{"id":4640,"date":"2015-04-10T19:45:44","date_gmt":"2015-04-10T17:45:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=4640"},"modified":"2025-10-23T18:19:18","modified_gmt":"2025-10-23T16:19:18","slug":"capitalismo-tarjeta-roja-o-amarilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/capitalismo-tarjeta-roja-o-amarilla\/","title":{"rendered":"Capitalismo \u00bfTarjeta roja o amarilla?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/captarrojoamar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4643 aligncenter colorbox-4640\" alt=\"captarrojoamar\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/captarrojoamar.jpg\" width=\"480\" height=\"346\" data-id=\"4643\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/captarrojoamar.jpg 800w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/captarrojoamar-300x216.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"color: #ff0000;\">\u00abHay diferentes maneras de organizar el capitalismo y hay diferentes maneras de superarlo &#8230;.- Hay que repensar los l\u00edmites del mercado, los l\u00edmites del capitalismo, y repensar tambi\u00e9n las instituciones democr\u00e1ticas\u00bb. Thomas Piketty.-<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"color: #ff0000;\">Capitalismo \u00bfTarjeta roja o amarilla?<\/span><\/em><\/p>\n<p>Kepa Bilbao Ariztimu\u00f1o. (Galde 09, invierno 2015).\u00a0Puede resultar parad\u00f3jico, pero en la situaci\u00f3n actual, aun habiendo una enorme crisis de legitimidad del discurso neoliberal, de sus recetas econ\u00f3micas y, en cierta medida, de confianza en el sistema capitalista, estamos muy lejos de poder contemplar que un cambio radical del orden econ\u00f3mico existente pudiera contar con un amplio apoyo popular.<\/p>\n<p>Tampoco es que abunden las tarjetas rojas, las alternativas de transformaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de conjunto. De hecho, si uno echa un vistazo a las distintas propuestas econ\u00f3micas de los principales partidos de izquierda, desde el PSOE a Podemos, pasando por IU, EH Bildu y ERC, estas no pasan de ser tarjetas amarillas, propuestas parciales de correcci\u00f3n del modelo capitalista neoliberal, unas un poco m\u00e1s audaces que otras, eso s\u00ed, nada desde\u00f1ables, pero todas ellas de corte keynesiano en lo econ\u00f3mico y socialdem\u00f3crata cl\u00e1sico en lo pol\u00edtico. Medidas al fin y al cabo conservadoras que tratan de minimizar las p\u00e9rdidas de muchos de los logros sociales alcanzados. Nada que pueda ser considerado de socialista, revolucionario, disparate, quim\u00e9rico, extremista o de medidas que nos puedan llevar al apocalipsis, como vienen siendo calificadas e interpretadas de forma interesada por una buena parte de analistas y tertulianos de las revistas especializadas y de los medios de comunicaci\u00f3n y persuasi\u00f3n, la mayor\u00eda en manos de la banca y de las grandes empresas.<\/p>\n<p>El keynesianismo nunca fue un programa de transformaci\u00f3n econ\u00f3mica, sino de conservaci\u00f3n de un capitalismo en crisis. Es principalmente un programa para reavivar las econom\u00edas nacionales, cosa que podr\u00eda hacerlo a corto plazo, pero la hiperglobalizaci\u00f3n ha complicado de manera importante este problema.<\/p>\n<p>No es mi intenci\u00f3n entrar en el an\u00e1lisis de dichas propuestas neokeynesianas correctoras del capitalismo, de su viabilidad, sostenibilidad y enormes dificultades para ser llevadas adelante dado el estrecho margen de negociaci\u00f3n en el marco de una Uni\u00f3n Europea en la que predomina el dogmatismo econ\u00f3mico conservador, entre tanto ruido de los mercados, manejos de multinacionales, para\u00edsos fiscales, intereses nacionales -en muchos casos antag\u00f3nicos- y juegos de poder. Tampoco pretendo debatir acerca de la posibilidad de salirse de la dicotom\u00eda neoliberales\/socioliberales versus neokeynesianos que ocupa el centro del debate hoy en Europa en los programas econ\u00f3micos, ni de la complejidad que entra\u00f1a la construcci\u00f3n de un proyecto rupturista alternativo de transformaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica de conjunto, de los l\u00edmites existentes en Europa y en el mundo actual con los que se encontrar\u00eda, si lo hubiera, o, por \u00faltimo, de discutir los fundamentos o su falta.- de quienes diagnostican la corrosi\u00f3n terminal del capitalismo y su inminente colapso.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/recesionsobrecostaLimaPeru.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4644 colorbox-4640\" alt=\"recesionsobrecostaLimaPeru\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/recesionsobrecostaLimaPeru.jpg\" width=\"318\" height=\"820\" data-id=\"4644\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/recesionsobrecostaLimaPeru.jpg 318w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/recesionsobrecostaLimaPeru-116x300.jpg 116w\" sizes=\"auto, (max-width: 318px) 100vw, 318px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En las siguientes l\u00edneas me centrar\u00e9 en hacer unas breves observaciones sobre el objeto central de discusi\u00f3n, de correcci\u00f3n en unos casos o de ruptura en otros, el capitalismo.<\/p>\n<p>Expondr\u00e9 algunos de sus rasgos generales que considero son los fundamentales y que tienen una relaci\u00f3n estrecha con la cr\u00edtica. Mi prop\u00f3sito es que sirvan de marco reflexivo general introductorio, previo a poder abordar en otra ocasi\u00f3n con una mayor perspectiva las cuestiones anteriormente planteadas.<\/p>\n<p><strong>1<\/strong>.- La primera observaci\u00f3n que quiero hacer es que el capitalismo no es un <b>sistema diab\u00f3lico<\/b> sostenido por la maldad de unos pocos, ni un virus maligno instalado en el cuerpo sano de la humanidad. Esforzarse por tratar de huir de la tentaci\u00f3n por las simplificaciones es la primera condici\u00f3n de todo observador cr\u00edtico. El capitalismo es un sistema de interrelaciones muy denso y muy complejo en el que todos estamos involucrados, aunque en modo muy desigual y con muchas contradicciones.<\/p>\n<p><strong>2<\/strong>.- El capitalismo <b>se inserta en un sistema institucional determinado<\/b>, pol\u00edtico, jur\u00eddico, ideol\u00f3gico, cultural e incluso moral. Hay distintos sistemas institucionales, y cada uno de ellos tiene consecuencias para la distribuci\u00f3n de la riqueza y el poder, as\u00ed como para el crecimiento, para la eficiencia, el cuidado del medio ambiente y la estabilidad. No todos funcionan de la misma manera ni producen los mismos resultados en cuanto a bienestar social.<\/p>\n<p><strong>3<\/strong>.- <b>No existe un \u00fanico modelo<\/b> de desarrollo econ\u00f3mico capitalista, las econom\u00edas capitalistas se pueden situar en un continuo entre dos tipos ideales extremos, el conocido como modelo angloamericano y el modelo renano-nip\u00f3n que se practica en Alemania, Suiza, el Benelux, en Europa del Norte y, con variantes en Jap\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, estos dos modelos, desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os, con la hiperglobalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y la hegemon\u00eda del neoliberalismo, no han dejado de aproximarse y cada vez resulta m\u00e1s forzado separar por una l\u00ednea clara estas dos clases de capitalismo.<\/p>\n<p><strong>4<\/strong>.- El capitalismo es un producto hist\u00f3rico con <b>una gran capacidad de adaptaci\u00f3n<\/b> que muta y evoluciona en respuesta a un entorno cambiante. Es un sistema relativamente joven y en constante evoluci\u00f3n. Apenas tiene algo m\u00e1s de tres siglos desde que se origin\u00f3 en Occidente gracias al surgimiento en el temprano per\u00edodo moderno en Italia, los Pa\u00edses Bajos y Gran Breta\u00f1a de un sistema bancario que vincul\u00f3 al Estado y a la naciente burgues\u00eda mercantil en la generaci\u00f3n de dinero cr\u00e9dito para financiar la producci\u00f3n y el intercambio. No es lo mismo el capitalismo semiesclavista primitivo que el de los treinta a\u00f1os posteriores a la Segunda Guerra Mundial, ni aquel al actual. Tampoco es lo mismo el capitalismo de hoy de la Europa occidental al existente en Rusia o en China. Tal vez habr\u00eda que hablar de capitalismos m\u00e1s que de capitalismo.<\/p>\n<p><strong>5<\/strong>.- Derivado de lo anterior, podemos decir que el sistema econ\u00f3mico capitalista <b>no es un sistema abstracto<\/b> que se aplique en todo tiempo y lugar con los mismos efectos, independientemente de las estructuras sociales, culturales y pol\u00edticas. El capitalismo toma cuerpo en sociedades hist\u00f3ricas concretas que le confieren caracter\u00edsticas peculiares. Con esto no quiero decir que el capitalismo no posea un n\u00facleo duro, que lo caracteriza y que no ha variado a lo largo de su historia: la transformaci\u00f3n permanente del capital, de los bienes de equipo, de las materias primas y dem\u00e1s recursos como la fuerza de trabajo en mercanc\u00edas, de la producci\u00f3n en dinero y del dinero en capital.<\/p>\n<p><strong>6<\/strong>.- En los dos \u00faltimos siglos, la econom\u00eda capitalista ha mostrado un gran dinamismo, <b>ha tenido mucho \u00e9xito<\/b> en lo concerniente a la invenci\u00f3n, la afirmaci\u00f3n individual, la producci\u00f3n en masa y la distribuci\u00f3n comercial de todo tipo de bienes y servicios, pero, a su vez, ha sido y es <b>fuente de grandes problemas<\/b>. Ha demostrado ser un sistema de mercados defectuoso que, cuando menos, si no se regula y limita su desarrollo, lleva a profundas depresiones peri\u00f3dicas, a crisis como la que estamos viviendo, a grandes desigualdades, guerras, a un imprudente tratamiento de los recursos naturales y agresiones al medio ambiente fruto de su voracidad cong\u00e9nita. Son demasiados los fallos del sistema, los da\u00f1os que ha causado, causa y puede causar, como para caer en actitudes autocomplacientes y no sopesar, como m\u00ednimo, su esencial ambivalencia.<\/p>\n<p><strong>7<\/strong>.- Prescindir del mito <b>de que los mercados son libres<\/b>, que se bastan por s\u00ed solos y que son generalmente eficientes es el primer paso para la comprensi\u00f3n del capitalismo. Los mercados son el locus del conflicto y la lucha entre grupos econ\u00f3micos e intereses desiguales. Aqu\u00ed, los precios no expresan simplemente un equilibrio eficiente entre la oferta y la demanda determinado espont\u00e1neamente por mir\u00edadas de individuos no relacionados que buscan maximizar su utilidad. Por el contrario, los precios representan el resultado de una lucha por el poder econ\u00f3mico entre distintos intereses de grupos definidos por su posici\u00f3n en el sistema capitalista.<\/p>\n<p><strong>8<\/strong>.- Los mercados requieren necesariamente de instituciones ajenas para poder funcionar. <b>Necesitan el Estado<\/b>. El alcance de su intervenci\u00f3n en la econom\u00eda es objeto de controversia desde A. Smith y el que sea mayor o menor caracteriza las opciones pol\u00edticas y las distintas variedades de capitalismo. La pregunta relevante no es si act\u00faa o no, sino c\u00f3mo act\u00faa y en qu\u00e9 sentido orienta sus actuaciones. Si lo hace en la b\u00fasqueda del inter\u00e9s general o para satisfacer las demandas de un sector minoritario de la poblaci\u00f3n que persigue en exclusiva el beneficio propio.<\/p>\n<p><strong>9<\/strong>.- El capitalismo tiene la <b>codicia como principio rector<\/b> del desarrollo econ\u00f3mico. Aunque si bien es verdad que la codicia es algo profundamente arraigado en la naturaleza humana, tambi\u00e9n lo es que ha sido intensificada por el capitalismo hasta el punto de haberla convertido en los cimientos psicol\u00f3gicos de toda una civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>10<\/strong>.- El capitalismo se presenta como amoral. Este <b>dejar en suspenso la moralidad<\/b> cuando se act\u00faa en el mercado, es algo bastante compatible con la idea de moralidad de los te\u00f3ricos liberales y afines que consideran que la moralidad es cosa a tener en cuenta en otros \u00e1mbitos: familiares, lazos de amistad, ayuda a los muy necesitados, etc., pero que es cosa perjudicial cuando se entremezcla con la actividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>11<\/strong>.- Es un sistema con una <b>visi\u00f3n del progreso<\/b> reducida exclusivamente a la rentabilidad y productividad econ\u00f3micas y en el que impera una econom\u00eda fuertemente competitiva y monetarizada que nos somete a una presi\u00f3n cont\u00ednua de querer cada vez m\u00e1s y m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>12<\/strong>.- Uno de los rasgos m\u00e1s significativos del capitalismo que se desarrolla a partir de la d\u00e9cada de los 80 es, junto a la <b>financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda<\/b>, la expansi\u00f3n de los mercados y de los mercados de valores hacia las esferas de la vida a los que no pertenecen. La intromisi\u00f3n de los mercados -y del pensamiento orientado hacia los mercados- en aspectos tradicionalmente regidos por normas no mercantiles ha producido un fuerte proceso de mercantilizaci\u00f3n de la vida. Esta invasi\u00f3n de nuestras sociedades por la <b>cultura de mercado<\/b> ha tenido consecuencias significativas en nuestras relaciones sociales, personales y en nuestro bagaje \u00e9tico. Ha propiciado el desprestigio de lo p\u00fablico y lo com\u00fan frente a lo privado, la sobrestimaci\u00f3n de la rentabilidad monetaria frente a la subestimaci\u00f3n de la rentabilidad social y el elogio del individualismo, ah\u00ed est\u00e1, como ejemplo, el insistente discurso de que la salida de la crisis es cosa de la promoci\u00f3n del esfuerzo individual, encarnado en la figura del \u00a8emprendedor\u00a8.<\/p>\n<p><strong>13<\/strong>.- El capitalismo ha logrado un progreso incomparable en la <b>creaci\u00f3n de riqueza<\/b>, pero nos ha quitado la principal ventaja de esa riqueza: la conciencia de tener suficiente, nos ha incapacitado para hacer un uso civilizado de ella.<\/p>\n<p><strong>14<\/strong>.- La historia del capitalismo est\u00e1 marcada por una interacci\u00f3n constantemente cambiante entre el progreso tecnol\u00f3gico y los ciclos financieros, en un proceso permanente de <b>autodestrucci\u00f3n y recreaci\u00f3n<\/b>.<\/p>\n<p><strong>15<\/strong>.- Su mayor fortaleza radica en su <b>maleabilidad<\/b>, en su capacidad para abordar sus propias contradicciones internas y relanzar su din\u00e1mica a partir de ellas, as\u00ed que la cuesti\u00f3n de su fin o de su superaci\u00f3n no es un tema para profec\u00edas baratas. El capitalismo desde que surge est\u00e1 siendo modificado por factores que no tienen que ver siempre con los intereses de los capitalistas sino con las luchas sociales, con la cr\u00edtica social, las teor\u00edas econ\u00f3micas, las pol\u00edticas de los gobiernos, los intereses nacionales, por factores internacionales, por tensiones dentro de los capitalistas capital productivo y capital financiero.-, etc.<\/p>\n<p><strong>16<\/strong>.- El capitalismo <b>segrega ideolog\u00eda<\/b> o, dicho de otra forma, las pr\u00e1cticas econ\u00f3micas van acompa\u00f1adas de un mundo de ideas nada desde\u00f1able, derivadas del propio capitalismo y que influyen a su vez en su desarrollo. Quienes tienen la riqueza la utilizan para comprar el poder pol\u00edtico, cient\u00edfico y medi\u00e1tico y de este modo, no solo aumentar su riqueza o reforzar sus posiciones econ\u00f3micas sino tambi\u00e9n intentar condicionar nuestra forma de pensar, hacer que parezca aceptable y necesario lo intolerable.<\/p>\n<p><strong>17<\/strong>.- Adem\u00e1s de la dimensi\u00f3n ideol\u00f3gica, estas pr\u00e1cticas econ\u00f3micas son dotadas de sentido por <b>un conjunto de teor\u00edas econ\u00f3micas<\/b> como son el car\u00e1cter autoregulador de los mercados, la teor\u00eda de los mercados eficientes, la teor\u00eda de las expectativas racionales, la teor\u00eda del goteo o de la filtraci\u00f3n descendente -la peculiar idea de que enriquecer a los de arriba redunda en beneficio de todos, incluido los pobres-, la teor\u00eda de los ciclos econ\u00f3micos reales o los modelos de evaluaci\u00f3n de riesgo, que, a su vez, destilan creencias, en la base de estas se encuentra una antropolog\u00eda reductora del ser humano: el homo economicus; conceptos como los de racionalidad, competitividad, flexibilidad, productividad, que juegan un papel muy definido; <b>culturas<\/b> como la del enriquecimiento r\u00e1pido y sin esfuerzo y <b>subculturas<\/b> como las del virus especulativo, la del capital impaciente, la cultura del riesgo y del consumismo; <b>legitimaciones<\/b> para justificar lo que hacen los capitalistas y financieros as\u00ed como el apoyo que de forma privilegiada les brinda el Estado. Entre estas justificaciones destaca la <b>sumisi\u00f3n a las leyes de la econom\u00eda<\/b>, esta sumisi\u00f3n a la ciencia econ\u00f3mica ha dado lugar a una representaci\u00f3n del mundo en la que se separan los aspectos econ\u00f3micos del tejido social constituy\u00e9ndose as\u00ed la econom\u00eda como un \u00e1mbito aut\u00f3nomo, independiente de la ideolog\u00eda y de la moral, que obedece a leyes positivas.<\/p>\n<p>Keynes dijo en una ocasi\u00f3n que incluso \u00ablos hombres pr\u00e1cticos, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual, son generalmente esclavos de alg\u00fan economista difunto\u00bb. Se podr\u00eda decir con Dani Rodrik que se qued\u00f3 corto y apostillar que las ideas que han dado lugar a las pol\u00edticas de los \u00faltimos 50 a\u00f1os proceden de economistas que est\u00e1n, en su mayor parte, muy vivos.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kepa Bilbao Ariztimu\u00f1o. (Galde 09, invierno 2015). 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