{"id":18116,"date":"2025-03-28T10:54:11","date_gmt":"2025-03-28T09:54:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=18116"},"modified":"2025-10-23T19:36:19","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:19","slug":"bosque-de-memoria-en-el-museo-san-telmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/bosque-de-memoria-en-el-museo-san-telmo\/","title":{"rendered":"Bosque de Memoria en el Museo San Telmo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18118 colorbox-18116\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"351\" data-id=\"18118\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM.jpg 2480w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM-300x182.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM-1024x620.jpg 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM-768x465.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM-1536x930.jpg 1536w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/SanTelmo-BM-2048x1240.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 58\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Galde 48, Udaberria 2025 Primavera. Santiago Eraso Beloki.-<\/p>\n<p>Hasta mediados del mes de mayo puede visitarse en el Museo San Telmo de Donostia\/San Sebasti\u00e1n <em>Memoriaren basoak\/Bosques de memoria. <\/em>Esta exposici\u00f3n re\u00fane obras de m\u00e1s de veinte artistas y tres archivos hist\u00f3ricos, cuyas im\u00e1genes plantean diferentes lecturas sobre los mecanismos de control, vigilancia, represi\u00f3n y muerte de cualquier r\u00e9gimen totalitario, en este caso, poniendo especial atenci\u00f3n en el franquismo y en las \u00faltimas dictaduras chilena y argentina.<\/p>\n<p>Como el propio nombre de la muestra indica, las obras conforman una suerte de bosque po\u00e9tico, \u00e9tico y pol\u00edtico; como una malla de relatos entretejidos que nos hablan desde la memoria hist\u00f3rica pero tambi\u00e9n desde la capacidad que tiene el arte para leer cr\u00edticamente las im\u00e1genes del poder o para proponer otras narrativas a contrapelo del orden de la Historia y presentar figuraciones art\u00edsticas que nos permitan reinterpretar la realidad desde otros par\u00e1metros.<\/p>\n<p>Aunque cierto determinismo hist\u00f3rico lo predique, la Historia no es un relato idealista que avanza en el tiempo dejando atr\u00e1s las ruinas. Al contrario, como comprobamos con el actual auge de la extrema derecha, las alargadas sombras del totalitarismo est\u00e1n cada vez m\u00e1s presentes en el debate pol\u00edtico y se extienden por el tejido social como fantasmas que regresan del pasado. Sus valedores ya no se esconden bajo la correcci\u00f3n pol\u00edtica democr\u00e1tica, al contrario, como evidenciamos en Italia o Alemania simpatizantes del fascismo y el nazismo se manifiestan abiertamente. Sabemos que el futuro no est\u00e1 escrito y, aunque nunca se repita con las mismas formas, el pasado podr\u00eda regresar a nuestras vidas con mayor brutalidad. Parafraseando a Ruth Berlau, actriz, directora de teatro, fot\u00f3grafa y escritora, y testigo directa de la Guerra Civil en el frente republicano, podr\u00edamos decir que no escapa del pasado el que lo olvida.<\/p>\n<p>En la introducci\u00f3n de <em>Memoria del olvido. Un debate sobre los silencios de la represi\u00f3n franquista<\/em>, Emilio Silva, presidente de la Asociaci\u00f3n para la Recuperaci\u00f3n de la Memoria Hist\u00f3rica (ARMH), nos recuerda \u2014mejor dicho, nos vuelve a traer al coraz\u00f3n\u2014 que \u00abEl poder, los poderes, los poderosos siempre han tenido af\u00e1n por enterrar los relatos del pasado que lo debilitan, que lo acusan, que nos explican que no siempre es invencible\u00bb. Esa obsesi\u00f3n amn\u00e9sica enmascara el miedo a que se desvelen los hechos que pretenden borrar: realidades hist\u00f3ricas concretas que, desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, el movimiento de la memoria hist\u00f3rica trata de recuperar con mano firme, pero, tambi\u00e9n, con demasiados obst\u00e1culos e impedimentos institucionales.<\/p>\n<p>Como nos recuerda la tesis de la exposici\u00f3n, el franquismo fue una dictadura que aplic\u00f3 diferentes modalidades de represi\u00f3n, castigo y muerte. Emple\u00f3 todas las tecnolog\u00edas de dominaci\u00f3n y de control social precisas para extender su poder sobre las vidas desamparadas y as\u00ed, primero, exterminar y, despu\u00e9s, silenciar o reeducar cualquier disidencia, sin ninguna protecci\u00f3n legal: paredones de fusilamiento y fosas comunes; juzgados; c\u00e1rceles; campos de trabajo forzado o esclavo, y de concentraci\u00f3n; cuarteles policiales y militares; espacios de represi\u00f3n contra la disidencia pol\u00edtica, religiosa, racial o sexual; control de escuelas, iglesias, asilos y hospitales psiqui\u00e1tricos.<\/p>\n<p>En las salas de San Telmo se presentan adem\u00e1s formas simb\u00f3licas empleadas para expandir la ideolog\u00eda del poder mediante monumentos y todo tipo de significantes, muchos de los cuales est\u00e1n todav\u00eda presentes en plazas y calles. Por ejemplo, Clemente Bernard en <em>Alfabeto de lo atroz <\/em>nos trae a la memoria que el territorio del Estado espa\u00f1ol se mantiene sembrado de monumentos y todo tipo de vestigios que ensalzan y celebran los cr\u00edmenes de ese fascismo nacional cat\u00f3lico que se encaram\u00f3 al poder con un violento golpe de Estado en julio de 1936. Algunas de esas arquitecturas siguen a\u00fan hoy presentes de forma arrogante. Ah\u00ed est\u00e1n, omnipresentes, el Arco de la Vitoria, en pleno barrio de la Moncloa o el Valle de los Ca\u00eddos en el valle de Cuelgamuros, ambos en Madrid; o el denominado Monumento a los ca\u00eddos en Iru\u00f1a\/Pamplona.<\/p>\n<p>Esas huellas se suman a muchas de otros periodos absolutistas que nos recuerdan la fragilidad de la democracia. El franquismo fue un periodo hist\u00f3rico que, en una permanente alarma de restauraci\u00f3n, subyace amenazante en el presente. Giorgio Agamben en <em>Homo Sacer. El poder soberano y la nuda vida <\/em>nos explica como en el seno de nuestros cuerpos hay una vida nuda latente que podr\u00eda ser reclamada por el soberano en cualquier momento. En este sentido, como evidenciamos en diferentes lugares del mundo, nuestras \u00abdemocracias\u00bb tambi\u00e9n guardan en su interior esos dispositivos totalitarios y necropol\u00edticos capaces de abrir campos de concentraci\u00f3n, centros de internamiento, campamentos de refugiadas y asilados, o levantar muros, alambradas, \u2026<\/p>\n<p>Aunque por s\u00ed mismo el arte no pueda enunciar verdades, s\u00ed puede cumplir alguna funci\u00f3n reveladora y desveladora. Como se propone en <em>Memoriaren basoak\/ Bosques de memoria, <\/em>la pr\u00e1ctica art\u00edstica puede crear fisuras en lo visible e interferir en lo que se presenta como realidad, porque la funci\u00f3n cr\u00edtica no es solamente su correcto diagn\u00f3stico, tiene a su vez la capacidad de experimentar con potencias de sentido que est\u00e1n enmascaradas. Como escribe Mabel Tapia, comisaria de la exposici\u00f3n, en su texto para el cat\u00e1logo:\u201c[\u2026] algunas obras muestran fragmentos de trayectoria vitales y pol\u00edticas que llegan hasta la actualidad en forma de objetos, cartas y cuerpos que, a\u00fan silenciados, nos rodean y moldean; otras obras intervienen en la notaci\u00f3n del tiempo, se\u00f1alan fechas que no se recuerdan, conmemoran episodios silenciados, cuentan los d\u00edas de las desapariciones, establecen genealog\u00edas, introducen im\u00e1genes de sucesos y personajes que quedaron fuera de los relatos oficiales. Otras im\u00e1genes nos confrontan a suelos, geograf\u00edas, muros y monumentos con los que convivimos y que conservan latentes memorias que, no solo como huella, nos constituyen\u201d.<\/p>\n<p>Walter Benjamin dir\u00eda que las im\u00e1genes de la exposici\u00f3n nos permiten volverlas hacer \u00abrelampaguear\u00bb. En la cuarta tesis de su <em>Tesis sobre la filosof\u00eda de la historia <\/em>escrita en Par\u00eds poco antes de la ocupaci\u00f3n nazi, a\u00f1adi\u00f3: \u00abEl don de encender la chispa de la esperanza solo es inherente al histori\u00f3grafo que est\u00e9 convencido de que ni los muertos estar\u00e1n seguros ante el enemigo si es que este vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer\u00bb. No est\u00e1 de m\u00e1s recordarlo ahora que, como se ha visto recientemente en Alemania, la extrema derecha europea y otras formas internacionales de pol\u00edtica liberal y antidemocr\u00e1tica tienen de nuevo respaldos electorales tan significativos como los que obtuvo Adolf Hitler cuando accedi\u00f3 al poder e inici\u00f3, con sus pol\u00edticas racistas, b\u00e9licas y expansionistas, uno de los periodos m\u00e1s tristes de la historia reciente.<\/p>\n<p><em>Memoriaren basoak\/ Bosques de memoria <\/em>coincide con el programa rememorativo y reivindicativo<em> Espa\u00f1a en libertad. 50 a\u00f1os, <\/em>que el gobierno ha organizado para rememorar el largo y arduo camino que tuvimos que atravesar para recuperar la libertad y la democracia. Aquella transici\u00f3n, ensalzada acr\u00edticamente, vanagloriada banalmente y, en demasiadas ocasiones, olvidadiza y mon\u00e1rquica, tal vez deba ser reinterpretada desde una memoria hist\u00f3rica republicana m\u00e1s generosa y respetuosa con las generaciones de combatientes antifranquistas que se quedaron por el camino, con sus hijos y nietas que mantienen vivo su recuerdo, para que las pr\u00f3ximas generaciones no olviden nunca. Los dos proyectos mencionados, cada uno a su manera, contribuyen a dignificar el pasado y profundizar en la democracia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 48, Udaberria 2025 Primavera.\u00a0Santiago Eraso Beloki.-\u00a0Aquella transici\u00f3n, ensalzada acr\u00edticamente, tal vez deba ser reinterpretada desde una memoria hist\u00f3rica republicana m\u00e1s generosa y respetuosa con las generaciones de combatientes antifranquistas que se quedaron por el camino, con sus hijos y nietas que mantienen vivo su recuerdo, para que las pr\u00f3ximas generaciones no olviden nunca.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18119,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-18116","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","revista-galde-n48"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18116"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18116\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18123,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18116\/revisions\/18123"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}