{"id":5930,"date":"2016-04-08T12:19:27","date_gmt":"2016-04-08T10:19:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=5930"},"modified":"2025-10-23T18:22:42","modified_gmt":"2025-10-23T16:22:42","slug":"una-nueva-discriminacion-indirecta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/una-nueva-discriminacion-indirecta\/","title":{"rendered":"\u00bfUna nueva discriminaci\u00f3n indirecta?"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_5935\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Pobreza.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5935\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5935\" class=\"wp-image-5935 size-full colorbox-5930\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Pobreza.jpg\" alt=\"La gente, ganador tercer premio, soltero. A partir de &quot;Lost Retratos de la familia&quot;, un retrato de una familia de refugiados de Siria en un campamento en el valle de Bekaa, L\u00edbano, el 15 de diciembre de 2015. La silla vac\u00eda en la fotograf\u00eda representa un miembro de la familia que ha ya sea muerto en la guerra o en paradero desconocido.\" width=\"600\" height=\"346\" data-id=\"5935\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Pobreza.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Pobreza-300x173.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5935\" class=\"wp-caption-text\">La gente, ganador tercer premio, soltero. A partir de \u00abLost Retratos de la familia\u00bb, un retrato de una familia de refugiados de Siria en un campamento en el valle de Bekaa, L\u00edbano, el 15 de diciembre de 2015. La silla vac\u00eda en la fotograf\u00eda representa un miembro de la familia que ha ya sea muerto en la guerra o en paradero desconocido.<\/p><\/div><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">(Galde 13, negua\/invierno 2016). Miren Ortubay Fuentes. Con demasiada frecuencia, la insoportable violencia sexista demuestra que la igualdad de g\u00e9nero es, a\u00fan, una meta lejana. Las mujeres lideramos la lucha contra esa lacra, pero nos resistimos a que nuestro papel se reduzca a la posici\u00f3n de v\u00edctimas. Por eso, cada 8M seguimos manifestando nuestras reivindicaciones, que son muchas e irrenunciables. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">1.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>LA BRECHA EN LAS PENSIONES<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">Algunas de las principales, se relacionan con la misoginia del mercado laboral. Seg\u00fan datos de Euroestat, en 2014, las mujeres espa\u00f1olas ganaron por hora trabajada un 18,8% menos, de media, que los hombres. Esta brecha salarial -superior a la media de la UE (16,1%)- se ha incrementado en los \u00faltimos a\u00f1os: La gesti\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica y la regresiva reforma laboral del PP, junto con el retroceso en las pol\u00edticas de igualdad y los recortes en los servicios p\u00fablicos esenciales, han supuesto un aumento de las desigualdades sociales y la pobreza, as\u00ed como de esa brecha de g\u00e9nero en los salarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">Pero hay otro indicador que resulta m\u00e1s preocupante: la brecha en las pensiones de jubilaci\u00f3n, que nos habla de un futuro absolutamente sombr\u00edo para las mujeres mayores, cada vez m\u00e1s empobrecidas. <\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Un reciente estudio de la Comisi\u00f3n Europea sit\u00faa esa diferencia de la cuant\u00eda de las pensiones en un 39% para la UE. En concreto, la pensi\u00f3n media de las espa\u00f1olas de entre 65 y 69 a\u00f1os era, en 2014, un 40% inferior a la de los hombres (783 frente a 1.286 \u20ac). Los motivos de esta diferencia son variados, pero se resumen en que las mujeres participan menos en el mercado laboral (trabajan menos horas y\/o a\u00f1os, interrumpen con m\u00e1s frecuencia su carrera laboral, tienden a jubilarse antes que los hombres&#8230;) y, como se ha dicho, perciben salarios m\u00e1s bajos.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Dado que las cotizaciones se basan en \u00e9stos, el sistema de pensiones p\u00fablico no s\u00f3lo perpet\u00faa sino que agudiza las desigualdades salariales (v. Impacto de las pensiones en la mujer, VidaCaixa e IESE, 2014). <\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">En la ra\u00edz de esa inequidad de g\u00e9nero se encuentra la desequilibrada distribuci\u00f3n de roles entre mujeres y hombres y, en especial, la injusta asignaci\u00f3n de responsabilidades en la familia, cuyo sello patriarcal subsiste, a pesar de los cambios de apariencia y de lenguajes\u2026 <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">Y no resulta f\u00e1cil de cambiar. La igualdad legal ya lograda no impide que muchas normas, neutras en apariencia -puesto que no hacen distinci\u00f3n alguna de g\u00e9nero-, al aplicarse en una realidad social desigual, sirvan para reforzar el desequilibrio existente entre el colectivo femenino y el masculino. Son las llamadas discriminaciones ocultas o indirectas. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">2. DISCRIMINACION INDIRECTA<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">La (hoy, congelada) Ley para la igualdad efectiva, de 2007, incorpor\u00f3 ese <\/span><span class=\"s2\">trascendente <\/span><span class=\"s1\">concepto, desarrollado antes por la doctrina y la jurisprudencia. Seg\u00fan la Directiva 2006\/54\/CE, la discriminaci\u00f3n indirecta se da en aquellas normas, pr\u00e1cticas o actuaciones que aunque est\u00e9n formuladas de una manera neutra, perjudiquen a un porcentaje muy superior de mujeres que de hombres. Ese trato desfavorable s\u00f3lo sale a la luz cuando se analiza el impacto real de las disposiciones que, aparentemente, no incorporan diferencia alguna en funci\u00f3n del g\u00e9nero de las personas destinatarias.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">Tal discriminaci\u00f3n fue detectada, por ejemplo, en la regulaci\u00f3n del trabajo a tiempo parcial -STJCE 27\/06\/1990- y, a mi entender, subyace tambi\u00e9n en la modificaci\u00f3n que el RD Ley 5\/2013 hace en la regulaci\u00f3n del subsidio de desempleo para mayores de 55 a\u00f1os (edad tambi\u00e9n elevada por esa norma), que ahora exige, no s\u00f3lo que la persona que haya agotado la prestaci\u00f3n de desempleo carezca de rentas, sino que tampoco su c\u00f3nyuge perciba ingresos superiores al 150 % del <\/span><span class=\"s3\">salario m\u00ednimo interprofesional. <\/span><span class=\"s1\">Es decir, transforma el derecho personal a la percepci\u00f3n del subsidio en un derecho condicionado por la situaci\u00f3n familiar del solicitante. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">Hay que tener en cuenta que, adem\u00e1s de la supresi\u00f3n de ingresos que la denegaci\u00f3n del subsidio supone, la persona desempleada pierde tambi\u00e9n las cotizaciones a la Seguridad social que aqu\u00e9l conlleva, con lo que se genera una evidente disminuci\u00f3n \u2013o incluso, p\u00e9rdida- de la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n que se percibir\u00e1 en el futuro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">A primera vista se trata de una norma neutra, que perjudicar\u00e1 por igual a hombres y mujeres, pero en un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo, con perspectiva de g\u00e9nero, se constata que son mucho m\u00e1s numerosas las mujeres solicitantes del subsidio cuyos c\u00f3nyuges superan los mencionados ingresos que viceversa. Ocurre que el nuevo requisito incide con especial intensidad en el colectivo que hist\u00f3ricamente ha ocupado una situaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s d\u00e9bil en la pareja, esto es, en las mujeres que, hasta hace muy poco tiempo, carec\u00edan de ingresos propios y depend\u00edan de modo casi generalizado de sus maridos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Aunque esta situaci\u00f3n ha ido cambiando y hoy las mujeres se han incorporado al mercado de trabajo, persisten las desigualdades hist\u00f3ricas, de modo que, en los matrimonios en los que s\u00f3lo uno de los c\u00f3nyuges tiene una ocupaci\u00f3n laboral, \u00e9ste sigue siendo mayoritariamente el var\u00f3n, habiendo pocas parejas en las que s\u00f3lo ella trabaje. Es decir, cuando una mujer casada agote las prestaciones por desempleo, tiene muchas m\u00e1s probabilidades de que su c\u00f3nyuge perciba ingresos que en el supuesto contrario.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">El desigual nivel de ocupaci\u00f3n de mujeres y hombres es una evidencia, pero conviene mencionar algunos datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estad\u00edstica en relaci\u00f3n con el grupo de edad afectado por la cuesti\u00f3n del subsidio de desempleo, de 55 a 59 a\u00f1os:<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">La diferencia en la tasa de actividad entre hombres y mujeres del total de la poblaci\u00f3n (<\/span><span class=\"s3\">80,28% frente a 62,52%<\/span><span class=\"s1\">) crece notablemente entre las personas casadas. Curiosamente, la diferencia se invierte entre las personas solteras, donde es superior el porcentaje de mujeres activas. E igual ocurre con la tasa de empleo. Resulta, pues, evidente que el hecho de estar casada disminuye la empleabilidad de la mujer e incrementa la del hombre. Por ello, si las rentas del c\u00f3nyuge son un impedimento para obtener el subsidio de desempleo, tal obst\u00e1culo afecta de manera m\u00e1s intensa a las mujeres.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Y lo mismo pasa cuando ambos c\u00f3nyuges trabajan: los ingresos del var\u00f3n suelen ser mayores, ya que, con frecuencia, las rentas de ella -obtenidas en trabajos a tiempo parcial, etc.- son un \u00abcomplemento de la econom\u00eda familiar\u00bb, lo que en el caso analizado significa que tales ingresos no ser\u00edan obst\u00e1culo para que el marido percibiese el subsidio, mientras que es much\u00edsimo m\u00e1s probable que suceda en el supuesto inverso.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">En s\u00edntesis, mientras en nuestro pa\u00eds siga siendo mayoritario el n\u00famero de familias en las que el hombre es el principal proveedor de ingresos, el conjunto de mujeres que no puedan acceder al subsidio de desempleo por causa de las percepciones del c\u00f3nyuge ser\u00e1 muy superior al de hombres, lo que constituye una grave discriminaci\u00f3n indirecta. <\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">3. LA INDIVIDUALIZACION DE DERECHOS<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">En realidad, para llegar a tal conclusi\u00f3n, sobran todos los argumentos expuestos: Bastaba con constatar que el cambio operado en la regulaci\u00f3n convierte en \u00abfamiliar\u00bb lo que era un derecho individual. Y siempre que eso pasa, pierden las mujeres.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">La modificaci\u00f3n de 2013 se orienta justo en el sentido contrario del propugnado por los an\u00e1lisis feministas y por los estudios de la UE, que , desde hace tiempo, se\u00f1alan como \u00fanica v\u00eda de avance hacia la igualdad la progresiva individualizaci\u00f3n de los derechos sociales. As\u00ed, respecto a la cuesti\u00f3n del incremento en la brecha de g\u00e9nero en las pensiones de jubilaci\u00f3n, el documento europeo \u2018Promover La Solidaridad Entre Las Generaciones\u2019 COM(2007) 244 recomienda a los Estados avanzar hacia \u00abuna individualizaci\u00f3n de los derechos y prestaciones\u00bb, lo que se concreta en \u00abcuestionar los derechos derivados de la situaci\u00f3n familiar y promover los derechos individuales en los sistemas de protecci\u00f3n social\u201d. O sea, lo contrario de lo que hace el RDL 5\/2013.<\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 13, negua\/invierno 2016). Miren Ortubay Fuentes. Con demasiada frecuencia, la insoportable violencia sexista demuestra que la igualdad de g\u00e9nero es, a\u00fan, una meta lejana. Las mujeres lideramos la lucha contra esa lacra, pero nos resistimos a que nuestro papel se reduzca a la posici\u00f3n de v\u00edctimas. 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