{"id":7250,"date":"2017-03-29T18:48:00","date_gmt":"2017-03-29T16:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=7250"},"modified":"2025-10-23T19:35:46","modified_gmt":"2025-10-23T17:35:46","slug":"euskara-entre-purgatorio-y-limbo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/euskara-entre-purgatorio-y-limbo\/","title":{"rendered":"Euskara: entre el purgatorio y el limbo"},"content":{"rendered":"<p lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><a class=\"aligncenter\" href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ManoEUSK.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7251 size-full colorbox-7250\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ManoEUSK.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"851\" data-id=\"7251\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ManoEUSK.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ManoEUSK-212x300.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\">(Galde 17 \u2013 invierno\/2017). Xabier Zabaltza.<br \/>\nEl mismo hecho de escribir este art\u00edculo en castellano es un s\u00edntoma de que la (re)euskaldunizaci\u00f3n no es lo que algunos llegamos a so\u00f1ar. Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n de la Ley de Normalizaci\u00f3n (1982), el euskara deber\u00eda contar con una presencia mucho m\u00e1s significativa en la sociedad vasca, incluidos los medios de comunicaci\u00f3n. Algo estamos haciendo mal.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\"> La pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica de Euskadi (excluyo a Navarra) se ha basado en el acuerdo. Cuando se puso en marcha la autonom\u00eda, la ciudadan\u00eda asumi\u00f3 el proyecto de \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d ling\u00fc\u00edstica casi dir\u00eda que con entusiasmo. Algo que no deja de ser sorprendente, dado que la ley de 1982 no pretend\u00eda solamente garantizar la continuidad del euskara en los lugares donde se manten\u00eda vivo (como las leyes afines de las otras comunidades aut\u00f3nomas con idioma privativo), sino tambi\u00e9n expandirlo a sitios donde ya no se hablaba e incluso a otros donde, nos guste o no, no se hab\u00eda hablado nunca.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\"> Desde la perspectiva actual resulta dif\u00edcil de creer que ese no era el designio inicial. Basta hojear los proyectos estatutarios anteriores a la Guerra Civil y el mismo Estatuto aprobado durante la contienda para darse cuenta de que lo que se pretend\u00eda entonces era promover la ense\u00f1anza <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>en <\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">euskara \u00fanicamente en las zonas vasc\u00f3fonas y que para las dem\u00e1s zonas solo se preve\u00eda la ense\u00f1anza <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>del <\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">euskara. En aquella lejana \u00e9poca, se pensaba que lo m\u00e1s progresista era educar a los ni\u00f1os en su lengua materna, fuera el castellano o el vascuence, y no forzarles a estudiar en un idioma ajeno, fuera el castellano o el vascuence. La idea de expandir la ense\u00f1anza <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>en <\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">euskara a toda Vasconia, incluyendo las zonas de lengua castellana y francesa, surgi\u00f3 en los a\u00f1os 60, a la par que el movimiento de ikastolas. Fue su identificaci\u00f3n con la resistencia antifranquista la que dio p\u00e1bulo a una demanda revolucionaria. Lo llamativo es que tal reivindicaci\u00f3n ha sido asumida, al menos sobre el papel, por ampl\u00edsimos sectores pol\u00edticos y sociales.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\"> Junto al consenso, la segunda caracter\u00edstica de la pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica vasca ha sido la inconcreci\u00f3n en los objetivos. Como, salvado el caso israel\u00ed, impracticable aqu\u00ed, no exist\u00edan precedentes hist\u00f3ricos para una recuperaci\u00f3n de semejante calado, no hab\u00eda tampoco base te\u00f3rica para ello. Yo todav\u00eda no s\u00e9 qu\u00e9 se esconde tras el manido vocablo \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d, un t\u00e9rmino polis\u00e9mico que para uno significa biling\u00fcismo \u201carm\u00f3nico\u201d (Fraga <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>dixit<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">), para otro predominio del euskara en las zonas vasc\u00f3fonas y para un tercero oficialidad exclusiva de la lengua vasca entre el Ebro y el Adur, pero que para la mayor\u00eda designa simplemente lo que hoy nos encontramos en las zonas castellanohablantes: monopolio casi absoluto del espa\u00f1ol con un barniz eusk\u00e9rico en forma de santoral sabiniano, toponimia oficial y la versi\u00f3n local del <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>c\u00fapla focal<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> irland\u00e9s (expresiones como <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>agur<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>kaixo<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, etc\u00e9tera). <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\">Los pilares de la \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d, que ha conllevado un enorme costo (y de momento solo me refiero al econ\u00f3mico), han sido la educaci\u00f3n y la administraci\u00f3n. A primera vista, los resultados han sido espectaculares. En tres d\u00e9cadas, en Euskadi se dobl\u00f3 el porcentaje de vasc\u00f3fonos. Pero, a poco que hurguemos, se hace evidente que esos datos est\u00e1n muy inflados y que el porcentaje de los que utilizan el euskara con asiduidad es solo ligeramente superior al del a\u00f1o en el que muri\u00f3 Franco. Hoy el vascuence se habla como primera lengua en las mismas zonas que eran euskaldunes hace cuatro d\u00e9cadas, pero, a pesar de los esfuerzos de una generaci\u00f3n entera, todav\u00eda no se ha convertido en el idioma habitual de un solo pueblo que fuera castellanohablante en 1975. Bien pensado, lo sorprendente habr\u00eda sido lo contrario. Euskadi, dec\u00eda, no es Israel. Un jud\u00edo ruso y otro yemen\u00ed solo ten\u00edan el hebreo para comunicarse, mientras que a los <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>euskaldunberris<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, salvo en los casos poco habituales de excelente dominio de la lengua, siempre acecha la tentaci\u00f3n de pasarse al castellano.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\"> Lejos de m\u00ed la pretensi\u00f3n de criticar sin m\u00e1s la ley de 1982. Hoy en Zarautz u Ondarroa los j\u00f3venes hablan en euskara entre ellos. Si no hubiera sido por la Ley de Normalizaci\u00f3n tal vez hablar\u00edan en castellano. Todo eso y mucho m\u00e1s es lo que hemos ganado. Pero no era realista esperar que los j\u00f3venes de Bilbao o Vitoria utilizaran el euskara en la vida cotidiana, salvo aquellos cuyos progenitores (o, al menos, uno de los dos) son euskaldunes. El Estatuto de 1936 y los proyectos estatutarios anteriores, mucho menos ambiciosos, estaban m\u00e1s basados en la realidad socioling\u00fc\u00edstica.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\">La (re)euskaldunizaci\u00f3n de los \u00faltimos lustros ha sido, en gran medida, artificial y superficial. Hoy resulta casi obligado pronunciar \u201cHondarribia\u201d en lugar de \u201cFuenterrab\u00eda\u201d, pero todo lo dem\u00e1s se puede decir tranquilamente en espa\u00f1ol. Es m\u00e1s, si se ofrece a la audiencia la posibilidad de ver el mismo film en castellano o en euskara, solo el 5% prefiere la lengua vasca. Esa es la cruda realidad. La cuota de pantalla, a diferencia de las bienintencionadas encuestas, no miente. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\">Durante cuatro d\u00e9cadas, la obsesi\u00f3n de la pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica vasca ha sido la producci\u00f3n de vasc\u00f3fonos a toda costa, aunque muchos lo fueran solo en apariencia. De manera harto ingenua, quisimos creer que, en una sociedad formada por biling\u00fces incompletos, estos elegir\u00edan expresarse en euskara. Reconozc\u00e1moslo de una vez: nos equivocamos. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\">La \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d conten\u00eda un error b\u00e1sico de partida. Se dej\u00f3 la responsabilidad de una tarea tan ingente en manos de los ni\u00f1os. Pens\u00e1bamos que los chavales educados en euskara hablar\u00edan esta lengua con naturalidad. En mi caso, el desenga\u00f1o ha sido brutal. Me ha costado a\u00f1os digerir el hecho de que los ni\u00f1os se expresan en el idioma que les resulta m\u00e1s c\u00f3modo y que, a no ser que vivan en un ambiente euskald\u00fan, los hijos de padres castellanohablantes nunca hablar\u00e1n en euskara fuera del recinto escolar. El sistema educativo ha permitido que, por primera vez en la historia, la mayor\u00eda de los vascohablantes est\u00e9n alfabetizados, pero no garantiza, ni mucho menos, el dominio del idioma por parte de los ni\u00f1os provenientes de familias de lengua castellana. La inmensa mayor\u00eda de los alumnos de las asignaturas que imparto en vascuence en la universidad, educados en el modelo D, hablan en espa\u00f1ol entre ellos y un n\u00famero considerable son incapaces de escribir una sola frase correcta en lengua vasca. Para muchos, el euskara es esa jerga que chapurrean, ininteligible para los euskaldunes aut\u00e9nticos, del mismo modo que el lat\u00edn macarr\u00f3nico de los documentos bajomedievales habr\u00eda sido incomprensible para Cicer\u00f3n. No les culpo: simplemente pusimos en ellos unas expectativas irrealizables.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\"> El euskara se ha mantenido durante cientos de a\u00f1os en una situaci\u00f3n digl\u00f3sica, supeditado primero a las lenguas c\u00e9lticas (tambi\u00e9n, seg\u00fan parece, al ib\u00e9rico), luego al lat\u00edn y m\u00e1s tarde al castellano, al franc\u00e9s e incluso al romance navarro y al gasc\u00f3n. Empiezo a sospechar que, si sobrevive, lo har\u00e1 tambi\u00e9n digl\u00f3sicamente, relaj\u00e1ndose en los \u00e1mbitos en los que competir con el espa\u00f1ol requiere de un esfuerzo demasiado elevado y concentr\u00e1ndose en lo irrenunciable: las relaciones afectivas, la literatura y los medios de comunicaci\u00f3n, lo que incluye una televisi\u00f3n p\u00fablica en lengua vasca de calidad (sorprendentemente, esta \u00faltima nunca ha sido una prioridad de la llamada \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d). Claro que yo no me rasgo las vestiduras cuando me atiende en castellano un funcionario que ha aprendido euskara deprisa y corriendo y que suda cada vez que le toca conjugar sus verbos. E incluso me pregunto de qu\u00e9 sirven ese mont\u00f3n de traducciones administrativas si todos, incluidos los traductores, preferimos leer las leyes y los dem\u00e1s textos en la lengua original, que es, casi sin excepci\u00f3n, el espa\u00f1ol. En una sociedad globalizada como la actual, la \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d del euskara no puede basarse en los mismos presupuestos de hace siete lustros. Si en el siglo XIX y parte del XX la oficialidad y la escuela fueron determinantes para definir los h\u00e1bitos ling\u00fc\u00edsticos, hoy lo son internet y las nuevas tecnolog\u00edas. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-ES\">Dec\u00eda Luis Michelena, maestro de vasc\u00f3logos, que los euskaldunes no deb\u00edamos caer en el infierno del gueto por huir del purgatorio de la diglosia. Yo a\u00f1adir\u00eda que tampoco en el limbo de una \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d que, tras treinta y cinco a\u00f1os de andadura, sigue albergando m\u00e1s inc\u00f3gnitas que certezas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 17 \u2013 invierno\/2017). Xabier Zabaltza. El mismo hecho de escribir este art\u00edculo en castellano es un s\u00edntoma de que la (re)euskaldunizaci\u00f3n no es lo que algunos llegamos a so\u00f1ar. 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