{"id":17694,"date":"2024-12-14T18:58:41","date_gmt":"2024-12-14T17:58:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17694"},"modified":"2025-10-23T19:36:19","modified_gmt":"2025-10-23T17:36:19","slug":"elkarrizketa-cristina-garaizabal-una-polemica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/elkarrizketa-cristina-garaizabal-una-polemica\/","title":{"rendered":"ELKARRIZKETA. Cristina Garaizabal. Una pol\u00e9mica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/GARAIZABAL.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17697 colorbox-17694\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/GARAIZABAL.jpg\" alt=\"\" width=\"834\" height=\"809\" data-id=\"17697\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/GARAIZABAL.jpg 834w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/GARAIZABAL-300x291.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/GARAIZABAL-768x745.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 834px) 100vw, 834px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Galde 47. Negua 2024 Invierno<\/span><span style=\"color: #000000;\">. Norma V\u00e1zquez entrevista a Cristina Garaizabal.-\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em>La salida de I\u00f1igo Errej\u00f3n de la pol\u00edtica tras una serie de testimonios p\u00fablicos y alguna denuncia judicial por agresi\u00f3n sexual, ha generado una serie de pol\u00e9micas en varias direcciones. Nos interesa particularmente la que se ha dado entre feministas porque trae a colaci\u00f3n aspectos de inter\u00e9s para la reflexi\u00f3n y el accionar de este movimiento. Cristina Garaizabal, integrante de Alianzas Rebeldes, con una amplia trayectoria en el abordaje de las violencias machistas, se anima a responder a las preguntas de Norma V\u00e1zquez con el \u00e1nimo de hacer un aporte m\u00e1s a esta pol\u00e9mica.<\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">\u00abDiferenciar entre &#8220;mal sexo&#8221; y agresiones me parece fundamental. De hecho, creo que alg\u00fan encuentro sexual que no era lo que esper\u00e1bamos es algo que nos ha pasado a todo el mundo alguna vez, especialmente a las mujeres.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><strong>Aunque en el movimiento feminista siempre ha habido distintas posiciones en torno a diversos temas, parec\u00eda haber consenso en torno a la violencia machista. Sin embargo, \u00faltimamente parece que tambi\u00e9n en este tema han saltado por los aires los consensos, tanto en el abordaje te\u00f3rico como en el actuar. \u00bfCu\u00e1l es tu opini\u00f3n al respecto?<\/strong><\/p>\n<p>CRISTINA GARAIZABAL. Siempre ha habido pol\u00e9micas en relaci\u00f3n a la violencia machista: c\u00f3mo la conceptualizamos: es lo mismo maltrato que un trato malo; cu\u00e1les son sus causas: s\u00f3lo el af\u00e1n de dominio de los hombres o es m\u00e1s complejo; c\u00f3mo la abordamos, qu\u00e9 pasa con las medidas sociales frente a las medidas penales&#8230; En definitiva, cuando se hizo la ley contra la violencia de g\u00e9nero <sup class='footnote' id='fnref-17694-1'><a href='#fn-17694-1' rel='footnote'>1<\/a><\/sup> ya hab\u00eda discusiones y desacuerdos en los feminismos. Aunque es cierto que estos desacuerdos parece que se han acentuado en los \u00faltimos tiempos a ra\u00edz de la ley del \u00abSolo s\u00ed es s\u00ed\u00bb contra la violencia sexual<sup class='footnote' id='fnref-17694-2'><a href='#fn-17694-2' rel='footnote'>2<\/a><\/sup> .<\/p>\n<p><strong>El caso de I\u00f1igo Errej\u00f3n es una muestra del debate al interior del movimiento feminista y ya no solo en torno al punitivismo o al puritanismo, sino incluso a lo que ha sido una consigna fundamental del feminismo: el llamado a las mujeres a que hablen de la violencia sufrida, a que la hagan p\u00fablica. Ahora parece que dentro del feminismo se dice algo as\u00ed como \u00abest\u00e1 bien que hables, pero depende c\u00f3mo y d\u00f3nde lo hagas\u00bb o \u00abno a la denuncia an\u00f3nima porque fomenta el linchamiento a la persona y debilita el sistema democr\u00e1tico\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>C.G. Creo que en los feminismos sigue habiendo un acuerdo fundamental sobre la importancia de que las mujeres hablen de las agresiones que han sufrido y de los malestares que les provocan las relaciones sexuales actuales, especialmente las relaciones heterosexuales. Es decir, no creo que nadie cuestione la necesidad de que las mujeres tomen la palabra y hablen. Las discusiones surgen en c\u00f3mo hacerlo para que realmente pueda ser reparador. Porque para m\u00ed, este es el problema: la reparaci\u00f3n. Y creo que muchas veces la denuncia no lo es. Es una expresi\u00f3n de la rabia, pero seg\u00fan se vehiculice, esta no sirve para mucho para las mujeres que han sufrido una agresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y otro problema, para m\u00ed grave, es que las denuncias an\u00f3nimas y hacer de ellas el elemento fundamental para las campa\u00f1as contra los supuestos agresores implica conculcar e invalidar LA PRESUNCI\u00d3N DE INOCENCIA, un elemento para m\u00ed clave en las sociedades democr\u00e1ticas. Se pueden dar a veces en contextos particulares, pero no masivamente. Llamar a hacerlo as\u00ed de manera generalizada lleva dos problemas: el que acabo de mencionar, con el riesgo de caer en una caza de brujas (brujos en este caso) que lleva a una total inseguridad jur\u00eddica. Llamar a las delaciones sin consecuencias ni responsabilidad de tener que demostrarlas y documentarlas puede acabar en comportamientos inquisitoriales, donde cualquier se\u00f1alamiento es suficiente para condenar a alguien y segundo problema: si estas campa\u00f1as se generalizan con el argumento de que el sistema penal no nos defiende a las mujeres y estamos en inferioridad de condiciones frente a ellos, habr\u00e1 que cambiar el sistema penal, formar a los magistrados, defender el anonimato de la v\u00edctima frente al agresor y empoderar a las mujeres para que puedan enfrentarse con \u00e9xito a ello. Habr\u00e1 que buscar otros sistemas de abordaje de las violencias que no pasen necesariamente por el sistema penal punitivo sino por una justicia transformativa y reparativa, donde las partes y la comunidad tengan un papel m\u00e1s activo y cuyo enfoque vaya fundamentalmente a buscar la reparaci\u00f3n de la heridas para quienes las han sufrido y la prevenci\u00f3n de las conductas para quienes han ejercido una conducta agresiva o inaceptable moralmente.<\/p>\n<p><strong>El grito de \u00abhermana yo s\u00ed te creo\u00bb es una consigna que caracteriza esta nueva ola del feminismo. \u00abYo no te creo\u00bb dicen algunas desde lugares cercanos al feminismo e incluso dentro del feminismo, o desde el \u00e1mbito del derecho se se\u00f1ala que no se puede llevar a los tribunales esta consigna porque se juzgan hechos demostrables, no cre\u00edbles. Estando de acuerdo en que hay mujeres que pueden mentir, pero tambi\u00e9n que las denuncias falsas son una an\u00e9cdota, \u00bfad\u00f3nde nos puede llevar el cuestionar la credibilidad de las mujeres? <\/strong><\/p>\n<p>C.G. Creo que el grito de \u00abhermana yo s\u00ed te creo\u00bb fue una consigna muy valiosa en unas circunstancias concretas (el juicio de la Manada, donde los abogados defensores se lanzaron a saco contra la agredida cuestionando su versi\u00f3n de manera torticera e inaceptable). Para m\u00ed ese grito en la calle es movilizador en circunstancias concretas en las que la credibilidad de la v\u00edctima se ve cuestionada. Pero el terreno de la movilizaci\u00f3n y sus consignas no se puede traspasar tal cual al terreno penal. Es en este terreno donde yo veo que la consigna tiene problemas, porque en este hay que demostrar los delitos. Y a la hora de legislar penalmente hay que diferenciar qu\u00e9 conductas son constitutivas de delito y cu\u00e1les se deben tratar desde otros \u00e1mbitos: social, educativo, comunitario o cultural, a trav\u00e9s de subvenciones y mediaciones con las partes que han sufrido el conflicto. Porque, como dice muy acertadamente Laura Macaya, \u00abconflicto no es lo mismo que abuso\u00bb.<\/p>\n<p>T\u00fa dices que es cierto que hay mujeres que pueden mentir. Y s\u00ed, eso es cierto, pero creo que es una minor\u00eda de la minor\u00eda. Creo que si una mujer denuncia, de la forma que sea, es porque siente un gran malestar. Y este malestar tiene que ser acogido por la sociedad. Pero el relato que a veces se hace de este malestar muchas veces no se solventa categoriz\u00e1ndolo como agresi\u00f3n y poniendo una denuncia.<\/p>\n<p>Para poder sanar este malestar y reparar a la v\u00edctima hay que ampliar los relatos, ofrecer explicaciones complejas que nos permitan entender lo que ha pasado y qu\u00e9 podemos hacer nosotras para no quedarnos clavadas en ese episodio, poder ganar en agencia y sentirnos as\u00ed m\u00e1s seguras, libres y decididas. Y para ello es imprescindible diferenciar conductas y ver cu\u00e1ndo ha habido violencia, imposici\u00f3n, coacci\u00f3n o anulaci\u00f3n de la voluntad a trav\u00e9s de sustancias qu\u00edmicas y cu\u00e1ndo se han dado actitudes impresentables, molestas, irrespetuosas o desconsideradas. Porque las acciones a llevar a cabo ante unas situaciones y otras son diferentes. Y esta diferencia es importante tenerla en cuenta para reparar el da\u00f1o.<\/p>\n<p>Lo penal tiene que ser la \u00faltima ratio a utilizar, porque lo penal no transforma y menos comportamientos tan complejos como son sobre los que hablamos. Actualmente existe la tendencia a aplicar el C\u00f3digo Penal para solucionar situaciones sociales complejas, como se\u00f1ala Elena Larrauri, porque son baratas para los gobiernos y responden al populismo punitivismo t\u00edpico de los sistemas neoliberales. Pero si queremos que las mujeres que han sufrido violencia puedan curar sus heridas y ser reparadas, ciertamente el \u00e1mbito de lo penal se queda muy estrecho y es bastante ineficaz (el total de sentencias representa el 16% de los delitos denunciados.). As\u00ed mismo, sabemos que la c\u00e1rcel no reintegra a nadie y no todo el mundo va a ella, acostumbra a haber un sesgo de clase muy importante. En este sentido soy partidaria de recortar la justicia penal y aumentar la justicia restaurativa y transformativa, junto con implementar medidas sociales: acceso a la vivienda, pol\u00edticas de integraci\u00f3n social de determinados sectores, renta m\u00ednima para todo el mundo, reforma de la Ley de Extranjer\u00eda, servicios de mediaci\u00f3n, etc&#8230;<\/p>\n<p><strong>Se ha hablado mucho de la ambig\u00fcedad del deseo y del consentimiento, y de lo dif\u00edcil que es definir aquello de \u00abs\u00f3lo s\u00ed es s\u00ed\u00bb. Ha sido un tema que ha encendido pol\u00e9micas y que ha llevado a repensar la sexualidad. Ahora, en un paso m\u00e1s, se habla de que \u00abel mal sexo no es violencia\u00bb. De acuerdo, pero tomando en cuenta tal ambig\u00fcedad, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan los indicadores de que hay violencia? \u00bfEs suficiente la ausencia de un consentimiento al parecer tan dif\u00edcil de concretar? \u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre maltrato y destrato?<\/strong><\/p>\n<p>C.G. Creo que el consentimiento es un tema poco claro y muy complejo, como ha desarrollado magistralmente Clara Serra en su libro <em>La decisi\u00f3n de consentir<\/em>. Poco claro porque es polis\u00e9mico y se sostiene en proyectos pol\u00edticos muy diferentes seg\u00fan el significado que se le d\u00e9. Para el neoliberalismo no hay problema con el consentimiento, est\u00e1 claro porque todo el mundo tiene la misma capacidad de consentir. Otra posici\u00f3n que viene del feminismo estadounidense plantea que el consentimiento en las mujeres siempre est\u00e1 secuestrado porque habitamos la cultura de la violaci\u00f3n y, en su posici\u00f3n m\u00e1s extrema, niega la capacidad de consentir afirmando que el consentimiento est\u00e1 siempre viciado y encubre siempre una posici\u00f3n de explotaci\u00f3n. Es lo que pasa con la ley del \u00abs\u00f3lo s\u00ed es s\u00ed\u00bb en su primera versi\u00f3n o en la ley sobre trata que elabor\u00f3 el PSOE donde se negaba la capacidad de consentir a las trabajadoras sexuales.<\/p>\n<p>Creo que el consentimiento es necesario para diferenciar lo que es una agresi\u00f3n sexual de lo que es una relaci\u00f3n sexual decidida. Ahora bien, tenemos que ser conscientes de que no es un tema inequ\u00edvoco ni f\u00e1cil. Y en esta l\u00ednea, creo que el NO es mucho m\u00e1s claro y contundente que el SI. Y, en consecuencia, es el NO lo que debe ser vinculante para la ley, mientras que el SI no necesariamente, ya que hay contextos donde no se puede decir que NO y por lo tanto el SI es inv\u00e1lido. Es evidente que ante agresiones muy violentas las mujeres se pueden quedar bloqueadas y no pueden decir nada, pero especialmente no pueden decir NO. Partir de que \u00abquien calla asiente\u00bb es una barbaridad. Es necesario contextualizar los actos sexuales para saber cu\u00e1ndo se puede consentir y cu\u00e1ndo no, porque no todo SI es verdadero.<\/p>\n<p>En resumen, pretender que el \u00abs\u00f3lo s\u00ed es s\u00ed\u00bb solventa los problemas de las agresiones y nos hace m\u00e1s libres, como se ha dicho muchas veces en defensa de la ley, es no tener en cuenta todas las complejidades de las relaciones sexuales y especialmente de las heterosexuales, donde la cultura y los roles diferenciales en los que nos hemos educado quienes habitamos las categor\u00edas mujer y hombre las hacen especialmente complicadas y llenas de conflictos. Aunque tambi\u00e9n podr\u00edamos hablar mucho de las relaciones gays y lesbianas con sus desigualdades espec\u00edficas.<\/p>\n<p>En cuanto a repensar la sexualidad creo que es importante hacerlo, porque si no corremos el riesgo de convertir la sexualidad en un cat\u00e1logo de normas que acabe matando el deseo. No deja de ser interesante el dato de que la gente joven tiene pocas relaciones sexuales. Y yo en terapia veo mucho sufrimiento, desorientaci\u00f3n, culpa y miedo ante la sexualidad. En este sentido creo que tenemos que volver a hablar del deseo, socializar qu\u00e9 significa el deseo, diferenciar fantas\u00eda y realidad, discutir cu\u00e1l es el \u00e1mbito de la \u00e9tica en estos asuntos y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Diferenciar entre \u00abmal sexo\u00bb y agresiones me parece fundamental. De hecho, creo que alg\u00fan encuentro sexual que no era lo que esper\u00e1bamos es algo que nos ha pasado a todo el mundo alguna vez, especialmente a las mujeres. Y no s\u00f3lo en relaciones heterosexuales, tambi\u00e9n en relaciones entre lesbianas. Por eso es importante reivindicar el NO en cualquier momento de la relaci\u00f3n sexual. Vieja consigna que ten\u00edamos muy clara al principio y que parece que ahora se ha olvidado.<\/p>\n<p>No podemos comparar un \u00abmal sexo\u00bb con una agresi\u00f3n, entre otras cosas porque pueden intervenir muchos factores y no necesariamente la coacci\u00f3n o la imposici\u00f3n a trav\u00e9s de la violencia, o del consumo de sustancias que anulen la voluntad. Por ejemplo: ineptitud, desconocimiento, torpeza&#8230; Y tambi\u00e9n factores m\u00e1s cuestionables como la falta de empat\u00eda, no atender a las se\u00f1ales de la otra persona, centrarse en uno mismo y pasar de la otra persona&#8230; Pero tengo claro que estas cuestiones no se solucionan convirtiendo el mal sexo en un delito de violencia sexual. Y creo que esta diferencia ayuda a los hombres a responsabilizarse de las consecuencias de su sexualidad en su compa\u00f1era, compa\u00f1ero o compa\u00f1ere sexual y libera a las mujeres: ampliar los relatos sobre el malestar que ha producido una relaci\u00f3n sexual y poder ver m\u00e1s all\u00e1 de si consent\u00ed claramente o no fui suficientemente entusiasta al darlo, nos quita un peso de encima.<\/p>\n<p>Es cierto que este proceso puede llevar a que nos cuestionemos la fiabilidad interna que le otorgamos a nuestro relato, pero nos permite conocer mejor nuestro deseo, nuestras fantas\u00edas, nuestras contradicciones y no culparnos por ello. Porque nuestros deseos no son siempre claros, transparentes y buenos. Y no pasa nada. Tenemos derecho a sentirnos seguras y para ello es fundamental conocer nuestros deseos y fantas\u00edas y saber qu\u00e9 queremos hacer con ellos, aprendiendo a discriminar qu\u00e9 situaciones son seguras y cu\u00e1les no, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo podemos confiar y permitirnos explorar, y cu\u00e1ndo nos exponemos en exceso y podemos sufrir da\u00f1os que no podemos asumir.<\/p>\n<p>Creo que todo esto no s\u00f3lo no relativiza la violencia sino todo lo contrario, permite identificarla mejor. Y mucho menos desenfoca las responsabilidades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 vamos a hacer con ellos? Hay quienes dicen que Errej\u00f3n tendr\u00e1 que exiliarse porque no va a encontrar nunca trabajo y se ha convertido en un paria. Parece que se nos olvida Nevenka Fern\u00e1ndez y otras muchas mujeres que han denunciado a sus agresores poderosos y s\u00ed que han terminado en el autoexilio y apenas 20 a\u00f1os despu\u00e9s se reconoce la verdad de su historia. El punitivismo no resuelve la falta de empat\u00eda de ellos, su no ser conscientes del mal sexo que realizan o del impacto que causan en sus parejas sexuales, pero \u00bfc\u00f3mo lo abordamos m\u00e1s all\u00e1 de la consabida receta de la educaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>C.G. Para abordar todo esto es necesario generar otra cultura y otro imaginario sexual a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, las producciones culturales, los cambios sociales m\u00e1s estructurales, etc. Es necesario promover una \u00e9tica feminista de la sexualidad diferente, que no convierta el ligar en un protocolo de normas, que no nos enga\u00f1e diciendo que si explicitamos claramente nuestro consentimiento la relaci\u00f3n ser\u00e1 plena, maravillosa y libre. Una \u00e9tica de la sexualidad que tenga en cuenta el contexto y no los actos o con qui\u00e9n se dan, denunciando los contextos en los que no se puede decir ni SI ni NO. Una \u00e9tica que admita la fluidez, la oscuridad y la ambivalencia de nuestras vivencias sexuales. Que considere que es leg\u00edtimo no saber lo que deseamos y que nos permita la exploraci\u00f3n. Tambi\u00e9n es importante poder admitir nuestra vulnerabilidad y preservarnos de sus males sin olvidar sus ventajas. Repensar, por ejemplo, qu\u00e9 significa ser objeto de deseo, como una posici\u00f3n que puede ser deseable y transitoria ligada al juego sexual. Y, en consecuencia, no necesariamente trasladable a la vida real.<\/p>\n<p>Y como he planteado al principio creo que hay que diferenciar el delito de los malos comportamientos y, por tanto, distinguir cu\u00e1ndo hay que reclamar el C\u00f3digo Penal y cu\u00e1ndo una labor social y \u00e9tica.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea creo que se pueden hacer muchas cosas: aspirar a que todas las personas puedan decir SI o NO, teniendo especialmente en cuenta las dificultades de algunas mujeres para decir NO; debatir sobre sexualidad contemplando sus complejidades, su fluidez, sus ambivalencias; quiz\u00e1s favorecer que entre el SI y el NO existe un quiz\u00e1s o un probemos, que pueden ayudar a explorar nuestro deseo; no intentar legislar sobre el deseo porque es inaprensible en muchos casos y por los riesgos que tiene en general; ser conscientes de la tensi\u00f3n que existe entre la libertad y la seguridad para poder gestionarla de la manera m\u00e1s favorable y menos expuesta; respetar los l\u00edmites de las otras personas y los propios, y atrevernos a explorarlos cuando nos sentimos segures.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podemos cambiar la idea de lo que son las relaciones sexuales desterrando \u00abla conquista\u00bb y priorizando el ser deseado en lugar de \u00abconquistar\u00bb a la otra persona; respetar los l\u00edmites de la otra persona y los nuestros sabiendo que no son inamovibles, sino que pueden cambiar en funci\u00f3n de las personas y los contextos; aprender a leer el lenguaje corporal ajeno y empatizar para saber qu\u00e9 expresa, despojando a la desnudez y a la vestimenta de una \u00fanica interpretaci\u00f3n que al parecer expresa necesariamente un deseo sexual; abordar el sexo sin tanto dramatismo y a su vez, en el caso de las mujeres, seguir autoafirm\u00e1ndonos como seres sexuales, a la vez que promovemos la diversidad sexual como leg\u00edtima y dejamos de juzgar las pr\u00e1cticas sexuales no normativas siempre que sean consentidas. Y apostar por combatir la violencia a la vez que defendemos la libertad sexual y el placer, especialmente para las mujeres.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, algo fundamental que parece que estamos olvidando: est\u00e1 demostrado que la culpa y el castigo no favorecen el cambio de conductas. Ni socialmente: los estudios demuestran que en pa\u00edses con un C\u00f3digo Penal con muchos delitos y penas muy altas las agresiones y los delitos en general no han bajado; ni individualmente: sentirse culpable es una losa que nos persigue siempre, un concepto moral que casi nos define y hace que nos juzguemos generando una sensaci\u00f3n de culpa interna permanente que nos bloquea y nos resulta dif\u00edcil de quitar. Debemos transformar la culpa en responsabilidad. Azuzar el miedo en las mujeres y la culpa en los hombres no es buen camino para combatir la violencia.<\/p>\n<p>Notas.-<\/p>\n<p><span class='footnote' id='fn-17694-1'><a href='#fnref-17694-1'>1<\/a>.<\/span> Ley Org\u00e1nica 1\/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero.<\/p>\n<p><span class='footnote' id='fn-17694-2'><a href='#fnref-17694-2'>2<\/a>.<\/span> Ley Org\u00e1nica 10\/2022, de 6 de septiembre, de Garant\u00eda Integral de la Libertad Sexual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 47. Negua 2024 Invierno. 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