{"id":18714,"date":"2025-07-23T15:08:37","date_gmt":"2025-07-23T13:08:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18714"},"modified":"2025-10-23T19:37:17","modified_gmt":"2025-10-23T17:37:17","slug":"etiopia-cicatrices-sin-curar-de-una-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/etiopia-cicatrices-sin-curar-de-una-guerra\/","title":{"rendered":"Etiopia: Cicatrices sin curar de una guerra."},"content":{"rendered":"<p>La guerra es como un hurac\u00e1n: arrasa con todo a su paso. Nada vuelve a ser igual. Recuperar cierta normalidad lleva tiempo, y aun as\u00ed, nunca ser\u00e1 la misma. Eso fue lo que ocurri\u00f3 en Tigray a finales de 2020. El conflicto estall\u00f3 con una violencia devastadora que transform\u00f3 no solo la regi\u00f3n, sino tambi\u00e9n el conjunto del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Han pasado casi 5 a\u00f1os desde que en noviembre de 2020 comenz\u00f3 la guerra que se llevo la vida de 600.000 personas, una de las mas sangrientas del siglo XXI. Este conflicto se dio en Tigray, involucrando a fuerzas de todas las regiones del pa\u00eds, al ej\u00e9rcito federal y el ej\u00e9rcito eritreo. Durante dos a\u00f1os, el norte del pa\u00eds fue escenario de una cat\u00e1strofe humanitaria sin precedentes: bombardeos indiscriminados, hambruna utilizada como arma de guerra, masacres sistem\u00e1ticas, violencia sexual como herramienta de terror, desplazamientos forzados&#8230; Finalmente en noviembre de 2022, se firmaron los acuerdos de paz de Pretoria entre el Gobierno Et\u00edope y Frente de Liberaci\u00f3n del Pueblo de Tigray (TPLF).<\/p>\n<p>Con la firma del acuerdo se puso fin a la violencia en Tigray, pero hablar de paz es algo que todav\u00eda queda lejos. El inicio del conflicto, despert\u00f3 otros conflictos a lo largo y ancho de todo Etiop\u00eda, que siguen activos y cobr\u00e1ndose v\u00edctimas a d\u00eda de hoy, en diferentes regiones del pa\u00eds. La poblaci\u00f3n civil, vuelve a ser, la v\u00edctima de todas las decisiones de la elite dirigente.<\/p>\n<p>Esta profunda fragmentaci\u00f3n que atraviesa el pa\u00eds tiene un claro ejemplo en la milicia Fano, un caso paradigm\u00e1tico de la compleja situaci\u00f3n que vive Etiop\u00eda. Esta milicia pas\u00f3 de ser aliada del gobierno federal en la guerra contra el TPLF \u2014llegando incluso a ocupar partes de Tigray\u2014 a convertirse en una de las principales fuerzas insurgentes que hoy combaten al propio gobierno. Fano naci\u00f3 como un movimiento de autodefensa vinculado a la regi\u00f3n de Amhara y, desde la llegada al poder del primer ministro Abiy Ahmed en 2018, experiment\u00f3 una revitalizaci\u00f3n que le permiti\u00f3 ocupar mayores cuotas de poder regional. Sin embargo, tras el fin de la contienda en el norte y la firma del acuerdo de paz, sus dirigentes expresaron un fuerte rechazo al proceso de desarme de las milicias regionales.<\/p>\n<p>Este desacuerdo, sumado a sus reivindicaciones territoriales sobre lo que consideran \u201czonas hist\u00f3ricas\u201d, intensific\u00f3 las tensiones con el gobierno central. Como resultado, Fano ha iniciado una estrategia de guerra de guerrillas contra las fuerzas federales, con especial presencia en zonas rurales. Diversas fuentes denuncian que este nuevo conflicto est\u00e1 dando lugar a graves violaciones de derechos humanos por parte de ambos bandos.<\/p>\n<p>La actividad de la milicia Fano representa una amenaza directa a la autoridad del gobierno federal en la regi\u00f3n de Amhara. La inestabilidad en esta zona repercute en el conjunto del Estado, dado que la etnia amhara desempe\u00f1a un papel central en la pol\u00edtica nacional, tanto por su peso demogr\u00e1fico \u2014representa aproximadamente el 25\u202f% de la poblaci\u00f3n et\u00edope\u2014 como por su influencia hist\u00f3rica. El idioma am\u00e1rico, vinculado a esta etnia, es la lengua oficial del pa\u00eds, por encima de las m\u00e1s de 82 lenguas que se hablan en todo el territorio.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Amhara est\u00e1 situada al sur de Tigray y limita al oeste con Sud\u00e1n, pa\u00eds que desde 2023 atraviesa una cruenta guerra civil. Al este colinda con la regi\u00f3n de Afar, y al sur con Benishangul-Gumuz y Orom\u00eda. Es precisamente con esta \u00faltima con la que las milicias Fano mantienen tambi\u00e9n disputas territoriales y \u00e9tnicas, que han dado lugar a numerosos episodios de violencia contra la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n<p>Orom\u00eda es otra regi\u00f3n que, como consecuencia del inicio de la guerra en Tigray en 2020, est\u00e1 sufriendo los efectos de la violencia. En este contexto, el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Oromo (OLA) es una organizaci\u00f3n armada que persigue la autodeterminaci\u00f3n del pueblo oromo mediante la lucha armada. Con el estallido del conflicto en el norte del pa\u00eds, el OLA lanz\u00f3 una ofensiva contra el ej\u00e9rcito federal, llegando a controlar amplias zonas de la regi\u00f3n de Orom\u00eda, la m\u00e1s extensa y poblada de Etiop\u00eda.<\/p>\n<p>En 2021, el OLA firm\u00f3 un acuerdo con las milicias tigri\u00f1as para formar un frente com\u00fan contra el gobierno federal y contra las milicias Fano. La deriva etnonacionalista del grupo armado ha derivado en la comisi\u00f3n de masacres contra la poblaci\u00f3n civil en las zonas fronterizas con la regi\u00f3n de Amhara, como la matanza de 400 personas en la zona de Gimbi en 2022. Adem\u00e1s, han utilizado el secuestro como herramienta de extorsi\u00f3n y presi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>A finales de 2024, el gobierno federal alcanz\u00f3 un acuerdo de paz con una de las facciones del OLA, lo que ha reducido los enfrentamientos. Sin embargo, varias facciones del grupo guerrillero se niegan a avanzar por la v\u00eda pac\u00edfica y contin\u00faan manteniendo bajo violencia y tensi\u00f3n constantes amplias zonas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Completando el mapa de la situaci\u00f3n general del pa\u00eds, se registran tambi\u00e9n tensiones entre grupos de la regi\u00f3n somal\u00ed, en el sureste de Etiop\u00eda, y grupos \u00e9tnicos afar, debido a disputas territoriales. Asimismo, en la regi\u00f3n de Gambela, cercana a la frontera con Sud\u00e1n del Sur, los enfrentamientos \u00e9tnicos, sumados al elevado n\u00famero de personas refugiadas y desplazadas provenientes del pa\u00eds vecino, mantienen a la zona en un clima de violencia constante, con asesinatos y enfrentamientos armados que se repiten casi a diario.<\/p>\n<p>De vuelta al norte, en Tigray, la situaci\u00f3n en 2025 est\u00e1 tomando un cariz de creciente tensi\u00f3n tras la guerra. Tras los acuerdos de paz, se esperaba una desmovilizaci\u00f3n y desarme de los combatientes; sin embargo, dos a\u00f1os despu\u00e9s, este proceso est\u00e1 lejos de completarse, por lo que todav\u00eda hay una gran cantidad de armas circulando. Esta situaci\u00f3n, sumada a la crisis interna que atraviesa el TPLF, partido que gobierna la regi\u00f3n, ha generado una divisi\u00f3n entre dos facciones enfrentadas: la direcci\u00f3n pol\u00edtica y los comandantes militares. La primera intenta equilibrar las presiones internas para recuperar el territorio ocupado durante la guerra con las demandas del gobierno federal, que busca limitar el poder regional del grupo tigri\u00f1a y asegurar el cumplimiento de los acuerdos de paz. Por su parte, los comandantes militares abogan por continuar la resistencia armada si no se cumplen las exigencias de retirada de las fuerzas de ocupaci\u00f3n, adem\u00e1s de reclamar que el partido mantenga un poder m\u00e1s amplio dentro de Etiop\u00eda.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista internacional, Etiop\u00eda enfrenta diversos riesgos, como la relaci\u00f3n con su vecino del norte, Eritrea. Tras la firma del acuerdo de paz en 2018 y su alianza com\u00fan contra Tigray, las relaciones permanecen marcadas por la desconfianza y un aumento de las tensiones, especialmente tras las declaraciones del primer ministro et\u00edope sobre su intenci\u00f3n de obtener una salida al Mar Rojo. La Uni\u00f3n Africana est\u00e1 intentando encauzar las relaciones bilaterales para evitar que desemboquen en una nueva escalada de conflictos.<\/p>\n<p>Otra consecuencia de la guerra de Tigray fue la p\u00e9rdida del tri\u00e1ngulo de Al-Fashaga en Sud\u00e1n. Se trata de una franja de tierra f\u00e9rtil en territorio sudan\u00e9s que, desde los a\u00f1os 90, hab\u00eda sido ocupada por familias amharas con el apoyo del gobierno y ej\u00e9rcito et\u00edopes. Con el inicio de la ofensiva en Tigray, Sud\u00e1n aprovech\u00f3 para retomar el control militar de la regi\u00f3n, lo que ha enturbiado las relaciones entre ambos gobiernos. A esta situaci\u00f3n se suma la presa que Etiop\u00eda est\u00e1 construyendo en su frontera occidental, con la que controla el caudal del Nilo Azul, que representa un 80% del caudal total del Nilo, por lo que las tensiones con Egipto contin\u00faan en aumento.<\/p>\n<p>Etiop\u00eda inici\u00f3 un camino incierto en el a\u00f1o 2020, un proceso marcado por numerosas incertidumbres internas y externas, cuyo desenlace es a\u00fan imprevisible. Sin embargo, una consecuencia clara de este recorrido es que la poblaci\u00f3n civil es la que paga el precio m\u00e1s alto, enfrentando inseguridad alimentaria, violencia \u00e9tnica, aumento de la pobreza y, en definitiva, un sufrimiento generalizado.<\/p>\n<p>En este contexto complejo y vol\u00e1til, es fundamental que las autoridades nacionales e internacionales redoblen sus esfuerzos para promover la estabilidad, el di\u00e1logo y la reconciliaci\u00f3n. Solo a trav\u00e9s de soluciones inclusivas y sostenibles ser\u00e1 posible aliviar el sufrimiento de la poblaci\u00f3n y sentar las bases para un futuro de paz y desarrollo en Etiop\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La guerra es como un hurac\u00e1n: arrasa con todo a su paso. Nada vuelve a ser igual. Recuperar cierta normalidad lleva tiempo, y aun as\u00ed, nunca ser\u00e1 la misma. Eso fue lo que ocurri\u00f3 en Tigray a finales de 2020. 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