{"id":14407,"date":"2022-01-12T09:32:06","date_gmt":"2022-01-12T08:32:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=14407"},"modified":"2022-01-23T20:44:30","modified_gmt":"2022-01-23T19:44:30","slug":"historia-memoria-feminismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/historia-memoria-feminismo\/","title":{"rendered":"Historia y memoria del feminismo de la segunda ola (1968-1994)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Foto3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-14412 colorbox-14407\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Foto3.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"387\" data-id=\"14412\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Foto3.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Foto3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #ff0000;\">Cr\u00f3nica de una exposici\u00f3n ZUTIK, ZUTIK, ZUTIK<\/span><\/p>\n<p>Galde 35 negua 2022 invierno. Mercedes Arbaiza.-<\/p>\n<p>Entre el 6 de setiembre y el 6 de octubre de este a\u00f1o 2021 se celebr\u00f3 en Bilbao la exposici\u00f3n \u201cZUTIK, ZUTIK, ZUTIK. Historia y memoria del movimiento feminista en Bizkaia (1968-1994)\u201d, un recorrido sobre algunos de los momentos m\u00e1s importantes del feminismo de la segunda ola. Esta exposici\u00f3n es una intervenci\u00f3n art\u00edstica, con vocaci\u00f3n itinerante, que pone en di\u00e1logo el presente feminista, urgido hacia la acci\u00f3n, con la experiencia del pasado. La exposici\u00f3n indaga en los contornos del feminismo desordenando la l\u00f3gica del tiempo progresivo, es decir, poniendo la misma memoria feminista no precisamente detr\u00e1s en una l\u00ednea temporal, sino delante, a modo mapa que nos gu\u00eda hacia el futuro<em>. <\/em><\/p>\n<p>Hacemos nuestra la imagen feminista de la ola como met\u00e1fora de la fuerza del agua del mar que arrastra y lleva hasta la orilla todo lo que se encuentra por delante. En estos veinticinco a\u00f1os que transcurren entre 1968 y 1994, el feminismo organizado en movimiento social propuso nuevas formas de ser y de experimentar lo que significaba ser mujer, rompiendo la normalidad masculina, practicando el lema \u201cmujer no te calles\u201d, traspasando el umbral de lo privado hacia la organizaci\u00f3n y hacia la acci\u00f3n colectiva. Proponemos que la \u201ccuarta ola\u201d se gire sobre la\u201csegunda ola\u201d asom\u00e1ndonos a trav\u00e9s de la memoria colectiva a la cuesti\u00f3n sobre <em>c\u00f3mo<\/em> fue posible aquella experiencia. No se busca el mito de los or\u00edgenes que fije ninguna pureza identitaria sobre qu\u00e9 es el feminismo, porque sabemos que tuvo un car\u00e1cter de acontecimiento emocional singular y radicalmente hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><strong>El malestar y el sufrimiento emocional<\/strong><\/p>\n<p>La exposici\u00f3n es tambi\u00e9n un di\u00e1logo entre una interpretaci\u00f3n del feminismo, \u201clo emocional es pol\u00edtico\u201d, y una intervenci\u00f3n art\u00edstica, la de Eduardo Hurtado, que se ha materializado en forma de biombos. El biombo simboliza la importancia del cuerpo, de la vulnerabilidad y de la intimidad. La tesis ser\u00eda que la contradicci\u00f3n y la opresi\u00f3n del patriarcado solo se entiende con el cuerpo. \u201cLo emocional es pol\u00edtico\u201d afirma la legitimidad del sufrimiento emocional como condici\u00f3n para la pol\u00edtica. La propuesta expositiva consiste en atravesar la experiencia del malestar que padecieron las mujeres, expresada en primera persona, en los c\u00edrculos de amigas y grupos informales de autoconciencia. Para el feminismo la expresi\u00f3n emocional es un gesto pol\u00edtico propio de quien no tiene acceso al saber experto, a la pol\u00edtica como realizaci\u00f3n de la raz\u00f3n objetiva. La verdad del afecto democratiza los v\u00ednculos en la medida que no respeta jerarqu\u00edas ni verticalidades propias del pensamiento cient\u00edfico e intelectivo.<\/p>\n<p>El biombo representa la condici\u00f3n para la agencia pol\u00edtica de las mujeres. En este sentido los grupos de autoconciencia fueron espacios de subjetivismo en los que las mujeres perdieron el miedo a hablar, superaron los tab\u00faes entorno a la sexualidad y dieron rienda suelta al deseo femenino. Se sacudieron los estereotipos y las normas de una m\u00edstica de la feminidad modelada en un ambiente conservador y tradicional, a la vez que fueron experimentando lo que les un\u00eda, sinti\u00e9ndose parte de un \u201cnosotras\u201d. Los obras pioneras del feminismo hicieron inteligible pol\u00edticamente algunas certezas corporales que las mujeres ya hab\u00edan experimentado.<\/p>\n<p><strong>La urgencia del activismo<\/strong><\/p>\n<p>La propuesta expositiva recrea la atm\u00f3sfera de activismo que presidi\u00f3 los a\u00f1os 70, y se prolong\u00f3 a lo largo de los 80\u00b4s. Fue un periodo de explosi\u00f3n organizativa que aceler\u00f3 los cambios pol\u00edticos. Por eso se hace una parada en el tiempo de la transici\u00f3n hacia la democracia (1975-1982), a\u00f1os en los que estall\u00f3 el movimiento en Bizkaia y en otros <em>herrialdes<\/em>. En el recuerdo que brota en la memoria de las feministas, las <em>I Jornadas de la Mujer<\/em> celebradas en la Universidad de Leioa en 1977 constituyen un hito en su historia personal y colectiva. Fue el acontecimiento que convirti\u00f3 el feminismo en un movimiento pol\u00edtico muy audaz en sus formas de acci\u00f3n directa, creativo en su lenguaje simb\u00f3lico y profundamente trasgresor en su expresi\u00f3n corporal. Los materiales elaborados por el movimiento feminista est\u00e1n expuestos desde la l\u00f3gica que operaba entonces de invadir lo p\u00fablico y de ocupar las calles. Se han reproducido y colgado las pancartas de la \u00e9poca, se ha desplegado una rica y variada carteler\u00eda dise\u00f1ada por las mujeres, as\u00ed como infinitud de folletos, pasquines, y una amplia y variada colecci\u00f3n de pegatinas de lenguaje desafiante y profundamente trasgresor. La exposici\u00f3n pretende reproducir la precariedad con la que impulsaron la subversi\u00f3n al orden de g\u00e9nero a trav\u00e9s de la precariedad misma de los materiales y de las herramientas que se utilizaban. Por eso hemos utilizado copia de copia, ciclostilados, documentos escritos a mano. Se puede observar la inocencia con la que muchos de estos materiales est\u00e1n ilustrando esos mensajes, los discursos escritos y corregidos, lo manualmente hecho, lo artesanal de lo urgentemente hecho.<\/p>\n<p><strong>La contramemoria<\/strong><\/p>\n<p>La memoria colectiva del feminismo se presenta a modo contramemoria al legado heredado sobre la transici\u00f3n El movimiento de la segunda ola aceler\u00f3 el tiempo de la pol\u00edtica de la transici\u00f3n modificando el contenido del contrato social que se alumbraba en la incipiente democracia del momento. Las mujeres participaron en la resistencia a la dictadura, a su manera, articulando una lucha contra los delitos llamados \u201cfemeninos\u201dresumida bajo el lema \u201cAmnist\u00eda para la mujer\u201d. El feminismo demostr\u00f3 su fuerza pol\u00edtica en la conquista de derechos como la despenalizaci\u00f3n del adulterio y los anticonceptivos (1978) , la aprobaci\u00f3n de la ley de divorcio (1981), la despenalizaci\u00f3n del aborto (1985) as\u00ed como la desestigmatizaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n. Los sucesos de Bilbao entre los a\u00f1os 1979 y 1982,a ra\u00edz de los juicios por aborto a las 11 mujeres de Basauri, constituyen un hito en la emergencia de un sujeto pol\u00edtico feminista con capacidad de movilizaci\u00f3n y de interlocuci\u00f3n social. Las mujeres de Basauri entraron culpables en los juzgados en 1979 y salieron absueltas en 1982; no s\u00f3lo porque la justicia les declarara inocentes, sino porque la percepci\u00f3n social se modific\u00f3 hacia las tesis feministas sobre el derecho a una sexualidad libre y una maternidad deseada.<\/p>\n<p><strong>La autonom\u00eda y el pluralismo<\/strong><\/p>\n<p>Los a\u00f1os 80 fueron los de la consolidaci\u00f3n del feminismo como movimiento aut\u00f3nomo, y tambi\u00e9n el tiempo de la pluralidad identitaria y constitutiva. Una tensi\u00f3n interna, tan actual, que se ha materializado en una disposici\u00f3n expositiva con esquinas en estructuras que contienen aristas, pliegues, encuentros y aperturas. Estallaron propuestas y pr\u00e1cticas feministas divergentes en sus formas de entender la pol\u00edtica, dando lugar a diversas organizaciones en su seno; eso s\u00ed, preservando el legado de la autonom\u00eda de las mujeres. Se configur\u00f3 as\u00ed un mapa caleidosc\u00f3pico en espacios, miradas y maneras de practicar el feminismo. No hay una manera \u00fanica de hacer el recorrido de la exposici\u00f3n, como tampoco hay una manera \u00fanica de ser feminista. Seg\u00fan el \u00e1ngulo de visi\u00f3n que se adopte se producen encuentros entre distintos materiales, debido a esta estructura que se abre y se cierra. Se abren otros caminos y otras maneras de entender. Quiz\u00e1s sea este un rasgo del feminismo que haya sostenido su vitalidad y le haya dado ventaja pol\u00edtica frente al fen\u00f3meno desencantamiento.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica feminista<\/strong><\/p>\n<p>La exposici\u00f3n acaba a principios de los a\u00f1os 90, los a\u00f1os de repliegue de la ola o si se prefiere de la resaca, una met\u00e1fora de la reacci\u00f3n social que se produce de cara a restablecer el orden de g\u00e9nero que se hab\u00eda destruido. Aunque el movimiento mostraba ciertos signos de agotamiento, la pol\u00edtica feminista hab\u00eda cosechado grandes \u00e9xitos en una longitud de onda no muy larga. La expo tiene una mirada transversal sobre los grandes asuntos de la pol\u00edtica feminista, tray\u00e9ndolos a un presente que los lee desde las conquistas logradas y desde los retos del futuro. Por eso tambi\u00e9n tiene un l\u00f3gica tem\u00e1tica interna enfocando aquellas espacios y relaciones sociales que el feminismo contribuy\u00f3 a modificar: la sexualidad, el trabajo, las agresiones sexuales y la violencia contra las mujeres, el lesbianismo feminista, la coeducaci\u00f3n as\u00ed como la pr\u00e1ctica desde la acci\u00f3n directa en los barrios.<\/p>\n<p><strong>Fragilidad<\/strong><\/p>\n<p>Quienes hemos elaborado esta narrativa sobre el movimiento feminista en Bizkaia somos conscientes de su fr\u00e1gil orden, sometido, como siempre en el quehacer historiogr\u00e1fico, a la integraci\u00f3n de nuevas voces y de nuevas memorias. Somos conscientes de la inestabilidad de las relaciones de g\u00e9nero en el tiempo. Por eso los restos de los materiales utilizados est\u00e1n a la vista. Se pueden ver los botes vac\u00edos de pintura, los trozos de pl\u00e1stico que no se han usado. Como cualquier narrativa hist\u00f3rica lo que aqu\u00ed se plantea es una interpretaci\u00f3n. Hay m\u00e1rgenes, sombras y esquinas.Los biombos se pueden cerrar y abrir, se pueden colocar de otras formas y tienen adem\u00e1s la capacidad de adaptarse en el espacio en el que est\u00e1n. No son elementos est\u00e1ticos sino que est\u00e1n en movimiento. Las paredes de la exposici\u00f3n se mueven, cambian, se pueden expandir y se pueden plegar. Nunca nada es definitivo. Vivimos un presente urgido por un feminismo en movimiento y siempre en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, la experiencia misma del montaje de la exposici\u00f3n nos confirma algo que las historiadoras ya sab\u00edamos y es que la memoria del feminismo est\u00e1 viva y abierta a un pasado que siempre vuelve, transportando aquellos futuros imaginados por las mujeres que lucharon por romper las normas de g\u00e9nero, por liberar espacios cerrados y crear nuevas estructuras pol\u00edticas.<\/p>\n<p><strong>Patrimonio inmaterial<\/strong><\/p>\n<p>La documentaci\u00f3n hist\u00f3rica que exponemos ha sido concebida y creada en su mayor parte por mujeres<strong>.<\/strong> Mostramos objetos materiales que las mismas feministas han ido guardando y custodiado porque para ellas era importante. Hemos contado con la colaboraci\u00f3n de muchas personas y colectivos (<em>Lanbroa<\/em>) que nos han cedido sus fondos documentales privados y sin cuya generosidad hubiera sido imposible hacer este recorrido por la memoria del movimiento feminista. Ha sido una experiencia de bola de nieve en la que seg\u00fan \u00edbamos contactando con m\u00e1s mujeres, se iban animando a desempolvar sus papeles, a limpiar armarios, a ceder fotogramas, camisetas, a aportar y, tambi\u00e9n, a hablar, hasta crear un fondo material plural y rico en matices. La historia y memoria del feminismo en Bizkaia es posible gracias a los 25 a\u00f1os de trabajo de recopilaci\u00f3n, custodia y clasificaci\u00f3n de documentos de car\u00e1cter hist\u00f3rico del <a href=\"https:\/\/www.emakumeak.org\/web\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Centro de Documentaci\u00f3n de Mujeres Maite Albiz<\/em><\/a>, que de forma silenciosa, tenaz y persistente ha hecho posible que hoy tengamos a nuestra disposici\u00f3n un patrimonio cultural feminista de enorme valor. Su compromiso con este proyecto ha sido esencial para su desarrollo<em>. <\/em><\/p>\n<p>Mercedes Arbaiza<br \/>\nUniversidad del Pa\u00eds Vasco (UPV-EHU)<br \/>\nComisaria de la exposici\u00f3n: \u201cZUTIK, ZUTIK.ZUTIK. Historia y memoria del movimiento feminista en Bizkaia, 1968-1994\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 35 negua 2022 invierno. 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