{"id":15839,"date":"2022-12-22T18:18:31","date_gmt":"2022-12-22T17:18:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=15839"},"modified":"2022-12-27T19:19:13","modified_gmt":"2022-12-27T18:19:13","slug":"crisis-de-civilizacion-y-crisis-del-pensamiento-economico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/crisis-de-civilizacion-y-crisis-del-pensamiento-economico\/","title":{"rendered":"Crisis de civilizaci\u00f3n y crisis del pensamiento econ\u00f3mico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Crisis-Refugiados.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15841 size-full colorbox-15839\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Crisis-Refugiados.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"290\" data-id=\"15841\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Crisis-Refugiados.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Crisis-Refugiados-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 39, negua 2023 invierno.\u00a0 Koldo Unceta.-<\/p>\n<p>Una de las cuestiones m\u00e1s se\u00f1aladas a la hora de interpretar las dificultades para elaborar un pensamiento cr\u00edtico capaz de hacer frente a la crisis en la que vivimos es la referida a la simplificaci\u00f3n o parcelaci\u00f3n de los discursos, lo que Jos\u00e9 Manuel Naredo ha denominado pensamiento parcelario, y que Daniel Innerarity enmarca en los procesos de diferenciaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En el campo de la econom\u00eda, el proceso de simplificaci\u00f3n paulatina del discurso, el proceso de diferenciaci\u00f3n o de parcelaci\u00f3n, viene de atr\u00e1s, y tiene dos importantes hitos que han marcado su evoluci\u00f3n a lo largo de la historia. El primero de ellos tiene que ver con la emancipaci\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico respecto de consideraciones morales. El segundo se refiere a su separaci\u00f3n respecto de las cuestiones ambientales y los l\u00edmites f\u00edsicos en los que objetivamente se desenvuelve la actividad econ\u00f3mica. Ambas cuestiones est\u00e1n en la base de lo que Albert Hirschman denomin\u00f3 \u201cla incapacidad de la ciencia social contempor\u00e1nea para arrojar luz sobre las consecuencias pol\u00edticas del crecimiento econ\u00f3mico y en los a menudo calamitosos correlatos del mismo\u201d.<\/p>\n<p>Comencemos por la emancipaci\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico respecto a cuestiones morales. Es de sobra conocido que el pensamiento cristiano medieval sobre los asuntos econ\u00f3micos, representado habitualmente en la herencia de San Agust\u00edn, ven\u00eda a considerar el ansia de dinero y las posesiones como una de las tres principales fuentes de pecado. Ello a pesar de que, parad\u00f3jicamente, coincid\u00eda en buena medida con la pr\u00e1ctica generalizada de los poderosos de la \u00e9poca, que basaban su dominio precisamente en la expropiaci\u00f3n de los sectores m\u00e1s pobres de la sociedad, pese al principio de igualdad entre los seres humanos defendido por el cristianismo.<\/p>\n<p>En l\u00ednea con esa moral dominante, puede encontrarse tambi\u00e9n el pensamiento posterior de Santo Tom\u00e1s de Aquino y sus disquisiciones sobre el precio justo de las cosas, considerado como una referencia inexcusable para no incurrir en el fraude que supondr\u00eda la venta de algo por un precio superior a dicho precio justo. Y tambi\u00e9n en ese mismo contexto debe situarse la proscripci\u00f3n del cobro de intereses, considerada por aquel entonces una pr\u00e1ctica a todas luces inmoral.<\/p>\n<p>Todas estas prescripciones -y restricciones-, unidas a la existencia de un poder absolutista que controlaba gran parte de la actividad econ\u00f3mica, actuaron durante un largo per\u00edodo de la historia como un freno para el incremento de las actividades mercantiles y para el crecimiento de la producci\u00f3n. En ese contexto, durante varios siglos el pensamiento econ\u00f3mico -si as\u00ed pudiera denominarse- estuvo claramente mediatizado por consideraciones de tipo moral.<\/p>\n<p>Durante el largo per\u00edodo de ocaso del predominio escol\u00e1stico, distintos pensadores se ocuparon de los efectos sociales del comportamiento motivado por el inter\u00e9s o por las pasiones, y ello hasta que La Riqueza de las Naciones viniera a poner fin a tales especulaciones. En efecto, como se\u00f1alar\u00eda el propio Hirschman, el principal impacto de la obra de Adam Smith fue precisamente el establecimiento de una justificaci\u00f3n econ\u00f3mica para la libre persecuci\u00f3n del inter\u00e9s propio individual.Pero, como apunta Naredo, la separaci\u00f3n de lo econ\u00f3mico respecto de las reglas de la moral tradicional solo pudo acometerse elevando a una categor\u00eda moral el af\u00e1n de acrecentar riquezas.<\/p>\n<p>La segunda gran barrera que el pensamiento econ\u00f3mico rompi\u00f3 en su proceso de diferenciaci\u00f3n y de especializaci\u00f3n fue la relativa a las cuestiones medioambientales. En efecto, durante siglos la actividad econ\u00f3mica hab\u00eda estado en buena medida constre\u00f1ida por las limitaciones derivadas del medio f\u00edsico en el que se desarrollaba. Sin embargo, bast\u00f3 el fuerte impulso dado a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en los inicios de la industrializaci\u00f3n para cambiar las cosas y generar la ilusi\u00f3n de que el desarrollo tecnol\u00f3gico pod\u00eda dominar la naturaleza y la econom\u00eda pod\u00eda funcionar como un sistema al margen de la misma.<\/p>\n<p>Con anterioridad a este paso en falso, las doctrinas defendidas por los fisi\u00f3cratas planteaban la necesidad de una noci\u00f3n de equilibrio en el sistema econ\u00f3mico, concebido como sistema abierto, seg\u00fan el cual la reproducci\u00f3n de la riqueza deb\u00eda estar en relaci\u00f3n con los resultados f\u00edsicos producidos. Ahora bien, citando de nuevo a Naredo, con el advenimiento del pensamiento cl\u00e1sico y las obras de sus m\u00e1s conspicuos representantes, como Smith, Ricardo, Say o Malthus, se rompi\u00f3 el cord\u00f3n umbilical que un\u00eda inicialmente la noci\u00f3n de producci\u00f3n al mundo f\u00edsico, ruptura a la que tambi\u00e9n contribuir\u00eda Marx a pesar de su declarado materialismo.<\/p>\n<p>De esta manera, la emancipaci\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico dominante respecto de las cuestiones morales, primero, y respecto de las cuestiones medioambientales, despu\u00e9s, permiti\u00f3 la emergencia de un cuerpo de ideas que se crey\u00f3 capaz de avanzar por s\u00ed mismo y evolucionar al margen de otras ciencias. Libres de restricciones morales o ecol\u00f3gicas, el crecimiento econ\u00f3mico y la acumulaci\u00f3n de riquezas materiales se constituyeron en piedra angular del edificio econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>En el caso de la econom\u00eda, los procesos de diferenciaci\u00f3n (el logro de su autonom\u00eda respecto a otras disciplinas y frente a condicionantes sociales o f\u00edsicos) ha podido facilitar el incremento exponencial de la capacidad productiva, pero no debe olvidarse que ello se ha logrado precisamente contra la esencia de lo que originalmente signific\u00f3 la econom\u00eda concebida en t\u00e9rminos aristot\u00e9licos como el \u201cbuen gobierno de la casa\u201d y no tanto como el logro de una mayor producci\u00f3n por s\u00ed misma. En nuestro campo, s\u00f3lo si alteramos los fines de la econom\u00eda podemos aceptar la tesis de la diferenciaci\u00f3n o la parcelaci\u00f3n como algo positivo. S\u00f3lo si aceptamos la primac\u00eda del crecimiento econ\u00f3mico en s\u00ed mismo, podemos dar como buena la emancipaci\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico respecto a las leyes de la f\u00edsica o respecto de las necesidades sociales. Pero, como bien hemos podido observar, esa entronizaci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico por s\u00ed mismo no ha hecho sino generar la emergencia de un cada vez mayor n\u00famero de problemas sociales y ecol\u00f3gicos que, a d\u00eda de hoy, han desembocado en una situaci\u00f3n de crisis e incertidumbre como nunca antes se hab\u00eda conocido.<\/p>\n<p>Por otra parte, ese proceso de diferenciaci\u00f3n ha venido de la mano de una acelerada mercantilizaci\u00f3n de las relaciones sociales y de las relaciones entre las personas y la naturaleza. Mientras hubo esferas preservadas del mercado existieron espacios protegidos frente a su avance depredador. En la medida en que aquellas han ido desapareciendo, la mercantilizaci\u00f3n de todos los \u00f3rdenes de la vida se ha desarrollado sin impedimentos generando inestabilidad e incertidumbre a su paso, con graves consecuencias en t\u00e9rminos sociales y medioambientales.El tr\u00e1nsito de una econom\u00eda <em>con<\/em> mercados a una econom\u00eda <em>de<\/em> mercado ha facilitado que lo que constituye una de las formas de interrelaci\u00f3n social se haya convertido en la norma central de funcionamiento, alterando el necesario equilibrio en ambos planos, el social y el ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Por otra parte, esta forma de ver las cosas ha forjado una visi\u00f3n de la econom\u00eda como sistema cerrado, que en nada se corresponde con la realidad. Frente a esa idea de lo econ\u00f3mico como un sistema cerrado y autocontenido, diversas corrientes de la econom\u00eda critica entienden la econom\u00eda como un sistema abierto, que opera en estrecha relaci\u00f3n con los ecosistemas y con el resto de sistemas con los que evoluciona. Sin embargo, dicha percepci\u00f3n de la econom\u00eda como sistema cerrado es la que se encuentra instalada en el pensamiento econ\u00f3mico dominante y la que sustenta el fetiche del crecimiento, la idea de que la producci\u00f3n puede y debe crecer de forma ilimitada, al margen de otras consideraciones, sean \u00e9stas de \u00edndole moral o ecol\u00f3gica. Todo lo m\u00e1s que se aceptan son peque\u00f1as correcciones en forma de compensaciones sociales o de valoraci\u00f3n de externalidades medioambientales a trav\u00e9s, eso s\u00ed, del sistema de precios, es decir, dentro de los l\u00edmites de la econom\u00eda como sistema cerrado.<\/p>\n<p>En este contexto, la actual crisis civilizatoria en la que nos encontramos tiene en el campo de la econom\u00eda uno de sus principales motores, como consecuencia de una pr\u00e1ctica que genera constantes desequilibrios y disfunciones. El problema es que las posibles v\u00edas de soluci\u00f3n a tales desequilibrios pasar\u00edan por una profunda reconsideraci\u00f3n de las bases sobre las que descansa el pensamiento econ\u00f3mico dominante. Una reconsideraci\u00f3n que obliga a revisar los fundamentos de una disciplina, como la econ\u00f3mica, que necesita imperiosamente su interrelaci\u00f3n con otras disciplinas para aportar un pensamiento cr\u00edtico alternativo. Mientras eso no suceda, la actual hegemon\u00eda del pensamiento econ\u00f3mico que domina seguir\u00e1 constituyendo una fuente permanente de reduccionismo y simplificaci\u00f3n de la realidad que no s\u00f3lo no ayudar\u00e1, sino que continuar\u00e1 perjudicando la emergencia de alternativas.<\/p>\n<p>La crisis en la que vivimos es el \u00faltimo eslab\u00f3n de una secuencia iniciada hace varios siglos y que responde a procesos hist\u00f3ricos multifac\u00e9ticos, en l\u00ednea con lo que ya apuntara Polanyi hace varias d\u00e9cadas. Nos encontramos frente a una crisis global, que es a la vez econ\u00f3mica, social, ecol\u00f3gica y pol\u00edtica, frente a la que hace falta un esfuerzo interdisciplinar tanto en su diagn\u00f3stico como en el plano de las alternativas. Sin \u00e9l, cualquier intento de comprender la realidad en la que nos movemos est\u00e1 condenado al fracaso.<\/p>\n<p>____________________________________<\/p>\n<p>Hirschman, Albert O.: \u201cLas pasiones y los intereses\u201d. Ed. Pen\u00ednsula. Barcelona, 1999<\/p>\n<p>Naredo, J. Manuel: \u201cLa econom\u00eda en evoluci\u00f3n\u201d. Ed Siglo XXI. Madrid, 1987<\/p>\n<p>Polanyi, Karl: \u201cLa gran transformaci\u00f3n. Los or\u00edgenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos de nuestro tiempo\u201d. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. M\u00e9xico, 1992.<\/p>\n<p>Unceta, Koldo: \u201cProblemas y desaf\u00edos de la econom\u00eda mundial. La amenaza de una mercantilizaci\u00f3n descontrolada\u201d, en P.J. Gomez: \u201cLa econom\u00eda Mundial. Enfoques cr\u00edticos\u201d. FuhemEcosocial-La Catarata. Madrid, 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Galde 39, negua 2023 invierno.\u00a0 Koldo Unceta.- Una de las cuestiones m\u00e1s se\u00f1aladas a la hora de interpretar las dificultades para elaborar un pensamiento cr\u00edtico capaz de hacer frente a la crisis en la que vivimos es la referida a la simplificaci\u00f3n o parcelaci\u00f3n de los discursos, lo que Jos\u00e9 Manuel Naredo ha denominado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15842,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-15839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-n39"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15839"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15839\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}