{"id":7254,"date":"2017-03-29T18:46:25","date_gmt":"2017-03-29T16:46:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7254"},"modified":"2025-10-23T19:35:46","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:46","slug":"memoria-industria-desindustrializacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/memoria-industria-desindustrializacion\/","title":{"rendered":"Memoria de la industria y la desindustrializaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/rIA-DE-bILBAO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7255 size-full colorbox-7254\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/rIA-DE-bILBAO.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"421\" data-id=\"7255\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/rIA-DE-bILBAO.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/rIA-DE-bILBAO-300x211.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(Galde 17, oto\u00f1o\/2016). Rafael Ruzafa.<br \/>\nHubo un tiempo no muy lejano (as\u00ed empiezan los cuentos, que tanto comparten con la memoria) en que la vida entera de m\u00e1s de la mitad de las vascas y de los vascos tuvo los ritmos, los paisajes y hasta los olores de la industria. Quien viva en (o, novedad relativa, se desplace habitualmente hasta) Vitoria, el Txorierri o Mondrag\u00f3n objetar\u00e1 que ese tiempo sigue entre nosotros y que no es tan duro como lo pintan los cuadros. Sin embargo, percibir\u00e1 la irrealidad de seguir llamando \u201cequipo armero\u201d al Eibar y \u201cequipo fabril\u201d al Sestao. Entre finales de la d\u00e9cada de 1970 y mediados de la de 1990, a hurtadillas entre la democratizaci\u00f3n, la autonom\u00eda y los a\u00f1os de plomo, en el Pa\u00eds Vasco como en otras zonas muy industrializadas se desmantelaron sectores completos y se suprimieron entre doscientos y trescientos mil empleos industriales. La que ser\u00eda Comunidad Aut\u00f3noma Vasca pas\u00f3 de 341.000 empleos industriales en 1977 a 255.000 en 2002. Las empresas atravesaron un calvario de endeudamiento, quiebras, expedientes de regulaci\u00f3n de empleo, compraventas, subrogaciones de plantillas y por \u00faltimo cierres. No ha cesado, o que pregunten en Dow Chemical (Leioa), Magefesa, Babcock Wilcox, Arcelor Zum\u00e1rraga, Unipapel (Aduna), Corrugados Azpeitia, Cegasa, Cablenor. El miedo se ha instalado, las certezas volaron. La sociedad postindustrial, del riesgo, l\u00edquida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\">El modelo de industrializaci\u00f3n fue diferente en cada provincia vasca, la historiograf\u00eda nos lo ha explicado. La gran empresa sidero-metal\u00fargica predomin\u00f3 desde temprano en la R\u00eda de Bilbao, aunque no conviene perder de vista al sector qu\u00edmico de su entorno (explosivos, papeleras, Petronor). En el resto del pa\u00eds se abri\u00f3 un abanico de sectores, con dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica y tama\u00f1os menores. El peque\u00f1o taller siempre estuvo presente. A las comarcas o barriadas industriales, aquellos territorios comanches, segu\u00eda llegando en los a\u00f1os setenta la emigraci\u00f3n interior espa\u00f1ola porque hab\u00eda trabajo bien pagado. No se entraba en plantilla pronto, pero hab\u00eda pelda\u00f1os previos en las contratas y en las peque\u00f1as empresas. Con la llegada de la democracia, el optimismo se extendi\u00f3 a la participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica, de la cual las relaciones laborales eran parte fundamental porque los trabajadores se sent\u00edan decisivos en el cambio pol\u00edtico. Los sindicatos y las organizaciones de izquierda acumulaban prestigio en su representaci\u00f3n. Se mejoraron las condiciones de trabajo. La institucionalizaci\u00f3n, la reurbanizaci\u00f3n, los equipamientos (centros educativos, bibliotecas, polideportivos, centros de salud) se acometieron acompa\u00f1ados de un empuje callejero en el que los trabajadores sol\u00edan situarse a la cabeza. Era frecuente acompa\u00f1arlo de pedradas, cortes de carretera, tumultos. Por no hablar de pr\u00e1cticas violentas mayores. Se ha vivido, puede recordarse.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\">La desindustrializaci\u00f3n se acometi\u00f3 con grandes cautelas ante tama\u00f1a posici\u00f3n obrera, l\u00e9ase industrial. Conservamos colectivamente el recuerdo de conflictos derivados de cierres de las grandes empresas (astilleros Euskalduna, Altos Hornos de Vizcaya) con miles de afectados. Hubo m\u00e1s, con su respectivo impacto. Los aceros y las papeleras dar\u00edan para tratados, y adem\u00e1s AGRUMINSA (Abanto), Astra (Gernika), Sigma (Elgoibar), STAR (Eibar), Harino Panadera (Bilbao), Mec\u00e1nica de La Pe\u00f1a (Urd\u00faliz), Porcelanas Bidasoa (Ir\u00fan), etc\u00e9tera. Los memoriones recordar\u00e1n los fondos de promoci\u00f3n de empleo, la Zona de Urgente Reindustrializaci\u00f3n del Nervi\u00f3n, la Zona Industrializada en Declive del Pa\u00eds Vasco (Nervi\u00f3n, Donostialdea y Bajo Deba) y las zonas SORTU de dinamizaci\u00f3n industrial. Las pol\u00edticas p\u00fablicas implementadas por los gobiernos, desde la que luego ser\u00eda Uni\u00f3n Europea hasta las Diputaciones Forales y los ayuntamientos, volcaron presupuestos amplios. El Gobierno central transform\u00f3 en 1995 el Instituto Nacional de Industria (INI, que hab\u00eda adquirido Astilleros Espa\u00f1oles, Babcock y Altos Hornos) en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que gestion\u00f3 el adelgazamiento del sector p\u00fablico. El Gobierno Vasco cre\u00f3 la Sociedad para la Promoci\u00f3n y Reconversi\u00f3n Industrial (SPRI) que actu\u00f3 en algunos sectores (m\u00e1quina-herramienta, tubo sin soldadura) y promovi\u00f3 actuaciones de instalaciones (parques tecnol\u00f3gicos) y suelo industrial. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\">Cada cual, y se trata de mucha gente en un pa\u00eds tan peque\u00f1o, trenza su experiencia directa o cercana, puesto que el proceso desindustrializador afect\u00f3 a comarcas enteras. En ellas, conozco mejor la margen izquierda del Nervi\u00f3n, el des\u00e1nimo se apoder\u00f3 del com\u00fan. Con perd\u00f3n de los veintea\u00f1eros, que seguro tienen otra energ\u00eda, aquel golpe a\u00fan duele. No porque se eche de menos la fetidez de aguas y aire, ni porque se conserve un sentido \u00e9pico de aquellas movilizaciones (grandes asambleas, enormes manifestaciones, solidaridades gigantescas). O en parte s\u00ed, qu\u00e9 demonios, rememoramos a la carta. Pero lo que perdura es la sensaci\u00f3n de despojo de protagonismo social, de condiciones materiales y de expectativas de vida para centenares de miles de personas y para sus hijos.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/eUSKALDUNA-1988.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7258 aligncenter colorbox-7254\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/eUSKALDUNA-1988-300x202.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"202\" data-id=\"7258\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/eUSKALDUNA-1988-300x202.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/eUSKALDUNA-1988.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\">A las comarcas industriales primero dej\u00f3 de acudir la inmigraci\u00f3n, y al poco las mismas zonas expulsaron poblaci\u00f3n. Qui\u00e9n no tiene amigos o familiares fuera del Pa\u00eds Vasco (o en la Ertzantza) por esa causa. El paro se adue\u00f1\u00f3 de la industria y parados y prejubilados de los espacios p\u00fablicos. Los parques reci\u00e9n construidos se quedaron sin ni\u00f1os. La generaci\u00f3n del <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>baby boom<\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\"> conoci\u00f3 tasas siderales de desempleo juvenil, con dif\u00edcil acceso a un primer empleo para llegar a los subsidios. De las picarescas hablamos otro d\u00eda. A finales de los ochenta el Gobierno Vasco aprob\u00f3 un Plan contra la pobreza, con servicios sociales que gestionaron un Ingreso M\u00ednimo de Inserci\u00f3n pensado para la marginalidad, no para situaciones estructurales. El paisaje de ruinas industriales <\/span><span style=\"font-size: medium;\">configur\u00f3 estados de \u00e1nimo y exteriores para pel\u00edculas (<\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>27 horas<\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\">, <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>Salto al vac\u00edo<\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\">). Los museos (de la industria armera en Eibar, de la miner\u00eda en Gallarta, de la industria en Portugalete, de la m\u00e1quina herramienta en Elgoibar) no han dado con la f\u00f3rmula para transmitir tanta desaz\u00f3n. Del patrimonio material se viene ocupando la Asociaci\u00f3n Vasca de Patrimonio Industrial y Obra P\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\">El proceso dej\u00f3 situaciones bien desiguales y resquemores para la posteridad, principalmente entre las plantillas de las grandes empresas y el resto. Las pol\u00edticas de prejubilaci\u00f3n permitieron a los mayores de 55 a\u00f1os ingresar como desempleados en el viejo INEM durante tres a\u00f1os. Despu\u00e9s se jubilaban anticipadamente con cargo a la Seguridad Social. <\/span><span style=\"font-size: medium;\">La Federaci\u00f3n Vasca de Asociaciones de Prejubilados y Pensionistas, creada en 1999, denunci\u00f3 incumplimiento de los acuerdos sobre regulaciones de empleo y sigue reclamando la equiparaci\u00f3n de sus pensiones seg\u00fan los a\u00f1os cotizados a la Seguridad Social.<\/span><span style=\"font-size: medium;\"> Los trabajadores de empresas auxiliares no tuvieron indemnizaciones. Sufrieron el deterioro de sus empresas sin apenas expectativas, con retrasos en el pago de n\u00f3minas, salidas individuales, rescisiones de contratos por expediente de crisis econ\u00f3mica y subsidios carcomidos por EREs previos. Algunos quisieron, con poca fortuna, mantener las empresas con la figura de sociedad an\u00f3nima laboral. Luego se han reinventado, desbordando la industria, de la mano de la Agrupaci\u00f3n de Sociedades Laborales de Euskadi (ASLE). Los sindicatos, sobre todo los tres entonces mayoritarios, no salieron bien parados de las negociaciones sobre los excedentes laborales. Sus representantes siguen recibiendo acusaciones descarnadas de clientelismo y amiguismo. Cabe preguntarse qu\u00e9 habr\u00eda pasado sin actuaci\u00f3n sindical.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\">El tiempo ha serpenteado con recuperaciones econ\u00f3micas. La \u00faltima debe de rondar ah\u00ed fuera. La fiebre inmobiliaria de la ante\u00faltima dio el tiro de gracia a muchas instalaciones. Las mujeres, que s\u00f3lo participaron en la vieja industria como amas de casa, accedieron al mercado laboral y han feminizado la sociedad de los servicios. La que ofrece empleos de calidad y la que s\u00f3lo otorga precariedad. El sistema de subcontrataci\u00f3n, que impuls\u00f3 hacia la rentabilidad a las empresas industriales supervivientes, generaliz\u00f3 despu\u00e9s la eventualidad. Por supuesto, hay otras visiones de aquella desindustrializaci\u00f3n nunca del todo acabada. Se detienen en explicaciones sobre da\u00f1os inevitables, sectores poco competitivos necesitados de reconversi\u00f3n, cambios globales en la producci\u00f3n, la implantaci\u00f3n de sociedades del conocimiento, el I+D+i, el valor a\u00f1adido, las normas internacionales ISO y las certificaciones AENOR. Efectivamente a algunas zonas y vecindarios les ha ido mejor y tienen industria de bata blanca. Sus trabajadores no se caracterizan por la combatividad, ni resulta obligado. La nueva industria al parecer necesita instalarse lejos de las zonas cl\u00e1sicas, donde se levantaron pl\u00e1cidas urbanizaciones y \u00e1reas comerciales. Claro que todo el titanio del Guggenheim (o de la bodega de Elciego), los palacios de congresos, los hoteles de lujo, las alfombras rojas, los puertos deportivos y los clubs de golf no evitar\u00e1n que durante alguna d\u00e9cada m\u00e1s haya gente que se sienta estafada y desplazada.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Mani.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7261 aligncenter colorbox-7254\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Mani-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" data-id=\"7261\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Mani-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Mani.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 17, oto\u00f1o\/2016). Rafael Ruzafa. 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