{"id":18699,"date":"2025-07-23T14:49:59","date_gmt":"2025-07-23T12:49:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18699"},"modified":"2025-10-23T19:37:17","modified_gmt":"2025-10-23T17:37:17","slug":"conversion-transformadora-de-la-produccion-militar-para-no-fabricar-mas-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/conversion-transformadora-de-la-produccion-militar-para-no-fabricar-mas-guerras\/","title":{"rendered":"Conversi\u00f3n transformadora de la producci\u00f3n militar, para no fabricar m\u00e1s guerras"},"content":{"rendered":"<p>En los 16 a\u00f1os transcurridos (2008 a 2024) entre nuestros an\u00e1lisis a fondo sobre la Producci\u00f3n de Euskal Herria para el Desperdicio y la Guerra (PEHDG), el n\u00famero de, sobre todo empresas, pero tambi\u00e9n de centros tecnol\u00f3gicos, universitarios, de formaci\u00f3n profesional o entidades bancarias de Hegoalde que forman parte de esa producci\u00f3n<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> se ha multiplicado por 3, pasando de ser alrededor de 70 a superar los 220.<\/p>\n<p>En la actualidad, las numerosas pol\u00edticas de rearme que se est\u00e1n impulsando, especialmente en Europa, apuntan a un importante incremento de ese sector de la PEHDG. Desde su vertiente econ\u00f3mica con los 800.000 millones que pretende dedicar la UE, hasta el incremento del gasto militar al 5% del PIB que reclama la OTAN, o los casi 10.500 millones que ya ha aprobado el gobierno espa\u00f1ol. En su vertiente pol\u00edtica m\u00e1s cercana, tanto con el obsceno apoyo del Gobierno Vasco a la PEHDG<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, como con la aparici\u00f3n del lobby armamentista vasco Zedarriak<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Este apoyo pol\u00edtico parece partir de la idea de que si no fabricamos armas aqu\u00ed lo har\u00e1n en otros lugares (sugiriendo, sin decirlo, que perder\u00edamos la oportunidad de lucrarnos con las muertes de poblaci\u00f3n civil, la principal v\u00edctima en los conflictos b\u00e9licos). Suponemos que, por la misma l\u00f3gica, cuando estalle una guerra y se recurra a carne de ca\u00f1\u00f3n entre la poblaci\u00f3n, dir\u00e1 que sean sus hijos quienes vayan \u00bfo entonces ya no ser\u00e1 v\u00e1lido lo de, \u201c<em>que vaya mi hijo, porque si no les tocar\u00e1 ir a otros<\/em>\u201d? Dej\u00e9monos pues de hipocres\u00edas.<\/p>\n<p>Es en ese contexto, te\u00f3ricamente tan complicado para ello, es donde el antimilitarismo de Euskal Herria ponemos sobre la mesa<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> una propuesta de conversi\u00f3n transformadora. Desde hace d\u00e9cadas hemos venido proponiendo la conversi\u00f3n a producci\u00f3n civil de utilidad social; no obstante, en los \u00faltimos a\u00f1os, tras un intenso proceso de reflexi\u00f3n autocr\u00edtica, hemos llegado a la convicci\u00f3n de que hay que reformularla profundamente. En primer lugar, debemos cambiar dr\u00e1sticamente nuestra imagen sobre las plantillas, y el nulo papel que les asign\u00e1bamos en ese proceso de conversi\u00f3n. Hemos de dejar de contemplarlas como \u201cel enemigo\u201d para pasar a considerarlas protagonistas y c\u00f3mplices necesarias en ese proceso de conversi\u00f3n. Queremos trabajar codo con codo con ellas en ese proceso.<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, en nuestro proceso de autocr\u00edtica, nos hemos percatado de la estrechez de miras con la que habitualmente hemos analizado la realidad que nos rodea. No hemos sabido tener en cuenta que en el mundo hay otros problemas muy graves que est\u00e1n poniendo en riesgo la posibilidad de un futuro digno para las pr\u00f3ximas generaciones. Ah\u00ed est\u00e1n las consecuencias del cambio clim\u00e1tico; la escasez de energ\u00edas y materias primas; el incremento de las cat\u00e1strofes \u201cnaturales\u201d (pero derivadas del hacer humano) y de los graves problemas medioambientales; el aumento de las posibilidades de pandemia\u2026<\/p>\n<p>Todos esos riesgos de colapso tienen un denominador com\u00fan como origen: un sistema productivo, el capitalismo, que, adem\u00e1s de basarse en la explotaci\u00f3n y el expolio, se sustenta en el patriarcado que, entre otras cosas, niega el valor de los trabajos reproductivos, y es causa de una de las peores lacras actuales, los feminicidios. Por ello, desde el antimilitarismo no podemos plantear alternativas que no tengan en cuenta estas realidades. Continuar con la anterior propuesta de producci\u00f3n civil podr\u00eda tranquilizar nuestras conciencias y rellenar nuestras agendas militantes, pero no servir\u00eda para intentar hacer frente a los retos colectivos que como humanidad tenemos.<\/p>\n<p>Por eso, en la propuesta de conversi\u00f3n que planteamos, el cuestionamiento del sistema productivo tiene que pasar a ser el pilar fundamental. Porque no es una alternativa de cambio real dejar de fabricar armamento para pasar a llenar los montes de molinos, o las calles de coches el\u00e9ctricos, o los campos de soja transg\u00e9nica o de centros de inteligencia artificial\u2026 Tampoco hay conversi\u00f3n transformadora si se mantiene un sistema de producci\u00f3n que priorice la rentabilidad econ\u00f3mica sobre la salud humana o el medio ambiente; la acumulaci\u00f3n de riqueza de unos pocos a costa del resto; o mejore los costes de producci\u00f3n a costa de expoliar y explotar a los pa\u00edses empobrecidos y sus poblaciones; o haga imposible el desarrollo digno de los trabajos reproductivos que posibiliten una vida digna de ser vivida.<\/p>\n<p>Claro, que todo este gran reto es absolutamente inabordable para un antimilitarismo que, adem\u00e1s, tiene una salud muy precaria. Por eso, ni podemos ni queremos protagonizarlo. O es una tarea verdaderamente colectiva, o estar\u00e1 condenada al fracaso.<\/p>\n<p>Es inapelable que la v\u00eda para propiciar estos debates en las f\u00e1bricas sean las organizaciones sindicales. Pero m\u00e1s importante es a\u00fan que, paralelamente, los movimientos populares y sociales hemos de encargarnos de la tarea de elaborar alternativas, realizar pedagog\u00eda y contraste de ideas, movilizar ilusiones, agitar conciencias\u2026 Desde el feminismo tendr\u00e1n que surgir las propuestas de c\u00f3mo dise\u00f1ar un nuevo sistema productivo que permita realmente poner los cuidados y la vida en el centro. Desde el ecologismo podr\u00e1n proponer nuevos productos y sistemas de producci\u00f3n que no solo no perjudiquen al medio ambiente y expolien recursos a la naturaleza, sino que ayuden a su recuperaci\u00f3n. La juventud transformadora ser\u00e1 la que tendr\u00e1 que protagonizar el proceso con sus propias ideas y puntos de vista, pues son quienes m\u00e1s se juegan en ello, y quienes tendr\u00e1n que poner el cuerpo en las movilizaciones y en las resistencias y desobediencias. El movimiento de pensionistas puede aportar su experiencia y conocimiento en las f\u00e1bricas. Ni que decir tiene que desde el internacionalismo tendr\u00edan que llegar las aportaciones para que las nuevas producciones y su forma de comercio no exploten ni expolien a otros pueblos.<\/p>\n<p>En ese proceso, parece fundamental contactar con las poblaciones de los lugares en los que se ubican las f\u00e1bricas, conocer qu\u00e9 necesidades reales tienen y cu\u00e1les de ellas no son cubiertas por las imposiciones del mercado. Esas producciones garantizar\u00e1n los puestos de trabajo, dignificar\u00e1n el trabajo de las plantillas y dar\u00e1n respuestas a necesidades sociales que el mercado actual niega.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 empezar por la armagintza a cuestionar el mal com\u00fan del sistema productivo capitalista? Porque creemos que empezar por este sector tiene dos importantes ventajas. En primer lugar, que no es necesario explicar demasiado a la poblaci\u00f3n las razones por las que se aboga por la conversi\u00f3n de la PEHDG. Es una realidad que nos averg\u00fcenza a la mayor\u00eda. En segundo lugar, porque si una de las caracter\u00edsticas principales de este sector es que se nutre exclusivamente de fondos p\u00fablicos (nuestro dinero), lo natural ser\u00eda que fu\u00e9ramos nosotras (las plantillas y la poblaci\u00f3n del lugar preferentemente) quienes decidieran qu\u00e9 producir, c\u00f3mo producirlo y para qu\u00e9 producirlo. Este planteamiento probablemente infarte a Zedarriak y al gobierno de Pradales, pero seguramente genere esperanza e ilusi\u00f3n en buena parte de las generaciones j\u00f3venes que pueden ver en ella una v\u00eda para transitar hacia un modelo social y econ\u00f3mico distinto, que posibilite el futuro y no lo amenace.<\/p>\n<p>Para este tipo de grandes retos colectivos, en Euskal Herria, hist\u00f3ricamente, contamos con una herramienta popular maravillosa: el auzolan. Pero a ese auzolan no es el antimilitarismo quien lo debe convocar. Debe ser una llamada colectiva y plural, la \u00fanica forma de dotarla de la legitimidad popular que lo haga posible. Y en esa l\u00ednea se est\u00e1 trabajando. As\u00ed que cuando Zedarriak, el Gobierno Vasco u otros interesados armamentistas pregunten cu\u00e1l es nuestra alternativa a la industria militar, podremos dejarles claro una posibilidad de la que no quieren ni o\u00edr hablar: abolir la producci\u00f3n para el desperdicio y la guerra, para que en EH no se fabriquen m\u00e1s guerras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para profundizar en todo ello hemos elaborado un texto (<em>Conversi\u00f3n de la industria militar en Euskal Herria<\/em>. <em>Para no fabricar m\u00e1s guerras<\/em>; editado por Zapateneo, 2025) donde, adem\u00e1s de dar cuenta una a una de las m\u00e1s de 200 empresas que forman parte de la PEHDG, nos preguntamos sobre cuestiones como \u00bfViene \u201cla guerra\u201d?, \u00bfqu\u00e9 tipo de guerra?, \u00bfestamos ya en guerra?, \u00bfa qui\u00e9n interesa \u201cla guerra\u201d y por qu\u00e9? Finalmente, indaga sobre la posibilidad de llevar a cabo esa conversi\u00f3n a producci\u00f3n civil de utilidad social, que cuestione el sistema productivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Gasteizkoak<\/em>, colectivo antimilitarista<\/span><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Excluido el sector de control y \u201cseguridad\u201d, que requiere un an\u00e1lisis aparte, tanto por su dimensi\u00f3n como por sus caracter\u00edsticas, que hoy por hoy escapa a nuestras capacidades.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ver <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/opinion\/abriendo-debate-industria-militar-plantean-gobierno-vasco-zedarriak\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/opinion\/abriendo-debate-industria-militar-plantean-gobierno-vasco-zedarriak<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ver <a href=\"http:\/\/gasteizkoak.org\/zedarriak-y-sus-intereses-e-implicaciones-como-lobby-de-la-armagintza-pehdg\/\">http:\/\/gasteizkoak.org\/zedarriak-y-sus-intereses-e-implicaciones-como-lobby-de-la-armagintza-pehdg\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> No solo Gasteizkoak, sino el conjunto de colectivos antimilitaristas que nos agrupamos en el espacio de encuentro Antimilitaristak EH.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los 16 a\u00f1os transcurridos (2008 a 2024) entre nuestros an\u00e1lisis a fondo sobre la Producci\u00f3n de Euskal Herria para el Desperdicio y la Guerra (PEHDG), el n\u00famero de, sobre todo empresas, pero tambi\u00e9n de centros tecnol\u00f3gicos, universitarios, de formaci\u00f3n profesional o entidades bancarias de Hegoalde que forman parte de esa producci\u00f3n[1] se ha multiplicado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-18699","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","revista-galde-n49"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18699","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18699"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18699\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18701,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18699\/revisions\/18701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}