{"id":17258,"date":"2024-09-19T11:54:40","date_gmt":"2024-09-19T09:54:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=17258"},"modified":"2025-10-22T07:59:48","modified_gmt":"2025-10-22T05:59:48","slug":"el-proces-de-la-ilusion-a-la-depresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/el-proces-de-la-ilusion-a-la-depresion\/","title":{"rendered":"El proce\u0301s: de la ilusio\u0301n a la depresio\u0301n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/proces.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17260 size-full colorbox-17258\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/proces.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"408\" data-id=\"17260\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/proces.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/proces-300x211.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 46, Udazkena 2024 Oton\u0303o. Antoni Puigverd.-<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede explicarse que un movimiento tan robusto y animoso como el independentismo catal\u00e1n, capaz de agrupar a sus bases en manifestaciones de m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas (r\u00e9cord europeo de movimientos de masa), se deshaga como hielo al sol al cabo de unos quince a\u00f1os, dividido, extenuado y deprimido?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 raro cambio de onda explica el paso de la ilusi\u00f3n ingenua a la dispersi\u00f3n deprimida? He usado el adjetivo ingenuo con intenci\u00f3n no valorativa, sino etimol\u00f3gica: En lat\u00edn, el adjetivo\u00a0ingenuus\u00a0significaba \u2018natural\u2019, \u2018puro\u2019, \u2018no alterado\u2019. El poeta Lucrecio usaba la expresi\u00f3n\u00a0<em>ingenuus fontes<\/em>\u00a0para referirse a \u2018manantiales l\u00edmpidos\u2019 y, pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Tito Livio escrib\u00eda:\u00a0<em>Nihil ultra quam ingenui<\/em>\u00a0(Nada m\u00e1s que hijos leg\u00edtimos). Ingenuus\u00a0proven\u00eda de\u00a0gignere\u00a0\u2018engendrar\u2019, \u2018generar\u2019 con el prefijo\u00a0-in,\u00a0para significar \u2018nacido dentro\u2019. Catalanes nacidos en el pa\u00eds se embarcaron en una batalla con el estado espa\u00f1ol, para la que carec\u00edan de fuerza suficiente y sin apoyos internacionales (mejor dicho: en un contexto geopol\u00edtico claramente adverso: todos los estados europeos, y no solamente los unitaristas Francia y Espa\u00f1a, temen abrir el mel\u00f3n territorial interno). Adem\u00e1s de los costos econ\u00f3micos y pol\u00edticos, adem\u00e1s de la frustraci\u00f3n y el desconcierto cosechados, esta batalla contra el estado espa\u00f1ol (que la prensa dio en denominar \u201cproc\u00e9s\u201d) dej\u00f3 el pa\u00eds catal\u00e1n hecho unos zorros: desarticulado, dividido y partido en dos (o m\u00e1s) porciones.<\/p>\n<p>Para la lengua catalana, n\u00facleo esencial del catalanismo hist\u00f3rico, el proc\u00e9s ha sido una ruina. Estos 15 a\u00f1os han coincidido con una gran intensificaci\u00f3n de la llegada a Catalunya (a toda la Europa mediterr\u00e1nea) de extranjeros, procedentes del Magreb, el \u00c1frica subsahariana y Sudam\u00e9rica, principalmente, y, en menor grado, de los pa\u00edses del Este. Las cifras son inciertas. La poblaci\u00f3n de Catalunya ha pasado de los 6 millones de habitantes en tiempos de Pujol a los 8 censados actuales. \u00a12 millones en 20 a\u00f1os! A los que hay que a\u00f1adir el desborde de la poblaci\u00f3n tur\u00edstica, visible, no solo en Barcelona, sino en ciudades como Girona, sin olvidar toda la l\u00ednea costera. Catalunya ha cambiado radicalmente su composici\u00f3n social y ling\u00fc\u00edstica, pero no se ha apercibido de ello hasta que ha despertado del largo y profundo sue\u00f1o del proc\u00e9s.<\/p>\n<p>Del sue\u00f1o de un pa\u00eds nuevo, reluciente, liberado y muy ensismismado, a un despertar de una Catalunya empobrecida, superpoblada (al menos en la franja costera), abigarrada, complej\u00edsima. Una comarca bastar\u00e1 como ejemplo. Si una parte de Catalunya tiene rango de sin\u00e9cdoque (es decir: de parte que explica el todo catal\u00e1n) es el Empord\u00e0 (Ampurd\u00e1n). Conectada con Francia, con una burgues\u00eda afrancesada, con tradici\u00f3n federalista desde el siglo XIX, con poetas y narradores que han glosado su paisaje toscano, como Joan Maragall (abuelo del alcalde de las olimp\u00edadas) y Josep Pla, seguramente el escritor catal\u00e1n m\u00e1s le\u00eddo en Espa\u00f1a. Estos y otros autores idealizaron la comarca y su costa mediterr\u00e1nea, la famosa Costa Brava, subrayando su origen griego: Emporion (Emp\u00faries), una colonia de griegos foceos.<\/p>\n<p>Los rom\u00e1nticos situaban simb\u00f3licamente el nacimiento de Catalunya en la reconquista pirenaica y en el imperio mediterr\u00e1neo de los condes-reyes de Arag\u00f3n (conquista de Valencia y Mallorca, expansi\u00f3n a Cerde\u00f1a, Sicilia, N\u00e1poles y parte de Grecia). En cambio los novecentistas (primer nacionalismo catal\u00e1n: los intelectuales que rodean a Prat de la Riba) situaron el nacimiento de Catalunya en el momento del desembarco griego en Emp\u00faries. Sobre el influjo griego cl\u00e1sico habr\u00eda nacido la Catalunya dulcemente mediterr\u00e1nea, clasicista, ordenada, culta, cosmopolita, industriosa, limpia, comerciante. Sobre este mito (anterior a la guerra civil) se fundamenta el nacionalismo catal\u00e1n moderno, en oposici\u00f3n a una Espa\u00f1a incapaz de mantener las colonias de ultramar, cerrada, inculta, burocr\u00e1tica, opresiva, sin desarrollo industrial y con poder extractor y militarizante.<\/p>\n<p>No de manera literal, por supuesto, pero sobre el humus de este mito creci\u00f3 la ideolog\u00eda del proc\u00e9s. Dando por supuesto que el poder en Espa\u00f1a es irreformable, opresivo, incapaz de dialogar, impositivo, extractivo y asfixiante, Catalunya deb\u00eda liberarse para poder sobrevivir: \u201csegar las cadenas\u201d (como cantan Los segadors, himno de ra\u00edz rom\u00e1ntica). Independendizarse. Volar para conseguir que el de la catalanidad cristalizara en todo su esplendor. El poder seductor de esta melod\u00eda de fondo fue enorme. Todos los catalanes ingenuos (en el sentido citado) fueron atrapados en este panal de rica miel. Al despertarse, no entienden nada. Figueres, capital hist\u00f3rica del m\u00edtico Empord\u00e0 (una ciudad que en el XIX superaba a la capital Girona en todos los sentidos menos en el burocr\u00e1tico), despertaba del sue\u00f1o completamente cambiada. Si en los noventa los catalanoparlantes estaban en torno del 65% de sus habitantes, ahora un estudio los sit\u00faa en el 35%. Solo un tercio tienen el catal\u00e1n como lengua familiar.<\/p>\n<p>La sociedad catalana hab\u00eda tejido una gran transversalidad entre las dos comunidades culturales, gracias a la izquierda antifranquista: PSC y PSUC, luego Iniciativa per Catalunya y, ahora, Comuns). Pujol se benefici\u00f3 de dicha tranversalidad (que permiti\u00f3 aprobar con gran consenso las leyes de normalizaci\u00f3n y la escuela con el catal\u00e1n como lengua vehicular). En teor\u00eda, Pujol era partidario de la idea de \u201cun sol poble\u201d y del famoso eslogan \u201cEs catal\u00e1n quien vive y trabaja en Catalunya\u201d. Pero puso las instituciones al servicio de una sola parte de Catalunya: la ingenua (y asimilados). En espejo de TV3 y Catalunya r\u00e0dio, los catalanes nacionalistas se sintieron poseedores de todas las virtudes del mito novecentista. Cuando el proc\u00e9s surgi\u00f3, se dejaron llevar en volandas por los medios catalanes, que eliminaron los grises de la descripci\u00f3n del pa\u00eds, y buscaron, antes que nadie en Espa\u00f1a, la polarizaci\u00f3n: en las tertulias dejaron de aparecer los partidarios del catalanismo inclusivo y aparecieron los espa\u00f1olistas recalcitrantes (personajes como Girauta o Ortega Smith empezaron su carrera en TV3). Se trataba de polarizar los debates entre unos cuantos independentistas y alg\u00fan ultraespa\u00f1olista visceral, para destilar la idea de que \u201clo espa\u00f1ol\u201d era de un radicalismo espantoso.<\/p>\n<p>As\u00ed se progres\u00f3 medi\u00e1ticamente el proc\u00e9s: insistiendo en la idealizaci\u00f3n de la catalanidad y en la caricaturizaci\u00f3n de la espa\u00f1olidad (la selecci\u00f3n de noticias tambi\u00e9n respond\u00eda y, en parte, sigue respondiendo, a este planteamiento; necesario es recordar que la prensa y los medios de Madrid y provincias de matriz castellana, el planteamiento es el mismo, aunque invertido: se idealiza la espa\u00f1olidad y se caricaturiza la catalanidad).<\/p>\n<p>Esta polaridad rompi\u00f3 en dos la sociedad catalana. Sin embargo, el motor principal de la ruptura interna fue la obsesi\u00f3n por el refer\u00e9ndum (divisivo por naturaleza). Los catalanes no ingenuos, es decir, de ra\u00edces en diversas regiones de Espa\u00f1a, fueron obligados a escoger entre pap\u00e1 y mam\u00e1. Entre los v\u00ednculos sentimentales con Espa\u00f1a y los v\u00ednculos sentimentales con Catalunya. La gran mayor\u00eda aceptaba las leyes ling\u00fc\u00edsticas y la escuela en catal\u00e1n. Estaban perfectamente integrados en Catalunya (muchos de ellos con diversas generaciones de arraigo), pero no estaban asimilados.<\/p>\n<p>La asimilaci\u00f3n, seg\u00fan el modelo franc\u00e9s, ha sido durante siglos la ilusi\u00f3n del nacionalismo espa\u00f1ol (eliminar por completo las diferencias culturales y de identidad, para dejar tan solo lo que el franquismo denominaba \u201cpeculiaridades\u201d: folklore; y lengua, mejor, \u201cdialecto\u201d, tan solo en la intimidad). Pues bien: el nacionalismo catal\u00e1n (mim\u00e9tico del espa\u00f1ol) anhelaba lo mismo para los castellanohablantes catalanes: una completa asimilaci\u00f3n, que en los a\u00f1os de Generalitat no se hab\u00eda producido. Solo el estado independiente lo conseguir\u00eda. El proc\u00e9s invitaba a \u201cvotar\u201d en refer\u00e9ndum para concluir la controversia de la independencia, pero, en realidad, invitaba a escoger entre v\u00ednculos muy profundos y emotivos. Como una catarsis, el proc\u00e9s liber\u00f3 sentimientos invernados en el interior de todos los catalanes. Y aquella sociedad acostumbrada a las diferencias, que vivia con bastante naturalidad y concordia la pluralidad interna, se rompi\u00f3 en dos. Eso explica el ascenso fulgurante de Ciudadanos y la contundente polaridad de sus l\u00edderes Rivera, Arrimadas y Carrizosa reverso exacto de la pretensi\u00f3n totalizante de los l\u00edderes del proc\u00e9s: Mas, Junqueras, Forcadell, Puigdemont y compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Por supuesto, son muchos los factores que intervienen en el desarrollo del proc\u00e9s. No tengo espacio para desarrollarlos. Un factor indispensable fue la frivolidad pol\u00edtica: Artur Mas y su partido, heredero de Pujol, dieron el paso al independentismo por razones t\u00e1cticas, para justificar el error de convocar las elecciones anticipadas en 2012. Mas perdi\u00f3 est\u00fapidamente 11 diputados y en lugar de reconocer el error (segu\u00eda con mayor\u00eda relativa) dijo: \u201clos partidos independentistas hemos ganado\u201d. A partir de aquel momento el espacio central convergente se pon\u00eda en brazos de ERC y de la CUP (que acab\u00f3 exigiendo la cabeza de Mas en las elecciones posteriores, lo que signific\u00f3 el ascenso de Carles Puigdemont). Este caso es doblemente significativo de la frivolidad de los partidos, que entraron en fase de \u201ccolaboraci\u00f3n competitiva\u201d, obsesionados en liderar el proc\u00e9s y, a la vez, arrastrados por las masas de \u00d2mnium y la ANC, organizaciones de base que, con la inestimable ayuda de TV3, consegu\u00edan organizar las millonarias manifestaciones. En realidad, los partidos no cre\u00edan posible que el refer\u00e9ndum del 1 d\u2019octubre tuviera lugar, cre\u00edan que el estado lo impedir\u00eda y segu\u00edan azuzando ret\u00f3ricamente el proc\u00e9s y compitiendo entre ellos para presentarse como los mas valientes y decididos.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n del refer\u00e9ndum demostr\u00f3 la gran capacidad organizativa de las bases independentistas, pero enseguida qued\u00f3 claro que los partidos carec\u00edan de hoja de ruta. Como dijo en su momento la consejera Clara Ponsat\u00ed (un verso libre del gobierno de Puigdemont, que la coopt\u00f3 siendo ella profesora en Edimburgo): \u201c\u00edbamos de farol\u201d. Durante el mes de octubre de 2017 las curvas y rodeos para votar la independencia revelaron la desconfianza y los miedos de la pol\u00edtica. Tambi\u00e9n revelaron el desprecio con que eran tratados los partidos de oposici\u00f3n. Y, por supuesto, la dureza del estado. Proclamada la independencia, el extra\u00f1amiento de Puigdemont y las detenciones del resto de l\u00edderes produjo en las bases una gran mutaci\u00f3n: orfandad pol\u00edtica dio lugar a una fase depresiva y lacrim\u00f3gena (lazos amarillos) de las bases independentistas. La ilusi\u00f3n, la autoestima, el complejo de superioridad, el sue\u00f1o de una Catalunya soberana, daban paso a un lloriqueo constante. Catalunya recuperaba el victimismo. Los l\u00edderes ante el Supremo no hablan en catal\u00e1n, reconocen el tribunal y se ponen en manos de los expertos penalistas. En la fase ilusionada citaban a Gandhi, Rosa Parks y Mandela. \u00bfEstos referentes de la desobediencia civil se habr\u00edan comportado as\u00ed?<\/p>\n<p>El victimismo es la fase declinante del proc\u00e9s; y la llegada de Pedro S\u00e1nchez a la Moncloa, permite una ardua y complicada fase de desinflamaci\u00f3n. Indultos, primero. Amnist\u00eda, finalmente. El movimiento independentista se desfibra, los partidos entran en franca discrepancia, las organizaciones civiles caen en manos de los puristas y los irredentos. Una parte de estos irredentos acusan sin ambages a los partidos por su rendici\u00f3n, reclaman autocr\u00edtica. Exigen abstenci\u00f3n. La victoria (limitada) de Salvador Illa se debe en parte a dicha abstenci\u00f3n, pero tambi\u00e9n al desmoronamiento del polo contrario.<\/p>\n<p>La visita fugaz y la espectacular huida de Puigdemont el d\u00eda de la investidura de Illa marca el final del proc\u00e9s. Un final rom\u00e1ntico, confuso, tremendista, peliculero. Volv\u00eda a ser una jornada hist\u00f3rica. No fue sino un pasatiempo veraniego. De la incursi\u00f3n de Carles Puigdemont, no quedar\u00e1 m\u00e1s que la an\u00e9cdota, interpretable, que entusiasm\u00f3 a unos, enerv\u00f3 a otros, preocup\u00f3 a la mayor\u00eda, hundi\u00f3 a los Mossos.<\/p>\n<p>El ciclo de la amnist\u00eda, pensada para dejar el contador a cero, no hab\u00eda culminado. La ley est\u00e1 detenida, s\u00ed, en el Tribunal Supremo pero est\u00e1 pendiente de pasar por el filtro del Constitucional. Facilitar\u00e1 el regreso de Puigdemont a Catalunya; y permitir\u00e1 a su partido pol\u00edtico, heredero del espacio convergente, abrir el abanico estrat\u00e9gico en todos los sentidos y no como ahora, que Junts est\u00e1 atrapado en un resistencialismo que le aleja de muchas de las demandas de su p\u00fablico potencial. No eran pocos, por lo tanto, los argumentos de la prudencia, tirados de nuevo a la basura.<\/p>\n<p>La triste costumbre de romper la baraja a media partida y la sustituci\u00f3n de la pol\u00edtica por el espect\u00e1culo generan mucha adrenalina, pero han convertido el independentismo en una corriente exasperada. Quiz\u00e1 los EEUU puedan permitirse el lujo de la excentricidad trumpista. Es un pa\u00eds inmenso, riqu\u00edsimo, imperial. Pero es un lujo suicida para una Catalunya extremadamente d\u00e9bil.<\/p>\n<p>El azar o la necesidad hicieron coincidir la pol\u00edtica como entretenimiento adrenal\u00ednico con la investidura de un presidente estoico, sobrio, que soport\u00f3 el eclipse sin una mala palabra. Salvador Illa estren\u00f3 la presidencia conjugando dos verbos principales: unir y servir. Enseguida, el independentismo activ\u00f3 el bombardeo en las redes. Tachan al nuevo presidente de poca cosa. Lo caricaturizan como un gobernador gris y menor. Los adictos a los espect\u00e1culos adrenal\u00edticos har\u00edan bien en no despreciar los valores de la paciencia, la discreci\u00f3n y la prudencia en un contexto tan saturado de emociones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 46, Udazkena 2024 Oton\u0303o. 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