{"id":7998,"date":"2017-11-02T12:48:52","date_gmt":"2017-11-02T11:48:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7998"},"modified":"2025-10-23T19:35:41","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:41","slug":"a-proposito-gestacion-sustitucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/a-proposito-gestacion-sustitucion\/","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de la gestaci\u00f3n por sustituci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/GSCodigo-e1510243412532.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7999 colorbox-7998\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/GSCodigo-e1510243412532.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" data-id=\"7999\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Galde 19 (Verano\/2017). Paloma Ur\u00eda R\u00edos y Josefina Jim\u00e9nez Betancor.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En julio de 1978 nac\u00eda Louise Brown, la primera ni\u00f1a probeta. Por primera vez se ofrec\u00eda la posibilidad de separar la fecundaci\u00f3n de la gestaci\u00f3n, se ofrec\u00edan soluciones para la infertilidad y se abr\u00edan insospechados caminos que modificaban de alguna manera la concepci\u00f3n sobre la maternidad, hasta entonces \u00edntimamente ligada a la subjetividad femenina.<\/p>\n<p>En el movimiento feminista se produjo entonces un intenso debate a favor y en contra de estas nuevas t\u00e9cnicas<sup><a id=\"post-7998-endnote-ref-2\" href=\"#post-7998-endnote-2\">[1]<\/a><\/sup>. Sus cr\u00edticas se centraban, fundamentalmente, en la medicalizaci\u00f3n del cuerpo de las mujeres por parte de agentes externos a las propias mujeres. A pesar de las cr\u00edticas, dudas y prevenciones, el desarrollo t\u00e9cnico continu\u00f3, se mejor\u00f3 y se generaliz\u00f3. Las t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida tardaron en aceptarse y en legalizarse, Espa\u00f1a fue de los primeros pa\u00edses en hacerlo, por la Ley 35\/1988 de 22 de noviembre, pero fueron poco a poco extendi\u00e9ndose a otros muchos; miles de beb\u00e9s han nacido desde entonces por medio de la reproducci\u00f3n asistida.<\/p>\n<p>Pero estos procesos deparan resultados impredecibles, y si en un principio el material gen\u00e9tico se implantaba en una mujer que iba a ejercer de madre, nada imped\u00eda, desde el punto de vista t\u00e9cnico, que la implantaci\u00f3n se realizase en una mujer distinta a la que iba a ejercer la maternidad (o la paternidad, en funci\u00f3n de los cambios sociales y de los modelo de familia). Se abr\u00eda as\u00ed el camino para superar la incapacidad de gestar. Y aqu\u00ed nos encontramos con la gestaci\u00f3n por sustituci\u00f3n (o subrogada), que ha planteado problemas \u00e9ticos y sociales que est\u00e1n siendo sometidos a intensos debates.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda no s\u00f3lo se puede tener sexualidad sin reproducci\u00f3n, tambi\u00e9n podemos tener reproducci\u00f3n sin sexualidad. La posibilidad de que mujeres y hombres, que antes no pod\u00edan acceder a la maternidad o paternidad por problemas de esterilidad funcional o estructural (es el caso de las personas sin pareja o las parejas homosexuales) accedan a este deseo es hoy una realidad.<\/p>\n<p><strong>El uso del cuerpo vulnera la libertad y la dignidad de las mujeres.<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto que ha sido una constante en el feminismo el denunciar, con raz\u00f3n, el abuso a que han sido sometidas las mujeres, violentando su derecho a disponer del propio cuerpo: violaciones y pr\u00e1cticas sexuales forzadas, pornograf\u00eda no consentida, maternidades no deseadas, esterilizaciones forzadas, mutilaciones genitales\u2026, por lo que es comprensible la especial sensibilidad con la que abordamos cualquier uso no autorizado, no deseado del cuerpo, pero la denuncia debe residir en este \u00faltimo aspecto; es decir, en la falta de consenso, de voluntariedad, en la coacci\u00f3n a la que las mujeres son sometidas. Pues cuando las mujeres pueden disponer sin coacci\u00f3n de s\u00ed mismas, tienen el mismo derecho y mantienen la misma dignidad que cuando ponen en acci\u00f3n su fuerza de trabajo, su inteligencia, su formaci\u00f3n cultural, en definitiva su persona<strong>. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Libre consentimiento<\/strong><\/p>\n<p>Bien es cierto que las decisiones que tomamos las personas probablemente nunca son totalmente libres: esto es una utop\u00eda; las diversas situaciones sociales, en una sociedad tan poco igualitaria, condicionan nuestras elecciones, pero no anulan nuestra capacidad de decidir. Es evidente que nuestra autonom\u00eda est\u00e1 limitada e influida por condicionantes de \u00edndole personal y colectiva, pero no somos meros receptores de esos mensajes, tenemos margen para transformar y transformarnos. Para ello no basta con se\u00f1alar los riesgos, tambi\u00e9n es necesario fomentar la autonom\u00eda, la capacidad cr\u00edtica y la responsabilidad con las decisiones que adoptamos. No parece que el mejor camino de lograrlo sea el de proteger a las mujeres de s\u00ed mismas, impidiendo que accedan a esta pr\u00e1ctica, en una suerte de pol\u00edtica paternalista, en lugar de afirmar su capacidad aut\u00f3noma. Negar la capacidad aut\u00f3noma de las mujeres refuerza el estereotipo de la incapacidad femenina para adoptar decisiones racionales. \u00bfPor qu\u00e9 esta autonom\u00eda no es posible cuando se trata de la gestaci\u00f3n por sustituci\u00f3n y si es posible cuando hablamos de otros trabajos y actividades econ\u00f3micas?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que la defensa de la dignidad de las personas debe ser una prioridad y tambi\u00e9n lo es que esta dignidad es menoscabada de mil maneras, siendo una de las m\u00e1s evidentes la explotaci\u00f3n extrema a la que muchas personas, y en casos especiales, las mujeres, son sometidas en todo el mundo, as\u00ed como el desprecio de sus derechos m\u00e1s elementales; ello nos ha de llevar a buscar los medios para mejorar estas condiciones, y a defender estos derechos, pero no a prohibir o rechazar una actividad realizada voluntariamente.<\/p>\n<p><strong>Explotaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En cuanto a la mercantilizaci\u00f3n del cuerpo de las mujeres y su cosificaci\u00f3n, vivimos en sociedades donde casi todo se vende: la capacidad manual, de crear, de pensar, la imagen f\u00edsica\u2026, incluso cosas que forman parte de la esfera \u00edntima como el cuidado f\u00edsico y ps\u00edquico, las pr\u00e1cticas sexuales\u2026; ninguna actividad humana puede ser ejercida sin el concurso del cuerpo. \u00bfPodr\u00edamos decir que por ello vendemos o alquilamos brazos, espaldas, cerebros? \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s exacto decir que vendemos capacidades? Si bien, hablamos de una capacidad muy particular e importante, se trata de la capacidad de reproducci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Existe el temor de que las mujeres que se prestan a proporcionar este servicio provengan de las capas m\u00e1s pobres y marginadas, que son presa f\u00e1cil de organizaciones o mafias que las sobreexplotan. No es un temor balad\u00ed, puesto que ocurre tambi\u00e9n con otros tipos de trabajo que se desempe\u00f1an al margen de las leyes y del Estado de derecho, como los trabajos sumergidos o la trata de mujeres. El riesgo de explotaci\u00f3n, de que las personas ricas se aprovechen de las pobres se da en muchas otras actividades sin que ello sea causa de prohibici\u00f3n<strong>.<\/strong> Por eso la respuesta ha de ser buscar el amparo de la ley, el control y la transparencia.<\/p>\n<p>En algunas propuestas de regulaci\u00f3n de la gestaci\u00f3n por sustituci\u00f3n se acepta que esta se preste con car\u00e1cter altruista, es decir, no mercantil. Creemos que es una distinci\u00f3n enga\u00f1osa, en primer lugar porque se admiten \u201ccompensaciones econ\u00f3micas\u201d derivadas de la prestaci\u00f3n; pero adem\u00e1s, no entendemos por qu\u00e9 la decisi\u00f3n es m\u00e1s aut\u00f3noma cuando se hace movida por altruismo que cuando es comercial, ni por qu\u00e9 deja de ser \u00e9tica porque se cobre por ello. De hecho, en la gestaci\u00f3n con car\u00e1cter altruista se paga, pero en concepto de compensaci\u00f3n econ\u00f3mica, con lo que el beneficio es menor y quien sale perjudicada es la gestante.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es leg\u00edtima la pretensi\u00f3n de que s\u00f3lo pueda ser ejercida con intervenci\u00f3n o mediaci\u00f3n del estado o las prevenciones en contra de que la gestaci\u00f3n por sustituci\u00f3n se mercantilice y se convierta en un negocio para terceros. Pero una regulaci\u00f3n estricta y ponderada puede evitar en lo posible la mercantilizaci\u00f3n y puede contribuir a impedir los abusos y la explotaci\u00f3n que se sufren en tantos \u00e1mbitos en nuestra sociedad de mercado.<\/p>\n<p>El riesgo depende en buena medida de la forma y condiciones en que esta se regule. No regularla en Espa\u00f1a favorece el acceso a otros pa\u00edses donde hay menos garant\u00edas. Por otra parte, en los pa\u00edses que solo admiten la prestaci\u00f3n altruista, el n\u00famero de gestantes dispuestas a hacerlo es inferior a la demanda existente, con lo que no se impiden las pr\u00e1cticas alegales o el recurso a pa\u00edses donde la regulaci\u00f3n es menos estricta.<\/p>\n<p><strong>Enfrentarse a la realidad<\/strong><\/p>\n<p>Nos guste o no, la realidad se impone, y la gestaci\u00f3n subrogada, legal en muchos pa\u00edses, est\u00e1 siendo una pr\u00e1ctica a la que recurren numerosas personas, con gran desgaste econ\u00f3mico, emocional y escasa seguridad jur\u00eddica, por ello creemos preferible que en Espa\u00f1a se regularice su pr\u00e1ctica. Pero somos conscientes de que es una actividad no exenta de riesgos y complicaciones. Su complejidad tiene que ver con diversos factores: la consideraci\u00f3n social del hecho de la maternidad, la posible implicaci\u00f3n emocional, el riesgo para la salud de la gestante, la posibilidad muy real de sobreexplotaci\u00f3n. Adem\u00e1s, los riesgos e implicaciones de todo tipo de las personas demandantes, as\u00ed como la valoraci\u00f3n de sus supuestos o reales derechos. Tambi\u00e9n las posibles repercusiones en las personas nacidas por este procedimiento. Todo eso exige plantear que el reconocimiento de la pr\u00e1ctica de la gestaci\u00f3n por sustituci\u00f3n deba ir acompa\u00f1ada de una regulaci\u00f3n que contemple, en la medida de lo posible, la protecci\u00f3n de los derechos de todas las partes implicadas.<\/p>\n<hr \/>\n<ol>\n<li id=\"post-7998-endnote-2\">En 1984 se funda la red feminista FINRRAGE (Feminist International Network of Resistance to Reproductive and Genetic Engineering) que tiene una importante influencia en el movimiento. <a href=\"#post-7998-endnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Galde 19 (Verano\/2017). Paloma Ur\u00eda R\u00edos y Josefina Jim\u00e9nez Betancor. Introducci\u00f3n En julio de 1978 nac\u00eda Louise Brown, la primera ni\u00f1a probeta. Por primera vez se ofrec\u00eda la posibilidad de separar la fecundaci\u00f3n de la gestaci\u00f3n, se ofrec\u00edan soluciones para la infertilidad y se abr\u00edan insospechados caminos que modificaban de alguna manera la concepci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8000,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-7998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-miradas","revista-galde-n19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7998"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19244,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7998\/revisions\/19244"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}