{"id":17968,"date":"2025-03-28T11:18:41","date_gmt":"2025-03-28T10:18:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17968"},"modified":"2025-10-23T19:36:19","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:19","slug":"vivienda-renta-y-clases-sociales-una-restructuracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/vivienda-renta-y-clases-sociales-una-restructuracion\/","title":{"rendered":"Vivienda, renta y clases sociales: \u00bfuna restructuraci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17970 colorbox-17968\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"232\" data-id=\"17970\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-scaled.jpg 2560w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-300x120.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-1024x410.jpg 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-768x307.jpg 768w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-1536x615.jpg 1536w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Mani-AI-ViVi-2048x820.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 48. Udaberria 2025 Primavera. Francisco L\u00f3pez Groh.-<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada se ha producido un cambio estructural en el sector de la vivienda como activo, mercado y bien de uso. La manifestaci\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica de esta transformaci\u00f3n es la dificultad de acceso a la vivienda, que tiene su reflejo en un descenso sostenido en las tasas de propiedad, y un incremento sin precedentes de los precios de del alquiler, lo que llamamos, de forma un tanto vaga, crisis de vivienda. Este cambio se encuadra en dos componentes clave:<\/p>\n<p>a) La \u201cpreferencia inmobiliaria\u201d de la inversi\u00f3n financiera, que ha atra\u00eddo, de forma masiva hacia el sector vivienda una aut\u00e9ntica monta\u00f1a de dinero procedente de fondos de inversi\u00f3n, de pensiones, inversores particulares\u2026 debido al diferencial riesgo\/beneficio del sector inmobiliario frente a otras alternativas de inversi\u00f3n (bonos, acciones\u2026) en un contexto de estancamiento de la rentabilidad del capital en la <em>econom\u00eda real<\/em>.<\/p>\n<p>b) El aumento de la precariedad laboral y el estancamiento de los salarios, que ha aumentado el coste relativo de la vivienda para los hogares, en particular los de bajos ingresos, incapaces de acceder al mercado de propiedad y con una presi\u00f3n cada vez mayor del coste del alquiler en relaci\u00f3n a sus ingresos;<\/p>\n<p>La avalancha de inversiones globales y locales en inmuebles, el incremento del valor de los activos inmobiliarios, el crecimiento de la actividad de Promover para Alquilar (PpA) y Comprar para alquilar (CpA), refleja una corriente global de preferencia inversora hacia la obtenci\u00f3n de rentas que est\u00e1 en el fondo de la crisis de vivienda.<\/p>\n<p>La inversi\u00f3n masiva en activos inmobiliarios implica que el incremento del valor de la vivienda se haya convertido en una base fundamental de la acumulaci\u00f3n del capital, afectando de forma decisiva a la estratificaci\u00f3n social y la desigualdad. Un \u201ccapitalismo rentista\u201d en el que la b\u00fasqueda de rentas es un mecanismo clave de la acumulaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de la riqueza.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n ha afectado de forma diferencial a distintos colectivos y clases sociales, ganadores y perdedores de la crisis de vivienda. En primer lugar a los j\u00f3venes: hasta la crisis de la burbuja inmobiliaria la tasa de propiedad de vivienda (fundamentalmente hipotecada) entre la poblaci\u00f3n de hasta 35 a\u00f1os se mantuvo relativamente estable, oscilando entre el 65% y el 70% (Encuesta Financiera de las Familias, Banco de Espa\u00f1a) pero en apenas una d\u00e9cada se desplom\u00f3 hasta reducirse a un 32% (2020). Es lo que la literatura acad\u00e9mica ha llamado generaci\u00f3n alquiler (generation rent) que podr\u00edamos enfrentar a la generaci\u00f3n de la burbuja de cr\u00e9dito hipotecario de la d\u00e9cada del 2000.<\/p>\n<p>La generaci\u00f3n alquiler se presenta a menudo como un problema exclusivo de los j\u00f3venes, especialmente en los medios de comunicaci\u00f3n, pero aunque este<\/p>\n<p>problema afecta particularmente a las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes, concierne fundamentalmente a las capas de bajos ingresos, en especial a los emigrantes pero tambi\u00e9n a las mujeres, que hist\u00f3ricamente han acumulado menos riqueza y tienen condiciones laborales m\u00e1s precarias. De hecho, en el grupo del 20% de las familias de inferior nivel de renta, la tasa de vivienda en propiedad ha ca\u00eddo del 71% en 2008 al 55% en 2020.<\/p>\n<p>Ryan Collins calific\u00f3 esta situaci\u00f3n de forma brillante en el t\u00edtulo de un art\u00edculo sobre el mercado de vivienda en Australia: <em>Cuando las casas dan m\u00e1s ingresos que el trabajo (When home searn more tan jobs)<sup><a id=\"post-17968-footnote-ref-2\" href=\"#post-17968-footnote-2\">[1]<\/a><\/sup><\/em> un escenario en el que las viviendas en las grandes ciudades del Norte Global se revalorizan mucho m\u00e1s en un a\u00f1o que lo que los asalariados de clase media y baja pueden ahorrar de sus salarios.<\/p>\n<p>Esta transformaci\u00f3n obliga a preguntarse en qu\u00e9 medida y forma la combinaci\u00f3n de nuevos patrones de propiedad, la r\u00e1pida inflaci\u00f3n del valor y peso de los activos (especialmente inmobiliarios) y una arraigada represi\u00f3n salarial han creado una nueva y compleja din\u00e1mica de estratificaci\u00f3n social y en consecuencia una nueva configuraci\u00f3n de las clases sociales.<\/p>\n<p>La tesis que soporta esta transformaci\u00f3n es que no es (s\u00f3lo) el nivel de ingresos y las relaciones laborales lo que define la posici\u00f3n de clase, sino de d\u00f3nde proceden los ingresos (salarios vs rentas\u2026) y qu\u00e9 formas adoptan. En el capitalismo rentista la asignaci\u00f3n a una clase exclusivamente a trav\u00e9s de los niveles de ingresos derivados del trabajo (parte de los cuales son adem\u00e1s rentas) parece limitada.<\/p>\n<p>En el capitalismo actual clase y desigualdad est\u00e1n \u00edntimamente ligadas a la propiedad y la transmisi\u00f3n de activos, fundamentalmente de vivienda. Y aunque tambi\u00e9n influyen en la segmentaci\u00f3n social los activos generadores de renta de las empresas, la posici\u00f3n que ocupan los hogares en relaci\u00f3n con dichos activos influye considerablemente en sus ingresos y en sus intereses de clase. Los hogares patrimonializados de las econom\u00edas avanzadas invierten en vivienda como un activo financiero\/rentista, benefici\u00e1ndose ya sea del incremento del precio de sus activos con ganancias de capital de forma par\u00e1sita o de las rentas en aumento obtenidas de las viviendas en alquiler.<\/p>\n<p>Lo que se denomina rentismo es por tanto un fen\u00f3meno con diferentes modelos de extracci\u00f3n en diferentes sectores y clases sociales.<\/p>\n<p>En esta estratificaci\u00f3n, el grupo superior, formado por las elites propietarias, no s\u00f3lo incrementa sus ingresos a trav\u00e9s de la desigualdad salarial, sino que obtiene una parte cada vez mayor de los mismos por rentas. Son los \u201cganadores\u201d m\u00e1s evidentes de esta crisis: inversores individuales e institucionales, locales y globales, family offices (ricos), fondos de inversi\u00f3n, fondos de pensiones o soberanos\u2026<\/p>\n<p>En el extremo opuesto se sit\u00faan aquellos sin activos (proletarios, trabajadores) en r\u00e9gimen de alquiler, que no tienen ingresos en concepto de rentas y que pagan cada vez m\u00e1s en concepto de alquiler a las clases superiores. Estos son los \u201cperdedores\u201d de esta econom\u00eda rentista, doblemente castigados por la extracci\u00f3n de plusval\u00eda y renta.<\/p>\n<p>Este modelo de econom\u00eda de activos y rentas \u201carrastra\u201d adem\u00e1s a unas capas medias o medio-bajas ganadoras en cierta medida de esta situaci\u00f3n, y cuya sustentabilidad econ\u00f3mica depende en no pocos casos de las rentas procedentes de los ingresos por alquiler de viviendas, de forma que su impacto sobre las condiciones macroecon\u00f3micas (y pol\u00edticas) del mercado de vivienda son decisivas.<sup><a id=\"post-17968-footnote-ref-3\" href=\"#post-17968-footnote-3\">[2]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El debate sobre el alcance, intereses y comportamiento de este bloque de peque\u00f1os propietarios y las contestadas (y no bien aclaradas) proporciones de la poblaci\u00f3n \u201crentista\u201d discutidas en diversos informes han sido un tema de controversia en el debate sobre pol\u00edticas de vivienda y del mercado de alquiler.<\/p>\n<p>En ese sentido la cuesti\u00f3n del alcance de la poblaci\u00f3n rentista no es trivial. Si bien es cierto el peso creciente que est\u00e1n adquiriendo los inversores institucionales (como muestran los estudios del IDRA, Instituto de Investigaci\u00f3n Urbana de Barcelona<sup><a id=\"post-17968-footnote-ref-4\" href=\"#post-17968-footnote-4\">[3]<\/a><\/sup>) hay una parte importante de la sociedad, amplia pero no bien contabilizada, que tiene ingresos por alquiler y que, dadas las condiciones vigentes del mercado de trabajo y la inseguridad estructural del capitalismo actual, dependen de forma decisiva de ellos, lo que plantea la cuesti\u00f3n de cu\u00e1l es su posici\u00f3n en el conflicto de clase de la crisis de vivienda y en consecuencia cu\u00e1les son sus intereses pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En cierto modo, el desconcierto, el balbuceo y la falta de implementaci\u00f3n de medidas radicales en la crisis de vivienda procede de la deficiente identificaci\u00f3n de este grupo de peque\u00f1os propietarios rentistas y de sus intereses, en parte convergentes y en parte en conflicto con los de los grandes inversores.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n entre grandes y peque\u00f1os tenedores a la hora de la definici\u00f3n de pol\u00edticas de intervenci\u00f3n en el mercado de vivienda es una muestra de la falta de consideraci\u00f3n te\u00f3rica y emp\u00edrica acerca del papel de este bloque de peque\u00f1os propietarios de capas medias y bajas en el soporte de las condiciones que producen la actual crisis de acceso.<\/p>\n<p>Notas.-<\/p>\n<ol>\n<li id=\"post-17968-footnote-2\">University College London.Ryan-Collins, J. y Murray, C. (2020) <a href=\"https:\/\/www.ucl.ac.uk\/bartlett\/public-purpose\/publications\/2020\/jul\/when-homes-earn-more-jobs-rentierization-australian-housing-market\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.ucl.ac.uk\/bartlett\/public-purpose\/publications\/2020\/jul\/when-homes-earn-more-jobs-rentierization-australian-housing-market<\/a> <a href=\"#post-17968-footnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-17968-footnote-3\"><a href=\"https:\/\/www.todostuslibros.com\/libros\/el-capital-en-el-siglo-xxi_978-607-16-2755-1#synopsis\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pikkety, en <em>El capital en El Siglo XXI<\/em><\/a> se\u00f1alaba que Francia es una sociedad de <em>petits rentiers<\/em>, constatando que el \u201chiperpatrimonialismo\u201d del siglo XIX hab\u00eda dado paso a una forma menos extrema de sociedad rentista, pasando de una sociedad con un peque\u00f1o n\u00famero de rentistas muy ricos a una con un n\u00famero mucho mayor de rentistas menos ricos. <a href=\"#post-17968-footnote-ref-3\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-17968-footnote-4\">IDRA: <em>\u00bfQu\u00e9 impacto tienen las inmobiliarias en el mercado de alquiler y en nuestras ciudades?<\/em><a href=\"https:\/\/idrabcn.com\/es\/publicacion\/informe_immobiliarias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/idrabcn.com\/es\/publicacion\/informe_immobiliarias\/<\/a> <a href=\"#post-17968-footnote-ref-4\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 48. 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