{"id":3583,"date":"2014-09-29T15:06:37","date_gmt":"2014-09-29T13:06:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=3583"},"modified":"2025-10-23T18:19:22","modified_gmt":"2025-10-23T16:19:22","slug":"republicana-es-la-luna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/republicana-es-la-luna\/","title":{"rendered":"Republicana es la luna"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/caricmonarq.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3878 aligncenter colorbox-3583\" alt=\"caricmonarq\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/caricmonarq.jpg\" width=\"480\" height=\"270\" data-id=\"3878\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/caricmonarq.jpg 800w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/caricmonarq-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"left\">Republicana es la luna,<br \/>\nrepublicano es el sol,<br \/>\nrepublicano es el aire,<br \/>\nrepublicano soy yo.<br \/>\n<i>Rafael Alberti.\u00a0La arboleda perdida<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Antonio Rivera. (Galde 07, uda-verano\/2014).\u00a0Rafael Alberti aprendi\u00f3 esa copla en el C\u00e1diz republicano de marzo de 1931. Dice que parec\u00eda venir de los tiempos de la I\u00aa Rep\u00fablica, pero lo cierto es que se hac\u00eda hueco en los de la decadencia de un rey ensuciado con la dictadura. No estaban de moda, ni Alfonso XIII ni la monarqu\u00eda. La rep\u00fablica sin republicanos lleg\u00f3 por la dimisi\u00f3n de los mon\u00e1rquicos y por el hartazgo del pueblo. Algo de esa misma mec\u00e1nica se aprecia hoy.<\/p>\n<p align=\"left\">Cuando despu\u00e9s de las elecciones de noviembre de 1933 la Rep\u00fablica pas\u00f3 a ser gobernada por partidos de derechas \u2013no necesariamente antirrepublicanos; estaba Lerroux-, muchos extremistas republicanos e izquierdistas manifestaron que aquella debiera haber venido gracias a la guillotina y no por los votos. La Rep\u00fablica parec\u00eda tener para ellos una sem\u00e1ntica precisa y exclusiva, solo de izquierdas, radical en los procedimientos, incluso desbordando a Aza\u00f1a y a los hombres y mujeres de su bienio reformista.<\/p>\n<p align=\"left\">Al cabo de los decenios, en esto tambi\u00e9n se aprecia repetici\u00f3n. La reivindicaci\u00f3n de rep\u00fablica se acompa\u00f1a de una est\u00e9tica y de unos supuestos ideol\u00f3gicos que no tiene por qu\u00e9 tener, y que creo que operan en su contra como oportunidad. Se\u00f1alemos solo dos aspectos de esta cuesti\u00f3n. La rep\u00fablica no es la luna, a pesar de lo que dijera el poeta. Es solo una forma de gobierno que en el mundo presenta todo el abanico de posibilidades de felicidad: de las ordenadas y atractivas rep\u00fablicas de la <i>mon\u00e1rquica Commonwealth<\/i> (Canad\u00e1, Australia, Nueva Zelanda\u2026) a las ca\u00f3ticas y frustrantes de tantos lugares de \u00c1frica. (Con las monarqu\u00edas se podr\u00eda hacer un juego similar). La rep\u00fablica no asegura por s\u00ed sola una sociedad mejor; ni siquiera su car\u00e1cter democr\u00e1tico frente a la antigualla de lo mon\u00e1rquico es suficiente argumento en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p align=\"left\">Otra cosa es que de la mano de la rep\u00fablica pueda llegar una realidad mejor. Efectivamente, en el contexto de una transformaci\u00f3n social acelerada \u2013revoluci\u00f3n, que dec\u00edamos antes-, muchos cambios positivos se ver\u00edan coronados (sic) por la llegada de la soluci\u00f3n republicana. Lo que pasa es que mientras no exista soporte social para ello, la rep\u00fablica es vestida con ropajes izquierdistas que, por un lado, la hacen exclusiva de determinadas culturas pol\u00edticas \u2013m\u00e1s exclusivistas cuanto m\u00e1s se le exija- y, por otro, espantan a la mayor\u00eda necesaria para auparla. Una bandera republicana con una estrella de cinco puntas en medio es muy simp\u00e1tica, pero anuncia al respetable que tal forma de Estado vendr\u00e1 de la mano solo del izquierdismo. La posibilidad de que la gobierne en el futuro quien no lo es parece negada de previo, lo que reduce sus posibilidades de \u00e9xito. Es normal, al menos en sociedades democr\u00e1ticas cambiantes. De hecho, esa imagen, bastante obsoleta y que remite a un pasado no dichoso, por mucho que algunos digan \u2013el de la \u00faltima experiencia republicana-, es lo que esgrime con gran satisfacci\u00f3n la derecha mon\u00e1rquica (que no es toda ella) para desautorizar a sus oponentes.<\/p>\n<p align=\"left\">Y eso remite a la segunda de las cuestiones: la referencia hist\u00f3rica. Ser republicano hoy parece que consiste tambi\u00e9n en glosar acr\u00edticamente las excelencias del r\u00e9gimen que oper\u00f3 en Espa\u00f1a en los a\u00f1os treinta. Pues tambi\u00e9n es ese un argumento muy endeble. La Segunda Rep\u00fablica fue el instante de vivencia democr\u00e1tica m\u00e1s s\u00f3lido y de mayor continuidad de toda la historia de nuestro pa\u00eds\u2026 hasta llegar a los a\u00f1os ochenta posteriores. Pero, por razones internas y externas \u2013vg. la propia percepci\u00f3n exclusivista de la Rep\u00fablica o el momento extremo mundial de la d\u00e9cada de los treinta, con su enorme conflictividad y el impacto de la crisis econ\u00f3mica-, los a\u00f1os republicanos no fueron ni de dicha ni de paz. Los gobiernos del primer bienio trataron de abordar a la vez todos los problemas que acumulaba hist\u00f3ricamente el pa\u00eds; un intento que se demostr\u00f3 pronto imposible. Ello hizo que la penuria de recursos y, en paralelo, el incremento de la confrontaci\u00f3n social y pol\u00edtica, lleg\u00e1ndose a la violencia, fuera evidente. Tal cosa ni justifica ni explica el golpe del 36 y la guerra civil que le sigui\u00f3, pero no puede ocultarse tratando de obviar que una parte importante del pa\u00eds, amante del orden aunque fuera injusto \u2013\u201cantes la injusticia que el desorden\u201d, aquel t\u00f3pico conservador de Goethe-, se sent\u00eda seriamente amenazada y era susceptible de recurrir a procedimientos no civiles, antidemocr\u00e1ticos, como de hecho hizo. Desde nuestro presente, la nostalgia por aquellos a\u00f1os republicanos es un ejercicio mucho menos respetable y sensato de lo que parece.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero, claro, si se pretende como alternativa a la actual monarqu\u00eda, la rep\u00fablica ha de llenarse de alg\u00fan contenido y tiene que ser estimulante para alguna parte del cuerpo social; no puede ser solo \u201cotra forma de gobierno\u201d. Es cierto, porque de lo contrario regresar\u00eda a nuestro pa\u00eds como vino las anteriores dos veces: por la crisis de su inversa m\u00e1s que por el entusiasmo y fuerza de sus promotores. Pero, \u00bfqu\u00e9 sem\u00e1ntica integradora? Descarto, como he dicho, la izquierdista, por inconveniente e irreal en condiciones de normalidad. Solo veo otra muy distinta de corte democr\u00e1tico, civilista, incluso regeneracionista hasta lo debido y refundadora del marco pol\u00edtico y social actual. Algo de eso hay entre quienes reclaman La Tercera, pero tales argumentos no operan en exclusividad ni con protagonismo.<\/p>\n<p align=\"left\">La rep\u00fablica, si llega por s\u00ed misma (por los republicanos), solo lo puede hacer mediante contenidos amplios y no exclusivistas, donde pueda ubicarse con comodidad una ciudadan\u00eda sin exclusi\u00f3n, que hoy vota a la izquierda y ma\u00f1ana a la derecha, o al rev\u00e9s. Vamos, claramente, una rep\u00fablica tra\u00edda con los votos y la convicci\u00f3n, y no resultante de la guillotina o de una crisis irresoluble.<\/p>\n<p align=\"left\">Me repito porque lo escrib\u00ed todav\u00eda hace poco tiempo (<i>El DiarioNorte<\/i>, 16.6.2014): la rep\u00fablica de los furibundos republicanos tiene poco que hacer hoy aqu\u00ed porque su contagio argumental duro espanta a la mayor\u00eda. Por el contrario, los republicanos <i>accidentalistas<\/i>, sin entusiasmo, solo cansados de tanto \u201cerror mon\u00e1rquico\u201d (dispendios, dislates, sablazos, elefantes, mentiras a la vista, hipocres\u00eda, gasto in\u00fatil, negocios privados\u2026), son la \u00fanica masa social que podr\u00eda traer La Tercera. Una rep\u00fablica de ciudadanos, democr\u00e1tica, nueva, moderna y liberal, que sirviera de colof\u00f3n a una refundaci\u00f3n positiva de nuestra democracia y que permitiera en el futuro gobernar a quienes respetaran sus preceptos inaugurales: transparencia, participaci\u00f3n, igualdad de trato, dinamismo social, etc\u00e9tera. Preceptos que en s\u00ed mismos no son ni republicanos ni mon\u00e1rquicos, sino democr\u00e1ticos, pero a los que la forma republicana de gobierno pod\u00eda servir de marco renovador en el supuesto de acumular tanta fuerza pol\u00edtica ciudadana como para imponerlos.<\/p>\n<p align=\"left\">Quiz\u00e1s esa tenue sem\u00e1ntica pudiera estimular a muchos m\u00e1s, aunque sin la fe y el entusiasmo de una minor\u00eda apasionada que, hoy por hoy, inevitablemente, constituye el mejor argumento de continuidad de la monarqu\u00eda de Felipe VI. Qui\u00e9rase o no, el cuch\u00e9 resulta todav\u00eda hoy m\u00e1s atractivo que el sepia.<\/p>\n<p align=\"left\">Antonio Rivera es Profesor de Historia Contempor\u00e1nea en la UPV\/EHU<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Rivera. (Galde 07, uda-verano\/2014). La rep\u00fablica de los furibundos republicanos tiene poco que hacer hoy aqu\u00ed porque su contagio argumental duro espanta a la mayor\u00eda. Por el contrario, los republicanos accidentalistas, sin entusiasmo, solo cansados de tanto \u201cerror mon\u00e1rquico\u201d (dispendios, dislates, sablazos, elefantes, mentiras a la vista, hipocres\u00eda, gasto in\u00fatil, negocios privados\u2026), son la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3877,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3583","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","revista-galde-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3583"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3583\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18993,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3583\/revisions\/18993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}