{"id":497,"date":"2013-04-09T11:58:51","date_gmt":"2013-04-09T09:58:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=497"},"modified":"2025-10-23T18:17:23","modified_gmt":"2025-10-23T16:17:23","slug":"crisis-que-crisis-un-diag-complejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/crisis-que-crisis-un-diag-complejo\/","title":{"rendered":"Crisis \u00bfQu\u00e9 crisis? Un diagn\u00f3stico complejo"},"content":{"rendered":"<p>Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s relevantes de la crisis por la que atravesamos es la perplejidad que la misma produce en la mayor\u00eda de la gente, inclui\u00addos los sectores sociales m\u00e1s activos y comprometi\u00addos con los problemas colectivos. Dicha perplejidad tiene que ver con muy diferentes asuntos. En primer lugar, se relaciona con la sorpresa creada por la virulen\u00adcia de la crisis, la rapidez con la que inicialmente se propag\u00f3, y la no previsi\u00f3n de la misma durante los a\u00f1os previos a su estallido. En segundo t\u00e9rmino, tiene que ver con la profundidad de sus consecuencias, afectan\u00addo a aspectos claves de la vida social y al cuestionamiento de derechos que se consideraban consolidados. Finalmente, no puede dejarse de lado el desconcierto y la incertidumbre producidos por la dificultad para articular alternativas, y la sensaci\u00f3n de desamparo gene\u00adrada por la aguda crisis de la pol\u00edtica puesta de mani\u00adfiesto durante este tiempo.<\/p>\n<p>Toda esa perplejidad no es ajena tampoco a la per\u00adcepci\u00f3n de que nos encontramos ante un fen\u00f3meno novedoso, cuyas causas son recientes pero tambi\u00e9n pret\u00e9ritas, cuyas ramificaciones y v\u00ednculos van m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito considerado como estrictamente eco\u00adn\u00f3mico, y cuyas consecuencias son impredecibles. A todo ello se une la evidencia, cada vez mayor, de que las pol\u00edticas impulsadas desde el poder para afrontar la crisis est\u00e1n provocando una profunda y regresiva rees\u00adtructuraci\u00f3n del orden social preexistente, un notable au\u00admento de las desigualdades, y un claro retroceso en materia ambiental.<\/p>\n<p>No parece f\u00e1cil en estas circunstancias avanzar en la elaboraci\u00f3n de propuestas o alternativas que, desde posiciones de progreso, puedan contribuir a dar la vuel\u00adta a esta situaci\u00f3n. Pero en todo caso, resulta imprescin\u00addible comprender mejor lo que est\u00e1 pasando e intercam\u00adbiar distintos tipos de reflexiones, como primer paso para articular nuevos consensos desde la izquierda.<\/p>\n<p><b>Un diagn<\/b><b>\u00f3<\/b><b>stico complejo<\/b><b>\u2026<\/b><\/p>\n<p>Una de los asuntos centrales a la hora de reflexionar sobre la crisis es el que tiene que ver con los or\u00edgenes de la misma, y con la toma en consideraci\u00f3n de sus diver\u00adsas dimensiones. Es un lugar com\u00fan que las tasas de crecimiento que se estaban registrando en el mundo occidental se vieron bruscamente interrumpidas por la crisis financiera que se desat\u00f3 de la mano de las subprime en EE. UU., y que se propag\u00f3 velozmente a lo largo y ancho del mundo. De ah\u00ed que haya cuajado la idea de que se trata de una crisis reciente, originada por una mezcla de burbuja inmobiliaria y malas pr\u00e1cticas bancarias, que ha puesto en cuesti\u00f3n la solvencia del sistema financiero, y que ha acabado por afectar al conjunto de la econom\u00eda, especialmente en aquellos pa\u00edses financiera\u00admente m\u00e1s vulnerables. Todo ello es cierto, pero es s\u00f3lo una parte del relato, centrado en los aspectos que han provocado el estallido de la crisis, pero no explica el con\u00adtexto, el caldo de cultivo que ha permitido \u2013y favorecido\u2013 que todo ello sucediera.<\/p>\n<p>En primer lugar, la crisis actual hay que entenderla en el marco del modelo de acumulaci\u00f3n impulsado des\u00adde que en los a\u00f1os 70 se rompi\u00f3 el pacto keynesiano que hab\u00eda permitido una cierta distribuci\u00f3n de la riqueza en los pa\u00edses occidentales, mediante la cual las rentas salariales constitu\u00edan el soporte de la demanda y, en consecuencia, de la producci\u00f3n. En efecto, desde que se impuso la nueva ortodoxia neoliberal y comenz\u00f3 un im\u00adparable proceso de trasvase de rentas del trabajo al ca\u00adpital, la demanda pas\u00f3 a ser sostenida principalmente a trav\u00e9s del endeudamiento de las econom\u00edas dom\u00e9sticas. El progresivo endeudamiento privado que sirvi\u00f3 para mantener en funcionamiento el aparato productivo, con\u00adtribuyendo a la vez a incrementar la supremac\u00eda del mun\u00addo de las finanzas sobre el conjunto del sistema econ\u00f3\u00admico. A su vez, la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, que se hab\u00eda visto fortalecida por el desplazamiento de la inversi\u00f3n hacia actividades de mucha mayor rentabilidad a corto plazo, logr\u00f3 consolidarse a\u00fan m\u00e1s de la mano de las pol\u00edticas que permitieron una creciente liberalizaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n del mundo de las finanzas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Devuelme.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-150 colorbox-497\" alt=\"Devuelveme mi trabajo\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Devuelme.jpeg\" width=\"372\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Devuelme.jpeg 620w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Devuelme-300x195.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 372px) 100vw, 372px\" \/><\/a>En segundo t\u00e9rmino, la crisis hay que contemplarla tambi\u00e9n en el contexto de una restructuraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico a escala global. Pese a que muchos medios se refieran a la crisis mundial, lo cierto es que, en el momento actual, es la econom\u00eda de los pa\u00edses occiden\u00adtales \u2013y especialmente los europeos\u2013 la que est\u00e1 sufrien\u00addo en mayor medida la recesi\u00f3n, mientras muchos pa\u00ed\u00adses asi\u00e1ticos, africanos y latinoamericanos registran notables tasas de crecimiento. Cierto es que se trata de un crecimiento basado sobre todo en la exportaci\u00f3n de materias primas y en los elevados precios registrados por \u00e9stas en los \u00faltimos a\u00f1os \u2013caso de \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina\u2013 y muy dependiente a su vez de la demanda de los grandes pa\u00edses asi\u00e1ticos. Pero no es menos cierto que, pese a la fragilidad que todo ello representa, no se puede interpretar la crisis econ\u00f3mica como si esta fuera un fen\u00f3meno uniforme, que afecte por igual a unas y otras partes del mundo. Al contrario, la crisis actual ha puesto de manifiesto, con toda su crudeza, las nuevas condiciones en las que se desenvuelve una econom\u00eda global, crecientemente desregulada, y que se encuentra a merced de los vaivenes producidos en el proceso de recomposici\u00f3n de las nuevas hegemon\u00edas entre pa\u00edses y zonas del mundo. Y a su vez, ello implica la necesidad de estudiar con cautela la distinta dimensi\u00f3n espacial de la crisis en unos y otros territorios, huyendo de explicacio\u00adnes y an\u00e1lisis simplistas.<\/p>\n<p>En tercer lugar, en el caso europeo, el impacto y el desarrollo de la crisis econ\u00f3mica no puede separarse del modelo de uni\u00f3n econ\u00f3mica y monetaria puesto en mar\u00adcha hace varias d\u00e9cadas y, especialmente, de la deriva que el mismo adopt\u00f3 tras los tratados de Maastricht. La afirmaci\u00f3n del mercado como \u00fanica referencia, el aban\u00addono de las cuestiones sociales, la renuncia a la integra\u00adci\u00f3n pol\u00edtica, la entronizaci\u00f3n de las recetas liberales, el poder otorgado al BCE (Banco Central Europeo) y la pues\u00adta en marcha de una moneda \u00fanica sin uni\u00f3n bancaria ni armonizaci\u00f3n fiscal, entre otras, han supuesto la conso\u00adlidaci\u00f3n de un espacio en el que los desequilibrios socia\u00adles y las tensiones territoriales campan a sus anchas, y en el que las pol\u00edticas impuestas han permitido, entre otras cosas, la escandalosa conversi\u00f3n de la deuda pri\u00advada de algunos pa\u00edses en deuda p\u00fablica, la exoneraci\u00f3n de los bancos de sus grav\u00edsimas responsabilidades en la gestaci\u00f3n de la crisis, o el continuo trasvase de rentas desde los sectores m\u00e1s desfavorecidos hacia las \u00e9lites econ\u00f3micas, todo lo cual ha acabado por ahondar la cri\u00adsis y darle una dimensi\u00f3n espec\u00edfica en Europa.<\/p>\n<p><div class=\"woo-sc-box  normal   \"><strong>\u00abSe tratar\u00eda de vincular las salidas a la crisis con propuestas que articulen preocupaciones diversas y promuevan avances en campos tan diversos como el de la lucha contra la pobreza y la privaci\u00f3n humana, la equidad y la justicia social, la desmercantilizaci\u00f3n de algunos tipos de actividades, la desmaterializaci\u00f3n de la producci\u00f3n y el menor uso de recursos no renovables, o la sostenibilidad de la vida y la atenci\u00f3n al \u00e1mbito reproductivo.\u00bb<\/div><\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, es preciso considerar que la crisis en la que estamos sumidos, aunque tiene una important\u00edsima expresi\u00f3n en el plano econ\u00f3mico \u2013que le da una mayor visibilidad a corto plazo por sus repercusiones en la pro\u00adducci\u00f3n y el empleo-, es tambi\u00e9n una crisis sist\u00e9mica. Como tal crisis sist\u00e9mica, es el resultado de diversas crisis que se superponen en los \u00e1mbitos social, ambien\u00adtal, econ\u00f3mico, o pol\u00edtico. Una crisis que pone de mani\u00adfiesto la creciente contradicci\u00f3n entre las formas de pro\u00adducci\u00f3n y consumo imperantes, y la capacidad de sustentaci\u00f3n del planeta; que muestra la creciente ten\u00adsi\u00f3n entre la mercantilizaci\u00f3n del conjunto de las activi\u00addades humanas por un lado, y la relaci\u00f3n entre los \u00e1mbi\u00adtos productivo y reproductivo por otro, lo que afecta directamente a las relaciones de g\u00e9nero y amenaza la propia sostenibilidad de la vida; que revela la ineficacia de los instrumentos tradicionales de la pol\u00edtica para en\u00adfrentar una problem\u00e1tica que es local, estatal, y global, y que requiere nuevas formas de gobernanza multinivel, en cuya ausencia los sistemas de representaci\u00f3n se des\u00adcomponen y las \u00e9lites pol\u00edticas se apropian del poder a mayor beneficio de las mismas. Una crisis que expresa tambi\u00e9n las limitaciones del universo filos\u00f3fico de la modernidad para recoger, debatir y organizar las distin\u00adtas aspiraciones humanas \u2013as\u00ed como las relaciones de todo ello con el medio natural\u2013, y para construir un mar\u00adco de referencia \u00e9tico, sin el cual el peligro del relativis\u00admo cultural y del choque de fundamentalismos diversos seguir\u00e1 estando a la orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>Ahora bien, el reconocimiento de que nos encontra\u00admos ante una crisis global y sist\u00e9mica, no implica que sus distintas dimensiones se desarrollen en los mismos tiempos, ni con la misma intensidad en cada lugar, lo que complica tanto su an\u00e1lisis como la construcci\u00f3n de alternativas. Hay problemas cuyo tratamiento requiere, ciertamente, actuaciones en el m\u00e1s corto plazo, pero las mismas no deber\u00edan ser planteadas sin considerar sus efectos en el medio y largo plazo, y sus posibles implica\u00adciones en distintos \u00e1mbitos.<\/p>\n<p><b>&#8230;y unas alternativas contradictorias<\/b><\/p>\n<p>Pero si la crisis tiene diversas y complejas dimensio\u00adnes, lo mismo cabe se\u00f1alar acerca de sus consecuen\u00adcias, muchas de las cuales no son perceptibles hoy en d\u00eda en toda su posible amplitud. Habr\u00eda que subrayar a este respecto que la crisis econ\u00f3mica est\u00e1 sirviendo para poner en marcha diversas pol\u00edticas cuyo alcance y cuyos efectos pol\u00edticos, sociales y medioambientales comien\u00adzan solo a atisbarse en estos momentos. De esta mane\u00adra, a las secuelas que la crisis est\u00e1 dejando en el corto plazo en forma de desempleo y empobrecimiento de amplios sectores de la sociedad, es preciso sumar las consecuencias de la misma en el medio plazo. De hecho, es importante resaltar que, pese a que algunos dir\u00e1n que se ha salido de la crisis s\u00f3lo con que se consigan peque\u00f1os niveles de crecimiento econ\u00f3mico o se deten\u00adga la destrucci\u00f3n de empleo, lo cierto es que, en t\u00e9rmi\u00adnos sociales, ello no implicar\u00e1 en modo alguno que se vaya a volver a la situaci\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>En el caso espa\u00f1ol, y en menor medida en Euskadi, las implicaciones que la crisis \u2013y las pol\u00edticas puestas en marcha\u2013 est\u00e1n teniendo y tendr\u00e1n durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os afectan a un amplio abanico de temas. Entre ellos est\u00e1n los relativos al incremento de las desigualdades, relacionado en buena medida con el incesante trasvase de rentas de los salarios al capital y con el brusco recorte de las pol\u00edticas sociales. Tambi\u00e9n las relaciones de g\u00e9\u00adnero se est\u00e1n viendo alteradas por las repercusiones de la crisis sobre en el empleo femenino y en el \u00e1mbito reproductivo. De la misma manera, es factible que asis\u00adtamos a fuertes tensiones y transformaciones en el campo demogr\u00e1fico, producidas por el retorno de muchos emigrantes a sus lugares de origen y la salida del pa\u00eds de muchos j\u00f3venes en busca de las oportunidades que aqu\u00ed se les niega. Es probable tambi\u00e9n que la estructura eco\u00adn\u00f3mica profundice en algunas de sus debilidades, orien\u00adt\u00e1ndose hacia actividades de menor valor a\u00f1adido y com\u00adponente tecnol\u00f3gico, como resultado de las cada vez menores inversiones en I+D y la apuesta por la precariedad y el empleo barato como f\u00f3rmula para atraer capita\u00adles \u2013el ejemplo de Euro Vegas resulta pat\u00e9tico, pero no deja de ser paradigm\u00e1tico de la justificaci\u00f3n de cualquier tipo de inversi\u00f3n apelando a la creaci\u00f3n de empleo\u2013. Y finalmente, no pueden dejarse de mencionar las re\u00adpercusiones en el plano medioambiental ya que, en nombre del crecimiento econ\u00f3mico, comienzan a jus\u00adtificarse actuaciones diversas que suponen una signi\u00adficativa marcha atr\u00e1s \u2013caso de los cambios registrados en la Ley de Costas, o de la retirada de ayudas a las energ\u00edas renovables\u2013.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/NaufragosMayoria.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft colorbox-497\" alt=\"NaufragosMayoria\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/NaufragosMayoria.jpg\" width=\"374\" height=\"431\" \/><\/a>Sin embargo, y como ya se ha se\u00f1alado anteriormen\u00adte, la profundidad y la gravedad de los cambios que se est\u00e1n produciendo son inversamente proporcionales a la capacidad de plantear alternativas que cuajen en la sociedad y puedan hacer frente a las pol\u00edticas dictadas desde el gobierno espa\u00f1ol, o desde Berl\u00edn, y cuya l\u00f3gica \u2013con matices que es obligado reconocer\u2013 es seguida con aparente resignaci\u00f3n tambi\u00e9n desde Lakua apelando a la supuesta inevitabilidad de las mismas. Esta ausencia de alternativas constituye un problema que atraviesa por supuesto a la pol\u00edtica convencional, cuyas debilidades y limitaciones se han hecho m\u00e1s patentes que nunca. Pero afecta tambi\u00e9n a la capacidad de respuesta de los movi\u00admientos sociales, as\u00ed como a una intelectualidad que, en muchos casos, sigue utilizando categor\u00edas de an\u00e1lisis ya obsoletas para examinar problemas cuya naturaleza ya no es la misma, problema que en el caso de los estudios econ\u00f3micos resulta ya clamoroso.<\/p>\n<p>Especialmente dif\u00edcil se presenta el debate sobre las alternativas cuando se trata de plantear cuestiones que afectan a temas muy diversos, que se entrelazan de ma\u00adnera muy compleja, y cuyos ritmos y lazos son diferen\u00adtes. Nos encontramos en este sentido con distintas con\u00adtroversias. Por una parte, tenemos aquellos debates y conflictos m\u00e1s cercanos a las consecuencias inmediatas de la crisis econ\u00f3mica, y que se centran en la cuesti\u00f3n de las pol\u00edticas de crecimiento frente a las pol\u00edticas de austeridad, debate en el que est\u00e1 atrapada una buena parte de la izquierda tradicional y de los sindicatos. Pareciera que se trata de recuperar el crecimiento a cualquier precio, sin prestar apenas atenci\u00f3n a otras cuestiones como las caracter\u00edsticas del modelo que se persigue y la posibilidad de que el mismo sea m\u00e1s justo y sostenible, generando menos tensiones so\u00adciales y medioambientales. Por otro lado, asistimos a interesantes debates sobre el \u00e1mbito m\u00e1s eficiente, de\u00admocr\u00e1tico y\/o participativo en el que las alternativas a la crisis pueden tomar cuerpo. En esta l\u00ednea se situar\u00edan las discusiones sobre la nueva gobernanza global, sobre el presente y futuro de la UE \u2013incluidas las propuestas sobre una hipot\u00e9tica salida del euro\u2013, o sobre la relevancia de los espacios subestatales a la hora de plantear pol\u00edticas alternativas, lo que tiene una especial incidencia en los casos vasco o catal\u00e1n, y las propuestas independentistas o soberanistas como respuesta a la crisis.<\/p>\n<p>Finalmente, es preciso se\u00f1alar la importancia del en\u00adfoque sist\u00e9mico a la hora de plantear alternativas. Desde este punto de vista, m\u00e1s amplio, se tratar\u00eda de vincular las salidas a la crisis con propuestas que articulen preocupa\u00adciones diversas y promuevan avances en campos tan diversos como el de la lucha contra la pobreza y la privaci\u00f3n humana, la equidad y la justicia social, la desmercantilizaci\u00f3n de algunos tipos de actividades, la desmaterializaci\u00f3n de la producci\u00f3n y el menor uso de recursos no renovables, o la sostenibilidad de la vida y la atenci\u00f3n al \u00e1mbito reproductivo.<\/p>\n<p>El dossier sobre la crisis que se presenta en este n\u00famero de Galde pretende modestamente ahondar en algunos de los temas m\u00e1s arriba mencionados. El objetivo es plantear preguntas y abrir nuevas perspectivas, que habr\u00e1n de profundizarse en posteriores dossieres, como el que se prepara sobre la crisis de la pol\u00edtica para el siguiente n\u00famero de esta revista. Las transiciones suelen ser largas, y los cambios de paradigma se abren normalmente paso con dificultad. Y el problema es que, en el camino mucha gente se queda en la cuneta, lo que obliga, desde una perspectiva progresista y solidaria, a mirar a medio plazo sin olvidar el corto plazo. A pensar globalmente, y actuar localmente.<\/p>\n<div><\/div>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s relevantes de la crisis por la que atravesamos es la perplejidad que la misma produce en la mayor\u00eda de la gente, inclui\u00addos los sectores sociales m\u00e1s activos y comprometi\u00addos con los problemas colectivos. Dicha perplejidad tiene que ver con muy diferentes asuntos. 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