{"id":18225,"date":"2025-07-02T11:56:40","date_gmt":"2025-07-02T09:56:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18225"},"modified":"2025-10-23T19:37:18","modified_gmt":"2025-10-23T17:37:18","slug":"con-luces-largas-el-cisne-negro-amenaza-a-sanchez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/con-luces-largas-el-cisne-negro-amenaza-a-sanchez\/","title":{"rendered":"Con luces largas. El cisne negro amenaza a S\u00e1nchez"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/conluceslargas-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-18230 colorbox-18225\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/conluceslargas-1.jpg\" alt=\"\" width=\"281\" height=\"124\" data-id=\"18230\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 49. Uda 2025 Verano. Alberto Surio.-<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Los indicios contra Santos Cerda\u0301n dislocan por completo la legislatura y colocan al PSOE ante el borde del precipicio.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&#8216;Mafia o democracia&#8217;. Con este lema tan expl\u00edcito, la derecha espa\u00f1ola se ha embarcado\u00a0en una estrategia de alt\u00edsima presi\u00f3n para cortocircuitar la legislatura de Pedro S\u00e1nchez y forzarle a un adelanto electoral. La apuesta es que unas nuevas elecciones generales confirmen lo que no fue factible en 2023 y despejen el camino a un nuevo Ejecutivo de centroderecha.<\/p>\n<p>En esta ofensiva, el PP exhibe una ins\u00f3lita furia contra S\u00e1nchez. Se percibe un discurso muy bronco, con un nivel de agresividad inusual en el r\u00e9gimen de la democracia parlamentaria de 1978. Se detecta una considerable ansiedad por no acertar del todo con la tecla que le permita llegar al poder. La movilizaci\u00f3n multitudinaria del pasado 8 de junio en Madrid permiti\u00f3 exhibir un evidente m\u00fasculo social. Porque se trat\u00f3 de una iniciativa que no cont\u00f3 con el apoyo expreso de Vox. Pero el PP y su entorno est\u00e1n hipermovilizados\u00a0y han encontrando un marco narrativo que les resulta eficaz para excitar a su sociolog\u00eda al asociar a S\u00e1nchez y a\u00a0su Gobierno de coalici\u00f3n todos los males, en especial el de la corrupci\u00f3n, que, aunque no es nuevo, ha encontrado en el caso Koldo-&#8216;Abalos un inagotable fil\u00f3n de esc\u00e1ndalos, junto a los procesos abiertos contra la mujer y el hermano del presidente, de incierto desenlace.<\/p>\n<p>La derecha ha logrado construir una caricatura de S\u00e1nchez para concentrar toda su ira hasta demonizar al personaje. En buena medida lo ha logrado, tambi\u00e9n por algunos errores del PSOE. El precedente hist\u00f3rico fue Manuel Aza\u00f1a en la\u00a0Segunda Rep\u00fablica. Felipe Gonz\u00e1lez tambi\u00e9n fue en sus \u00faltimos a\u00f1os un personaje pol\u00edtico muy odiado, al igual que Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero. Pero lo del sanchismo re\u00fane caracter\u00edsticas singulares y novedosas. Porque se la asocia con la &#8216;traici\u00f3n&#8217; a Espa\u00f1a por sus acuerdos con los partidos nacionalistas e independentistas. El odio al &#8216;fel\u00f3n&#8217; se ha convertido en el Estado espa\u00f1ol en un mecanismo muy eficaz de agitaci\u00f3n de las conciencias. No olvidemos que el recurso emocional a la &#8216;Antiespa\u00f1a&#8217; siempre ha sido un combustible ideol\u00f3gico muy rentable para el sector m\u00e1s recalcitrante de la derecha espa\u00f1ola, el que tiene una concepci\u00f3n patrimonializadora del poder y del Estado que ha pasado de abuelos a padres y nietos. El que vio siempre con recelo la influencia de los afrancesados y el que ha construido una idea de patria sobre la hegemon\u00eda cultural e hist\u00f3rica de Castilla.<\/p>\n<p><strong>\u00c9lites interpeladas<\/strong><\/p>\n<p>Los herederos de aquella Espa\u00f1a franquista en los resortes cl\u00e1sicos del poder -Judicatura, fuerzas armadas y de seguridad y las \u00e9lites financieras y empresariales- se sienten ahora interpelados para recuperar un tim\u00f3n que, creen, nunca deb\u00edan haber perdido. Y casi todo vale en el intento, m\u00e1s a\u00fan en una sociedad que ha cambiado, en el que las redes sociales transmiten estados de \u00e1nimo en unos pocos minutos cuando antes eran cambios que tardaban d\u00e9cadas en cristalizar<\/p>\n<p>El argumento ahora es la lucha contra la corrupci\u00f3n, pero se trata de una cortada un tanto instrumental, Ayer lo fue la amnist\u00eda, el Estatut catal\u00e1n o la negociaci\u00f3n con ETA y la afrenta a las v\u00edctimas del terrorismo. Siempre hay agravios que espolear.<\/p>\n<p>La hiperventilaci\u00f3n en la denuncia de la corrupci\u00f3n tiene que ver, sin duda, con la forma con la que Mariano Rajoy sali\u00f3 del poder tras una moci\u00f3n de censura por una sentencia del caso G\u00fcrtel. El PP tiene la espina clavada desde entonces y ahora prepara su vendetta cargado de resentimiento. Como si el PP estuviera inmaculado angelicalmente en esta materia tan resbaladiza. Como si no hubiera existido otros casos (Kitchen o G\u00fcrtel), con sus correspondientes investigaciones judiciales, que afectan de lleno a los populares. Como si el turbio asunto de la &#8216;Polic\u00eda patri\u00f3tica&#8217; creada en los tiempos de Rajoy desde las cloacas del Ministerio del Interior para perseguir a los rivales pol\u00edticos no supusiera en s\u00ed mismo un esc\u00e1ndalo de proporciones descomunales. El relato del PP sit\u00faa la &#8216;viga&#8217; en el ojo ajeno, y en buena medida les ha servido para instalar la agenda de la conversaci\u00f3n\u00a0p\u00fablica. El entramado medi\u00e1tico, empresarial y el bosque de intereses que le rodea ha articulado una operaci\u00f3n pol\u00edtica de desgaste y acoso y derribo de este Ejecutivo por tierra, mar y aire que acent\u00faa su desgaste. Y que, sobre todo, mantiene un ruido permanente que enfanga la vida pol\u00edtica todos los d\u00edas y deja al Ejecutivo sin capacidad de reaccionar. La iniciativa del Gobierno y su labor diaria se ve neutralizada por esa permanente tenaza de presi\u00f3n que copa los titulares y se apodera de la opini\u00f3n publicada.<\/p>\n<p><strong>Trauma no resuelto<\/strong><\/p>\n<p>El PP a\u00fan no ha superado el trauma de las elecciones de 2023 en las que qued\u00f3 como primer partido pero sin poder alcanzar junto a Vox la mayor\u00eda absoluta que le permitiera desplazar a S\u00e1nchez. El &#8216;problema&#8217; sigue instalado\u00a0en esa ecuaci\u00f3n, que la ultraderecha liderada por Santiago Abascal no &#8216;pincha&#8217; y se muestra como un fen\u00f3meno muy reactivo, que conecta con un movimiento reaccionario en todo el mundo occidental. Una parte relevante de esos perdedores de la globalizaci\u00f3n que sienten\u00a0miedo ante el futuro se suman a la estrategia simplificadora y negacionista de la extrema derecha. Ya sea en sus postulados abiertamente antinmigraci\u00f3n, como en la impugnaci\u00f3n de las apuestas por combatir el cambio clim\u00e1tico que va a destruir el planeta, como en la respuesta visceral ante el empoderamiento de la mujer defendido por el feminismo, la extrema derecha populista ha encontrado un espacio de juego que se ha apoderado de parte del electorado, en la derecha convencional y, en algunos sitios, en la izquierda obrera cl\u00e1sica. Una deriva particularmente inquietante entes los j\u00f3venes varones de menos de 40 a\u00f1os, que condiciona todo el discurso pol\u00edtico, que radicaliza los mensajes hasta una ins\u00f3lita\u00a0violencia verbal y demoniza al adversario sin matices. O blanco o negro.<\/p>\n<p>Pero la realidad es bien tozuda. El PP no ha conseguido engullir a Vox y ha terminado por mimetizarse en una parte de su mensaje, sobre todo en Madrid. El recurso al nacionalismo espa\u00f1ol de sal gorda es un elocuente\u00a0ejemplo de este proceso de asimilaci\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Mientras Vox mantenga la presencia que tiene y siga siendo la llave de la mayor\u00eda de la derecha, el l\u00edder popular, Alberto N\u00fa\u00f1ez Feij\u00f3o, no tiene margen de maniobra para desbloquear el laberinto y encontrar una salida. No va a contar con el concurso de PNV y Junts, porque la pieza de Vox hace imposible cualquier entendimiento en clave de alternativa, por mucho que, tarde o temprano, esa sinton\u00eda volver\u00e1 a producirse en el seno del centroderecha. En este momento, con una EH Bildu crecida en las expectativas\u00a0a medio plazo, ser\u00eda suicida que el PNV se embarcara\u00a0en una operaci\u00f3n pol\u00edtica con el PP si pasara por mantener a la ultraderecha como compa\u00f1era de viaje.<\/p>\n<p>La gran convulsi\u00f3n que ha supuesto, por ejemplo, el gesto hostil hacia el euskera y el catal\u00e1n por parte de la presidenta de Madrid, Isabel D\u00edaz Ayuso, por levantarse de la conferencia auton\u00f3mica y abandonarla para no utilizar el pinganillo de la traducci\u00f3n simult\u00e1nea mientras el lehendakari Pradales y el president Illa interven\u00edan , resulta revelador de que esa t\u00e1ctica de agitaci\u00f3n patri\u00f3tica, m\u00e1s all\u00e1 de caer bien en un sector del electorado de derechas, constituye un torp\u00edsimo ejercicio que destruye muchos puentes y reaviva frentes. En su apertura hacia el universo Vox, determinadas puestas en escena hacen estragos en el perfil centrista que a\u00fan puede subsistir entre los electores conservadores y liberales de la vieja escuela. Hay que constatar, por ejemplo, hasta qu\u00e9 punto esta estrategia de confrontaci\u00f3n puede volver a activar una tensi\u00f3n identitaria que parec\u00eda bastante amortiguada en los \u00faltimos a\u00f1os, tanto en Euskadi como en Catalu\u00f1a. Que la caldera argumental del nacionalismo vuelva a calentarse en estas dos naciones no deja de ser una valiosa contribuci\u00f3n de la derecha m\u00e1s\u00a0 tradicional\u00a0que siempre ha visto\u00a0 con recelo la diversidad territorial y que ahora han convertido a la Espa\u00f1a plurinacional en un nuevo mantra de ataque.<\/p>\n<p>Claro que esta t\u00e1ctica de polarizaci\u00f3n ha sido tambi\u00e9n posible porque la apuesta de S\u00e1nchez por sus aliados, aun siendo la \u00fanica num\u00e9ricamente posible, conllevaba serios riesgos estructurales desde un principio. Que se haya hecho de la necesidad virtud no quita importancia a ese debate estrat\u00e9gico sobre las alianzas del socialismo espa\u00f1ol. Ni tampoco resta relevancia a la torpeza con la que el Partido Socialista est\u00e1 gestionando su &#8216;resistencia&#8217; frente al acoso de la derecha, sin recuperar la iniciativa y con una tendencia al &#8216;y t\u00fa m\u00e1s&#8217; que ya resulta irritable en el debate pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El PP ha mostrado capacidad de presi\u00f3n, pero para desbloquear la situaci\u00f3n ser\u00eda necesaria una estrategia m\u00e1s completa. Y no se ve por ning\u00fan lado un amago de voluntad constructiva y propositiva. Las dos Espa\u00f1as vuelven al tablero excluyente del pasado, aunque la sociedad actual es bien distinta a la que en su momento deriv\u00f3 en una cruel Guerra Civil. Nadie cree que vivamos un contexto similar pero el uso de las palabras como arma arrojadiza nunca es inocuo. Convendr\u00eda un ejercicio de contenci\u00f3n. Pero en estos tiempos vol\u00e1tiles, se trata de una virtud\u00a0anal\u00f3gica en trance de extinci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 49. Uda 2025 Verano. Alberto Surio.-\u00a0La &#8216;demonizaci\u00f3n&#8217; de S\u00e1nchez y el odio como combustible. La derecha espa\u00f1ola ha logrado construir un eficaz relato de deslegitimaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del Gobierno PSOE-Sumar que ha cortocircuitado\u00a0la legislatura. La hipermovilizaci\u00f3n del electorado de la derecha puede ser necesaria pero no suficiente y alienta a Vox.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18231,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,5],"tags":[],"class_list":["post-18225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-miradas","category-politica","revista-galde-n49"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18225"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18233,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18225\/revisions\/18233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}