{"id":1174,"date":"2013-07-17T00:10:30","date_gmt":"2013-07-17T00:10:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=1174"},"modified":"2025-10-23T18:17:21","modified_gmt":"2025-10-23T16:17:21","slug":"una-defensa-de-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/una-defensa-de-la-politica\/","title":{"rendered":"Una defensa de la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p><b>Una defensa de la pol\u00edtica<\/b><\/p>\n<p>La desafecci\u00f3n hacia la pol\u00edtica ha puesto indirectamente en marcha un debate acerca de <i>qu\u00e9<\/i> es la pol\u00edtica, <i>qui\u00e9n<\/i> y <i>c\u00f3mo<\/i> debe hacerla. Toda cr\u00edtica presupone una idea de lo que deber\u00eda ser aquello que se critica. El desprecio de la pol\u00edtica nos dice muchas cosas en torno al concepto que tenemos de esta actividad humana. Examinar los impl\u00edcitos de la desafecci\u00f3n pol\u00edtica puede darnos una informaci\u00f3n muy valiosa acerca de lo que esperamos, con raz\u00f3n o no, de ella.<\/p>\n<p>Hay un primer conjunto de cr\u00edticas que tienen que ver con una supuesta incompetencia de los pol\u00edticos. Seguramente esta cr\u00edtica resulta pertinente en muchos casos, pero examinemos las cosas invirtiendo nuevamente la mirada. \u00bfPor qu\u00e9 los pol\u00edticos nos resultan personas especialmente incompetentes? \u00bfQu\u00e9 tipo de actividad es la pol\u00edtica para que quienes se dedican a ella nos parezcan inevitablemente poco preparados y, al mismo tiempo, la profesionalidad nos parezca sospechosa?<\/p>\n<p>La principal raz\u00f3n de este menosprecio tiene que ver con un hecho que olvidamos con demasiada frecuencia: las sociedades encomiendan a sus sistemas pol\u00edticos la gesti\u00f3n de los problemas m\u00e1s complejos, los que no se resuelven mediante una pericia profesional indiscutible. Muchas de nuestras quejas por el hecho de que los pol\u00edticos sean incompetentes o discutan demasiado parecen olvidar esta delegaci\u00f3n. En la pol\u00edtica se concentra una mayor incertidumbre y antagonismo del que tramitamos en otras esferas de la vida social. Si los pol\u00edticos y las pol\u00edticas son vulnerables a la cr\u00edtica es porque nosotros les hemos confiado esta misi\u00f3n, algo que parecemos desconocer cuando se nos olvida que su incompetencia y desacuerdo se debe a que les hemos trasladado los problemas que no se resuelven mediante una competencia irrefutable. No es que ellos sean incompetentes, sino que los problemas que les hemos encomendado son irresolubles mediante una competencia profesional; se exponen a que descubramos su incompetencia porque hemos delegado en ellos los problemas en los que se concentra la mayor incertidumbre; no son ellos quienes se pasan la vida discutiendo, sino que hemos pacificado nuestra sociedad civil dejando en sus manos los problemas m\u00e1s controvertidos; ellos discuten para que los dem\u00e1s podamos ahorrarnos las disputas que m\u00e1s nos incomodan. Para que nuestra cr\u00edtica fuera justa no deber\u00edamos olvidar esta propiedad que hace de la pol\u00edtica una actividad especialmente dif\u00edcil, pol\u00e9mica e insegura.<\/p>\n<p>El pol\u00edtico vive en un mundo mucho m\u00e1s contingente que la mayor\u00eda de los ciudadanos. La pol\u00edtica debe su contingencia al hecho de que es una actividad en la que se llevan a cabo decisiones que tienen mucho de apuestas, que no est\u00e1n precedidas de razones indiscutibles, a que debe adelantarse a los acontecimientos en medio de una gran complejidad. Es un \u00e1mbito de riesgo e imprevisibilidad, donde sirve de muy poco seguir reglas, adaptarse a los criterios dominantes o continuar como hasta ahora. De ah\u00ed su fuerza creadora, pero tambi\u00e9n el abismo en cuyo borde tienen que aprender a desenvolverse quienes se dedican a ella. Por eso los pol\u00edticos est\u00e1n especialmente entregados a la contingencia del mundo. Ah\u00ed les hemos querido poner, tal vez para situarnos los dem\u00e1s en un lugar menos arriesgado. Esta es la raz\u00f3n por la cual los pol\u00edticos son como los entrenadores de futbol, los chivos expiatorios o los fusibles: cumplen la funci\u00f3n de que podamos culpabilizar a alguien de nuestros fracasos en vez de disolver el equipo o disolver la sociedad.<\/p>\n<p>Hay muchas cuestiones t\u00e9cnicas y periciales en el mundo de la pol\u00edtica, por supuesto, y no se pueden tomar las decisiones correctas si no est\u00e1n precedidas por un trabajo de estudio y asesoramiento t\u00e9cnico. Pero lo espec\u00edficamente pol\u00edtico de la pol\u00edtica viene despu\u00e9s del examen de lo objetivamente determinable: cuando los t\u00e9cnicos y los administrativos han hecho su trabajo y sigue sin estar absolutamente claro qu\u00e9 es lo que debe hacerse. Es en ese momento de evidencias escasas cuando aparece la visi\u00f3n pol\u00edtica, la apuesta y el v\u00e9rtigo que inevitablemente la acompa\u00f1a.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica no hay una objetividad que pone fin a nuestras controversias, c\u00f3digos y protocolos que se aplican, cantidades que se miden, datos comprobables, valores absolutos. O, al menos, lo espec\u00edficamente pol\u00edtico es todo aquello que permanece abierto una vez que han hablado los expertos y la burocracia ha hecho su trabajo, cuando la apelaci\u00f3n a los valores no determina completamente lo que debe hacerse en un caso concreto o cuando las decisiones tienen que tomarse antes de que dispongamos de los datos que ser\u00edan necesarios, pero que llegar\u00e1n cuando sea demasiado tarde.<\/p>\n<p>Buena parte de las cr\u00edticas a los pol\u00edticos proceden del hecho de que un pol\u00edtico es alguien que decide, que opta por lo menos malo, que no puede contentar a todo el mundo, lo cual le genera incomprensi\u00f3n por parte de quienes acostumbran a pensar que lo contrario es posible: elegir lo absolutamente bueno en vez lo absolutamente malo, o elegirlo todo a la vez y contentar a todos. Que la pol\u00edtica elija entre lo malo y lo peor es algo que dispara la cr\u00edtica de quien no ha comprendido de qu\u00e9 va la cosa. Pero en el espacio de lo humanamente posible (no solamente en la pol\u00edtica), con escasez de tiempo y recursos, elegir lo menos malo, quedar mal con alguien, posponer ciertos asuntos para atender lo prioritario son cosas inevitables.<\/p>\n<p>En la pol\u00edtica los asuntos no son absolutamente objetivos y evidentes, sino que consisten en una combinaci\u00f3n de diversos criterios, a veces contradictorios. Esto exige una cierta complejidad del juicio pol\u00edtico, de lo que es incapaz el discurso populista. El hecho, por ejemplo, de que en la pol\u00edtica haya tan poca objetividad, de que en la pol\u00edtica haya m\u00e1s persuasi\u00f3n que demostraci\u00f3n es lo que explica que en el imaginario popular el pol\u00edtico sea sin\u00f3nimo de astuto, maniobrero o embaucador. En cualquier caso, los criterios para juzgar la competencia de los pol\u00edticos no pueden provenir de otros \u00e1mbitos sino de la praxis misma de la pol\u00edtica, que es una actividad muy peculiar. Los ciudadanos deber\u00edamos hacer el esfuerzo de criticar a nuestros representantes con toda la dureza que se merecen, pero sin que esa cr\u00edtica se lleve por delante a la pol\u00edtica como tal, algo que pasa siempre que les juzgamos sin haber comprendido para qu\u00e9 sirve la pol\u00edtica y cu\u00e1les son sus condiciones.<\/p>\n<p>Me temo que el actual linchamiento hacia una dedicaci\u00f3n tan necesaria, aunque se justifique por la indignaci\u00f3n que provocan los casos de corrupci\u00f3n o negligencia, pone de manifiesto que no hemos comprendido bien hasta qu\u00e9 punto es necesaria la pol\u00edtica en una sociedad democr\u00e1tica y cu\u00e1les son las limitaciones que proceden no tanto de la clase pol\u00edtica como de nuestra condici\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>*Catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Pol\u00edtica y Social, Investigador \u201cIkerbasque\u201d en la UPV\/EHU y profesor visitante en el Robert Schuman Centre for Advanced Studies del Instituto Europeo de Florencia.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una defensa de la pol\u00edtica. 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