{"id":17640,"date":"2023-06-28T15:20:50","date_gmt":"2023-06-28T13:20:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17640"},"modified":"2024-12-05T20:28:07","modified_gmt":"2024-12-05T19:28:07","slug":"1968-cuando-eta-empezo-a-matar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/1968-cuando-eta-empezo-a-matar\/","title":{"rendered":"1968: cuando ETA empez\u00f3 a matar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17642\" style=\"width: 590px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Eugenioa-linea-invisible.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-17642\" class=\"wp-image-17642 colorbox-17640\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Eugenioa-linea-invisible.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"437\" data-id=\"17642\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Eugenioa-linea-invisible.jpg 1013w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Eugenioa-linea-invisible-300x226.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Eugenioa-linea-invisible-768x579.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-17642\" class=\"wp-caption-text\">Cartel de la serie &#8220;La l\u00ednea invisible&#8221;.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Galde 41, Uda 2023 Verano. <\/span><span class=\"s1\">Eugenio del R\u00edo.-\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong>Evocaci\u00f3n personal<\/strong><\/p>\n<p>Una Oficina Pol\u00edtica renovada public\u00f3 los sucesivos n\u00fameros del \u00f3rgano de ETA, <em>Zutik,<\/em> desde octubre de 1965 hasta finales de 1966.<\/p>\n<p>Otros escritos editados por la Oficina Pol\u00edtica fueron el <em>Catecismo de la Acci\u00f3n Sindical, Acci\u00f3n sindical en la empresa <\/em>y<em> Acci\u00f3n democr\u00e1tica en el barrio. <\/em>Asimismo public\u00f3 un librito, igualmente clandestino, en el que se recog\u00eda una parte del libro de Serge Mallet <em>La nouvelle classe ouvri\u00e8re<\/em>. Ya en v\u00edsperas de la V Asamblea difundi\u00f3 un cuaderno en el que se resum\u00edan los puntos de vista de esta corriente. Llev\u00f3 por t\u00edtulo <em>Por una izquierda socialista revolucionaria vasca.<\/em><\/p>\n<p>Las ideas que propagaba la Oficina Pol\u00edtica provocaron reacciones hostiles de algunos sectores de la organizaci\u00f3n, inclusive de varios de los fundadores de ETA, que, entre otras cosas pero muy especialmente, reprochaban a la OP su <em>espa\u00f1olismo<\/em> (es decir, su no identificaci\u00f3n con el nacionalismo vasco) y su oposici\u00f3n a la posibilidad de iniciar una actividad violenta a corto plazo.<\/p>\n<p><strong>La corriente de la Oficina Pol\u00edtica y la violencia<\/strong><\/p>\n<p>La atenci\u00f3n prestada a la cuesti\u00f3n de la violencia para alcanzar unos fines pol\u00edticos hab\u00eda sido un elemento distintivo de ETA desde su fundaci\u00f3n en 1959, pero el debate sobre esa cuesti\u00f3n pas\u00f3 a primer plano cuando arreci\u00f3 el enfrentamiento interno en el verano y en el oto\u00f1o de 1966.<\/p>\n<p>Se discut\u00eda si hab\u00eda que empezar ya con acciones violentas que fueran m\u00e1s all\u00e1 de lo que se hab\u00eda hecho anteriormente, o si, por el contrario, a\u00fan no hab\u00eda llegado el momento de dar pasos de mayor envergadura.<\/p>\n<p>En el corto per\u00edodo que va del oto\u00f1o de 1965 al final de 1966, nuestra corriente, identificada con la Oficina Pol\u00edtica, hab\u00eda recibido muchas influencias en lo tocante a la lucha armada y a otras muchas cuestiones.<\/p>\n<p>Era el resultado de un ansia por buscar asideros ideol\u00f3gicos y, a la vez, de nuestra ignorancia y falta de experiencia. En 1965 todav\u00eda estaba viva cierta influencia guevarista, pero, al correr de 1966, fuimos evolucionando en una direcci\u00f3n muy distinta. No descart\u00e1bamos que un d\u00eda hubiera que pasar a enfrentamientos armados pero cre\u00edamos que no hab\u00eda que empezar a pegar tiros ya. En pocas palabras, no ve\u00edamos a franjas importantes de la sociedad de esos a\u00f1os en disposici\u00f3n de lanzar un desaf\u00edo armado al R\u00e9gimen.<\/p>\n<p>En esos meses recibimos una acusada influencia de autores como Andr\u00e9 Gorz o Bruno Trentin, que situaban la lucha contra el <em>neocapitalismo<\/em> en la perspectiva de la movilizaci\u00f3n a favor de las <em>reformas de estructura<\/em> o <em>reformas revolucionarias.<\/em><\/p>\n<p>Estos puntos de vista chocaban con la mencionada se\u00f1a de identidad instalada en ETA y con el deseo de una parte de la organizaci\u00f3n de empezar ya a usar las armas. La cuesti\u00f3n de la actualidad de la acci\u00f3n violenta se convirti\u00f3 en un asunto central en el conflicto interno de ETA.<\/p>\n<p>Nuestras ideas sobre el particular se pod\u00edan encontrar el N\u00ba 42 de <em>Zutik<\/em> (Julio de 1966) donde se dec\u00eda: La violencia servir\u00e1 \u201cpara dar el \u00faltimo paso de la revoluci\u00f3n socialista, ya que muy dif\u00edcilmente ser\u00e1 realizable si no es de modo violento\u201d. Tambi\u00e9n se expon\u00edan en el citado escrito <em>Por una izquierda socialista revolucionaria vasca<\/em>, del oto\u00f1o de 1966, en el que se postulaba una <em>violencia limitada<\/em>, es decir: 1) que no acabara con vidas humanas, la cual, se dec\u00eda, solo se justifica en el curso de una insurrecci\u00f3n armada, cuando haya garant\u00edas de que el proceso armado pueda continuar hasta el final; 2) Que tuviera un respaldo popular; 3) Que la actividad armada no polarizara toda la actividad de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo esto estaba muy lejos de la puesta en marcha de una organizaci\u00f3n especializada en asesinar con el fin de imponer unos objetivos pol\u00edticos a los enemigos y a la propia sociedad.<\/p>\n<p>Quienes se nos opon\u00edan no opinaban de la misma forma. Prevalec\u00eda la idea de que hab\u00eda que dar ya un paso adelante, si bien no siempre estaba muy claro lo que esto pod\u00eda significar en concreto.<\/p>\n<p><strong>Primera parte de la V Asamblea<\/strong><\/p>\n<p>Nuestros adversarios hablaban de una guerra revolucionaria que hab\u00eda que preparar (de ello se ocupaba el llamado <em>Informe verde<\/em> que circul\u00f3 en aquellos momentos).<\/p>\n<p>\u201cLos quehaceres de una guerra revolucionaria requieren un alto grado de preparaci\u00f3n pol\u00edtico-social del pueblo. Como etapa previa para esta formaci\u00f3n es necesaria una especial preparaci\u00f3n de los militantes de ETA, que son los que deben formar al pueblo. Cada militante debe ser un cuadro, cada contacto una charla, una orientaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En v\u00edsperas de la V Asamblea, que se acab\u00f3 celebrando a comienzos de diciembre de 1966 en la casa cural de Gaztelu, ETA estaba muy dividida.<\/p>\n<p>Con las ideas propugnadas por la Oficina Pol\u00edtica estaba buena parte de la OPA (<em>Organizaci\u00f3n Paralela<\/em>) guipuzcoana, integrada sobre todo por trabajadores j\u00f3venes, bastantes de los cuales hab\u00edan pasado ya por la c\u00e1rcel, un grupo de universitarios guipuzcoanos y militantes diversos. Era un sector m\u00e1s unificado ideol\u00f3gicamente que el contrario, integrado por miembros de la secci\u00f3n de <em>Activismo<\/em>, con una parcela de la organizaci\u00f3n de Vizcaya y por la mayor\u00eda de los exiliados que entonces no eran muy numerosos. Su presencia en Guip\u00fazcoa era menor. Se trataba de un conglomerado ideol\u00f3gicamente heterog\u00e9neo en el que se distingu\u00edan liderazgos variados como el de Txillardegi (contrario al marxismo y a la idea de la guerra revolucionaria), Julen Madariaga (identificado con las ideas de Krutwig, ac\u00e9rrimo partidario de la violencia), Jos\u00e9 Antonio Etxebarrieta (que criticaba la idea de una \u201cguerrilla tercermundista\u201d, que atribu\u00eda al texto de Madariaga <em>La insurrecci\u00f3n en Euzkadi<\/em>, de 1963, pero defensor de la violencia pol\u00edtica). Este conjunto se un\u00eda para enfrentarse a lo que nuestra corriente ven\u00eda postulando.<\/p>\n<p>La primera parte de la V Asamblea, en diciembre de 1966, dio la victoria a este agrupamiento anti-Oficina Pol\u00edtica, que se vio favorecido por el hecho de que fue la secci\u00f3n de <em>Activismo<\/em>, contraria a nuestra corriente, la que control\u00f3 las citas y el acceso a la casa de Gaztelu, lo que le permiti\u00f3 excluir a miembros de ETA que deber\u00edan haber asistido. Entre los excluidos est\u00e1bamos Patxi Iturrioz y yo mismo.<\/p>\n<p>Ah\u00ed naci\u00f3 la primera escisi\u00f3n importante de ETA, de la que surgi\u00f3, en enero de 1967, ETA-Berri, que, m\u00e1s adelante estar\u00eda en el origen del Movimiento Comunista Vasco, y luego del MCE.<\/p>\n<p>Pero volvamos al tema de estas notas, la violencia pol\u00edtica de ETA. En la Asamblea se dio luz verde a la puesta en marcha de una maquinaria que permitiera, en un plazo relativamente corto, iniciar la actividad armada.<\/p>\n<p>La segunda parte de la V Asamblea, celebrada en marzo de 1967, confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de empezar a usar la violencia a una escala superior a la de todo lo realizado anteriormente.<\/p>\n<p><strong>Junio de 1968<\/strong><\/p>\n<p>Tras la Asamblea, se despleg\u00f3 en ETA un proceso relativamente nuevo.<\/p>\n<p>Se abri\u00f3 la veda de un activismo m\u00e1s intenso. Pronto se realiz\u00f3 un primer atraco. Se hicieron estallar explosivos en varios lugares. Uno de estos explosivos, en marzo de 1968, hiri\u00f3 a un trabajador en la sede de <em>El Correo Espa\u00f1ol<\/em>. Algunos de los liberados circulaban armados por las carreteras vascas\u2026<\/p>\n<p>El 2 de junio de ese mismo a\u00f1o tuvo lugar una reuni\u00f3n de quienes entonces dirig\u00edan la organizaci\u00f3n, que acordaron comenzar con los atentados mortales. Con tal prop\u00f3sito se decidi\u00f3 recoger informaci\u00f3n sobre los jefes de la Brigada de Investigaci\u00f3n Social de Vizcaya y de la de Guip\u00fazcoa, Jos\u00e9 Mar\u00eda Junquera y Melit\u00f3n Manzanas respectivamente (Gaizka Fern\u00e1ndez Soldevilla, \u201c\u00bfCr\u00edmenes ejemplares? Prensa, propaganda e historia ante las primeras muertes de ETA\u201d, Vitoria-Gasteiz: <em>Sancho el Sabio<\/em>, N\u00ba 43, 2020, p. 52).<\/p>\n<p>Pero los episodios principales del curso iniciado tras la V Asamblea estaban por llegar. El primero de ellos se produjo el 7 de junio en una carretera de Aduna, en Guip\u00fazcoa. Fue interceptado por la guardia civil el coche en el que viajaban dos <em>liberados<\/em> de ETA, Txabi Etxebarrieta e I\u00f1aki Sarasketa.<\/p>\n<p>Lo que ocurri\u00f3 en aquellas circunstancias (la muerte de Jos\u00e9 Antonio Pardines, en aquella carretera de Aduna, y la de Txabi Etxebarrieta, aquella misma tarde, en Venta Aundi) ha sido estudiado abundantemente. El trabajo m\u00e1s completo sobre el particular es el libro coordinado por Gaizka Fern\u00e1ndez Soldevilla y Florencio Dom\u00ednguez Iribarren (<em>Pardines. Cuando ETA empez\u00f3 a matar<\/em>, Madrid: Tecnos, 2018).<\/p>\n<p>Casualmente, ese mismo d\u00eda, Patxi Iturrioz y yo ten\u00edamos una cita en Bergara con Agust\u00edn Unzurrunzaga, responsable de aquella zona, y tomamos el desv\u00edo de Aduna cuando a\u00fan estaba en el suelo el cad\u00e1ver de Jos\u00e9 Antonio Pardines. Camino de Bergara nos par\u00f3 la Guardia Civil en el Goierri, en Ormaiztegi, en lo que nos pareci\u00f3 un control de rutina. Afortunadamente no nos hicieron abrir el portaequipajes de nuestro Renault 4\/4, lleno de papeles. No buscaban papeles sino personas. A la noche, cuando volvimos a Donosti, supimos lo que hab\u00eda ocurrido en Aduna y que se hab\u00eda producido el enfrentamiento de Venta Aundi.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda se abri\u00f3 un nuevo panorama.<\/p>\n<p><strong>La irrupci\u00f3n de la muerte<\/strong><\/p>\n<p>Aunque fuimos muchos los que, en el antifranquismo m\u00e1s activo, no acertamos a verlo como tal, lo que dio comienzo entonces fue uno de los episodios m\u00e1s lamentables de la historia europea contempor\u00e1nea. Se activ\u00f3 un mecanismo perverso que nunca debi\u00f3 haberse puesto en marcha y que dej\u00f3 el penoso saldo de 845 personas v\u00edctimas mortales de ETA.<\/p>\n<p>Algunos seguimos pensando que no era deseable abrir ese proceso, pero m\u00e1s por razones pol\u00edticas que \u00e9ticas, sin tener conciencia de los efectos que pod\u00eda producir en la sociedad vasca y en el conjunto de Espa\u00f1a, y sin vislumbrar los males que acarrear\u00eda ese dispositivo dedicado a matar que ser\u00eda ETA a partir de entonces. Propici\u00f3 nuestra ceguera una concepci\u00f3n de la violencia revolucionaria muy extendida entre los j\u00f3venes antifranquistas de la \u00e9poca y un punto de vista favorable a las luchas radicales contra el Estado, todo lo cual nos llev\u00f3 en los a\u00f1os siguientes a mantener una complicidad con lo que ETA represent\u00f3.<\/p>\n<p>El paso que dio ETA al iniciar la realizaci\u00f3n de asesinatos pol\u00edticos lleg\u00f3 de una forma cuando menos poco controlada, mediante decisiones insuficientemente meditadas y debatidas, y sin una reflexi\u00f3n suficiente sobre sus consecuencias.<\/p>\n<p>En primer lugar hay que tener en cuenta que aunque, en los a\u00f1os anteriores, ETA apenas se hab\u00eda servido de la acci\u00f3n violenta, como he apuntado m\u00e1s arriba, la idea de la violencia no hab\u00eda estado ausente de su cultura pol\u00edtica. Al contrario. Estaba inscrita en la mentalidad de sus miembros y se proyectaba sobre su futuro.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, las decisiones pol\u00edticas de ETA en esos a\u00f1os estaban condicionadas por una suerte de inercia mental que restring\u00eda el abanico de sus posibilidades. No estaba en discusi\u00f3n que habr\u00eda que empezar alg\u00fan d\u00eda, y que ese d\u00eda deb\u00eda estar pr\u00f3ximo.<\/p>\n<p>En segundo lugar: estaba muy reciente, incluso vivo, el conflicto entre ETA, tal como sali\u00f3 de la V Asamblea, y la corriente que se hab\u00eda formado en torno a la Oficina Pol\u00edtica, que, a partir de enero de 1967, se constituy\u00f3 como ETA-Berri.<\/p>\n<p>En ese conflicto tuvo su importancia la cuesti\u00f3n de la violencia pol\u00edtica: cu\u00e1ndo empezar a actuar y c\u00f3mo hacerlo. En 1966, el \u00e9nfasis que pusieron los adversarios de la Oficina Pol\u00edtica en la necesidad de la violencia en el corto plazo probablemente facilit\u00f3 su conexi\u00f3n con algunos ambientes de ETA familiarizados con la cultura de la violencia instalada en la organizaci\u00f3n. En esas condiciones, la direcci\u00f3n de ETA, inmersa en la mentalidad que hab\u00eda cultivado, estaba <em>obligada<\/em> a emprender sin demasiada tardanza el camino de la violencia que hab\u00eda venido preconizando.<\/p>\n<p>Esa <em>obligaci\u00f3n<\/em> se hizo m\u00e1s imperiosa con la muerte de Txabi Etxebarrieta. Ya no era solo que quienes dirig\u00edan ETA hab\u00edan hecho hincapi\u00e9 en la necesidad de iniciar la acciones armadas a corto plazo. A ello se a\u00f1ad\u00eda que la Guardia Civil hab\u00eda matado a uno de sus dirigentes. \u00bfC\u00f3mo no reaccionar, sin perder la cara, sin dejar la credibilidad por el camino, cuando la polic\u00eda hab\u00eda matado a uno de ellos? \u00bfC\u00f3mo evitar verse debilitados si se renunciaba a responder de manera contundente?<\/p>\n<p>Todo esto gravitaba sobre las posibles decisiones de ETA. Junto a esos condicionamientos se hizo presente el azar aunque no en t\u00e9rminos absolutos.<\/p>\n<p>Lo ocurrido en Aduna, y luego en Venta Aundi, no fue enteramente casual pero si lo fue en cierta medida. La situaci\u00f3n de unos miembros de ETA buscados por la polic\u00eda que circulaban por las carreteras en condiciones de seguridad escasas pod\u00eda dar lugar a problemas como el que se present\u00f3 aquel 7 de junio. Fue casual esa coincidencia, precisamente en aquel momento y en aquel lugar donde se hab\u00eda montado un control. Pero hab\u00eda algunas probabilidades de que alg\u00fan d\u00eda ocurriera un hecho similar. La decisi\u00f3n de disparar al guardia civil Pardines no fue algo meditado, obviamente, ni decidido colectivamente teniendo en cuenta las posibles repercusiones. Pero era algo que, yendo armados Etxebarrieta y Sarasketa, pod\u00eda suceder.<\/p>\n<p>El asesinato de Manzanas lanz\u00f3 un artefacto pol\u00edtico-cultural con vocaci\u00f3n de matar. La violencia pol\u00edtica ser\u00eda, a partir de entonces, un factor creador de identidad y de configuraci\u00f3n de un peculiar ambiente social. ETA y esa violencia constituir\u00edan el centro de un fen\u00f3meno social mucho m\u00e1s amplio que una organizaci\u00f3n terrorista relativamente reducida.<\/p>\n<p>No es satisfactoria la representaci\u00f3n del desencadenamiento de una actividad violenta basada en los atentados mortales como fruto de una deliberaci\u00f3n libre de la que entonces era la direcci\u00f3n de ETA. Esa manera de ver las cosas no tiene en cuenta ni los condicionantes ideol\u00f3gicos preexistentes, ni los factores parcialmente fortuitos que intervinieron en aquellos acontecimientos y que influyeron decisivamente en la trayectoria posterior de ETA.<\/p>\n<p><strong>Condiciones ambientales propicias<\/strong><\/p>\n<p>Diversas circunstancias favorecieron que lo que empez\u00f3 en el verano de 1968 prosiguiera su curso durante largos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Entre ellas, y muy destacadamente, las complicidades encontradas, en mayor o menor grado, en sectores del universo nacionalista vasco. Entiendo por tal un conjunto humano con vertientes sociales, pol\u00edticas, culturales, ideol\u00f3gicas, econ\u00f3micas y clientelares, en el que se encuentra involucrada una parte de la poblaci\u00f3n vasca que celebra la hegemon\u00eda de las fuerzas nacionalistas y de sus ideas, que participa de las relaciones de interacci\u00f3n que se registran en esos medios y que se nutre de recursos culturales e identitarios compartidos.<\/p>\n<p>Para el nacionalismo vasco, el <em>problema espa\u00f1ol<\/em> no es solo el de la <em>Espa\u00f1a exterior<\/em> sino tambi\u00e9n el de la <em>Espa\u00f1a interior<\/em> en el Pa\u00eds Vasco: aquella fracci\u00f3n de la sociedad vasca que se identifica como espa\u00f1ola o como vasca y espa\u00f1ola, y que, a los ojos nacionalistas, entorpece una <em>construcci\u00f3n nacional<\/em> debidamente diferenciada <em>y<\/em> conforme a los ideales del nacionalismo vasco.<\/p>\n<p>La larga vida de ETA se vio favorecida, asimismo, por las simpat\u00edas, cuando no el apoyo, de una parte de la izquierda pol\u00edtica y social dentro y fuera de Euskadi. Y tambi\u00e9n por un ambiente internacional en el que estaba relativamente naturalizada la violencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La existencia misma del franquismo y de la represi\u00f3n policial, con su secuela de detenciones arbitrarias y de torturas, contribuyeron a legitimar la violencia de ETA.<\/p>\n<p>Tal fue el terreno en el que germin\u00f3 la semilla sembrada en esos a\u00f1os abriendo una \u00e9poca sombr\u00eda para Euskadi.<\/p>\n<p>No por casualidad fructific\u00f3 en una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes, que nos integramos en la izquierda revolucionaria, y algunos tambi\u00e9n en ETA, en los que se pod\u00eda percibir una tendencia a hacer suyos ideales absolutos y puros, en ruptura total con lo existente; a comprometerse en cuerpo y alma con causas cargadas de dramatismo; a adoptar un voluntarismo radical frente a la <em>actitud insuficientemente activa<\/em> achacada a las generaciones antifranquistas anteriores.<\/p>\n<p>No fue ajena a estas inclinaciones la formaci\u00f3n religiosa recibida por todos los ni\u00f1os y adolescentes bajo el franquismo. Fuimos j\u00f3venes que no hab\u00edamos vivido la derrota en la guerra del 36, pero que est\u00e1bamos bajo el influjo de los relatos que fueron lleg\u00e1ndonos. J\u00f3venes que nos enfrent\u00e1bamos al r\u00e9gimen franquista con una renovada intensidad. J\u00f3venes decididos, con una energ\u00eda evidente, deseosos de obtener resultados expeditivamente. J\u00f3venes influidos por ideas de izquierda y, en desigual medida, por el nacionalismo vasco. J\u00f3venes con un claro anhelo de alcanzar las libertades que el franquismo negaba, pero que carec\u00edamos de cultura y de experiencia democr\u00e1tico-liberales y para los que los Derechos Humanos pertenec\u00edan a una esfera m\u00e1s bien vaporosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 41, Uda 2023 Verano. Eugenio del R\u00edo.-\u00a0La larga vida de ETA se vio favorecida, asimismo, por las simpat\u00edas, cuando no el apoyo, de una parte de la izquierda pol\u00edtica y social dentro y fuera de Euskadi. 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