{"id":7897,"date":"2016-12-21T16:45:18","date_gmt":"2016-12-21T15:45:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7897"},"modified":"2025-10-23T19:35:47","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:47","slug":"correlacion-fuerzas-debilidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/correlacion-fuerzas-debilidades\/","title":{"rendered":"Correlaci\u00f3n de fuerzas y de debilidades"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/mapaeh.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7905 colorbox-7897\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/mapaeh.jpg\" alt=\"\" width=\"538\" height=\"429\" data-id=\"7905\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/mapaeh.jpg 538w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/mapaeh-300x239.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 538px) 100vw, 538px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #ff0000;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/ojo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7906 colorbox-7897\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/ojo.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"90\" data-id=\"7906\" \/><\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #ff0000;\">CON LUCES LARGAS<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"s1\">(Galde 16 \u2013 oto\u00f1o\/2016).\u00a0Alberto Surio.<br \/>\n<\/span>Euskadi, la gran olla a presi\u00f3n de la Transici\u00f3n, se ha convertido hoy en un factor de estabilidad y reformismo que puede buscar una salida al bloqueo de la pol\u00edtica espa\u00f1ola<\/p>\n<p>Dec\u00eda Arnaldo Otegi que la formaci\u00f3n del Gobierno Vasco de coalici\u00f3n PNV-PSE le recordaba el D\u00eda de la Marmota, en referencia a la repetici\u00f3n c\u00edclica de esta f\u00f3rmula de colaboraci\u00f3n pol\u00edtica, convertida en la verdadera fuerza de la costumbre como el animal que anuncia el final del invierno al salir de la madriguera en los pueblos de Estados Unidos cada 2 de febrero. Sin embargo, no todo sigue igual. La gran diferencia no es solo que el Ejecutivo de Vitoria carezca de mayor\u00eda absoluta y vaya a tener que exhibir una considerable cintura para evitar las derrotas parlamentarias. La cuesti\u00f3n de fondo es que Euskadi ha cambiado sensiblemente en los \u00faltimos cinco a\u00f1os y el fin de la violencia ha relajado ostensiblemente el debate identitario. El apaciguamiento de la \u2018cuesti\u00f3n nacional\u2019 vasca se ha visto acompa\u00f1ado de un refuerzo de la inquietud social y econ\u00f3mica por el futuro, por la falta de expectativas de las nuevas generaciones, y por los perversos efectos de una mayor desigualdad.<\/p>\n<p>En este contexto en el que los sondeos apuntan que el independentismo ha tocado m\u00ednimos hist\u00f3ricos, la mayor\u00eda del Parlamento Vasco se posiciona a favor del principio del \u2018derecho a decidir\u2019, aunque tampoco est\u00e1 claro con qu\u00e9 concreci\u00f3n podr\u00eda materializarse. El programa de coalici\u00f3n entre el PNV y el PSE reivindica una profundizaci\u00f3n del autogobierno pero dentro de la legalidad y de los procedimientos jur\u00eddicos en cada momento. Una formulaci\u00f3n que se inspira en algunos de los borradores que se barajaron en las conversaciones de Loiola entre dirigentes del PNV, PSE y la izquierda abertzale.<\/p>\n<p>La desactivaci\u00f3n de la virulencia del \u2018conflicto\u2019 vasco parece directamente proporcional a la inflamaci\u00f3n del proceso independentista de Catalu\u00f1a, en donde las posiciones m\u00e1s pactistas y transversales se van visto claramente erosionadas por la polarizaci\u00f3n de posiciones.<\/p>\n<p>En su acuerdo de coalici\u00f3n, los jeltzales y los socialistas dejan la puerta abierta al debate parlamentario sobre el derecho a decidir, el reconocimiento del concepto de la naci\u00f3n o la reforma de la Constituci\u00f3n. La discusi\u00f3n est\u00e1 servida en bandeja y ser\u00e1 la relaci\u00f3n de fuerzas -la correlaci\u00f3n de debilidades de la que hablaba Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n en referencia al pacto de la Transici\u00f3n (\u00abcuando Franco desaparece, en Espa\u00f1a no se pudo establecer una correlaci\u00f3n de fuerzas, sino una correlaci\u00f3n de debilidades porque ninguna de los implicados estaba en condiciones de imponer su potencialidad sino de que respetasen su debilidad\u00bb, sostuvo en una entrevista el escritor catal\u00e1n).<\/p>\n<p>As\u00ed, de forma similar, las fuerzas pol\u00edticas que abogan por el reconocimiento del derecho a decidir presionan para un cambio de modelo, pero no tienen todav\u00eda la suficiente masa cr\u00edtica para precipitar una estructura constitucional diferente. Y las fuerzas m\u00e1s unitaristas, en concreto el PP, se empe\u00f1a en enfriar a toda costa la apertura de un debate sobre la reforma constitucional pero se ve cada vez con m\u00e1s limitaciones para hacerlo. Ninguna corriente pol\u00edtica est\u00e1 en condiciones de exigir al 100% sus posiciones como punto de partida y tendr\u00e1n que relativizarlas para propiciar nuevos pactos.<\/p>\n<p>Estado plurinacional<\/p>\n<p>En este confuso\u00a0terreno de juego un nuevo principio parece emerger con una considerable fuerza simb\u00f3lica: el reconocimiento de que Espa\u00f1a es, o debe ser,\u00a0 un Estado plurinacional.<\/p>\n<p>Porque si el reconocimiento del derecho a decidir se convierte en una frontera simb\u00f3lica, una especie de fetiche sem\u00e1ntico, que divide a defensores y detractores del derecho de autodeterminaci\u00f3n, el concepto de naci\u00f3n posibilita una polisemia m\u00e1s ambigua y flexible. La tradici\u00f3n hist\u00f3rica del PSOE desde el inicio de la Transici\u00f3n admit\u00eda a Espa\u00f1a como \u2018naci\u00f3n de naciones\u2019, a pesar de que siempre lo hac\u00eda desde el convencimiento t\u00e1cito de que el t\u00e9rmino constitucional \u2018nacionalidades\u2019 iba en esa direcci\u00f3n de entender las comunidades hist\u00f3ricas con una fuerte identidad cultural, pero sin asumir que estos territorios eran sujetos de soberan\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En un momento en el que se ha reabierto el \u2018mel\u00f3n\u2019 de un eventual debate sobre la reforma de la Constituci\u00f3n, la guerra de matices es significativa. Mientras el sector m\u00e1s jacobino y tradicional del PSOE se agarra a la Declaraci\u00f3n de Granada -una Espa\u00f1a de rasgo federal- como un acuerdo de m\u00ednimos inamovible, el socialismo vasco se abre al debate -sin asumir el derecho a decidir- y Podemos y sus diferentes confluencias se inclinan directamente por reabrir un proceso constituyente para discutir unas nuevas bases de un modelo de Estado.<\/p>\n<p>En todo caso, el \u2018oasis\u2019 vasco ofrece una lectura parad\u00f3jica. Por un lado, sit\u00faa a PNV y PSE como una referencia de aspecto socialdem\u00f3crata con fuertes anclajes en la centralidad sociol\u00f3gica del pa\u00eds. Por otra parte, Euskadi, que al comienzo de la Transici\u00f3n fue una olla a presi\u00f3n de fuertes presiones, se convierte ahora en un factor de estabilidad que exporta al exterior un modelo reformista. El \u2018seny\u2019 vasco, m\u00e1s all\u00e1 de las alabanzas interesadas, puede marcar la pauta estrat\u00e9gica de los pr\u00f3ximos a\u00f1os y, a modo de una espita, ofrecer una salida y precipitar \u00a0la apertura de un nuevo ciclo en la pol\u00edtica espa\u00f1ola que evite el enquistamiento de los problemas y el estallido de las tensiones territoriales.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CON LUCES LARGAS (Galde 16 \u2013 oto\u00f1o\/2016).\u00a0Alberto Surio. 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