{"id":18441,"date":"2025-10-14T23:54:25","date_gmt":"2025-10-14T21:54:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18441"},"modified":"2025-10-23T19:36:16","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:16","slug":"presentes-en-la-destruccion-del-orden-internacional-trumpismo-y-antiglobalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/presentes-en-la-destruccion-del-orden-internacional-trumpismo-y-antiglobalismo\/","title":{"rendered":"Presentes en la destrucci\u00f3n del orden internacional: trumpismo y antiglobalismo"},"content":{"rendered":"<p>En Presente en la creaci\u00f3n: mis a\u00f1os en el Departamento de Estado, libro de memorias de Dean Acheson, el que fuera secretario de Estado del presidente Truman (1945-1953) describe el papel de Estados Unidos como arquitecto principal del orden internacional de posguerra. Tambi\u00e9n existe una abundante historiograf\u00eda que destaca el papel de Estados Unidos, comprometido con el internacionalismo liberal y la contenci\u00f3n del comunismo, en la creaci\u00f3n de las Naciones Unidas, las instituciones de Bretton Woods (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial), o \u2013de manera m\u00e1s renuente\u2013 el sistema multilateral de comercio. Fue tambi\u00e9n relevante la participaci\u00f3n de otros actores, como las nuevas naciones surgidas de la emancipaci\u00f3n de las antiguas colonias, pero el papel de Estados Unidos, hegem\u00f3n indiscutible de esa era, fue crucial en la adopci\u00f3n de la declaraci\u00f3n universal de derechos humanos, el impulso a la descolonizaci\u00f3n, las pol\u00edticas de desarrollo internacional, el Plan Marshall de 1947, que Truman extiende al mundo en desarrollo en 1949, o la creaci\u00f3n de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) por parte del presidente Kennedy en 1960.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-18443 colorbox-18441\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/TrumpBocas-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" data-id=\"18443\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/TrumpBocas-300x194.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/TrumpBocas-768x498.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/TrumpBocas.jpg 943w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En una visible paradoja, hoy el trumpismo y la internacional reaccionaria en la que se inscribe califican esas mismas instituciones y normas como expresiones del \u201cglobalismo\u201d, que no ser\u00eda sino la expresi\u00f3n internacional de una supuesta ideolog\u00eda progresista o \u201cwoke\u201d que esas organizaciones internacionales, supuestamente, estar\u00edan promoviendo. El trumpismo lidera hoy ese proyecto, pero lo comparte con una pl\u00e9yade de nuevas fuerzas populistas, nacionalistas y de extrema derecha en ascenso en todo el mundo. Esas fuerzas conjugan discursos y pr\u00e1cticas de contestaci\u00f3n al orden internacional liberal a trav\u00e9s de la (re)politizaci\u00f3n de normas e instituciones que respond\u00edan a consensos muy amplios en las d\u00e9cadas anteriores. Todo ello, con una l\u00f3gica de polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y sociocultural funcional a la movilizaci\u00f3n de sus bases en el plano nacional.<\/p>\n<p>Esos discursos y pr\u00e1cticas de contestaci\u00f3n abarcan expresiones diversas como el nacionalismo soberanista de Trump, Bolsonaro o Le Pen, el civilizacionismo ultraconservador de Orb\u00e1n, Putin, Modi, Abascal y los sionistas radicales del gobierno de Netanyahu, o el individualismo libertario de Milei. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de esas diferencias, todos ellos impugnan el multilateralismo y sus expresiones regionales, como la Uni\u00f3n Europea. Utilizan narrativas y ret\u00f3ricas de entonaci\u00f3n \u201cplebeya\u201d que apelan a L\u2019uomo qualunque o a los \u201cciudadanos de bien\u201d para cuestionar a las \u00e9lites y el conocimiento experto, impugnar los valores cosmopolitas, las sociedades abiertas y las expresiones de la diversidad, las agendas de justicia social y derechos humanos o de g\u00e9nero hasta pol\u00edticas migratorias. En particular esos discursos se han dirigido a lo com\u00fan en \u00e1mbitos como el medio ambiente o la salud. Este \u00faltimo caso es reconocible en discursos y pr\u00e1cticas de gobiernos encabezados por neopatriotas como Donald Trump en Estados Unidos o Jair Bolsonaro en Brasil durante la pandemia de Covid-19.<\/p>\n<p>El concepto y teor\u00eda de la contestaci\u00f3n es clave para entender esos procesos. Basado en el constructivismo social, busca comprender y explicar c\u00f3mo operan los procesos de cuestionamiento de normas e instituciones internacionales. La contestaci\u00f3n, seg\u00fan Antje Wiener, se entiende como el conjunto de discursos y pr\u00e1cticas sociales orientadas a impugnar la legitimidad de las normas y las instituciones, los actores que las promueven y su contenido substantivo. Si bien la contestaci\u00f3n puede ser una pr\u00e1ctica democr\u00e1tica, al llevar a procesos deliberativos en contextos pluralistas que permitan la revisi\u00f3n y adaptaci\u00f3n de las normas a las demandas sociales, tambi\u00e9n pueden dar lugar a su crisis y destrucci\u00f3n. La contestaci\u00f3n implica un proceso de politizaci\u00f3n o repolitizaci\u00f3n: asuntos, normas e instituciones que antes eran objeto de consensos se sit\u00faan o resit\u00faan en el centro de la disputa pol\u00edtica. Para ello, se identifica un asunto, norma o instituci\u00f3n asumido como dado o establecido, al que, desde la matriz ideacional de las nuevas ultraderechas, se le otorga prominencia, y en torno al cual se elaboran discursos y se impulsan acciones que generan din\u00e1micas de activaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y social y de lo que hoy llamamos \u201cguerras culturales\u201d. En esa estrategia pueden identificarse seis nodos tem\u00e1ticos:<\/p>\n<p>El primero se refiere a los valores, normas e instituciones democr\u00e1ticas y, en particular, al Estado de derecho y el equilibrio de poderes. Los antiglobalistas reivindican pr\u00e1cticas plebiscitarias que, con ret\u00f3ricas populistas, cuestionan las formas democr\u00e1ticas de representaci\u00f3n, en nombre del pueblo, la naci\u00f3n, la comunidad, que afectan a la separaci\u00f3n de poderes o las garant\u00edas de las libertades civiles y pol\u00edticas. En algunos casos proyectan esta concepci\u00f3n jer\u00e1rquica y autoritaria a trav\u00e9s de pol\u00edticas punitivistas, militaristas y securitizadoras de asuntos sociales. En una lectura restrictiva de la soberan\u00eda, se recurre a la ret\u00f3rica de la democracia plebiscitaria para cuestionar los organismos internacionales y las elites \u201cno electas\u201d que las rigen, retrat\u00e1ndolas como amenaza a la soberan\u00eda, la comunidad pol\u00edtica o la cultura y las tradiciones nacionales.<\/p>\n<p>Un segundo conjunto de normas impugnadas se relaciona con la econom\u00eda internacional. Supone el rechazo a la constitucionalizaci\u00f3n externa de las reglas de comercio e inversi\u00f3n v\u00eda derecho internacional -uno de los rasgos constitutivos de la globalizaci\u00f3n-, sean las de la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio (OMC), acuerdos comerciales regionales, o tratados sobre inversiones. Ese rechazo se justifica con argumentos de seguridad nacional (caso de Trump), o en principios ultraliberales (caso de Milei). Pero ese rechazo o contestaci\u00f3n a las normas (neoliberales) del orden econ\u00f3mico internacional puede llevar a distintas matrices de pol\u00edtica. En algunos casos a un nuevo proteccionismo, a la pol\u00edtica industrial y a la protecci\u00f3n de sectores estrat\u00e9gicos frente a la inversi\u00f3n extranjera, considerada hostil, o bien a pol\u00edticas ultraliberales de apertura unilateral de mercados.<\/p>\n<p>El tercer nodo lo conforman las agendas relacionadas con el desarrollo internacional y los bienes p\u00fablicos globales, como el medio ambiente o la salud. Las pol\u00edticas contra el cambio clim\u00e1tico, la transici\u00f3n energ\u00e9tica o el cuidado de la biodiversidad, entre otras, est\u00e1n en la mira. El ataque a la \u201creligi\u00f3n clim\u00e1tica\u201d se justifica con apelaciones soberanistas centradas en el crecimiento econ\u00f3mico, o desde una perspectiva libertaria que subraya radicalmente las libertades individuales. Como se mencion\u00f3, comporta tambi\u00e9n un rechazo al saber experto y al conocimiento cient\u00edfico, que es igualmente visible en materia de salud p\u00fablica. Esta \u00faltima cuesti\u00f3n adquiri\u00f3 prominencia con la pandemia del Covid-19, cuando los antiglobalistas lograron movilizar a amplios sectores cuestionando las restricciones a las libertades individuales y a la actividad econ\u00f3mica adoptadas por muchos gobiernos para frenar la ola de contagios de la fase m\u00e1s aguda de la pandemia, politizando los confinamientos o el uso de mascarillas, y posteriormente se mostraron reacios a las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cuarto conjunto de temas refiere a las normas e instituciones relacionadas con los derechos humanos, que abarcan desde el derecho internacional humanitario y las normas vigentes sobre prevenci\u00f3n y lucha contra el genocidio, hasta las referidas a la igualdad de g\u00e9nero y diversidad sexual. Ha llevado a Estados Unidos a sancionar a los magistrados de la Corte Penal Internacional, y supone la confrontaci\u00f3n abierta con todo lo que denominan \u201cla ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d, que se desarrolla con gran virulencia en Naciones Unidas. Estos actores utilizan estos asuntos, tambi\u00e9n, como herramientas de polarizaci\u00f3n y \u201cbatalla cultural\u201d, en espacios como la pol\u00edtica social, las instituciones educativas, la salud y las reglas de convivencia cotidiana.<\/p>\n<p>El quinto son las normas y entendimientos sobre refugio y migraci\u00f3n. Parten de discursos securitarios para los que es una amenaza al empleo y al bienestar, a la comunidad, la naci\u00f3n y su identidad, e incluso un \u201cfeminismo inverso\u201d que pretende defender el estatus de la mujer (occidental) frente al integrismo religioso (isl\u00e1mico). Recelando del multiculturalismo y la diversidad, adoptan a menudo posiciones nativistas, poniendo en cuesti\u00f3n el derecho de asilo, apelando a legislaci\u00f3n de emergencia, como ha hecho Trump en Estados Unidos incluso con pa\u00edses a los que considera dictaduras a combatir, como Cuba, Nicaragua y Venezuela.<\/p>\n<p>Finalmente, el sexto nodo agrupa las posiciones y disputas sobre el propio orden liberal internacional y, en t\u00e9rminos ideol\u00f3gicos, del internacionalismo liberal en la forma que adopta en la posguerra fr\u00eda y el periodo de globalizaci\u00f3n. Como ocurre con el comercio y las inversiones, con una fuerte ret\u00f3rica antiglobalista se impugnan las reglas multilaterales y regionales, del sistema de Naciones Unidas y, en el caso europeo, de la Uni\u00f3n Europea, o las visiones federalistas de la construcci\u00f3n europea. Ello se conjuga con una ret\u00f3rica ideologizada que piensa y practica las relaciones internacionales de manera transaccional, sin reglas estables y en l\u00f3gica de poder. Sin embargo, entre las nuevas derechas antiglobalistas hay posiciones divergentes respecto a la hegemon\u00eda de Occidente y sus valores e instituciones, y en cuanto a alineamientos geopol\u00edticos, como ilustran las posiciones antag\u00f3nicas adoptadas sobre las normas internacionales sobre uso de la fuerza ante la invasi\u00f3n rusa de Ucrania o el genocidio de Gaza.<\/p>\n<p>En estos discursos y pr\u00e1cticas se inscribe el ahogo financiero, el abandono o las sanciones a las normas y organismos internacionales que en pocos meses han jalonado el segundo mandato Trump. Se trata de una pol\u00edtica selectiva, que no afecta a instituciones que Estados Unidos considera a\u00fan \u00fatiles, como el Consejo de Seguridad, o las instituciones de Bretton Woods, claves para el estatus del d\u00f3lar como moneda de reserva internacional. Pero s\u00ed ha supuesto la retirada de la UNESCO, la OMS o el Acuerdo de Par\u00eds, a los que se suma la retirada parcial del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, o el boicoteo a la OMC, a la Corte Penal Internacional, a la agencia para los refugiados palestinos (UNRWA). Con la desaparici\u00f3n de USAID se extingue tambi\u00e9n una de las principales fuentes de financiaci\u00f3n de las agencias, fondos y programas humanitarios y de desarrollo de Naciones Unidas.<\/p>\n<div id=\"attachment_18446\" style=\"width: 974px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-18446\" class=\"wp-image-18446 size-full colorbox-18441\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/zygmunt-bauman_1170x440.jpg\" alt=\"\" width=\"964\" height=\"362\" data-id=\"18446\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/zygmunt-bauman_1170x440.jpg 964w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/zygmunt-bauman_1170x440-300x113.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/zygmunt-bauman_1170x440-768x288.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 964px) 100vw, 964px\" \/><p id=\"caption-attachment-18446\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #808080;\">Zygmun Baumann<\/span><\/p><\/div>\n<p>Todo lo anterior parece indicar que Estados Unidos ha abandonado, quiz\u00e1s definitivamente, el internacionalismo liberal de posguerra. Hoy es plausible imaginar que las memorias del vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, o de su secretario de Estado, Marco Rubio, tuvieran como t\u00edtulo Presente en la destrucci\u00f3n del orden global; o que reutilizara el t\u00edtulo de la obra de Acheson, pero en sentido contrario, aludiendo a la retroutop\u00eda \u2013en el sentido que da a este t\u00e9rmino Zygmun Baumann\u2013 de orden y seguridad mundial de Trump: m\u00e1s jer\u00e1rquica, transaccional, coercitiva, y carente de normas o reg\u00edmenes de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Presente en la creaci\u00f3n: mis a\u00f1os en el Departamento de Estado, libro de memorias de Dean Acheson, el que fuera secretario de Estado del presidente Truman (1945-1953) describe el papel de Estados Unidos como arquitecto principal del orden internacional de posguerra. Tambi\u00e9n existe una abundante historiograf\u00eda que destaca el papel de Estados Unidos, comprometido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":18443,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[],"class_list":["post-18441","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacional","revista-galde-n50"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18441"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18449,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18441\/revisions\/18449"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18443"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}