{"id":15108,"date":"2022-07-02T18:36:15","date_gmt":"2022-07-02T16:36:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=15108"},"modified":"2022-07-08T14:10:15","modified_gmt":"2022-07-08T12:10:15","slug":"universidad-y-neoliberalismo-cuando-la-igualdad-se-convierte-en-marca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/universidad-y-neoliberalismo-cuando-la-igualdad-se-convierte-en-marca\/","title":{"rendered":"Universidad y neoliberalismo: Cuando la igualdad se convierte en marca"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/EnsePilares.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-15112 aligncenter colorbox-15108\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/EnsePilares-300x273.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"273\" data-id=\"15112\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/EnsePilares-300x273.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/EnsePilares.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 37, uda 2022 verano.\u00a0Luc\u00eda G\u00f3mez.-<\/p>\n<p>La incorporaci\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales en la universidad espa\u00f1ola, en el marco del proceso de construcci\u00f3n del Espacio Europeo de Educaci\u00f3n Superior, se ha traducido en la expansi\u00f3n, en todos los \u00e1mbitos de la vida universitaria, de un entramado de discursos y pr\u00e1cticas de car\u00e1cter gerencial (excelencia, innovaci\u00f3n, emprendimiento, calidad, competitividad, evaluaci\u00f3n, cuantificaci\u00f3n, planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica) sostenidos en una apelaci\u00f3n a la optimizaci\u00f3n continua de nuestro rendimiento y en nuestra autorregulaci\u00f3n voluntaria. Se trata de un agenciamiento micropol\u00edtico que ha transformado el sentido, valor y uso del conocimiento y la subjetividad de los colectivos universitarios. A grandes rasgos, podemos perfilar estas dos derivas que ya forman parte de nuestra normalidad se\u00f1alando que: el conocimiento entra en circuitos competitivos y pierde su dimensi\u00f3n social y nuestra interioridad adopta la forma del empresario de s\u00ed. El proceso de reforma en curso, al tiempo que ha consolidado una concepci\u00f3n mercantilizada de la actividad investigadora, orientada a generar aquellos productos rentables que puedan ser capitalizados, exhibidos y premiados nos ha convertido en investigadorxs que incorporan una racionalidad instrumental en su relaci\u00f3n con el conocimiento, poniendo en un primer plano la inversi\u00f3n en el propio curriculum como medio de valorizaci\u00f3n individual. Y aunque estas dos derivas son especialmente visibles, estos c\u00f3digos vampirizan otros espacios: la docencia se deval\u00faa frente a la investigaci\u00f3n y se infantiliza a partir de procedimientos burocratizados y estandarizados; las formas de relaci\u00f3n se empobrecen asediadas por metodolog\u00edas de pseudoparticipaci\u00f3n donde nunca se cuestiona el sentido de lo que se considera un horizonte deseable sino las formas diversas de alcanzarlo. Y se construye para el estudiantado un corrosivo imaginario laboral que renueva sin fisuras el horizonte meritocr\u00e1tico desde la figura del emprendedor y con ayuda de discursos psicologizadores (motivaci\u00f3n, talento, habilidades sociales, liderazgo&#8230;).<\/p>\n<p>En este escenario, encontramos tambi\u00e9n un proceso caracter\u00edstico de la ofensiva cultural neoliberal al que vale la pena prestar atenci\u00f3n: la apropiaci\u00f3n de discursos con potencia cr\u00edtica (innovaci\u00f3n, cooperaci\u00f3n, sostenibilidad, igualdad, creatividad\u2026) hasta vaciarlos de su sentido inicial y convertirlos en herramientas legitimadoras del relato competitivo. En lo que sigue, queremos problematizar la incorporaci\u00f3n de significantes como <em>perspectiva de g\u00e9nero o igualdad<\/em>, es decir, la forma en la que se fagocitan y se subordinan a l\u00f3gicas neoliberales en el espacio universitario.<\/p>\n<p>La incorporaci\u00f3n de las <em>pol\u00edticas de igualdad<\/em> en la agenda universitaria, aunque contiene posibilidades imprevistas y claroscuros, ha provocado, en muchas ocasiones, la p\u00e9rdida de su carga antagonista. Se\u00f1alamos, como ejemplo, tres espacios o formas de reapropiaci\u00f3n: (i) el intento de consolidar la igualdad como imagen-marca de la instituci\u00f3n universitaria, reconduciendo y traduciendo este compromiso al lenguaje de la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica, metodolog\u00eda sobre la que se elaboran los llamados \u201cplanes de igualdad\u201d. La igualdad se neutraliza y deviene un concepto fetiche que paraliza, incapaz de provocar una conexi\u00f3n sensible, afectiva y movilizadora (ii) La difusi\u00f3n continua de discursos feministas (seminarios, conferencias, jornadas&#8230;) que se exhiben dentro de la vitrina cerrada de una programaci\u00f3n cultural, procurando buena conciencia pero siempre al margen de otras esferas de la vida universitaria con las que entrar\u00eda en contradicci\u00f3n o conflicto (iii) La incorporaci\u00f3n de la <em>perspectiva de g\u00e9nero <\/em>a una pluralidad de dispositivos mercantiles. La formaci\u00f3n en <em>perspectiva de g\u00e9nero<\/em> se convierte en un \u00edtem medible que punt\u00faa a la hora de medir la calidad de la docencia o de mostrar una formaci\u00f3n docente e investigadora en distintos procesos de acreditaci\u00f3n. Esta inclusi\u00f3n, llena de ambivalencias, dentro de una carrera competitiva, banaliza y despolitiza el sentido impugnador de una mirada que pretend\u00eda incorporar una memoria de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y desde ah\u00ed, desde este escenario, queremos plantear tambi\u00e9n la necesidad de ensayar una cr\u00edtica feminista que se sit\u00fae fuera de este marco, y que tense su asfixiante car\u00e1cter evidente.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de ese escaparate de igualdad, nos encontramos una cara B que expresa, a modo de s\u00edntoma, que las inercias patriarcales siguen presentes en el plano encarnado de los afectos, actitudes, deseos. Con dificultad, van emergiendo y haci\u00e9ndose p\u00fablicas situaciones concretas donde el gui\u00f3n siempre es el mismo: la denuncia por acoso o violencia sexual en el \u00e1mbito universitario se enfrenta a un muro construido por alianzas que niegan o frenan cualquier intento de visibilizaci\u00f3n. Reconocer el sexismo y el racismo se interpreta como ataque a la instituci\u00f3n. La respuesta ante situaciones de acoso sexual muestra que la publicitaci\u00f3n de la igualdad coexiste con la justificaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas cotidianas que normalizan la desigualdad.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n esa cara B que desborda y entra en contradicci\u00f3n con la espectacularizaci\u00f3n de la igualdad, se manifiesta en la imposibilidad de acompa\u00f1ar procesos de transformaci\u00f3n social ligados a la cr\u00edtica feminista. Si bien los Estudios Feministas y de G\u00e9nero han conseguido consolidarse en el \u00e1mbito acad\u00e9mico y construir espacios propios de difusi\u00f3n, el modo neoliberal de relacionarnos con el conocimiento establece unas reglas de juego dif\u00edcilmente compatibles con la producci\u00f3n de un pensamiento cr\u00edtico. La dificultad ya no radica en el \u00e1mbito de los sentidos (tem\u00e1ticas, perspectivas, problemas) hacia los que orientamos nuestras investigaciones sino en el mismo escenario competitivo orientado a la b\u00fasqueda de logros individualizadores. El compromiso se convierte en <em>tema<\/em> sobre el que indagar, separado de afectos y v\u00ednculos, favoreciendo el oportunismo y la instrumentalizaci\u00f3n de problemas sociales. O en producto-mercanc\u00eda (paper) que circula en circuitos cerrados y, por ello, incapaz de producir efectos, alianzas y resonancias.<\/p>\n<p>Por otro lado, ese mismo circuito competitivo que bloquea la capacidad antagonista del conocimiento, prescribe din\u00e1micas laborales a la medida del modelo masculino de individualidad y autosuficiencia. La propaganda institucional insiste en el emprendimiento, la excelencia, la asunci\u00f3n de retos, la audacia pero lo que encontramos son experiencias de fragilidad (ansiedad, depresi\u00f3n, cansancio, estr\u00e9s\u2026) que muestran la violencia de las exigencias de productividad bajo las coordenadas de optimizaci\u00f3n continua y responsabilidad individual del \u00e9xito y el fracaso. Estas experiencias de malestar se silencian y se viven como un problema privado. El marco de lo posible no contempla ni el reconocimiento de la vulnerabilidad ni la interdependencia. Solo permite pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n que tienen como eje vertebrador el logro en el \u00e1mbito productivo y donde el \u00e1mbito reproductivo, el espacio de los procesos que cuidan y sostienen la vida, se lee como un obst\u00e1culo o no se dota de politicidad.<\/p>\n<p>Estos malestares encarnados (la experiencia del machismo normalizado, la falta de sentido o impotencia ligada a la conversi\u00f3n del conocimiento en mercanc\u00eda rentable, el cansancio que provoca la ficci\u00f3n masculina de autosuficiencia) irrumpen como grieta o fisura en una idea de igualdad convertida en marca. A pesar de la dificultad de crear v\u00ednculos que escapen a la mera transacci\u00f3n, de la escasez de formas horizontales y participativas de pensamiento, del entrenamiento en la ilusi\u00f3n de autonom\u00eda individual que procura la tecnolog\u00eda evaluadora, reconocer estos malestares, hablar de ellos, leerlos colectivamente, politizarlos, nos abre la posibilidad de un tr\u00e1nsito desde el sufrimiento individual a un cuestionamiento radical de la pol\u00edtica del conocimiento neoliberal y sus efectos.<\/p>\n<p>Luc\u00eda G\u00f3mez<br \/>\nProfesora del departamento de Psicolog\u00eda Social de la Universitat de Val\u00e8ncia y miembro del Colectivo Indocentia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 37, uda 2022 verano.\u00a0Luc\u00eda G\u00f3mez.- Si bien los Estudios Feministas y de G\u00e9nero han conseguido consolidarse en el \u00e1mbito acad\u00e9mico y construir espacios propios de difusi\u00f3n, el modo neoliberal de relacionarnos con el conocimiento establece unas reglas de juego dif\u00edcilmente compatibles con la producci\u00f3n de un pensamiento cr\u00edtico. El mismo circuito competitivo que bloquea [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15113,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-15108","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-n37"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15108"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15108\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}