{"id":17934,"date":"2025-03-28T11:24:44","date_gmt":"2025-03-28T10:24:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17934"},"modified":"2025-10-23T19:36:18","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:18","slug":"friedrich-engels-la-viena-roja-y-el-problema-de-la-vivienda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/friedrich-engels-la-viena-roja-y-el-problema-de-la-vivienda\/","title":{"rendered":"Friedrich Engels, la Viena Roja y el problema de la vivienda"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17952\" style=\"width: 590px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vienna-Red.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-17952\" class=\"wp-image-17952 colorbox-17934\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vienna-Red.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"387\" data-id=\"17952\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vienna-Red.jpg 1440w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vienna-Red-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vienna-Red-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vienna-Red-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-17952\" class=\"wp-caption-text\">Accesos a la supermanzana de la Viena Roja.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 48. Udaberria 2025 Primavera. Bri Newesely, Antoni Ramon.-<\/p>\n<p><strong>\u201cEl denominado problema de la vivienda, al que la prensa dedica hoy en d\u00eda tanta atenci\u00f3n, no consiste en el hecho de que la clase obrera viva por lo general en viviendas deficientes superpobladas y malsanas. <em>Este <\/em>problema de la vivienda no es privativo de la \u00e9poca presente; ni siquiera es uno de los males t\u00edpicos del proletariado moderno, que no hubiesen padecido las anteriores clases oprimidas, sino que, por el contrario, ha afectado casi con igual intensidad a todas las clases oprimidas de todos los tiempos. Para poner fin al <em>actual <\/em>problema de la vivienda, existe s\u00f3lo <em>un <\/em>medio: eliminar definitivamente la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n de la clase obrera por la clase dominante (\u2026) Y <em>este <\/em>problema actual de la vivienda da tanto que hablar porque no afecta exclusivamente a la clase obrera, sino tambi\u00e9n a la peque\u00f1a burgues\u00eda.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed empezaba, en 1872, un art\u00edculo escrito por Fiedrich Engels para la revista de Leipzig, \u00f3rgano de la SPD,<em> Der Volksstaat<\/em>. Engels, no hace falta decirlo, era un revolucionario. Su objetivo pol\u00edtico era construir una sociedad comunista, sin clases, y para hacerlo era necesario, entre otras cuestiones, desenmascarar aquellas propuestas reformistas que conduc\u00edan a atenuar la lucha de clases. En definitiva, el problema de la vivienda solamente se resolver\u00eda en su totalidad tras la revoluci\u00f3n. Antes hab\u00eda que combatir las soluciones de Pierre- Joseph Proudhon, enraizada con el pensamiento anarquista, y las filantr\u00f3picas de la burgues\u00eda, ambas meramente reformistas.<\/p>\n<p>Pero mientras la revoluci\u00f3n no llegara, \u00bfqu\u00e9 hacer? La experiencia de las socialdemocracias de entreguerras en la \u201cViena Roja\u201d y la Alemania de la rep\u00fablica de Weimar, en la Europa de entreguerras tal vez puedan darnos alguna lecci\u00f3n para el tiempo presente.<\/p>\n<p><strong>\u201cLuz, aire, sol, higiene\u201c<\/strong><\/p>\n<p>Los edificios de la \u201cViena Roja\u201c y los complejos de viviendas sociales como la Hufeisensiedlung de Berl\u00edn o de la \u201cNeues Fr\u00e1ncfort\u201c en la Rep\u00fablica de Weimar responden a estos esl\u00f3ganes. La construcci\u00f3n modular de nueva concepci\u00f3n, el sistema de distribuci\u00f3n social, los equipamientos comunitarios y la reflexi\u00f3n sobre el trabajo dom\u00e9stico dieron lugar, entonces, a numerosos debates. Los edificios que hoy se conservan son testimonio de este legado.<\/p>\n<p>En este escrito nos centraremos en la capital austriaca, la denominada \u201cViena Roja\u201c, entre 1919 y 1934. En 1918 el Partido Socialdem\u00f3crata del Trabajo de Alemania-Austria (SDAP) hab\u00eda alcanzadoel gobierno al proclamarse la Rep\u00fablica en Austria al fin de la Primera Guerra Mundial y el colapso del imperio austroh\u00fangaro. La \u201cViena Roja\u201cse extingui\u00f3 tr\u00e1gicamente en 1934 como consecuencia de la \u201cGuerra Civil Austr\u00edaca\u201c entre el SDAP y el Frente Patri\u00f3tico, que contaba con el apoyo de Hitler y Mussolini. Desde 1945 hasta hoy, los socialdem\u00f3cratas han vuelto a ocupar ininterrumpidamente la alcald\u00eda y la mayor\u00eda en el parlamento provincial y el consejo municipal de Viena.<\/p>\n<p>Un censo de la vivienda realizado en 1917 revel\u00f3 que el 92% de los pisos existentes de la \u00e9poca carec\u00edan de retrete propio y el 95% no ten\u00edan suministro de agua corriente. En Viena, los pisos de los obreros ten\u00edan una superficie media de 20 m\u00b2, lo que significaba que el 58% de las personas de familias obreras no ten\u00edan cama propia y los llamados \u201cdurmientes\u201c alquilaban una cama durante unas horas al d\u00eda por un m\u00f3dico precio, mientras los ocupantes del piso no la necesitaban. Enfermedades como la tuberculosis, la gripe espa\u00f1ola y la s\u00edfilis proliferaban en los hacinados pisos de alquiler y alojamientos de emergencia con escasas instalaciones sanitarias. La extrema escasez de vivienda se vio agravada por el elevado n\u00famero de desempleados.<\/p>\n<p>Debido a ello, la creaci\u00f3n de nuevas viviendas se convirti\u00f3 en el objetivo m\u00e1s importante de los socialdem\u00f3cratas. La Ley de Necesidades de Vivienda y la protecci\u00f3n de los inquilinos, que fijaba los alquileres en los niveles de antes de la guerra, a la vez que desincentivaba la iniciativa privada, favorec\u00eda la disminuci\u00f3n del valor del suelo y de los costes de construcci\u00f3n. De 1925 a 1934 en Viena se construyeron m\u00e1s de 60.000 viviendas sociales p\u00fablicas. Grandes bloques alrededor de patios con amplias zonas verdes, como el Karl-Marx-Hof o el George-Washington-Hof.<\/p>\n<p>Los pisos se asignaban seg\u00fan un sistema de puntos y las familias o las personas discapacitadas recib\u00edan puntos extra. Los nuevos pisos se financiaron en un 40% con los ingresos del impuesto de vivienda introducido en el estado de Viena, y el resto proced\u00eda principalmente de la tasa de asistencia social. Esto permiti\u00f3 reducir la carga del alquiler en los pisos municipales para un hogar de clase trabajadora al 4% de los ingresos, frente al 30% anterior. El alquiler se aplazaba en caso de enfermedad o desempleo.<\/p>\n<p>El Karl-Marx-Hof es una de las operaciones municipales m\u00e1s conocidas de Viena y est\u00e1 situado en el distrito 19 de D\u00f6bling. Se inaugur\u00f3 en 1930, y con sus 1.050 metros de longitud es el edificio residencial continuo m\u00e1s largo del mundo. Aunque el Karl-Marx-Hof parece enorme desde el exterior, el complejo se caracteriza por una densidad de construcci\u00f3n muy baja. Generosos patios interiores con espacios verdes rompen la arquitectura.<\/p>\n<p>El edificio es especialmente conocido por su fachada principal. Las macizas puertas tambi\u00e9n se caracterizan por balcones y torres coronadas con astas azules. La unidad de los arcos, los balcones y la torre se acent\u00faa en el color con un rojo fuerte, mientras que el resto de la secci\u00f3n central se retranquea visualmente con un amarillo suave. La provocaci\u00f3n deliberada del color rojo de la fachada, los enormes arcos con sus torres y el tema de las esculturas eran un manifiesto de la Viena Roja y un s\u00edmbolo de una clase obrera emancipada. El Karl-Marx-Hof daba la impresi\u00f3n de una fortaleza obrera. Una ciudad dentro de la ciudad.<\/p>\n<p>En el Karl-Marx-Hof hab\u00eda 748 pisos de 45 metros cuadrados de superficie media, con cocina, habitaci\u00f3n y un dormitorio, 159 pisos con cocina y dos habitaciones y 136 pisos con cocina y dos dormitorios. En el momento de la construcci\u00f3n todos los pisos ten\u00edan su propio WC y una toma de agua\/lavabo en el vest\u00edbulo del WC o en la cocina, pero a\u00fan no dispon\u00edan de cuarto de ba\u00f1o. Todas las habitaciones disfrutaban de luz natural y algunos de los pisos ten\u00edan incluso balc\u00f3n, lo que en aquella \u00e9poca estaba normalmente reservado a las clases medias.<\/p>\n<p>Lo que no pod\u00eda cubrir la dotaci\u00f3n est\u00e1ndar de las unidades residenciales individuales se complementaba con un amplio programa de instalaciones comunales. El Karl-Marx-Hof contaba originalmente con dos guarder\u00edas, un centro de orientaci\u00f3n maternal, una residencia juvenil, una biblioteca, un centro de salud con ambulatorio, una farmacia, una cl\u00ednica dental, una oficina de correos propia y varias tiendas.<\/p>\n<p>La instalaci\u00f3n comunitaria m\u00e1s famosa de Karl-Marx-Hof es probablemente la lavander\u00eda central, equipada con lavadoras y salas separadas para secar y planchar. Tambi\u00e9n hab\u00eda m\u00e1quinas de planchar ropa de cama y pa\u00f1os de cocina. Toda la lavander\u00eda ten\u00eda calefacci\u00f3n el\u00e9ctrica. Las \u00faltimas tecnolog\u00edas pretend\u00edan simplificar las tareas dom\u00e9sticas, sin embargo, la estricta supervisi\u00f3n del encargado de la lavander\u00eda y el apretado calendario para lavar la ropa provocaban m\u00e1s estr\u00e9s que alivio a las mujeres. El hecho de que no se permitiera a los hombres entrar en las lavander\u00edas pretend\u00eda que las tareas dom\u00e9sticas fueran invisibles para los maridos, como era habitual en una familia de clase media.<\/p>\n<p>Quedaba mucho por avanzar. Y a Margarete Sch\u00fctte-Lihotzkyle debemos sustanciales mejoras en el campo de los espacios dom\u00e9sticos. Fue una de las primeras mujeres que estudiaron arquitectura en Austria, y probablemente la primera que ejerci\u00f3 la profesi\u00f3n en Austria. Vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 varios a\u00f1os en Alemania y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Se ocup\u00f3 de cuestiones relacionadas con la vivienda y la racionalizaci\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas. Su dise\u00f1o de la cocina de Fr\u00e1ncfort en 1926 le dio fama internacional. Hoy se considera el prototipo de la cocina moderna equipada, en la que todos los elementos importantes deb\u00edan estar al alcance de la mano para acortar los procesos de trabajo. En los barrios de Fr\u00e1ncfort construidos en los a\u00f1os veinte se instalaron unas 12.000 cocinas en diversas variantes.<\/p>\n<p>El Karl-Marx-Hof se reform\u00f3 por completo en los a\u00f1os ochenta. Hoy en d\u00eda, las cocinas equipadas son est\u00e1ndar, se instalan ascensores, se ampl\u00edan los pisos y se instalan cuartos de ba\u00f1o. La pol\u00edtica de ocupaci\u00f3n ya no est\u00e1 tan estrictamente regulada, por lo que las personas m\u00e1s adineradas tambi\u00e9n pueden vivir en los edificios comunales e incluso disfrutar de ellos como s\u00edmbolo de estatus, a pesar de la nueva escasez de viviendas y el aumento de los alquileres.<\/p>\n<p>Es cierto, nuestro contexto no es el mismo, y aunque hoy no utilizar\u00edamos exactamente las mismas palabras de Engels, el problema persiste en su gravedad. La socialdemocracia de entreguerras llev\u00f3 a cabo un intenso programa de viviendas que deber\u00eda servir, como menos, para decir: si se quiere se puede.<\/p>\n<p>Bri Newesely. Arquitecta.<br \/>\nAntoni Ramon.Arquitecto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 48. Udaberria 2025 Primavera. Bri Newesely, Antoni Ramon.- El Karl-Marx-Hof es una de las operaciones municipales m\u00e1s conocidas de Viena. Se inaugur\u00f3 en 1930, y con sus 1.050 metros de longitud es el edificio residencial continuo m\u00e1s largo del mundo, el complejo se caracteriza por una densidad de construcci\u00f3n muy baja. 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