{"id":2134,"date":"2014-05-05T10:38:28","date_gmt":"2014-05-05T08:38:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=2134"},"modified":"2025-10-23T18:18:11","modified_gmt":"2025-10-23T16:18:11","slug":"hablemos-de-economia-no-de-negocios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/hablemos-de-economia-no-de-negocios\/","title":{"rendered":"Hablemos de econom\u00eda, no de negocios"},"content":{"rendered":"<p>(Galde 05, invierno 2014).\u00a0Si\u00a0 el comienzo y la posterior evoluci\u00f3n de la crisis suscitaron un vivo debate sobre las causas de la misma, as\u00ed como sobre sus efectos m\u00e1s inmediatos, la pretendida recuperaci\u00f3n que algunos se\u00f1alan constituye un claro ejemplo de c\u00f3mo una misma realidad puede ser interpretada de maneras absolutamente contrapuestas.<\/p>\n<p>El pasado 3 de marzo se celebraba en Bilbao una reuni\u00f3n de responsables pol\u00edticos, econ\u00f3micos y empresariales bajo el nombre de\u00a0<i>Global Forum Spain<\/i>, la cual sirvi\u00f3 para lanzar a los cuatro vientos dos mensajes muy concretos: 1) Que estamos saliendo de la crisis ya que la econom\u00eda ha empezado a crecer; y 2) Que para avanzar con paso firme en ese camino es preciso incrementar la competitividad de nuestra econom\u00eda, para lo cual ser\u00e1 necesario acometer nuevas\u00a0<i>reformas<\/i>. Se trata de dos afirmaciones que, m\u00e1s all\u00e1 de su intenci\u00f3n propagand\u00edstica, representan claramente una peculiar forma de entender la econom\u00eda que, con matices, es compartida por la gran mayor\u00eda del\u00a0<i>establishment<\/i>\u00a0y que, adem\u00e1s, ha logrado calar hondo en los medios de comunicaci\u00f3n y, por consiguiente, en buena parte de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Vayamos por partes.\u00a0 La primera idea que se plantea es que la crisis es sin\u00f3nimo de recesi\u00f3n, de ca\u00edda del PIB. En consecuencia \u2013 se nos dice- si hay crecimiento, por peque\u00f1o que sea, ya no estamos en crisis. Sin embargo, hoy sabemos que una sociedad, que un pa\u00eds, puede incrementar su producci\u00f3n en t\u00e9rminos monetarios y, sin embargo, vivir peor. Vivir con menores salarios; vivir con peores servicios p\u00fablicos; vivir con menos derechos laborales; vivir con mayor desigualdad entre hombres y mujeres; vivir con menos oportunidades para los j\u00f3venes; vivir con mayor desprotecci\u00f3n hacia los m\u00e1s necesitados; vivir con mayor incertidumbre y miedo al futuro. Hoy, todo ello es compatible con el crecimiento del PIB. Todo ello es compatible con lo que algunos consideran superaci\u00f3n de la crisis<\/p>\n<p>Hoy sabemos tambi\u00e9n que un pa\u00eds puede aumentar el empleo y, al mismo tiempo, ver como las personas empleadas se empobrecen y ven recortados sus derechos.\u00a0 En los \u00faltimas d\u00e9cadas, la parte del PIB correspondiente a las rentas salariales ha disminuido de forma alarmante y el empleo se ha hecho m\u00e1s precario, al tiempo que las sucesivas reformas han mermado una y otra vez los derechos laborales. Hoy, tener un trabajo puede ser mejor que no tenerlo, pero en modo alguno garantiza salir de la pobreza o pensar en un proyecto de vida.<\/p>\n<p>Todas estas contradicciones no hacen sino mostrar el reduccionismo que supone identificar crisis con recesi\u00f3n, con ca\u00edda del PIB. En primer lugar, porque el PIB no es sino el valor monetario de la producci\u00f3n, y no contabiliza nada que no sea eso, pudiendo tener muy distintas repercusiones sobre el empleo, sobre el reparto de la riqueza, sobre el medio ambiente, y sobre otros asuntos, dependiendo de c\u00f3mo y en base a qu\u00e9 se genere el incremento o la ca\u00edda de la producci\u00f3n. Y en segundo t\u00e9rmino, por que la crisis es, ante todo, un brusco deterioro de las condiciones de vida de buena parte de la poblaci\u00f3n y una quiebra muy importante del marco de convivencia social preexistente. Por lo tanto, no deber\u00eda hablarse de superaci\u00f3n de la crisis mientras no se resarzan los da\u00f1os causados.<\/p>\n<p>Si la funci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico es proveer de manera eficiente los bienes y servicios que necesita la sociedad para vivir y reproducirse en condiciones dignas, est\u00e1 claro que, en la actualidad, dicho sistema no est\u00e1 cumpliendo con esa funci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de los peque\u00f1os avances que se puedan registrar en t\u00e9rminos de PIB. Basta con mirar alrededor para percibir el desamparo, el des\u00e1nimo, la incertidumbre, y hasta el temor; es decir, la crisis. Todo esto produce perplejidad en buena parte de la ciudadan\u00eda, que no acaba de entender muy bien donde est\u00e1 el truco, c\u00f3mo es posible que lo que algunos llaman\u00a0<i>la econom\u00eda<\/i>\u00a0est\u00e9 mejorando y en cambio su situaci\u00f3n est\u00e9 empeorando. Mucha gente no entiende que\u00a0 le digan que la crisis se ha superado, que se vuelve a crecer, al tiempo que le advierten de que la precariedad seguir\u00e1 aumentando, que la desigualdad ser\u00e1 mayor, y que el desempleo ser\u00e1 de m\u00e1s dos d\u00edgitos para los pr\u00f3ximos 15 \u00f3 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La segunda cuesti\u00f3n planteada en el Foro de Bilbao fue la relativa a la necesidad de aumentar la competitividad de la econom\u00eda para asegurar el crecimiento. Un aumento que, seg\u00fan las prescripciones de la directora del FMI y las del responsable del eurogrupo, deber\u00eda venir de la mano de nuevas\u00a0<i>reformas<\/i>\u00a0en el mercado laboral,<\/p>\n<p>Bien, deteng\u00e1monos brevemente en la cuesti\u00f3n de la competitividad. En los \u00faltimos a\u00f1os, ser m\u00e1s competitivos parece haberse asociado a producir m\u00e1s barato por lo que, en nombre de la competitividad, se limitan derechos laborales,\u00a0 se relajan las pol\u00edticas medioambientales y, por supuesto, se deja de lado cualquier consideraci\u00f3n en el \u00e1mbito reproductivo, incluidas las pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n familiar. Llevando el razonamiento al extremo, una sociedad esclavista ser\u00eda l\u00f3gicamente m\u00e1s competitiva, al igual que lo ser\u00eda una sociedad sin ninguna legislaci\u00f3n medioambiental en la que pudieran destruirse sin obst\u00e1culos los recursos de las futuras generaciones, pues todo ello podr\u00eda redundar en menores costes de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que una econom\u00eda de ese tipo podr\u00eda ser rentable a corto plazo para algunas empresas pero no ser\u00eda eficiente, ni en t\u00e9rminos sociales, ni en t\u00e9rminos medioambientales. Adem\u00e1s, el uso y abuso de la bandera de la competitividad de unos pa\u00edses respecto a otros, oculta una realidad cada vez m\u00e1s lacerante: el r\u00e1pido incremento de la desigualdad dentro de todos los pa\u00edses. Esta constataci\u00f3n muestra a las claras que pertenecer al bando de los territorios \u201cvencedores\u201d, dentro de esta batalla por vender m\u00e1s barato y ganar mayores cutas de mercado, no garantiza en absoluto una mejora para la mayor\u00eda de la sociedad. Por ello, la destrucci\u00f3n del tejido productivo y del tejido social que se est\u00e1n derivando de las reformas llevadas a cabo en nombre de la competitividad \u2013destrucci\u00f3n paralela al arrinconamiento de los valores de solidaridad y justicia social\u2015 constituyen no s\u00f3lo una inmoralidad, sino tambi\u00e9n una amenaza para la estabilidad social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Cuando se habla de\u00a0<i>reformas<\/i>\u00a0es evidente que no se piensa en los necesarios cambios que pudieran redundar en unos mejores servidos p\u00fablicos, en leyes que permitan avanzar en la conciliaci\u00f3n familiar, o en medidas orientadas a acabar con un fraude fiscal que, en la actualidad, representa la friolera de 70.000 millones de euros, lo que equivale al coste del sistema sanitario espa\u00f1ol en su conjunto. Todas estas reformas podr\u00edan contribuir sin duda a tener un sistema econ\u00f3mico m\u00e1s eficiente. Pero no, cuando se habla de\u00a0<i>reformas<\/i>, se refieren siempre a cambios en las condiciones de trabajo que disminuyan los costes laborales.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de todo esto se esconden distintas formas de entender la econom\u00eda y la funci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico. Para unos, el objetivo es, sin duda, lograr mayores tasas de rentabilidad, favorecer el desarrollo de los negocios, con la promesa de que eso acabar\u00e1 generando puestos de trabajo y, por ente, mayores oportunidades para la sociedad.\u00a0 Para otros, sin embargo, los negocios deben realizarse dentro de un marco sustentado en la defensa de la equidad, la democracia, y la cohesi\u00f3n social. Esto \u00faltimo es lo que se reclama en el pronunciamiento suscrito por varios centenares de profesores\/as de econom\u00eda y dado a conocer en v\u00edsperas del mencionado Foro de Bilbao. Un pronunciamiento (<a href=\"http:\/\/www.pertsonenekonomia.info\/\">http:\/\/www.pertsonenekonomia.info\/<\/a>\u00a0) que, sin duda, representa un soplo de aire fresco en medio del dogmatismo y la ausencia de rigor que caracteriza al debate econ\u00f3mico oficial.<\/p>\n<p>Koldo Unceta<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Koldo Unceta. (Galde 05, invierno 2014). Si el comienzo y la posterior evoluci\u00f3n de la crisis suscitaron un vivo debate sobre las causas de la misma, as\u00ed como sobre sus efectos m\u00e1s inmediatos, la pretendida recuperaci\u00f3n que algunos se\u00f1alan constituye un claro ejemplo de c\u00f3mo una misma realidad puede ser interpretada de maneras absolutamente contrapuestas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2136,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,5],"tags":[],"class_list":["post-2134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-politica","revista-galde5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2134"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18886,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2134\/revisions\/18886"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}