{"id":10828,"date":"2018-12-19T11:34:25","date_gmt":"2018-12-19T10:34:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=10828"},"modified":"2018-12-21T18:44:54","modified_gmt":"2018-12-21T17:44:54","slug":"barcelona-turismo-respuestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/barcelona-turismo-respuestas\/","title":{"rendered":"Barcelona: turismo masivo y respuestas pol\u00edticas y sociales"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Boqueria.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-10831 colorbox-10828\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Boqueria.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"348\" data-id=\"10831\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Boqueria.jpg 580w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Boqueria-300x180.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Galde 23,\u00a02019\/invierno).\u00a0Albert Recio.-<\/p>\n<p>Barcelona es una ciudad de \u00e9xito. Al menos si se mide en los par\u00e1metros convencionales. Ha conseguido transformarse desde una ciudad industrial a una urbe global. El turismo es uno de los componentes de este \u00e9xito. Un turismo masivo que tiene muchos componentes: vacacional, de congresos, sanitario, de juerga de fin de semana, deportivo. Un \u00e9xito basado en los atractivos de la ciudad. Y alimentado por el transporte a\u00e9reo \u201clow-cost\u201d que favorece la llegada masiva de visitantes. El auge tur\u00edstico de la ciudad empez\u00f3 a gestarse con las Olimpiadas de 1992 que fueron un escaparate de la ciudad al mundo entero. Pero siempre me ha parecido exagerado pensar que aquello formaba parte de una estrategia elaborada para convertir la ciudad en un monocultivo tur\u00edstico. M\u00e1s bien la ayudaron a posicionarse en lo que ya era una tendencia global.<\/p>\n<p>Pero lo que desde un punto de vista es un \u00e9xito -actividad econ\u00f3mica, empleo, imagen- tiene su cara inversa en forma de costes sociales. Los ganadores tienden siempre a minimizar estos costes, a ignorarlos. Pero existen. Puestos a centrar el problema cabe aclarar que el problema principal es de volumen. El problema no son los turistas es el tama\u00f1o que ha tomado la actividad y sus impactos sobre la vida cotidiana de la poblaci\u00f3n local, sobre el uso del espacio y los servicios. Un impacto que se distribuye de forma desigual entre barrios.<\/p>\n<p>Los costes sociales que genera el turismo en Barcelona son diversos y est\u00e1n bien detectados:<\/p>\n<ul>\n<li>Impacto sobre el acceso a la vivienda debido a la competencia entre vivienda y equipamientos tur\u00edsticos. La cuesti\u00f3n se ha agudizado con la proliferaci\u00f3n de apartamentos tur\u00edsticos que utilizan edificios de vivienda en pseudo hoteles. La rentabilidad econ\u00f3mica de los apartamentos es muy superior al alquiler para vivienda y ello ha generado procesos de expulsi\u00f3n de residentes en diversos barrios, especialmente en Ciutat Vella. Se acaba generando un encarecimiento general de alquileres y una nueva burbuja inmobiliaria. Hay que reconocer que no todos los problemas de vivienda son achacables al turismo. Barcelona tambi\u00e9n recibe un flujo migratorio de personas que vienen a trabajar, personal t\u00e9cnico con salarios superiores a la media, dispuestos a aceptar altos alquileres para residir en un entorno agradable. Y recibe a inversores de todo el mundo que compran para especular o para tener una segunda residencia en la ciudad. Son estos dos sectores los principales responsables de la din\u00e1mica gentrificadora de algunos barrios. En cambio las \u00e1reas de predominio de apartamentos tur\u00edsticos tienden a convertirse en zonas de monocultivo de restaurantes y tiendas tur\u00edsticas.<\/li>\n<li>Problemas de aglomeraci\u00f3n y uso del espacio. De concentraci\u00f3n de personas y de usos mercantiles del espacio. Especialmente por la proliferaci\u00f3n de terrazas de restaurantes y bares que ocupan espacio p\u00fablico y generan ruidos. Y por la introducci\u00f3n de nuevos admin\u00edculos de transporte (bicicletas, patinetes el\u00e9ctricos etc.) que constituyen una grave molestia para los peatones. Tambi\u00e9n colapsos de tr\u00e1fico por la enorme concentraci\u00f3n de buses tur\u00edsticos en algunas zonas (Sagrada Familia, Parque G\u00fcell). E incluso problemas de acceso al autob\u00fas en los barrios de monta\u00f1a cercanos al Parque G\u00fcell<\/li>\n<li>Cambio del modelo comercial que pr\u00e1cticamente ha convertido el centro de la ciudad un espacio controlado por las grandes cadenas de distribuci\u00f3n y tiendas para turistas (souvenirs y compras de alimentos b\u00e1sicos). La transformaci\u00f3n m\u00e1s espectacular es quiz\u00e1s la del Mercat de la Boquer\u00eda, convertido actualmente en un espacio tur\u00edstico. Tambi\u00e9n en este caso el turismo no es el \u00fanico responsable del cambio del modelo comercial. Los grandes centros comerciales y el comercio electr\u00f3nico constituyen un peligro para el tejido comercial y urbano. Las sucesivas reformas de las leyes de arrendamiento urbano han dado la puntilla a muchos de los comercios tradicionales que daban personalidad a la ciudad<\/li>\n<li>Aumento de la contaminaci\u00f3n. En este caso atribuible al turismo de cruceros. Estos necesitan quemar continuamente gas\u00f3leo para garantizar el funcionamiento de sus nav\u00edos- hotel. Y contribuyen con ello a agravar los graves problemas de contaminaci\u00f3n de la ciudad.<\/li>\n<li>Problemas de seguridad y convivencia. La geograf\u00eda del peque\u00f1o delito en Barcelona es la geograf\u00eda del turismo. En muchos casos se confunde con los problemas de convivencia que se generan en algunos barrios (Barceloneta es el ejemplo m\u00e1s claro) especialmente asociados a \u201csegmentos\u201d particulares de la actividad: tenemos un turismo de jarana de fin de semana, un turismo de consumo de drogas ilegales. Y tambi\u00e9n un turismo de prostituci\u00f3n, especialmente conectado con la celebraci\u00f3n de grandes ferias comerciales. En los \u00faltimos meses estamos asistiendo en el Raval a una plaga de ocupaciones de vivienda vac\u00eda por parte de narcotraficantes que generan un grav\u00edsimo problema de convivencia en la ciudad. Ocupaciones que posiblemente est\u00e1n alimentadas por un sector de propietarios que ven en ello una oportunidad para vaciar los barrios y remodelarlo.<\/li>\n<li>Malas condiciones laborales. No achacables al turismo \u201cper se\u201d sino a las pr\u00e1cticas de los operadores locales. Destaca en este caso la creciente externalizaci\u00f3n de las camareras de piso en muchos hoteles de la ciudad y el incumplimiento de la jornada laboral en la restauraci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todos estos problemas han generado respuestas de viejos y nuevos tejidos vecinales. Inicialmente en los barrios donde el problema tiene un impacto mayor. La respuesta ha sido diferente en cada barrio atendiendo al tipo de problema m\u00e1s acuciante al que se enfrentan y a las caracter\u00edsticas del propio tejido social de cada barrio. Una de las experiencias recientes de mayor inter\u00e9s la han protagonizado los vecinos del Raval enfrentados a los narcopisos que han sido capaces de generar una red de peque\u00f1os n\u00facleos en diferentes zonas del barrio para enfrentarse a esta \u201cplaga\u201d sin caer en un discurso reaccionario. Hay tambi\u00e9n intentos de articular las respuestas a escala local, no s\u00f3lo a trav\u00e9s del tejido vecinal cl\u00e1sico sino mediante la creaci\u00f3n de campa\u00f1as donde participan colectivos de barrio y otro tipo de entidades. Tales como la Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible, la campa\u00f1a Barcelona no est\u00e0 en Venda, la Plataforma per la Qualitat de l\u2019Aire (que denuncia la contaminaci\u00f3n de los cruceros) o la campa\u00f1a contra la nueva normativa de terrazas. Tienen una capacidad de acci\u00f3n limitada (las manifestaciones organizadas han agrupado a unas 2000 personas) pero que han permitido abrir un debate p\u00fablico sobre el tema y generar la conciencia de que el turismo genera unos costes intolerables para parte de la poblaci\u00f3n. Tambi\u00e9n para alertar de los peligros que supone optar por un monocultivo tur\u00edstico.<\/p>\n<p>La llegada de Barcelona en Com\u00fa al Ayuntamiento supuso que desde el poder municipal se reconociera la importancia del problema. Y que se tomar\u00e1n diversas iniciativas para hacerle frente, como el PEUAT (un plan urban\u00edstico para limitar la apertura de hoteles en la ciudad), la lucha abierta contra los apartamentos tur\u00edsticos ilegales (multando a Airbnb), un nuevo Consell de Turisme que ha dado voz a representantes vecinales, medidas de control sobre el uso de nuevos veh\u00edculos. Pol\u00edticas ciertamente novedosas y atrevidas pero insuficientes. Sobre todo para hacer frente a los poderosos lobbies tur\u00edsticos de la ciudad, bien organizados, con fuertes conexiones con los partidos tradicionales, con todos los medios de comunicaci\u00f3n a su favor. Y que est\u00e1n desarrollando una feroz campa\u00f1a contra Ada Colau y contra las organizaciones vecinales que luchamos por un modelo diferente. Ya han conseguido un primer \u00e9xito, la nueva normativa de terrazas muy permisiva. Pero es solo el primer paso.<\/p>\n<p>Para controlar el turismo desbocado, y sus efectos perniciosos hace falta bastante m\u00e1s que un grupo de activistas concienciados y un Ayuntamiento voluntarioso. Se requieren regulaciones a diversas escalas, pensar no s\u00f3lo en otro modelo de turismo sino tambi\u00e9n en otro modelo de econom\u00eda y de sociedad. Mientras no se avance ciudades como Barcelona seguiremos sumidas en un vendaval que para muchos sectores ciudadanos resulta insoportable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ez dago.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10832,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,7,5],"tags":[],"class_list":["post-10828","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-economia","category-politica","revista-galde-n23"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10828\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10832"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}