{"id":5923,"date":"2016-04-08T12:21:35","date_gmt":"2016-04-08T10:21:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=5923"},"modified":"2025-10-23T18:22:42","modified_gmt":"2025-10-23T16:22:42","slug":"euskera-repensando-las-violencias-de-generos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/euskera-repensando-las-violencias-de-generos\/","title":{"rendered":"Repensando la(s) violencia(s) de g\u00e9nero(s)"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1 aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Violen280.jpeg\" rel=\"attachment wp-att-5927\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5927 colorbox-5923\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Violen280.jpeg\" alt=\"Violen280\" width=\"280\" height=\"272\" data-id=\"5927\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1 aligncenter\">A PROP\u00d3SITO DE LEO Y KOLDO<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">(Galde 13, negua\/invierno\/2016). Por Lala Mujika.\u00a0<\/span><span class=\"s1\">Leo y Koldo son dos personas que por razones diferentes han tenido una gran repercusi\u00f3n medi\u00e1tica en estos \u00faltimos d\u00edas del mes de febrero. Leo es un menor trans de 11 a\u00f1os famoso por ser el primero de su edad en tomar bloqueadores hormonales que le evitar\u00e1n un desarrollo corporal que no desea (pechos, regla,\u2026). Koldo es una v\u00edctima de la llamada violencia dom\u00e9stica y fue asesinado hace un a\u00f1o, ha sido noticia porque en estos d\u00edas se ha realizado el juicio que ha declarado culpable al que fue su marido.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\">Son muchas las reflexiones que he tenido oportunidad de hacer y compartir con las situaciones planteadas por Leo y Koldo, sobre todas ellas destaco las que he realizado alrededor de la violencia de g\u00e9nero. Leo<\/span><span class=\"s1\"> y Koldo me han llevado a tener una intensa reflexi\u00f3n sobre este tema porque me resulta inevitable verlos (cada uno a su manera) como v\u00edctimas de la violencia de g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Hace a\u00f1os que la asociaci\u00f3n ALDARTE, de la que en parte soy responsable, lleva una campa\u00f1a (VER, EVALUAR, ACTUAR)<\/span><span class=\"s1\"> centrada en la necesidad de considerar la violencia intrag\u00e9nero como una forma de violencia de g\u00e9nero. Independientemente de la denominaci\u00f3n que deba tener la violencia que sucede en el interior de las parejas conformadas por gays o lesbianas me siguen pareciendo v\u00e1lidas las argumentaciones que mes a mes hemos defendido y que son las que me llevan a pensar que Leo y Koldo son v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Violencia de g\u00e9nero es un concepto acu\u00f1ado por el feminismo para hacer visible una violencia ejercida por hombres contra mujeres en el \u00e1mbito p\u00fablico o privado que se ampara en la normativa sociocultural de superioridad masculina. Se tratar\u00eda de una violencia de car\u00e1cter estructural que tiene un origen y una causa: el dominio de los hombres sobre las mujeres. Es un maltrato progresivo y continuado que dura muchos a\u00f1os y anula la voluntad de las mujeres que lo sufren. Se entiende que es la violencia m\u00e1s extendida en la sociedad<\/span><span class=\"s1\">. Este concepto con sus contradicciones y desacuerdos, nos ha llevado a plantear medidas sociales, educativas y legales para solidarizarnos, apoyar y atender a las mujeres v\u00edctimas de tal violencia y poner en marcha actuaciones de prevenci\u00f3n. Un concepto que, en lo que concierne a la hora de desvelar la existencia, la envergadura, la importancia y el car\u00e1cter estructural de \u00e9sta violencia, no deber\u00eda tener discusi\u00f3n. Lo que si se podr\u00eda poner a debate es que otras violencias (relacionadas con el g\u00e9nero) no puedan ser reducibles a este concepto y est\u00e9n todav\u00eda excluidas de ser interpretadas como tal.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">La violencia de g\u00e9nero es una realidad compleja y diversos los factores que la pueden originar: la cultura sexista e individualista en la que nos socializamos, el recurso a la violencia como forma de resoluci\u00f3n de conflictos, el papel de la Iglesia y sus mensajes de matrimonio-sacramento, la estructura familiar entendida como n\u00facleo de privacidad escasamente permeable que amortigua o genera todo tipo de tensiones, el concepto del amor rom\u00e1ntico por el que todo se sacrifica, las escasas habilidades y la falta de educaci\u00f3n sentimental que ayuden a resolver los conflictos, etc. Todas estas complejas cuestiones quedan difuminadas si se insiste en el factor sexista como \u00fanica y exclusiva causa. \u00daltimamente son numerosas las reflexiones que se est\u00e1n dando y que abordan esta complejidad, sobre todo en el \u00e1mbito educativo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Centr\u00e1ndonos en el factor sexista de esta violencia considero que la manera biologicista en como entendemos el mismo dificulta el abordaje de violencias que estando relacionadas con actitudes sexistas no son ejercidas, sin embargo, por el hombre hacia la mujer. A menudo olvidamos que el sexismo es una construcci\u00f3n cultural y que no existen naturalezas predeterminadas y opuestas que sit\u00faan a las mujeres como v\u00edctimas naturales de los hombres dominadores. Olvidamos, tambi\u00e9n, que en la base de este sexismo se encuentran unas poderosas ideas cl\u00e1sicas sobre la masculinidad y la feminidad que fomentan la conciencia de superioridad de aquellas personas (hombres o mujeres) que se las creen. Unas ideas que no son exclusivas ni patrimonio de un g\u00e9nero u otro en particular y en las que nos socializamos todas las personas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Estas ideas tradicionales sobre la masculinidad y la feminidad nos hacen pensar y actuar de forma violenta cuando una persona las transgrede, a saber, cuando una chica se enamora de otra chica, cuando un chico se pone mallas y se pinta la raya del ojo, cuando una mujer trabaja ofertando servicios sexuales, etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1\">Jon Ezkurdia convierte a Koldo en una v\u00edctima de violencia de g\u00e9nero porque le somete a una situaci\u00f3n prolongada de maltrato f\u00edsico y ps\u00edquico en el seno de lo que fue una relaci\u00f3n desigual de pareja, donde acaba mat\u00e1ndolo porque, sustentado por estas ideas de superioridad masculina, \u201cera suyo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">A m\u00ed me hubiera dado igual que Koldo se hubiera llamado Bego\u00f1a, sigo viendo en este asesinato un claro caso de violencia de g\u00e9nero. Esto me lleva a pensar que el concepto de violencia de g\u00e9nero que manejamos no est\u00e1 exento de limitaciones, por un lado tiende al heterosexismo al observar solamente un deseo, el heterosexual, con lo que se da por hecho que la mujer se sentir\u00e1 atra\u00edda por el hombre y viceversa y que las relaciones de pareja que conducen al maltrato son exclusivamente heterosexuales.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Por otro lado, es un concepto binario donde solo se contemplan dos sexos (hembra-el femenino- y macho-el masculino-) y dos g\u00e9neros (hombre y mujer), y donde, adem\u00e1s, si eres hembra nos asignan al g\u00e9nero mujer si eres macho al de hombre. Si hay una cuesti\u00f3n que de forma paulatina se est\u00e1 haciendo m\u00e1s patente en nuestra sociedad (no hay m\u00e1s que ver los medios de comunicaci\u00f3n) es la cada vez m\u00e1s diversidad con que las personas vivimos y sentimos nuestros cuerpos y nuestros g\u00e9neros, es tal la diversidad que se hace dif\u00edcil encajonar los sexos o los g\u00e9neros en dos realidades opuestas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Para atender a esta diversidad el concepto de violencia de g\u00e9nero tendr\u00eda que abordar el sexo y el g\u00e9nero como realidades en constante movimiento donde las personas podemos colocarnos en un continuo de m\u00faltiples posibilidades: hombres femeninos, transgeneros, hombres masculinos, mujeres masculinas, transexuales, travestis, drag, queer, hombres femeninos, mujeres femeninas, hombres gays, transexuales, lesbianas, hijras, menores con g\u00e9neros diversos, flexibles y creativos, mujeres con pene, hombres con vagina, etc.<\/span> <span class=\"s1\">En esta l\u00ednea comparto las reflexiones de Misse<\/span><span class=\"s1\">: para acabar con la violencia de g\u00e9nero habr\u00e1 que dejar de estructurar la sociedad de forma binaria dado que esa es la base sobre la que se sostiene la violencia\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Este esquema binario nos lleva a pensar en dos g\u00e9neros naturales negando la posibilidad de la existencia de una amplia gama de expresiones e identidades de g\u00e9neros, as\u00ed, cuando las personas empiezan a dudar del g\u00e9nero que les ha sido asignado, este binarismo plantea una sola alternativa a modo de soluci\u00f3n, y que se resume en: si dudas de tu g\u00e9nero es que eres del otro, tienes transexualidad o una disforia de g\u00e9nero que se soluciona, previo diagn\u00f3stico, con hormonas y una operaci\u00f3n quir\u00fargica de acomodaci\u00f3n del cuerpo al g\u00e9nero verdadero. El diagn\u00f3stico de transexualidad se basa en una sintomatolog\u00eda centrada en el sufrimiento y en el odio y\/o rechazo del cuerpo f\u00edsico.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Este planteamiento binario, de igual forma, me lleva a pensar que Leo es una v\u00edctima de violencia de g\u00e9nero. Leo (y su familia) solo ha encontrado la calma y el bienestar ps\u00edquico a trav\u00e9s de los bloqueadores hormonales, los que le van a reconciliar con su cuerpo, y hay que alegrarse por ello, porque \u201cbasta ya de sufrimiento\u201d. Pero esta cuesti\u00f3n no tiene que evitar plantearnos la violencia de g\u00e9nero que hay impl\u00edcita en este abordaje de la transexualidad de Leo (que en este caso le lleva a tomar unos sustancias sin estar todav\u00eda muy claros sus efectos secundarios) como de tantas otras personas trans, porque la hormonaci\u00f3n y la operaci\u00f3n, a menudo, no solo son cuesti\u00f3nes basadas en las elecciones personales que podemos hacer, sino tambi\u00e9n en la obligatoriedad de las exigencias y r\u00edgidos controles de g\u00e9nero que para las personas trans se traduce, por ejemplo, en requerimientos de un diagnostico psiqui\u00e1trico si desean cambiar su nombre en el DNI por uno del g\u00e9nero contrario o maquillarse (o dejarse barba) para convencer al psiquiatra de la unidad de trastornos de g\u00e9nero, de que pertenecen al g\u00e9nero femenino.<\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">Para acabar con estas reflexiones. Estoy convencida de que necesitamos repensar la idea que manejamos sobre la violencia de g\u00e9nero, o sobre las violencias de g\u00e9neros. Abandonar debates en donde nos enquistamos defendiendo posiciones que muchas veces no dejan de tener un toque muy heteronormativo<\/span><span class=\"s1\">. Necesitamos incluir en este concepto <\/span><span class=\"s4\">la perspectiva de diversidad sexual y de g\u00e9nero porque as\u00ed podr\u00edamos desvelar la violencia hacia las mujeres y tambi\u00e9n la violencia hacia quienes adoptan sexualidades no normativas o formas, sentimientos, deseos o comportamientos de g\u00e9nero no asignado.<\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 13, negua\/invierno\/2016). Por Lala Mujika. 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