{"id":6098,"date":"2016-04-08T10:09:03","date_gmt":"2016-04-08T08:09:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=6098"},"modified":"2025-10-23T18:21:55","modified_gmt":"2025-10-23T16:21:55","slug":"recuperar-el-espiritu-de-porto-alegre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/recuperar-el-espiritu-de-porto-alegre\/","title":{"rendered":"Recuperar el esp\u00edritu de Porto Alegre"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"p1\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/porto.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6102\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-6102 colorbox-6098\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/porto-300x193.jpg\" alt=\"porto\" width=\"300\" height=\"193\" data-id=\"6102\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/porto-300x193.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/porto.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">(Galde 13, negua\/invierno 2016). Imanol Zubero.\u00a0<\/span><span class=\"s1\"><strong>1.-<\/strong> \u201cLos seres humanos nos dividimos, ante todo, seg\u00fan demos o no la vida por supuesto\u201d (Jon Sobrino). As\u00ed es. La inmensa distancia existente entre las condiciones de vida del Norte y las condiciones de muerte del Sur es, sin duda, el m\u00e1s grave de los problemas que afecta a la humanidad. Tanto, que no ser\u00eda en absoluto demag\u00f3gico recurrir, para calificarlo, a las palabras con las que Gandhi caracteriz\u00f3 el r\u00e9gimen colonial impuesto por Inglaterra en la India y su principal consecuencia, la miseria de su campesinado: \u201cLos habitantes de la ciudad saben muy poco de esas numerosas masas que, en la India, mueren de hambre o se van hundiendo poco a poco en la inercia m\u00e1s completa. \u00bfSaben de verdad que su miserable confort no es m\u00e1s que la gratificaci\u00f3n que obtienen a cambio de su trabajo por el explotador extranjero? No me cabe la menor duda de que, si hay un Dios en el cielo, Inglaterra y los ciudadanos de la India tendr\u00e1n que responder de ese crimen contra la humanidad, que quiz\u00e1s no haya tenido ninguno semejante en la historia\u201d. As\u00ed es. La miseria del Sur puede y debe ser calificada como un aut\u00e9ntico <i>crimen contra la humanidad<\/i>. Y, sin embargo, s\u00f3lo formalmente est\u00e1 presente en nuestras agendas pol\u00edticas o en nuestras decisiones vitales. <\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">El mundo del capitalismo globalitario es un mundo negador de la vida, un mundo invivible dada la violencia estructural de su organizaci\u00f3n y el continuo trastorno que provoca en nuestros sentidos, en nuestros cuerpos y en la biosfera en la que estamos insertos. Desde esta realidad es desde donde est\u00e1 surgiendo, recuperando una hermosa expresi\u00f3n de Marcuse,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>esa \u201crebeli\u00f3n del instinto de vida contra el instinto de muerte socialmente organizado\u201d que caracteriza a los movimientos sociales de hoy. Recuperar las condiciones para una vida realmente humana, tal es el desaf\u00edo. Es por eso que el n\u00facleo de la propuesta que constituye el hilo conductor de las izquierdas a lo largo de la historia -la defensa innegociable del derecho a la vida: de la <i>vida de todos<\/i> y de <i>toda la vida<\/i>&#8211; tiene hoy tanta relevancia como siempre. Esto es lo que tienen en com\u00fan todas esas <i>bolsas de resistencia<\/i> (como las denomina el escritor John Berger) contra el nuevo orden globalitario que aparecen de un lado a otro del planeta: \u201cLo que tienen en com\u00fan es su defensa de los que sobran, de los que est\u00e1n a punto de ser eliminados, y su convencimiento de que la IV Guerra Mundial es un crimen contra la humanidad\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Escribe Guillebaud: \u201cDerechos del hombre, por un lado; crimen contra la humanidad, por otro. Estas categor\u00edas emblem\u00e1ticas son ahora los dos polos \u2013positivo y negativo- de la modernidad. A decir verdad, son los dos asuntos de los que hablamos sin cesar. Se han convertido en la <i>doxa<\/i> del momento\u201d. En este terreno se juega la izquierda su raz\u00f3n de ser.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>2.-<\/b>\u00a0Seg\u00fan Bobbio, la verdadera raz\u00f3n de ser de la izquierda est\u00e1 en comprometerse por \u201crealizar el paso de la \u00abcuesti\u00f3n social\u00bb dentro de cada uno de los Estados a la \u00abcuesti\u00f3n social\u00bb internacional\u201d. Estoy de acuerdo. Para ello es preciso responder a dos cuestiones fundamentales: (a) qu\u00e9 sujeto y (b) qu\u00e9 programa.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">\u00bfQu\u00e9 sujeto? En 1993 escrib\u00eda Bobbio lo siguiente: \u201cEl sujeto hist\u00f3rico de los nuevos movimientos de emancipaci\u00f3n son los pobres del tercer y cuarto mundos, pero hasta el momento actual no se han convertido en sujeto pol\u00edtico, y de hecho ni siquiera estamos seguros de que puedan llegar a serlo en un futuro pr\u00f3ximo. No puede darse una conciencia de clase all\u00ed donde ni en s\u00ed ni por s\u00ed misma hay una clase. Lo \u00fanico que existe son infinitos grupos de condenados de la tierra separados entre s\u00ed por los inmensos espacios que median entre Am\u00e9rica y \u00c1frica, entre \u00c1frica y Asia\u201d. Lo que hace dos d\u00e9cadas pod\u00eda ser cierto hoy no lo es, o no lo es de igual manera. Los condenados de la tierra, junto con quienes, sin serlo, no quieren seguir sosteniendo las condiciones estructurales de esa condena, han encontrado en la \u201cconstelaci\u00f3n Porto Alegre\u201d el nervio que una y anime esos inmensos espacios anteriormente desconectados.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">\u00bfQu\u00e9 programa? En 1991 Arrighi, Hopkins y Wallerstein, finalizaban su prolongada etapa de reflexi\u00f3n conjunta sobre los retos de lo que por aquel entonces, siguiendo la teorizaci\u00f3n del tercero de ellos, se denomin\u00f3 Sistema-Mundo, caracterizando de la siguiente manera la \u201cembarazosa situaci\u00f3n de los movimientos antisist\u00e9micos\u201d tanto del Norte como del Sur: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la nueva <i>estrategia<\/i> de transformaci\u00f3n hacia un mundo democr\u00e1tico, igualitario, objetivo una vez digno de atenci\u00f3n por parte de los movimientos antisist\u00e9micos? Sin estrategia no hay raz\u00f3n alguna para creer que habr\u00e1 una mano invisible que garantizar\u00e1 que la transformaci\u00f3n tendr\u00e1 lugar en la direcci\u00f3n deseada, aun cuando se produzca eventualmente el hundimiento de la econom\u00eda-mundo capitalista\u201d. Al igual que se\u00f1al\u00e1bamos antes, veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s podemos afirmar que los \u201cgrandes dep\u00f3sitos de humanidad cooperante\u201d (Hardt y Negri) que constituyen los movimientos sociales por la justicia global est\u00e1n impulsando, no s\u00f3lo el grito y la negaci\u00f3n de un sistema b\u00e1rbaro sino un programa de oposici\u00f3n y de alternativa a dicho sistema crecientemente articulado. Como se\u00f1ala D\u00edaz-Salazar, \u201clos movimientos por la justicia global tienen una identidad de resistencia y una identidad de proyecto\u201d. El reto es, sin duda, seguir avanzando en la definici\u00f3n de este proyecto alternativo orientado por la afirmaci\u00f3n de que <i>Otro mundo es posible<\/i>. <\/span><\/p>\n<p class=\"p5\"><span class=\"s1\">\u00bfCu\u00e1l es el eje de este programa? \u201cLa nueva sociedad civil planetaria \u2013escribe Ziegler- reivindica el derecho a la vida\u201d. No es mal comienzo. \u00bfQu\u00e9 clase de vida nos parece la mejor para todas las personas? Esa es la gran pregunta que est\u00e1 en la base de la pol\u00edtica de la vida. Los problemas que plantea la pol\u00edtica de la vida no encajan inmediatamente en los marcos existentes, por lo que pueden estimular la aparici\u00f3n de formas pol\u00edticas diferentes de las que predominan en la actualidad, tanto en los estados como en el plano mundial. Y esto es algo sumamente parad\u00f3jico: que el simple hecho de querer desarrollar una <i>vida buena<\/i> se haya convertido en una fuerza pol\u00edtica subversiva de grandes proporciones. <\/span><\/p>\n<p class=\"p5\"><span class=\"s1\">El capitalismo globalista es <i>insostenible<\/i>. Nuestro sobredesarrollo sobreconsumista s\u00f3lo es posible porque estamos consumiendo recursos que no nos corresponden, recursos que son necesarios para que otras personas puedan, simplemente, vivir. Somos, literalmente, can\u00edbales. Esta insostenibilidad pr\u00e1ctica del sistema constituye un grave problema moral. Pues ante el reto de garantizar la supervivencia del Planeta, el capitalismo global realiza su elecci\u00f3n: \u201cSi el mundo no se puede tener en pie en su totalidad, entonces se garantiza la suerte de s\u00f3lo una parte, la propia\u201d (La Valle). De esta manera, en las nuevas condiciones generadas por el actual proceso de reestructuraci\u00f3n econ\u00f3\u00admica mundial, seg\u00fan las cuales \u201cuna proporci\u00f3n importante de la poblaci\u00f3n mundial est\u00e1 pasando de una situa\u00adci\u00f3n estructural de explotaci\u00f3n a una posici\u00f3n estructural de irrelevancia\u201d (M. Castells) una gran parte de los seres humanos se convierten en <i>personas no v\u00e1lidas<\/i> (T. Mbeki), en <i>poblaciones no rentables<\/i> (J. Ziegler), en <i>poblaci\u00f3n sobrante<\/i> (F.J. Hinkelammert), en <i>vidas desperdiciadas<\/i> (Z. Bauman). Ciertamente, el <i>apartheid<\/i> \u2013cuando no Auschwitz- es el ideal del capitalismo del tiempo presente (T. Negri).<\/span><\/p>\n<p class=\"p5\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/ForoVuela.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6105\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-6105 colorbox-6098\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/ForoVuela-231x300.jpg\" alt=\"ForoVuela\" width=\"231\" height=\"300\" data-id=\"6105\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/ForoVuela-231x300.jpg 231w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/ForoVuela.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\"><b>3.-<\/b>\u00a0<\/span><span class=\"s1\">Escribe Enzensberger: \u201cCierto que en todas las \u00e9pocas ha habido grandes masacres y pobreza end\u00e9mica; los enemigos eran enemigos, y los pobres eran pobres. Pero s\u00f3lo desde que la historia se ha convertido en historia mundial se ha condenado a pueblos enteros declar\u00e1ndolos superfluos\u201d. Si una sociedad b\u00e1rbara es aquella en la que algunos de sus miembros est\u00e1n de sobra, vivimos los m\u00e1s b\u00e1rbaros de todos los tiempos. Porque de eso es de lo que se trata. En el r\u00e9gimen de capitalismo globalista, la vida no es ya un derecho universal: \u201cResulta parad\u00f3jico y especialmente significativo que toda discriminaci\u00f3n basada en la raza, el color, el sexo, el idioma, la religi\u00f3n, la opini\u00f3n pol\u00edtica o de cualquier otra \u00edndole sea hoy inaceptable para el sentido com\u00fan de nuestra \u00e9poca, en tanto que la discriminaci\u00f3n nacional consagrada por el <i>apartheid<\/i> planetario le sea pr\u00e1cticamente invisible\u201d (Iglesias). La ciudadan\u00eda estatonacional se ha transformado en un bien aristocr\u00e1tico y la frontera nacional, espacio privilegiado para la construcci\u00f3n de identidades individuales y colectivas, ha mostrado su car\u00e1cter estructuralmente ambiguo. <\/span><\/p>\n<p class=\"p6\"><span class=\"s1\">\u00bfHasta d\u00f3nde \u2013hasta qui\u00e9nes- se extiende mi responsabilidad? Hoy vivimos en una <i>aldea global<\/i>, no tanto porque estemos informados de lo que ocurre en cualquier parte del mundo y casi en el mismo momento en que est\u00e1 ocurriendo, sino por existir una comunicaci\u00f3n <i>material<\/i>, objetiva, entre la pr\u00e1ctica totalidad de los habitantes del planeta. As\u00ed pues, \u00bfqu\u00e9 razones hay para seguir restringiendo nuestra comunidad de solidaridad a los incluidos por una determinada frontera nacional? No hay razones morales que puedan sostener esta discontinuidad, esta ruptura en el entramado de nuestras vinculaciones. Lo mejor de la historia humana tiene que ver con la progresiva extensi\u00f3n de nuestra obligaci\u00f3n moral m\u00e1s all\u00e1 de la familia, de la tribu, de la naci\u00f3n. Tendencialmente la Humanidad se est\u00e1 convirtiendo en una sola comunidad. No hay, pues, disculpas, para no empe\u00f1arnos en la tarea de construir la Humanidad como categor\u00eda \u00e9tica, ampliando hasta el m\u00e1ximo los horizontes de nuestra solidaridad. Sin embargo, seguimos considerando que nuestras obligaciones llegan, tan s\u00f3lo, hasta una frontera (casi siempre pol\u00edtica, siempre \u00e9tica), pero ni un mil\u00edmetro m\u00e1s all\u00e1. Por eso asumimos como obligatorio un impuesto del 20% sobre nuestros ingresos, pero consideramos simplemente opcional el 0,7%.<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\"><span class=\"s1\">Es este un viejo sue\u00f1o: el del reconocimiento incondicionado de la com\u00fan e igual dignidad de todas las personas, de la fraternidad universal, de la solidaridad innegociable. El sue\u00f1o de un mundo en el que ning\u00fan ser humano pueda ser privado de sus derechos como persona en funci\u00f3n de su consideraci\u00f3n como nacional o como extranjero. Es desde esta perspectiva desde la que Ferrajoli reivindica un constitucionalismo mundial que supere las limitaciones impuestas de hecho al ejercicio de los derechos humanos por su circunscripci\u00f3n al \u00e1mbito estatal. En este fin de siglo caracterizado por las migraciones de masas, los conflictos \u00e9tnicos y la distancia cada vez mayor entre Norte y Sur, la ciudadan\u00eda ya no es, como en los or\u00edgenes del Estado moderno, un factor de inclusi\u00f3n y de igualdad; por el contrario, la ciudadan\u00eda de nuestros ricos pa\u00edses representa el \u00faltimo privilegio de estatus, el \u00faltimo factor de exclusi\u00f3n y discriminaci\u00f3n entre las personas en contraposici\u00f3n a la proclamada universalidad e igualdad de los derechos fundamentales. Por eso, tomar en serio estos derechos significa hoy tener el valor de desvincularlos de la ciudadan\u00eda como \u201cpertenencia\u201d a una comunidad estatal determinada, lo que s\u00f3lo ser\u00e1 es posible si transformamos en derechos de la persona el derecho de residencia y el derecho de circulaci\u00f3n en nuestros privilegiados pa\u00edses. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>4.-<\/b>\u00a0Como se\u00f1ala Melucci, \u201clos movimientos contempor\u00e1neos plantean cuestiones fundamentalmente transnacionales \u2013son planetarias, globales- pero s\u00f3lo podemos conceptuarlos en t\u00e9rminos que siguen en su mayor parte moldeados por el lenguaje del Estado-naci\u00f3n\u201d. Seguimos habitando un mundo westfaliano, en el que los l\u00edmites de la acci\u00f3n pol\u00edtica siguen siendo las fronteras del Estado naci\u00f3n. Hacia dentro de estas act\u00faan instituciones con aut\u00e9ntico poder de legislar, ejecutar y sancionar. Hacia fuera est\u00e1 el territorio de las recomendaciones, las consultas, las orientaciones o, en todo caso, de la fuerza arbitraria. Pero mientras sigamos relacion\u00e1ndonos con una realidad que es ya, de hecho, global, en t\u00e9rminos inter-estato-nacionales, no encontraremos camino ninguno para solucionar los graves problemas que hoy afectan a la Humanidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Ser\u00eda tr\u00e1gico que, como ya ocurriera con el internacionalismo obrero en los siglos XIX y XX, el nuevo internacionalismo se muestre incapaz de gestionar la complejidad estructural (por tanto, irreductible e irrenunciable) del movimiento emancipatorio. Por ello, es fundamental reafirmar el objetivo de la <i>convergencia en la diversidad<\/i> defendido con acierto y firmeza por Samir Amin m\u00e1s all\u00e1 de sus evidentes dificultades: \u201cNinguna fuerza a trav\u00e9s de la cual se expresa la voz de las v\u00edctimas del capitalismo salvaje, del imperialismo moderno y del hegemonismo estadounidense<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>y la guerra global que \u00e9ste conduce contra el Sur, puede ignorar que en soledad es imposible cumplir con sus objetivos inmediatos y limitados. O construir, sin la solidaridad de todos los segmentos, un frente mundial por la justicia social e internacional\u201d (<a href=\"https:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/sociales\/amin090202.htm\" target=\"_blank\">https:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/sociales\/amin090202.htm<\/a>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\"><span class=\"s1\">En 2002, escrib\u00eda Emir Sader en la <i>New Left Review<\/i>: \u201cEl Foro Social supone un hito, que marca el cambio de un periodo de resistencia fragmentaria y defensiva a una fase de acumulaci\u00f3n de fuerzas, con la vista puesta en un escenario en el que una articulaci\u00f3n internacional de movimientos pol\u00edticos, sociales y culturales pueda enfrentarse al neoliberalismo y vencerle\u201d. Durante la XI edici\u00f3n del Foro Social Mundial (2012), Chico Whitaker declar\u00f3 que el Foro \u201cno hab\u00eda sabido conectar con el Movimiento de los Indignados que han inundado las calles y plazas en el mundo\u201d. Ser\u00eda una cruel iron\u00eda que el objetivo de asaltar los cielos presentado en Vista Alegre acabar\u00e1 compitiendo con el proyecto de construir ese otro mundo posible impulsado desde Porto Alegre.<\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 13, negua\/invierno 2016). Imanol Zubero. Ser\u00eda tr\u00e1gico que el nuevo internacionalismo se muestre incapaz de gestionar la complejidad irreductible e irrenunciable del movimiento emancipatorio. 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