{"id":7233,"date":"2017-03-29T18:58:49","date_gmt":"2017-03-29T16:58:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7233"},"modified":"2025-10-23T19:35:46","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:46","slug":"la-memoria-historica-de-los-franquistas-en-el-pais-vasco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/la-memoria-historica-de-los-franquistas-en-el-pais-vasco\/","title":{"rendered":"La memoria hist\u00f3rica de los franquistas en el Pa\u00eds Vasco"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/francoJuan-carlos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7234 size-full colorbox-7233\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/francoJuan-carlos.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"372\" data-id=\"7234\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/francoJuan-carlos.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/francoJuan-carlos-300x186.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>(Galde 17, invierno\/2016). Jos\u00e9 Antonio P\u00e9rez.<br \/>\nEn octubre de 2007 La voz de Galicia public\u00f3 una entrevista con el entonces eurodiputado del Partido Popular, Jaime Mayor Oreja. En ella, el antiguo ministro del Interior contestaba a preguntas sobre cuestiones de aquella actualidad como la estrategia de ETA, el papel que estaba desarrollando el gobierno del presidente Zapatero y la fuerte discusi\u00f3n que hab\u00eda surgido en torno a la futura Ley de Memoria Hist\u00f3rica. El periodista logr\u00f3 varios titulares impactantes. El m\u00e1s aparatoso fue el que dec\u00eda: El franquismo fue un periodo de una extraordinaria placidez. Como era de esperar llovieron las cr\u00edticas sobre el veterano pol\u00edtico vasco. La mayor parte de ellas pusieron de relieve que Jaime Mayor Oreja hab\u00eda incurrido en una exaltaci\u00f3n, o al menos, en una justificaci\u00f3n del franquismo que humillaba la memoria de las v\u00edctimas de la dictadura. Leyendo \u00edntegramente la entrevista, y m\u00e1s en concreto, el p\u00e1rrafo del que se hab\u00eda extractado aquel titular, no puede negarse que el eurodiputado del Partido Popular daba sobrados argumentos a sus cr\u00edticos para sostener aquella acusaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad? En mi tierra vasca hubo unos mitos infinitos. Fue mucho peor la guerra que el franquismo. Algunos dicen que las persecuciones en los pueblos vascos fueron terribles, pero no debieron serlo tanto cuando todos los guardias civiles gallegos ped\u00edan ir al Pa\u00eds Vasco. Era una situaci\u00f3n de extraordinaria placidez. Dejemos las disquisiciones sobre el franquismo a los historiadores\u201d.<\/span><\/p>\n<p>Al margen de la consideraci\u00f3n que nos merezcan aquellas manifestaciones, inadmisibles en un representante pol\u00edtico de una fuerza democr\u00e1tica en el Parlamento Europeo, sus palabras conten\u00edan una serie de elementos m\u00e1s que interesantes para un an\u00e1lisis hist\u00f3rico. En gran medida expresaban el sentir de un sector nada desde\u00f1able de la sociedad vasca y espa\u00f1ola que, m\u00e1s all\u00e1 de determinadas relecturas sobre el franquismo, vivi\u00f3 aquel periodo, ciertamente, con una extraordinaria placidez.<\/p>\n<p>Las palabras de Jaime Mayor Oreja sirvieron para poner de relieve la existencia de una corriente de opini\u00f3n que reivindicaba, de alg\u00fan modo, la paz y la prosperidad que para muchos espa\u00f1oles hab\u00eda supuesto el franquismo. Acertaba el exministro del Interior, sin embargo, cuando afirmaba que en el Pa\u00eds Vasco hab\u00eda habido mitos infinitos, y desde luego, el de la guerra civil entendida como una guerra de ocupaci\u00f3n, y el del antifranquismo que presentaba al Pueblo Vasco como un todo absoluto en pie contra la dictadura. Eran y siguen siendo algunos de los m\u00e1s insostenibles hist\u00f3ricamente, a pesar del \u00e9xito de difusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los mitos hist\u00f3ricos no se apoyan sobre datos ni investigaciones rigurosas. Al contrario. Se sostienen sobre autocomplacientes relatos del pasado. Sirven para recrear y fijar en la memoria verdades incuestionables a las que nos asimos con fuerza para no enfrentarnos a otros planteamientos que nos llevar\u00edan a dudar de ellas. Son, en gran medida, declaraciones de autoafirmaci\u00f3n, tautolog\u00edas que evitan la inc\u00f3moda tarea de cuestionarnos sobre el pasado y sobre nuestro propio comportamiento. Y, sobre todo, constituyen elementos fundamentales para construir identidades fuertes, \u00fanicas e inalterables, ajenas a la reflexi\u00f3n cr\u00edtica.<\/p>\n<p>El propio concepto de Memoria Hist\u00f3rica forma parte del mito. Si el franquismo se consolid\u00f3 y extendi\u00f3 durante casi cuatro d\u00e9cadas no fue \u00fanicamente como consecuencia de la represi\u00f3n que impuso, mucho menos intensa en el Pa\u00eds Vasco que en el resto de Espa\u00f1a durante la posguerra, aunque bastante m\u00e1s dura a partir de los a\u00f1os sesenta. No hay que olvidar que la rebeli\u00f3n militar contra la legalidad republicana cont\u00f3 en Navarra y en las provincias vascas con un importante respaldo. Tampoco se sostuvo la dictadura \u00fanicamente por el apoyo que le proporcion\u00f3 una \u00e9lite econ\u00f3mica y pol\u00edtica, simbolizada en la famosa oligarqu\u00eda de Neguri, e identificada de un modo u otro con el proyecto del r\u00e9gimen franquista. Como ya recordaba en 1956 Javier Landaburu, en su famosa Causa del Pueblo Vasco, la dictadura franquista tambi\u00e9n se fue consolidando gracias al apoyo m\u00e1s o menos entusiasta de muchos empresarios que en su fuero interno se consideraban buenos y leales patriotas vascos, a quienes el r\u00e9gimen hab\u00eda facilitado los instrumentos necesarios para asegurar, el orden, la paz social y la prosperidad en sus empresas.<\/p>\n<p>Las provincias vascas proporcionaron al franquismo desde julio de 1936 hasta los \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura un amplio ej\u00e9rcito de leales y eficaces funcionarios. Se trat\u00f3, en muchas ocasiones, de un personal directamente vinculado a las \u00e9lites socioecon\u00f3micas, pero tambi\u00e9n participaron adictos militantes del Movimiento Nacional, especialmente procedentes del carlismo y otros sectores cat\u00f3licos y conservadores, fundamentales para mantener la dictadura a lo largo de cuatro d\u00e9cadas<\/p>\n<p>Como en otros lugares, y m\u00e1s a\u00fan en nuestro caso, el franquismo cont\u00f3 con una base sociol\u00f3gica muy importante de la que participaron amplias capas sociales, incluidas las clases populares. Decenas de miles de trabajadores, tanto aut\u00f3ctonos como de origen inmigrante, dejaron atr\u00e1s la terrible experiencia de la guerra y el hambre de los a\u00f1os cuarenta y decidieron sacar adelante a sus familias sin implicarse directamente en las luchas antifranquistas que reaparecieron a partir de los a\u00f1os sesenta. Para muchos de ellos los objetivos prioritarios de sus vidas fueron la adquisici\u00f3n de una vivienda en propiedad, el acceso a un mercado de consumo o proporcionar estudios a sus hijos. \u00bfEran franquistas? Probablemente la mayor parte de ellos nunca lo fue en el sentido que damos al t\u00e9rmino. No asumi\u00f3 los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, ni se identific\u00f3 plenamente con la ideolog\u00eda que hab\u00eda detr\u00e1s aquellos postulados, pero muchos de esos espa\u00f1oles (y vascos) que comenzaban a vivir mejor a mediados de los a\u00f1os sesenta reconoc\u00edan de un modo u otro los logros sociales del r\u00e9gimen. Esos mismos convenientemente aireados por aquella parafernalia que acompa\u00f1\u00f3 en 1964 la celebraci\u00f3n de los famosos XXV A\u00f1os de Paz.<\/p>\n<p>Todo cambiar\u00eda en pocos a\u00f1os. La reaparici\u00f3n de los conflictos laborales en 1962 dispar\u00f3 las primeras alarmas, pero fue la irrupci\u00f3n violenta de ETA lo que termin\u00f3 con aquella paz impuesta por el r\u00e9gimen. Las primeras v\u00edctimas mortales provocadas por esta organizaci\u00f3n en 1968 abrieron la caja de los truenos. Fue entonces cuando los estados de excepci\u00f3n, las detenciones masivas, la c\u00e1rcel y las torturas marcaron el tramo final de la dictadura en el Pa\u00eds Vasco. Entonces s\u00ed, la represi\u00f3n fue mucho m\u00e1s dura que en el resto de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Las organizaciones antifranquistas de la izquierda y las vinculadas al nacionalismo se hicieron presentes, pero, a pesar de ello, una gran parte de la sociedad vasca, la mayor\u00eda, viv\u00eda, ciertamente, en medio de aquella placidez alimentada por el desarrollismo franquista y la situaci\u00f3n de pleno empleo que solo se ver\u00eda alterada en los estertores del franquismo.<\/p>\n<p>El relato hist\u00f3rico construido en la transici\u00f3n magnific\u00f3 el protagonismo de la oposici\u00f3n antifranquista, especialmente el representado por el mundo nacionalista y borr\u00f3 del mapa de la memoria el importante apoyo que hab\u00eda tenido la dictadura en las provincias vascas. La persecuci\u00f3n de ETA y del nacionalismo radical contra la derecha no nacionalista, representados por la UCD desde sus sectores m\u00e1s extremistas hasta los m\u00e1s moderados, contribuy\u00f3 a laminar el recuerdo de las adhesiones que hab\u00eda tenido el r\u00e9gimen franquista durante la dictadura. Todo lo espa\u00f1ol fue estigmatizado y convertido autom\u00e1ticamente en sin\u00f3nimo de fascista. A partir de entonces el franquismo se fue dibujando en el relato hist\u00f3rico del Pa\u00eds Vasco como algo ex\u00f3geno, impuesto por la fuerza a un pueblo tradicionalmente defensor de las libertades democr\u00e1ticas, ind\u00f3mito y luchador. El proceso hab\u00eda sido bastante distinto.<\/p>\n<p>Por todo ello tambi\u00e9n es necesario, imprescindible podr\u00edamos afirmar, la recuperaci\u00f3n de la memoria de los franquistas, de quienes formaron parte y militaron activamente en el r\u00e9gimen y se identificaron con sus principios, pero tambi\u00e9n de esa importante zona gris que aprendi\u00f3 a convivir con \u00e9l sin cuestionarlo. Su consideraci\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de su memoria a la historia del franquismo en el Pa\u00eds Vasco no pueden tener el mismo car\u00e1cter reivindicativo que tiene la recuperaci\u00f3n de la memoria de las v\u00edctimas de la dictadura, aquellas que sufrieron injustamente la vulneraci\u00f3n de sus derechos m\u00e1s elementales, que padecieron la represi\u00f3n, los fusilamientos, la c\u00e1rcel o el exilio. Pero forman parte de nuestra historia, compleja, tortuosa e inc\u00f3moda.<\/p>\n<p>El final del terrorismo que impuso ETA en el Pa\u00eds Vasco debe contribuir a profundizar en la construcci\u00f3n de una memoria democr\u00e1tica, pero para ello es necesario analizar el pasado con rigor, enfrentarnos a \u00e9l sin complejos, cuestionando los viejos mitos que sirvieron para hacer m\u00e1s c\u00f3modo nuestro refugio. Solo de esta manera podremos comprender realmente lo que supuso el franquismo y las razones que explican muchas de las cosas que ocurrieron entonces y muchas de las cosas que ocurrir\u00edan poco m\u00e1s tarde\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 17, invierno\/2016). Jos\u00e9 Antonio P\u00e9rez. En octubre de 2007 La voz de Galicia public\u00f3 una entrevista con Jaime Mayor Oreja. En ella, el antiguo ministro del Interior dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad? \u2026 Era una situaci\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7235,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-7233","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-n17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7233"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7233\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19309,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7233\/revisions\/19309"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}