{"id":6891,"date":"2016-10-18T22:57:46","date_gmt":"2016-10-18T20:57:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=6891"},"modified":"2025-10-23T18:22:37","modified_gmt":"2025-10-23T16:22:37","slug":"colombia-obstaculos-para-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/colombia-obstaculos-para-la-paz\/","title":{"rendered":"Colombia: obst\u00e1culos para la paz"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"p1\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/colombia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6902 colorbox-6891\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/colombia.jpg\" alt=\"colombia\" width=\"600\" height=\"424\" data-id=\"6902\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/colombia.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/colombia-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">(Galde 15 \u2013 verano\/2016). Jos\u00e9 Ignacio Lacasta Zabalza.\u00a0<\/span><span class=\"s1\">El d\u00eda 28 de agosto del a\u00f1o 2016, a las cero horas, ha comenzado una nueva etapa (ojal\u00e1 que sea nueva era) en Colombia. Se ha iniciado el alto el fuego definitivo entre el Estado colombiano y las FARC, tras casi cuatro a\u00f1os de negociaci\u00f3n en La Habana.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La Corte Constitucional ha fijado las condiciones del plebiscito que tendr\u00e1 lugar el d\u00eda 2 de octubre, consistente en votar un s\u00ed o un no a los Acuerdos de La Habana. Ha rebajado de modo notorio la proporci\u00f3n necesaria de votos, a un 13% del censo electoral (lo que se concreta en la exigencia de unos 4,4 millones de sufragios emitidos), de manera aproximada, como requisito para que el proceso plebiscitario sea v\u00e1lido.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Porque aqu\u00ed aparece ya uno de los principales obst\u00e1culos para que llegue a buen puerto este proceso; se trata de la abstenci\u00f3n, end\u00e9mica y consustancial a todas las votaciones colombianas, que supera no pocas veces el 60% del censo. Recordemos que las \u00faltimas elecciones presidenciales fueron ganadas por Santos gracias a la actitud positiva de la izquierda, salvo alguna empecinada excepci\u00f3n (que siempre las hay), en uso de un sentido com\u00fan que le dio su respaldo en las urnas al hoy presidente, frente al riesgo del triunfo en la segunda vuelta de la ultraderecha. La diferencia, si mal no se recuerda, fue de medio mill\u00f3n de votos; es decir, que el pa\u00eds estaba dividido casi por la mitad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Y ese es el riesgo fundamental del plebiscito, para dejarlo bien claro, que lo gane la ultraderecha de \u00c1lvaro Uribe, quienes no desaprovechan la ocasi\u00f3n para defender la guerra, que es lo suyo, so capa de no desear la \u201cpaz con impunidad\u201d (fenomenal tergiversaci\u00f3n mendaz y propagand\u00edstica que cala en amplios sectores de la sociedad). La \u00faltima de Uribe ha sido traer a colaci\u00f3n el caso de Arnaldo Otegui, para comparar situaciones incomparables (la guerra de Colombia y la actividad armada de ETA) y deducir que esa incoherente Espa\u00f1a est\u00e1 a favor de los acuerdos con \u201clos terroristas\u201d (en el lenguaje b\u00e9lico uribista) en Colombia, pero les proh\u00edbe la actividad pol\u00edtica en el suelo patrio.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Reconozc\u00e1moslo adem\u00e1s: el gobierno no ha comunicado bien estos Acuerdos de paz, expresados en m\u00e1s de doscientas apretadas y enrevesadas p\u00e1ginas, de dif\u00edcil lectura para cualquier persona. Se echa en falta un buen resumen que, en unos pocos p\u00e1rrafos de s\u00edntesis, haga llegar al gran p\u00fablico la trascendencia de este asunto.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Entre tanto, la ultraderecha uribista viene fuerte, con consignas precisas y aprovechamiento de cualquier circunstancia para promover el no. Hace unos pocos d\u00edas se ha podido ver una terrible campa\u00f1a, de las de sonrojo ajeno, contra la ministra de Educaci\u00f3n Gina Parody. Miles de personas manifestadas en las calles de las ciudades importantes o principales; y, dentro de esas verg\u00fcenzas, la conducta del cardenal de Bogot\u00e1, monse\u00f1or Salazar, quien ha animado a esa enorme movilizaci\u00f3n \u2013seg\u00fan sus palabras- \u201ccontra la ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d. Y todo por unas cartillas escolares de educaci\u00f3n sexual, de una sencillez completa, para evitar las discriminaciones y persecuciones por la diversa orientaci\u00f3n sexual de los y las estudiantes en colegios y centros de ense\u00f1anza. Lo que recuerda no poco a lo que pas\u00f3 en Espa\u00f1a (los m\u00e1s mayores lo recordar\u00e1n) con <i>El libro rojo del cole<\/i>. Pero el caso es que Gina ha expresado en p\u00fablico hace tiempo su condici\u00f3n de lesbiana y es bien conocida la personalidad de su pareja tambi\u00e9n mujer. As\u00ed que ese sector de la ultraderecha ha fabricado groser\u00edas irreproducibles contra Gina, una mezcla de falsedades (se le acusa a la ministra de querer educar a los ni\u00f1os en la homosexualidad) y ha fomentado la exhibici\u00f3n de una fuerza religiosa, cat\u00f3lica sobre todo, pero tambi\u00e9n evang\u00e9lica, en plena actividad explosiva de su fanatismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Y \u00bfqu\u00e9 tiene que ver todo esto con la campa\u00f1a del no en el plebiscito? Pues much\u00edsimo, porque ese nacionalcatolicismo, tambi\u00e9n ese protestantismo fan\u00e1tico, son la columna vertebral de las huestes del no. No es fortuito que Uribe comenzase su actual campa\u00f1a guerrera en un centro religioso evang\u00e9lico de Bogot\u00e1. Es la ultraderecha beligerante, que tantas similitudes ideol\u00f3gicas y de estilo confesional tiene con el a\u00f1ejo franquismo espa\u00f1ol.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Una periodista espa\u00f1ola, Salud Hern\u00e1ndez-Mora, es una de las cabezas visibles de ese frente contra los Acuerdos de paz de La Habana. Su especialidad es no decir la verdad de lo que est\u00e1 en liza y meter a cambio infundios que nada tienen que ver con la realidad de lo acontecido. As\u00ed nos sugiere que: <i>los tribunales especiales dedicar\u00e1n m\u00e1s tiempo a revisar los cr\u00edmenes de los paramilitares y a perseguir civiles que a juzgar a jefes subversivos<\/i><\/span><span class=\"s2\">.\u201d<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00bfD\u00f3nde se ha dicho o escrito semejante cosa? La respuesta es contundente: en ninguna parte. Habr\u00e1 un tribunal especial que juzgar\u00e1 cr\u00edmenes imprescriptibles y de lesa humanidad, los delitos atroces, lo que ocurre es -y ah\u00ed les duele- que esa justicia puede llegar a entender de esos delitos cometidos as\u00ed mismo por militares, paramilitares y la trama civil de la ultraderecha colombiana.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Reprocha Salud Hern\u00e1ndez-Mora al acuerdo alcanzado cuando este afirma, seg\u00fan ella, que:<i> son los paramilitares, aunque ya no existan, el \u00fanico peligro para la paz venidera.<\/i><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Otro embuste de los gordos: \u00bfno existen los paramilitares? Pues hay que explicar qui\u00e9nes son los asesinos de las 35, \u00a135!, personas defensoras de los derechos humanos en diversas regiones y solamente en lo que va del a\u00f1o 2016. El clan \u00dasuga, Los Urabe\u00f1os, Los Rastrojos, etc\u00e9tera, son los autores paramilitares de esas y otras fechor\u00edas como el paro armado organizado no hace tanto, con polic\u00edas muertos a bala, contra el actual gobierno de Santos. Por cierto, en coincidencia de jornada con otra movilizaci\u00f3n nacional de corte uribista, lo que no es nada casual; y suena m\u00e1s a divisi\u00f3n del trabajo que a cualquier otro acaso o factor.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Como los predicadores de los tiempos de San Agust\u00edn, los pol\u00edticos uribistas y Uribe mismo tienen tanto m\u00e1s \u00e9xito cuanto m\u00e1s se alejan de la realidad y de la verdad. Lanzan al aire y repiten hasta la saciedad que Santos ha entregado Colombia a las FARC. Se olvidan que Uribe las combati\u00f3 durante largos a\u00f1os y que los espacios geogr\u00e1ficos que ocupaba y ocupa la guerrilla no han surgido en un abrir y cerrar de ojos; y soslayan la verdad, sobre todo, pues con toda la intensidad antiguerrillera de Uribe en sus muchos a\u00f1os de uso del poder estatal, con todas sus sostenidas campa\u00f1as en pro de la <i>seguridad democr\u00e1tica<\/i>, que as\u00ed se llamaba su principal pol\u00edtica, lo cierto es que no expuls\u00f3 a las FARC del territorio nacional ni acab\u00f3 con ellas ni las descabez\u00f3, como puede observarse sin m\u00e1s en la composici\u00f3n de la mesa negociadora de La Habana.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Es de un profundo rid\u00edculo caracterizar a Santos, seg\u00fan lo hace el uribismo, como un \u201ccastrochavista\u201d. Pues un personaje as\u00ed de la oligarqu\u00eda bogotana, de la c\u00e9lebre <i>rosca<\/i> en el lenguaje colombiano, tan exclusiva ella, es palmario, salta a la vista, que nada tiene que ver con el castrismo ni con el chavismo. Pero, con el ejemplo nazi de Goebbels por horizonte, se trata de repetir <i>ad nauseam<\/i> algo muy falso hasta que se convierte en posible para sus seguidores incondicionales. Como cuando se afirma desde las filas uribistas que los Acuerdos van a acabar con la propiedad privada. No hay quien lo diga, lo escriba y ni siquiera lo piense. Pero hay que acusar de algo tan grave a los promotores de la paz para meter el miedo colectivo en el cuerpo social, que es otro de los resortes t\u00edpicos y preferente caldo de cultivo para los virus de esta propaganda ultraderechista.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Si bien el plato fuerte de la ultraderecha colombiana son las emociones, las pasiones, que no, nunca, las razones. Han logrado expandir durante todos estos a\u00f1os el retrato imaginado de los dirigentes de las FARC en sus esca\u00f1os parlamentarios. No sabemos si eso va a ser as\u00ed (legalmente pudiera ser); pero ya dan por hecho que Timochenco se va a sentar en el Parlamento y lo agitan una y otra vez para acrecentar el enfado social contra uno de los l\u00edderes guerrilleros m\u00e1s detestados por el gran p\u00fablico. Procedimiento que recuerda muy mucho a los dos minutos diarios de odio exigidos a la sociedad en el r\u00e9gimen totalitario criticado por Orwell en su c\u00e9lebre <i>1984<\/i>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Con todo, las FARC no demuestran ser muy conscientes de lo mucho que ha crecido en Colombia la aversi\u00f3n social hacia su acci\u00f3n militar; m\u00e1s que nada, a partir del conocimiento p\u00fablico de lo deleznable de los secuestros o <i>plagios<\/i> en el lenguaje jur\u00eddico y pol\u00edtico colombiano. Los rehenes encadenados en la selva en condiciones infames y sus familias desgarradas son im\u00e1genes que, a trav\u00e9s de las televisiones, se han quedado para siempre en la retina del pueblo colombiano. Experiencia social y de opini\u00f3n p\u00fablica de la que, por cierto, tendr\u00eda que tomar buena nota el ELN, cuyos dirigentes, en una reciente rueda de prensa, han intentado justificar sus cientos de secuestros en tanto que ingresos econ\u00f3micos. Con una motivaci\u00f3n financiera disparatada por su choque con toda \u00e9tica humana elemental, lo que da\u00f1a de un modo terrible su vislumbre ante la sociedad; situaci\u00f3n que nos lleva a repensar en lo que durante el pasado dec\u00eda ETA acerca de su impresentable \u201cimpuesto revolucionario\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Para no postular lo que en realidad defienden, que es la guerra, se han agarrado los uribistas a propugnar que lo que pretenden es la \u201cpaz sin impunidad\u201d y \u201crenegociar\u201d (verbo favorito) las condiciones de lo alcanzado con las FARC. Aunque, si triunfase el NO, y ellos lo saben a la perfecci\u00f3n en su falaz planteamiento, no se tendr\u00eda nada que renegociar ni negociar pues se habr\u00edan cargado de modo frontal los Acuerdos de La Habana. Porque seg\u00fan ellos, y a tenor de lo que mantiene Hern\u00e1ndez-Mora, en Colombia no hay guerra civil. Sino una agresi\u00f3n de 30.000 partidarios de la guerrilla (\u201cfinanciados con narcotr\u00e1fico, miner\u00eda ilegal, extorsi\u00f3n y secuestro\u201d dice la periodista espa\u00f1ola) contra 44 millones de colombianos. Como si toda la poblaci\u00f3n estuviera de acuerdo con el paramilitarismo, con el exterminio planificado de los m\u00e1s de dos mil militantes de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, la apropiaci\u00f3n ilegal de las tierras de millones de desplazados, con los cr\u00edmenes cometidos por los casi dos mil militares encarcelados hoy d\u00eda y con las ejecuciones extrajudiciales de tambi\u00e9n miles de personas o \u201cfalsos positivos\u201d (demostrados ciudadanos inocentes asesinados por los militares como si fueran guerrilleros).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">No es de extra\u00f1ar semejante cinismo entre quienes exigen que se acabe la impunidad y la fomentaron a favor de los paramilitares desmovilizados bajo la presidencia de Uribe. \u00bfDe d\u00f3nde han salido, si no, las bandas criminales, las famosas <i>bacrim<\/i>, dedicadas al narcotr\u00e1fico y a la delincuencia com\u00fan, y al asesinato de defensores de los derechos humanos, que hoy todav\u00eda asolan Colombia?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><i>La Paz sin mentiras<\/i> se titula un magn\u00edfico art\u00edculo del escritor colombiano Juan Gabriel V\u00e1squez contra esos artistas del bulo que son los uribistas. Destaca su aplomo, la santa desverg\u00fcenza que recomendaba Escriv\u00e1 de Balaguer, entre quienes, al m\u00e1s alto nivel de su partido, son capaces de estar imputados por contratar un <i>hacker<\/i> (y eso est\u00e1 filmado en un v\u00eddeo que obra en un sumario del poder judicial) para sabotear los Acuerdos de la Habana y, por otro lado, reivindicar que no haya impunidad en este proceso de paz. Agrega V\u00e1squez que de las 52 objeciones de Uribe a los Acuerdos, capitulaciones les llama el muy malintencionado l\u00edder antioque\u00f1o, s\u00f3lo cuatro ten\u00edan alg\u00fan fundamento real en tanto que el resto lo compon\u00edan 48 palpables patra\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Entre tanto descaro irracional de la ultraderecha colombiana, bueno ser\u00e1 escuchar la voz de la raz\u00f3n en el peri\u00f3dico <i>El Espectador<\/i>, a cargo de H\u00e9ctor Abad Faciolince (31. 7. 16). Abad Faciolince, en su cualidad de v\u00edctima, pues su padre fue asesinado por los paramilitares, y de buen intelectual, ya que es autor del excelente libro de memorias <i>El olvido que seremos<\/i>, tiene muy claro el por qu\u00e9 de la oposici\u00f3n de Uribe y los suyos a los Acuerdos de La Habana. No es, dice, por la reforma agraria ni mucho menos por la propiedad de la tierra; tampoco por la sustituci\u00f3n de cultivos y el asunto de las drogas il\u00edcitas; nada les inquieta la desmovilizaci\u00f3n y la concentraci\u00f3n de las tropas guerrilleras en las zonas preparadas para ello; y el plebiscito en s\u00ed mismo no es que les quite el sue\u00f1o a los uribistas. Lo que les desvela, y lo corroboran de manera expresa las ya aqu\u00ed citadas inquietudes de Salud Hern\u00e1ndez-Mora, es la posibilidad de la justicia especial prevista en los Acuerdos para que alcance tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica al paramilitarismo y sus impulsores, a los militares condenados que, para mejorar su suerte procesal, decidan contar todo lo que saben y salte as\u00ed al conocimiento p\u00fablico toda la <i>trama<\/i> que ha regido buena parte de la pol\u00edtica represiva de ese pa\u00eds durante tant\u00edsimos a\u00f1os; bien oculta pero nada impl\u00edcita, compuesta por miembros de las fuerzas armadas y de orden p\u00fablico, pero tambi\u00e9n, escribe Abad Faciolince, por \u201cun grupo conspicuo de empresas y civiles que los asesoraron y apoyaron econ\u00f3micamente\u201d. Como, se a\u00f1ade en estas l\u00edneas, el hermano de Uribe, Santiago, hoy imputado y apresado por la justicia ordinaria, debido a sus connivencias con el paramilitarismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Y, si retornamos a considerar la suerte o devenir del mismo plebiscito, no est\u00e1 de m\u00e1s concluir que el panorama aparece bien preocupante. Que es irresponsable creerse que el apoyo internacional o las expectativas inversoras en las riquezas de Colombia, factores que en efecto son muy fuertes, como el actual respaldo expl\u00edcito y hasta ahora in\u00e9dito de los EE.UU., van a sortear por s\u00ed mismos los escollos con los que se encuentra el S\u00cd. Tanto como enga\u00f1arse y subvalorar la enorme fuerza irracional y pasional de la ultraderecha colombiana. O despreciar la capacidad de Uribe para convencer a los muchos suyos que le adoran y que, de cierto y de antemano, ya est\u00e1n convencidos de todo lo que les diga. Y los apoyos de todos ellos entre los medios de comunicaci\u00f3n principales y secundarios. Medios que suelen practicar la equidistancia, como si se pudiera poner en el mismo plano moral la paz o la guerra, el respeto o la muerte del pr\u00f3jimo, lo cual favorece, hay que estar ciego para no verlo, al uribismo. Porque lo que al fondo est\u00e1 en juego es el <i>Estado esquizofr\u00e9nico<\/i>, en certeras palabras del jesuita Javier Giraldo, un modelo institucional que, durante largos a\u00f1os, d\u00e9cadas, se ha permitido conjugar la m\u00e1s adelantada democracia, y la muestra son muchos de los valores postulados por la Corte Constitucional, con millares de asesinatos continuados de sindicalistas, periodistas, defensores de los derechos humanos y meros disidentes. Seg\u00fan lo escribe Javier Giraldo: <i>A pesar de los esfuerzos formales por construir un Estado de Derecho, sobre todo desde la Constituci\u00f3n de 1991, el poder real lo sigue ejerciendo una minor\u00eda poderosa articulada a intereses transnacionales, llegando a configurar un Estado esquizofr\u00e9nico en el cual lo formal se apoya en lo legal y lo real se apoya en las mil redes clandestinas de violencia paraestatal cuya relaci\u00f3n con el Estado es negada rotundamente por los funcionarios del r\u00e9gimen y los medios masivos de informaci\u00f3n<\/i><\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Cierto que hoy hay grupos s\u00f3lidos y entusiastas que laboran fuerte por la paz, ind\u00edgenas, afrodescendientes, j\u00f3venes universitarios, organizaciones de mujeres, numerosas v\u00edctimas y otras muchas personas. Pero es una inc\u00f3gnita, para las encuestas tambi\u00e9n, lo que vayan a hacer las nuevas clases medias y urbanas colombianas, entre las que tuvo un importante \u00e9xito el uribismo y su pol\u00edtica gubernamental de seguridad democr\u00e1tica. No lo olvidemos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">ART\u00cdCULO CITADOS.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">-Abad Faciolince, H\u00e9ctor, \u201cLos motivos del NO\u201d, El Espectador, 31. 7. 2016.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">-Hern\u00e1ndez-Mora, Salud, \u201cUn `show\u00b4 necesario?\u201d, <i>El Tiempo<\/i>, 26. 6. 2016.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">-\u201c Iv\u00e1n M\u00e1rquez, el potentado\u201d, <i>El Tiempo<\/i>, 18. 7. 2016.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">-\u201cVotar `no\u00b4 \u201c, <i>El Tiempo<\/i>, 24. 7. 2016.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">-Giraldo, Javier SJ, (13. 5. 2011), <i>Algunos rasgos de la crisis \u00e9tica, jur\u00eddica y pol\u00edtica del Pa\u00eds<\/i>, Universidad de Antioquia, Medell\u00edn.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">-(7. 8. 2016), \u201c\u00bfPaz en Colombia?\u201d, <i>Desde los m\u00e1rgenes<\/i>, 4 p\u00e1gs.\u00a0<\/span><span class=\"s1\">V\u00e1squez, Juan Gabriel, \u201cLa paz sin mentiras\u201d, <i>El Pa\u00eds<\/i>, 18. 8. 2016.<\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 15 \u2013 verano\/2016). 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