{"id":2777,"date":"2013-11-12T23:20:24","date_gmt":"2013-11-12T22:20:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=2777"},"modified":"2025-10-23T18:17:17","modified_gmt":"2025-10-23T16:17:17","slug":"la-llamada-del-exterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/la-llamada-del-exterior\/","title":{"rendered":"La llamada del exterior"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div>Soledad Fr\u00edas. (Galde 03, verano\/2013).\u00a0LA LLAMADA DEL EXTERIOR. Seguro que les ocurri\u00f3 a los irlandeses cuando la hambruna de la d\u00e9cada de 1840, a las familias del centro de Estados Unidos que retrat\u00f3 John Steinbeck en su marcha hacia California durante la Gran De\u00adpresi\u00f3n, a los albaneses que huyeron de las monta\u00f1as al caer su estalinismo, a los que llegaron andando desde Senegal al estrecho de Gibraltar. Una fiebre colectiva se apoder\u00f3 de ellos, los empuj\u00f3 hacia territorios de promisi\u00f3n. A otra escala, con m\u00e1s medios materiales pero con una cierta inocencia, lo perci\u00adbo alrededor entre la gente joven. Me dan algo de envidia por\u00adque han perdido la paciencia con el pa\u00eds, con nuestros recove\u00adcos, y nos dicen: ah\u00ed os qued\u00e1is, me las piro. Nos lo re\u00adcuerda el gran narrador al que desaparecieron los milicos: \u00abHab\u00eda otra cosa y era esa leve fragancia que en determinados momentos llegaba del monte sin poder precisarse origen porque no era un olor \u00fanico y reconocible, como el del jazm\u00edn del pa\u00eds, por ejemplo, sino un olor vago y general, un olor del tiempo. Y el r\u00edo trajo sus cosas tambi\u00e9n. Sobre todo aquel llamado que nos urg\u00eda desde todas partes, principalmente desde el r\u00edo abierto que resplandec\u00eda cada vez m\u00e1s. Entonces nuestros pechos se dilataron como si les fallara el aire y se apoder\u00f3 de nosotros un ansia desmesurada de partir porque la tierra debajo de nuestros pies se hab\u00eda tornado extra\u00f1a y todos los lugares estaban all\u00ed, de alguna manera presentidos.\u00bb<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Haroldo Conti, Todos los veranos (1964)<\/div>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soledad Fr\u00edas. (Galde 03, verano\/2013). La llamada del exterior. Una fiebre colectiva se apoder\u00f3 de ellos, los empuj\u00f3 hacia territorios de promisi\u00f3n. A otra escala, con m\u00e1s medios materiales pero con una cierta inocencia, lo perci\u00adbo alrededor entre la gente joven.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,4,12],"tags":[],"class_list":["post-2777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-derechos-humanos","category-miradas","revista-galde-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2777"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18754,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2777\/revisions\/18754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}