{"id":12024,"date":"2019-12-27T11:09:21","date_gmt":"2019-12-27T10:09:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=12024"},"modified":"2020-01-18T12:55:17","modified_gmt":"2020-01-18T11:55:17","slug":"guerra-comercial-si-pero-no-solo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/guerra-comercial-si-pero-no-solo\/","title":{"rendered":"Guerra comercial si\u0301, pero no so\u0301lo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Container2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12026 colorbox-12024\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Container2.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"441\" data-id=\"12026\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Container2.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Container2-300x228.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 27, negua\/2020\/invierno. Patxi Zabalo.-<\/p>\n<p>Seg\u00fan nos recuerdan con frecuencia los medios de comunicaci\u00f3n, desde 2018 el gobierno de Estados Unidos ha declarado la <em>guerra comercial<\/em> a China que, con sus vaivenes en forma de treguas y nuevos ataques, se traduce en una sustancial elevaci\u00f3n de los aranceles de aduanas estadounidenses para muchos productos provenientes de ese pa\u00eds. Entre otros motivos, alega para ello la depreciaci\u00f3n intencionada de la moneda china frente al d\u00f3lar, que facilita sus exportaciones. Y este comportamiento proteccionista se ha extendido a otros pa\u00edses, de Latinoam\u00e9rica a Europa, y con disculpas diversas. A Brasil y Argentina por devaluar sus monedas, a Francia por la imposici\u00f3n de la llamada <em>Tasa Google<\/em>, un impuesto sobre los ingresos de empresas de tecnolog\u00eda digital como Facebook, Amazon, Apple o Google.<\/p>\n<p>\u00bfEs esto una <em>guerra<\/em>? En cierto sentido, s\u00ed, ya que no deja de ser <em>una prolongaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios<\/em>; en este caso, una agresi\u00f3n econ\u00f3mica. Pero no solo es <em>comercial<\/em>, ni por los medios utilizados y sus pretendidas justificaciones, ni mucho menos en su trasfondo geopol\u00edtico.<\/p>\n<p>Las reglas de juego del comercio internacional son las establecidas por la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio (OMC), instituci\u00f3n creada en 1995, fruto de la Ronda Uruguay (1986-94), que se celebr\u00f3 precisamente debido al impulso de Estados Unidos a principios de los a\u00f1os 1980. Y esas reglas no autorizan a sus miembros a tomar represalias unilaterales por las presuntas infracciones cometidas por otros pa\u00edses. Remiten a su \u00d3rgano de Soluci\u00f3n de Diferencias (OSD), que es un tribunal de arbitraje que dirime disputas entre estados. Pero resulta que a Estados Unidos, que es su principal usuario \u2013tanto como reclamante como demandado\u2013, no le gustan algunos de sus laudos y est\u00e1 bloqueando la renovaci\u00f3n de su \u00f3rgano de apelaci\u00f3n. Esta artima\u00f1a puede implicar que a partir de 2020 el OSD deje de funcionar, amparando de alg\u00fan modo las represalias unilaterales de EEUU ante la ausencia de mecanismos multilaterales. Claro que tambi\u00e9n puede suponer un golpe de gracia a la ya de por s\u00ed debilitada OMC, que inaugur\u00f3 su Ronda de Doha en 2002 para concluir tres a\u00f1o despu\u00e9s y nada hace prever que lo vaya a conseguir alguna vez.<\/p>\n<p>En este punto conviene recordar que la insatisfacci\u00f3n de Estados Unidos con la OMC viene de lejos. Desde 2008 la administraci\u00f3n Obama, descontenta con el estancamiento de la Ronda de Doha, promovi\u00f3 acuerdos sobre comercio e inversi\u00f3n con los principales socios comerciales del Atl\u00e1ntico (Asociaci\u00f3nTransatl\u00e1ntica de Comercio e Inversi\u00f3n, TTIP por sus siglas en ingl\u00e9s) y del Pac\u00edfico (Tratado de Asociaci\u00f3n Transpac\u00edfico, TPP), salvo China, que fue expresamente excluida. En ambos casos se trataba de imponer en dichos \u00e1mbitos las reglas de juego econ\u00f3mico que EEUU no lograba aprobar en el contexto multilateral de la OMC, a fin de adelantarse a que China tuviera la capacidad de extender las suyas.<\/p>\n<p>Ahora, bien, las negociaciones del primero est\u00e1n paradas desde el triunfo electoral de Trumpen 2016 y el segundo, aunque suscrito por sus doce miembros meses antes, tampoco est\u00e1 en marcha porque la actual administraci\u00f3n estadounidense se niega a ratificarlo. A juicio de muchos observadores, estas decisiones y sus posteriores <em>guerras comerciales<\/em> han convertido a Trump en un enemigo del multilateralismo, lo que no puede negarse, pero no caracteriza adecuadamente su posici\u00f3n. Porque, m\u00e1s all\u00e1 de lo impresentable de sus formas, habr\u00eda que reconocer que el propio dise\u00f1o del TTIP y el TTP ya representaban un alejamiento importante de la v\u00eda multilateral. Alejamiento que adem\u00e1s se remonta a los a\u00f1os 1990, cuando incluso antes de que la OMC entrara en vigor, EEUU comenz\u00f3 a suscribir numerosos tratados de libre comercio para avanzar en aspectos que no hab\u00eda logrado incluir en la normativa multilateral de la OMC.<\/p>\n<p>Y es que el fondo del asunto no es un debate abstracto entre unilateralismo y multilateralismo, o libre comercio frente a protecci\u00f3n. Lo que hacen todas las administraciones estadounidenses, unas con mejores formas que otras, es defender los intereses de las grandes empresas de su pa\u00eds, que para eso est\u00e1n los grupos de presi\u00f3n y las puertas giratorias, \u00faltimamente reforzadas por la presencia de los multimillonarios en persona en la primera l\u00ednea pol\u00edtica. Y para ello utilizan todos los medios a su alcance, multi o unilaterales, proteccionistas o librecambistas, seg\u00fan convenga en cada circunstancia.<\/p>\n<p>El mismo EEUU que impuls\u00f3 la OMC y ahora la cuestiona, promovi\u00f3 en 1947 la creaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Internacional de Comercio (OIC). Pero nunca lleg\u00f3 a funcionar porque, debido a la presi\u00f3n de los <em>lobbys<\/em> empresariales disgustados con el intervencionismo recogido en sus estatutos, EEUU nunca ratific\u00f3 el acuerdo alcanzado, quedando como residuo el GATT con la \u00fanica misi\u00f3n de liberalizar el comercio.<\/p>\n<p>De hecho, el an\u00e1lisis hist\u00f3rico del capitalismo industrial muestra que las actuales potencias econ\u00f3micas han practicado pol\u00edticas proteccionistas durante su desarrollo industrial, pero que cuando lo han conseguido han promovido el libre comercio. Esto se aplica perfectamente al cambio de orientaci\u00f3n en pol\u00edtica comercial observado en el Reino Unido a mediados del XIX y en Estados Unidos tras la II Guerra Mundial. Y siguiendo con el paralelismo, hay quien ahora apunta que, igual que las empresas brit\u00e1nicas reclamaron la protecci\u00f3n a comienzos del siglo XX cuando se vieron desbordadas por la competencia estadounidense y de otros pa\u00edses europeos, ahora es EEUU quien recurre al proteccionismo ante la competencia china.Porque China, es el primer exportador mundial de mercanc\u00edas desde 2009: 12,8% de las exportaciones mundiales en 2018, frente al 8,5% de EEUU; que ascienden al 17,6% frente al 9% de EEUU, si solo se consideran las exportaciones de productos industriales. As\u00ed no resulta tan sorprendente que, en respuesta a la guerra comercial de Trump, China se presente como el nuevo adalid del multilateralismo y el libre comercio.<\/p>\n<p>Con todo, para analizar la llamada guerra<em> comercial<\/em>, hay que tener en cuenta todo lo que abarca este t\u00e9rmino desde la creaci\u00f3n de la OMC. Porque esta organizaci\u00f3n, adem\u00e1s de regular el comercio internacional de mercanc\u00edas y de servicios, incluye la protecci\u00f3n de los derechos de propiedad intelectual a trav\u00e9s del ADPIC (Acuerdo sobre los aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio). Y estos resultan claves en todo lo relativo a las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, que es lo que realmente ha desatado la guerra de Trump contra China, por m\u00e1s que la pretenda encubrir con otras cuestiones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del gigante productor y exportador de manufacturas en que se ha convertido, China apuesta fuertemente por ser una potencia tecnol\u00f3gica. Ya es el segundo inversor en I+D del mundo, y eso va dando sus resultados en campos como los veh\u00edculos el\u00e9ctricos, las placas solares o la astron\u00e1utica. Entre ellos destaca que en la quinta generaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica, conocida como 5G y que se supone que representa un salto cualitativo respecto a las precedentes, la empresa china Huawei va muy por delante de las norteamericanas. Esto ha suscitado intervenciones desmedidas de la administraci\u00f3n Trump, que van desde la detenci\u00f3n en Canad\u00e1 de la vicepresidenta de la empresa, hasta la prohibici\u00f3n del comercio con Huawei, o la presi\u00f3n a otros pa\u00edses para que no contraten sus servicios para establecer la red 5G, que requiere una gran inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la defensa de los intereses comerciales de algunas grandes empresas estadounidenses, lo que esta declaraci\u00f3n de guerra comercial contra China supone es una batalla \u2013tal vez la primera, pero seguro que no la \u00faltima\u2013 para detener o al menos ralentizar el ascenso de China como superpotencia mundial. El actual el presidente chino, Xi Ping, no culta que el objetivo de sus grandes apuestas como <em>Made in China 2025<\/em>\u2013progresar, a trav\u00e9s de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, del ensamblaje al producto creado en China\u2013 o la<em> Nueva Ruta de la Seda<\/em>\u2013monumental red de infraestructuras de transporte para facilitar su comercio internacional\u2013 es el resurgimiento de la Gran Naci\u00f3n China. Y eso parece no gustarle nada a la gran potencia del otro lado del Pac\u00edfico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galde 27, negua\/2020. Patxi Zabalo.- \u00bfEs esto una guerra? En cierto sentido, s\u00ed, ya que no deja de ser una prolongaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios. Pero no solo es comercial, ni por los medios utilizados y sus pretendidas justificaciones, ni mucho menos en su trasfondo geopol\u00edtico.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12028,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,6,5],"tags":[96],"class_list":["post-12024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacional","category-politica","tag-sumario-indice","revista-galde-n27"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12024"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12024\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12028"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}