{"id":3714,"date":"2014-09-29T14:42:52","date_gmt":"2014-09-29T12:42:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=3714"},"modified":"2025-10-23T18:19:22","modified_gmt":"2025-10-23T16:19:22","slug":"comunales-urbanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/comunales-urbanos\/","title":{"rendered":"Comunales urbanos"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">El esp\u00edritu de andecha (auzolan)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/comunalesurb.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3716 colorbox-3714\" alt=\"comunalesurb\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/comunalesurb.jpg\" width=\"378\" height=\"238\" data-id=\"3716\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/comunalesurb.jpg 540w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/comunalesurb-300x188.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0Mar\u00eda Rodr\u00edguez. (Galde 07, verano\/2014).\u00a0Los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n llenos de ejemplos de movimientos de protesta \u00abde nuevo cu\u00f1o\u00bb que consisten b\u00e1sicamente en ocupar un espacio urbano significativo y abierto (Sol, Tazir, Wall Street&#8230;), espacios estos que por otra parte hab\u00edan sido previamente \u00abdesinfectados\u00bb al aumentar alarmantemente el n\u00famero de cosas prohibidas que hacer en ellos para un ciudadano corriente.<\/p>\n<p>Estos \u00abmovimientos est\u00e1ticos\u00bb nos hablan de la importancia de los espacios. Y es que tanto las fortunas que empresas y fundaciones destinan a sus sedes corporativas como la cantidad de esfuerzo y sacrificio que millones de personas realizan durante d\u00e9cadas para tener (al menos) un piso en propiedad, responden a la misma evidencia: el espacio es poder.<\/p>\n<p>Es curioso que el poder siempre utilizara met\u00e1foras espaciales <a class=\"simple-footnote\" title=\"http:\/\/lasindias.com\/el-poder-el-coworking-y-el-espacio\" id=\"return-note-3714-2\" href=\"#note-3714-2\"><sup>2<\/sup><\/a>, desde la palabra \u00abfara\u00f3n\u00bb cuyo significado era palacio, pasando por el \u00abtrono\u00bb como lugar de representaci\u00f3n del poder mon\u00e1rquico, hasta todas las met\u00e1foras modernas : la Moncloa, la Casa Blanca, la Casa de la Moneda, Ajuria Enea, etc.<\/p>\n<p>En Burdeos, el proyecto Darwin Eco-system se ha convertido en un centro (de poder) alternativo que se sienta a hablar de t\u00fa a t\u00fa con el ayuntamiento de la quinta ciudad m\u00e1s grande de Francia. Darwin comenz\u00f3 con el alquiler a un precio simb\u00f3lico de unos antiguos terrenos militares abandonados y completamente degradados en un barrio perif\u00e9rico pero sorprendentemente cerca del centro hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Los promotores del proyecto, invirtieron su propio dinero en restaurar las impresionantes casernas militares en ruinas para convertirlas en espacios de coworking eco-sostenibles y sin nada que envidiar a las mejores revistas de decoraci\u00f3n eco-cool. A continuaci\u00f3n fueron ocupando el resto del terreno, en el que instalaron un parque de skate, una pista de hockey, una mini-granja con huerto, gallinas y abejas y una nave de intercambio y restauraci\u00f3n de todo tipo de objetos, desde muebles hasta auto caravanas.<\/p>\n<p>El coworking se fue llenando de peque\u00f1as empresas y asociaciones, el parque de skate se llen\u00f3 de ni\u00f1os y la mini-granja de visitas escolares. Adem\u00e1s, montaron una cafeter\u00eda que empez\u00f3 a organizar las mejores fiestas de la ciudad.<\/p>\n<p>Cuando un a\u00f1o despu\u00e9s volvieron a negociar con el ayuntamiento ya no estaban solos. Ten\u00edan a miles de personas utilizando las instalaciones, pagando por sus servicios y dando vida a un lugar que el ayuntamiento ten\u00eda previsto demoler y vender a alguna multinacional.<\/p>\n<p>Aunque con casos menos espectaculares, otros ayuntamientos han empezado a ceder espacios a distintos agentes que proponen un uso para ellos. Buena parte de los proyectos con los que nos hemos encontrado en nuestras exploraciones de los \u00faltimos a\u00f1os tienen esto en com\u00fan: huertos en plazas de Lutxana, la Kabia en Errenter\u00eda, una escuela alternativa en Castro Urdiales, actividades culturales en un solar del centro hist\u00f3rico de Madrid&#8230; todos representan el paso de un espacio, de edificios, gestionados hasta ahora por los ayuntamientos a proyectos ciudadanos abiertos que buscan su recuperaci\u00f3n para el procom\u00fan.<\/p>\n<p>No es s\u00f3lo un reconocimiento de la pujanza de ciertas demandas barriales -como en su d\u00eda muchos interpretaron la Tabacalera de Madrid o los diversos \u00abcentros sociales ocupados\u00bb de multitud de ciudades- ni siquiera es un reconocimiento de la quiebra inminente de los ayuntamientos. En muchos de los casos existe adem\u00e1s una suspensi\u00f3n de las normativas municipales, florecidas para generar artificialmente escasez durante los a\u00f1os del boom especulativo del suelo y que son hoy una verdadera traba para cualquier proyecto. No es solo necesario que los consistorios cedan el espacio, tambi\u00e9n hace falta que \u00abse deje hacer\u00bb, que se flexibilice el uso por parte de los ciudadanos de bienes pagados con dinero p\u00fablico.<\/p>\n<p>Porque en realidad, lo que esos ayuntamientos entienden es que necesitan volver a algo que queda en la memoria profunda de las administraciones locales, una vieja instituci\u00f3n, m\u00e1s antigua que ellos mismos, la \u00fanica capaz hoy d\u00eda, de coser las primeras heridas de la descomposici\u00f3n.<\/p>\n<p>En espa\u00f1ol, siguiendo al asturiano, le llamamos andecha, en portugu\u00e9s mutir\u00e3o, en euskera auzolan, en ruso toloka, en fin\u00e9s talkoot, en noruego dugnad&#8230; casi todas las lenguas tienen una palabra para el trabajo comunitario. Tambi\u00e9n para los bienes comunes: el comunal tradicional de campesinos y cofrad\u00edas de pescadores, el procom\u00fan, el \u00abiriai\u00bb en japon\u00e9s, los \u00abcommons\u00bb en ingl\u00e9s, son la forma b\u00e1sica de un bien p\u00fablico no estatal.<\/p>\n<p>Lo que vemos emerger ahora es una nueva dimensi\u00f3n del procom\u00fan, bajo la forma de edificios y espacios urbanos, aupada por el trabajo colectivo y liberada de buena parte de las obligaciones municipales. En una pen\u00ednsula ib\u00e9rica en la que miles de edificios y espacios p\u00fablicos parecen condenados a la degradaci\u00f3n y el abandono tras el fin de la burbuja inmobiliaria, es una perspectiva m\u00e1s que esperanzadora.<\/p>\n<p>Porque, si lo pensamos, puede ser el punto de partida para un nuevo tipo de ofertas orientadas a organizar fundaciones comunitarias u organizaciones equivalentes dedicadas a mantener el \u00abesp\u00edritu de andecha\u00bb, a gestionar el \u00abprocom\u00fan municipal\u00bb a ocupar el poder desde la base a trav\u00e9s de la gesti\u00f3n de espacios que est\u00e9n vivos. \u00bfPor qu\u00e9 no proponer a los ayuntamientos nuevas formas de desarrollo econ\u00f3mico que superen a los parques industriales, nuevas formas de vivienda e incluso de socializaci\u00f3n y trabajo cooperativo?<\/p>\n<div class=\"simple-footnotes\"><p class=\"notes\">Notes:<\/p><ol><li id=\"note-3714-1\">http:\/\/lasindias.com\/el-poder-el-coworking-y-el-espacio <a href=\"#return-note-3714-1\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-3714-2\">http:\/\/lasindias.com\/el-poder-el-coworking-y-el-espacio <a href=\"#return-note-3714-2\">&#8617;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Rodr\u00edguez. 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