{"id":2998,"date":"2013-07-17T15:00:54","date_gmt":"2013-07-17T13:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=2998"},"modified":"2025-10-23T18:17:19","modified_gmt":"2025-10-23T16:17:19","slug":"la-calle-frente-a-las-urnas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/la-calle-frente-a-las-urnas\/","title":{"rendered":"\u00bfLa calle frente a las urnas?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div>(Galde 02, primavera\/2013).\u00a0\u00bfLa calle frente a las urnas? <a class=\"simple-footnote\" title=\"Este texto, centrado en el primer a\u00f1o del 15M, recoge casi un su totalidad un cap\u00edtulo del libro de Eugenio del R\u00edo, De la indignaci\u00f3n de ayer a la de hoy. Transformaciones ideol\u00f3gicas en la izquierda alternativa en el \u00faltimo siglo en Europa occidental (Madrid, Talasa, 2012)\" id=\"return-note-2998-2\" href=\"#note-2998-2\"><sup>2<\/sup><\/a> Entre las facetas m\u00e1s controvertidas del 15-M figura su actitud hacia la pol\u00edtica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: left;\">(\u2026) El 15-M ha puesto el dedo en llagas bien visibles del sistema pol\u00edtico espa\u00f1ol. Pero en los mensajes emitidos en el \u00e1mbito del 15-M hallamos aspectos m\u00e1s problem\u00e1ticos. Esto ocurre con ciertas generalizaciones que han ido ganando fuerza \u2013aunque no se puede presumir que son compartidas por todas las personas identificadas con el 15-M\u2013 muchas veces en forma de lemas o consignas, como: \u00a0\u201cNo nos representan\u201d, \u201cPSOE y PP la misma mierda es. PPSOE\u201d, \u201cLe llaman democracia y no lo es\u201d, \u201cNo es democracia; es partitocracia\u201d. Quienes han sido elegidos para puestos de representaci\u00f3n deber\u00edan tomar nota de las insatisfacciones existentes respecto a su forma de representar a su electorado. (\u2026)<\/div>\n<div><\/div>\n<div>As\u00ed y todo, la descalificaci\u00f3n absoluta de todos cuantos han sido elegidos para representar a la sociedad en las instituciones plantea algunos problemas. Aunque nos irriten los parecidos entre muchos de los pol\u00edticos, no es realista ni justo afirmar que todos son iguales. Las pol\u00edticas puestas en pr\u00e1ctica por el PP al llegar al Gobierno, en noviembre de 2011, muestran, con todo, que PP y PSOE no son id\u00e9nticos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La democracia espa\u00f1ola es deficiente en diversos aspectos y sus males se han puesto de manifiesto en los \u00faltimos a\u00f1os de forma especialmente llamativa al quedar patentes sus servidumbres hacia los poderes financieros interiores e internacionales. Pero quien ha conocido una dictadura sabe que ambas cosas no son iguales; resulta excesivo aquello de le llaman democracia y no lo es.<\/div>\n<div><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/44Eugenio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3002 colorbox-2998\" alt=\"44Eugenio\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/44Eugenio.jpg\" width=\"377\" height=\"357\" data-id=\"3002\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/44Eugenio.jpg 539w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/44Eugenio-300x283.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 377px) 100vw, 377px\" \/><\/a><\/p>\n<div>El nombre mismo de \u00a1Democracia real, ya! sugiere que la democracia actual es irreal. No que sea defectuosa sino que no es realmente democracia y que se precisa otra que sea real. Esto va m\u00e1s lejos que las concreciones program\u00e1ticas (defensa de la proporcionalidad electoral, acci\u00f3n contra los desahucios, o contra los recortes en la ense\u00f1anza\u2026) que han venido apareciendo, y que est\u00e1n dirigidas a complementar o a enmendar la democracia liberal actual en algunos aspectos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El rechazo indiscriminado de los pol\u00edticos, los partidos (con frecuencia, con especial \u00e9nfasis, tambi\u00e9n de los sindicatos), no conduce a realizar las correcciones necesarias del r\u00e9gimen pol\u00edtico sino a facilitar el desembarco de nuevas fuerzas demag\u00f3gicas, poco fiables desde un punto de vista democr\u00e1tico, los partidos que se ha dado en llamar populistas, que tratan de conectar con el descontento social halagando los sentimientos primarios y las actitudes irracionales, y que amenazan con conseguir que una parte del electorado de izquierda se desgaje a favor de opciones que se presentan como alternativas a los pol\u00edticos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Llama la atenci\u00f3n, en los ambientes del 15-M, la subestimaci\u00f3n \u00a0del \u00e1mbito de las mediaciones \u2013cuando no la aversi\u00f3n hacia ellas\u2013 en la organizaci\u00f3n pol\u00edtica estatal. Las mediaciones pol\u00edticas, sin embargo, son inexcusablemente necesarias, m\u00e1s a\u00fan en las sociedades modernas y de gran escala, como la nuestra, altamente tecnificadas y con unos problemas de gesti\u00f3n sumamente complejos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Las caracter\u00edsticas de las mediaciones (partidos, representantes electos\u2026) dependen del nivel cultural de la sociedad, de la implicaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en las redes asociativas, de su voluntad de intervenir en la vida p\u00fablica, de las v\u00edas de participaci\u00f3n abiertas por el desarrollo de las t\u00e9cnicas de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n, obviamente, de los cauces establecidos para hacer posible la participaci\u00f3n y para estimularla.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los cambios de la sociedad demandan, y hacen posible, transformaciones en la esfera de las mediaciones. Pero estas son siempre necesarias. Las mediaciones son imprescindibles no s\u00f3lo para gestionar los asuntos p\u00fablicos sino tambi\u00e9n para permitir la formaci\u00f3n de \u00a0voluntades pol\u00edticas en la sociedad y para la toma de decisiones. Ambas cosas son el resultado, o deben serlo, de sucesivos movimientos de ida y vuelta en los que se opera un di\u00e1logo entre instituciones y sociedad. Es ineludible que haya personas y organismos mediadores, encargados de la esfera pol\u00edtica institucional. Las personas que est\u00e1n al frente de esos organismos no son elegidas en las dictaduras; en las democracias liberales, s\u00ed. No es una diferencia insignificante.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Oponer, por lo dem\u00e1s, la democracia representativa a la democracia directa, como se escucha con frecuencia, carece de sentido. Dado que una democracia estrictamente directa es un ente ni siquiera imaginable (toda la gente no puede estar todo el tiempo resolviendo todos los problemas.), de lo que se est\u00e1 hablando es de procedimientos democr\u00e1ticos directos o semi-directos (los referendos, especialmente), que, por su propia naturaleza, no son aplicables de manera muy continuada ni abarcar el conjunto de las decisiones pol\u00edticas. Ciertamente, las trabas para recurrir al refer\u00e9ndum en el sistema pol\u00edtico espa\u00f1ol son demasiado grandes. Ser\u00eda deseable un mayor recurso a las v\u00edas de democracia directa o semi-directa, para contribuir a impulsar la participaci\u00f3n popular y para vivificar un r\u00e9gimen pol\u00edtico necesitado de una mayor apertura a la sociedad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por otro lado, en los lemas que han proliferado se advierte una contraposici\u00f3n extrema entre la pol\u00edtica oficial y la sociedad, entre la democracia de las urnas y la democracia de la calle.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En las izquierdas alternativas se ha oscilado usualmente entre dos concepciones diferentes, aunque muchas veces ambas cosas han coexistido sin mayores dificultades.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>De una parte, una visi\u00f3n exageradamente cr\u00edtica con la sociedad, as\u00ed, en su conjunto, quiz\u00e1 porque las mayor\u00edas sociales no se suman a tales o cuales afanes de esas izquierdas o porque, seg\u00fan sus preferencias, votan mal.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>De otra parte, una mitificaci\u00f3n de la sociedad, o del pueblo, y de lo social frente a la pol\u00edtica y los pol\u00edticos. Es como si pol\u00edtica y sociedad fueran dos universos enteramente separados e independientes, siendo los pol\u00edticos responsables de unas situaciones desgraciadas en las que la sociedad no tiene ninguna responsabilidad. La sociedad se convierte en un espejismo, en una entidad ilusoria, et\u00e9rea, en la que no es posible percibir lastres importantes. Si bien es cierto que la apolog\u00eda del sistema pol\u00edtico se sostiene sobre un sinf\u00edn de ilusiones y ficciones, la defensa de \u201cla calle\u201d y de sus movimientos como una entidad no contaminada vive de sus propios espejismos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>De acuerdo con ese punto de vista, los problemas no est\u00e1n en la sociedad sino en los pol\u00edticos, hasta el punto de rescatar una consigna que se ha solido emplear para combatir las dictaduras: Abajo el r\u00e9gimen, arriba el pueblo, como si los pol\u00edticos fueran una categor\u00eda homog\u00e9nea y plenamente rechazable y como si la calle fuera la encarnaci\u00f3n, tambi\u00e9n homog\u00e9nea, de los mejores valores.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Adem\u00e1s, cuando se invoca la democracia de la calle (las manifestaciones) frente a la democracia de las urnas se est\u00e1 pretendiendo que tienen m\u00e1s valor las opiniones y exigencias de las minor\u00edas que se manifiestan (aunque sea masivamente), una especie de voto de calidad, que las opiniones de las mayor\u00edas sociales cuando votan.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En Europa, hace mucho que los grandes partidos de izquierda han desertado la calle y se han refugiado en las urnas. Pero har\u00edan bien, tanto ellos como las instituciones salidas de las urnas, en prestar mayor atenci\u00f3n a las manifestaciones masivas. El ejercicio del sufragio no es la \u00fanica forma de hacer valer las demandas sociales. El voto es necesario pero tambi\u00e9n lo es que la pol\u00edtica no permanezca encerrada entre las paredes de los parlamentos y de los gobiernos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Es chocante la hostilidad que el mundo pol\u00edtico oficial muestra hacia los sectores antisistema cuando son ellos los que, desde su torre de marfil, est\u00e1n expulsando a mucha gente todos los d\u00edas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los partidos y las instituciones pol\u00edticas tienen el deber de escuchar. Har\u00edan bien en tener en cuenta las voces que suben de la calle y en esforzarse por dialogar con quienes expresan sus cr\u00edticas y su descontento fuera del Parlamento.<\/div>\n<div style=\"text-align: right;\">Eugenio del R\u00edo<\/div>\n<p><\/p>\n<div class=\"simple-footnotes\"><p class=\"notes\">Notes:<\/p><ol><li id=\"note-2998-1\">Este texto, centrado en el primer a\u00f1o del 15M, recoge casi un su totalidad un cap\u00edtulo del libro de Eugenio del R\u00edo, De la indignaci\u00f3n de ayer a la de hoy. Transformaciones ideol\u00f3gicas en la izquierda alternativa en el \u00faltimo siglo en Europa occidental (Madrid, Talasa, 2012) <a href=\"#return-note-2998-1\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-2998-2\">Este texto, centrado en el primer a\u00f1o del 15M, recoge casi un su totalidad un cap\u00edtulo del libro de Eugenio del R\u00edo, De la indignaci\u00f3n de ayer a la de hoy. Transformaciones ideol\u00f3gicas en la izquierda alternativa en el \u00faltimo siglo en Europa occidental (Madrid, Talasa, 2012) <a href=\"#return-note-2998-2\">&#8617;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eugenio del R\u00edo, (Galde 02, primavera\/2013). Este texto, centrado en el primer a\u00f1o del 15M, recoge casi un su totalidad un cap\u00edtulo del libro de Eugenio del R\u00edo, De la indignaci\u00f3n de ayer a la de hoy. 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