\u00edan\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El Pa\u00eds Vasco es claramente un pa\u00eds afectado por las migraciones, que han dejado su impronta en m\u00faltiples aspectos (patrimonio material e inmaterial, tradiciones, deportes, folclore, lengua, pol\u00edtica\u2026). El pa\u00eds ha vivido variedad de experiencias migratorias, en un continuo cambio de direcci\u00f3n de los flujos migratorios, entre pa\u00eds de emigraci\u00f3n y pa\u00eds de inmigraci\u00f3n. Miremos a las migraciones actuales, las experimentadas por los vascos y en tierra vasca, pero tambi\u00e9n las experimentadas en el mundo, por ciudadanos del mundo, desde las perspectivas del conocimiento de la memoria de nuestras experiencias.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 17. oto\u00f1o 2016). Roc\u00edo Garc\u00eda Abad. 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