{"id":5722,"date":"2016-02-25T21:00:12","date_gmt":"2016-02-25T20:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=5722"},"modified":"2025-10-23T18:21:56","modified_gmt":"2025-10-23T16:21:56","slug":"la-democracia-no-es-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/la-democracia-no-es-la-guerra\/","title":{"rendered":"La democracia no es la guerra"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/AsamF.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5723\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5723 colorbox-5722\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/AsamF.jpg\" alt=\"AsamF\" width=\"600\" height=\"337\" data-id=\"5723\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/AsamF.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/AsamF-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Galde 12, oto\u00f1o 2015). \u00a0Edwy Plenel.\u00a0El debate sobre\u00a0<strong>el estado de emergencia\u00a0<\/strong>es una cuesti\u00f3n de eficacia:\u00a0\u00bfcu\u00e1l es la respuesta adecuada al desaf\u00edo totalitario del Estado Isl\u00e1mico? La escalada de seguridad es una respuesta a corto plazo,\u00a0inspirada por la inmediatez pol\u00edtica m\u00e1s que por la preocupaci\u00f3n de\u00a0alcanzar soluciones sostenibles. Concediendo al adversario una victoria\u00a0simb\u00f3lica, esta desarma a nuestra sociedad tanto como la protege,\u00a0<strong>amenazando nuestras libertades individuales y los derechos colectivos.<\/strong><\/p>\n<p>No hay por un lado gobernantes responsables y, por el otro, comentaristas\u00a0irresponsables,\u00a0<strong>hombres de Estado versus ni\u00f1os del coro<\/strong>, concernidos\u00a0frente a los indiferentes. Los seis diputados \u2013tres socialistas y tres\u00a0ecologistas\u2013 que, el jueves 19 de noviembre, votaron contra la\u00a0prolongaci\u00f3n durante tres meses del estado de emergencia, cuando a\u00fan era\u00a0posible prolongar esta medida durante seis d\u00edas m\u00e1s, no est\u00e1n menos\u00a0preocupados que los ciudadanos y tampoco son menos sensibles que\u00a0aquellos que promueven esta fuga hacia el estado de excepci\u00f3n y, por\u00a0consecuencia, hacia\u00a0<strong>la suspensi\u00f3n de la democracia<\/strong>.<\/p>\n<p>Pues la democracia no consiste \u00fanicamente en votar, este es solo uno de\u00a0sus instrumentos.\u00a0<strong>Se trata de una cultura concreta, una pr\u00e1ctica viva,\u00a0un ecosistema complejo que necesita la participaci\u00f3n de los ciudadanos,<\/strong>\u00a0el equilibrio de poderes y contrapoderes, la independencia de la\u00a0justicia, la libertad de expresi\u00f3n y de informaci\u00f3n, de reuni\u00f3n y\u00a0manifestaci\u00f3n, una sociedad movilizada, un control de los gobernantes\u00a0por parte de los gobernados\u2026 A lo que se suma el respeto por sus\u00a0opositores. La ampliaci\u00f3n del estado de urgencia es una prueba de la\u00a0brutal regresi\u00f3n de la democracia, testimonio de un estado de p\u00e1nico y\u00a0no de sangre fr\u00eda, que sea casi intolerable para algunos que otros\u00a0puedan sentirse alarmados por esta brusca aceleraci\u00f3n de la seguridad,\u00a0llevada a cabo bajo el paraguas de la emoci\u00f3n, pr\u00e1cticamente sin debates\u00a0profundos y reflexiones reposadas.<\/p>\n<p>Que sus partidarios sean, por el momento, una gran mayor\u00eda en nuestro\u00a0espacio pol\u00edtico, y entre la opini\u00f3n publica, no supone un juicio\u00a0definitivo: la Historia cuenta con muchos ejemplos en los que una\u00a0oposici\u00f3n minoritaria en un peque\u00f1o instante preservaron el futuro, sus\u00a0posibilidades y su lucidez. As\u00ed, solo hubo una voz, una sola, la del\u00a0senador dem\u00f3crata\u00a0<strong>Russ Feingold<\/strong>, contra la\u00a0<em>Patriot Act<\/em>, un mes despu\u00e9s\u00a0de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Pero, un a\u00f1o m\u00e1s tarde,\u00a0en octubre de 2002, en la C\u00e1mara de Representantes, fueron 133 (contra\u00a0una mayor\u00eda de 296) los que se opusieron al uso de la fuerza contra\u00a0Irak. En la calma, rechazaron una pol\u00edtica enloquecida por la ideolog\u00eda,\u00a0cuyas consecuencias fueron m\u00e1s catastr\u00f3ficas que el ataque al que se\u00a0pretend\u00eda dar respuesta: la invasi\u00f3n de un pa\u00eds soberano, Irak,\u00a0entonces aliado y armado contra Ir\u00e1n, que no ten\u00eda ninguna conexi\u00f3n,\u00a0ideol\u00f3gica o log\u00edstica, con los terroristas de Al Qaeda y que no supon\u00eda\u00a0una amenaza para nadie, pues\u00a0<strong>no ten\u00eda en su poder armas de destrucci\u00f3n\u00a0masiva.<\/strong><\/p>\n<p>De esta legislaci\u00f3n de excepci\u00f3n y de esta ceguera que la acompa\u00f1a,\u00a0entre delirios estatales y mentiras medi\u00e1ticas, enemigos deshumanizados y\u00a0una guerra de barbarie, la democracia americana y el mundo entero han\u00a0podido medir, desde entonces, la inmensidad del da\u00f1o,<strong>\u00a0Francia paga hoy\u00a0su precio<\/strong>. Catastr\u00f3fico, el resultado es claro: impotencia ante este\u00a0terrorismo totalitario, que no ha dejado de ampliar su alcance hasta el\u00a0punto de reclamar un territorio estatal haciendo uso de sus\u00a0considerables recursos financieros ; incapacidad a la hora de hacer\u00a0recular la ideolog\u00eda que lo alimenta,\u00a0<strong>este islam sectario wahhabite<\/strong>\u00a0cuyo\u00a0foco principal se encuentra en Arabia Saudita, monarqu\u00eda obscurantista\u00a0que contin\u00faa siendo aceptada ; en revancha, amplia capacidad para\u00a0producir y agravar el desorden del que se nutre Daech, la destrucci\u00f3n\u00a0total del Estado de Irak, la brutalizaci\u00f3n inimaginable de su sociedad,\u00a0el medio mill\u00f3n de muertos, tirando por lo bajo, que ha dejado tras de\u00a0s\u00ed ocho a\u00f1os de ocupaci\u00f3n americana (2003-2011), empujando a un pa\u00eds a\u00a0una guerra de religi\u00f3n, en el propio seno del islam, entre\u00a0<strong>chiitas y\u00a0sunitas.<\/strong><\/p>\n<p>No aprender de la Historia supone debilitar el futuro. Estas respuestas\u00a0que, por principios ideol\u00f3gicos o t\u00e1cticos, se aprovechan del miedo para\u00a0lograr influir en la pol\u00edtica interior, conseguir una popularidad\u00a0inmediata o alardear de habilidad pol\u00edtica, pueden ser muy graves y\u00a0desastrosas a largo plazo. Violar la democracia que dicen defender\u00a0frente a los adversarios que la amenazan, utilizar el mismo lenguaje de\u00a0aniquilaci\u00f3n, de erradicaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de este \u00faltimo; habituar a\u00a0nuestra propia sociedad a bajar la guardia en la defensa de nuestras\u00a0libertades fundamentales: no, esto no es demostrar nuestra fuerza, sino\u00a0nuestra debilidad. Es dejarse caer en la trampa de los terroristas, como\u00a0conejos cegados por la luz: unirse a su tiempo, ese que\u00a0<strong>alberga a un\u00a0monstruo presente, escalofriante y paralizante<\/strong>, nos deja con un presente\u00a0sin pasado ni futuro. Un presente muerto, inerte, sin esperanzas ni\u00a0promesas.<\/p>\n<p>Este presente ha sido la elecci\u00f3n de<strong>\u00a0Fran\u00e7ois Hollande<\/strong>\u00a0cuando, asestando\u00a0un duro golpe, anunci\u00f3, con un axioma que no corresponde a ninguna\u00a0demostraci\u00f3n razonada e informada, que \u00abFrancia est\u00e1 en guerra\u00bb, el\u00a0pasado 16 de noviembre, delante de los parlamentarios reunidos en el\u00a0Congreso de Versalles. Refiri\u00e9ndose \u00fanicamente a los problemas de\u00a0seguridad,<strong>\u00a0su discurso fue doblemente ciego<\/strong>: sobre las causas de lo\u00a0ocurrido, en el pasado; y sobre sus soluciones, en el futuro. El \u00fanico\u00a0horizonte que propone es una guerra inmediata, no solo a distancia, sino\u00a0tambi\u00e9n aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Se trata de una perspectiva sin salida porque ignora la memoria.\u00a0Indiferente a los contextos, las genealog\u00edas y las herencias que han\u00a0dado forma a la amenaza, esta respuesta presidencial tiene la vista\u00a0corta y el aliento ligero. Bajo la apariencia de su determinaci\u00f3n,\u00a0<strong>no\u00a0tiene los pies en el suelo<\/strong>: a la vez desconectada de los or\u00edgenes\u00a0internacionales del drama y, lo que es a\u00fan m\u00e1s grave, no tiene\u00a0conciencia de las consecuencias nacionales que tendr\u00e1 su terquedad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta respuesta corre el peligro de convertirse en la\u00a0perpetuaci\u00f3n, o la extensi\u00f3n, de la cat\u00e1strofe como ya lo han anunciado\u00a0todos los especialistas, investigadores y diplom\u00e1ticos, conocedores de\u00a0la regi\u00f3n o veteranos en los servicios de inteligencia, para quienes la\u00a0conclusi\u00f3n es un\u00e1nime: estamos ante el regreso de un boomerang que, hoy,\u00a0hiere a Francia.\u00a0Este golpe in\u00e9dito que nos ha dejado a todos con un sentimiento de\u00a0pavor, esta violencia desencadenada contra una sociedad abierta y\u00a0diversa, tiene relaci\u00f3n con d\u00e9cadas de errores estrat\u00e9gicos, en\u00a0Afganist\u00e1n e Irak.\u00a0<strong>Nacieron de antiguas l\u00f3gicas de poder que rechazan\u00a0poner sobre la mesa una nueva realidad<\/strong>, un mundo que se ha convertido en\u00a0un escenario multipolar. Un mundo m\u00e1s imprevisible y menos asequible,\u00a0fruto de la progresiva emancipaci\u00f3n de las tutelas coloniales o\u00a0imperialistas, respecto a sus zonas de influencia y sus bloques de\u00a0pertenencia.<\/p>\n<p>Federando una izquierda conservadora que, si hubiera estado en el poder,\u00a0habr\u00eda sin duda apoyado la aventura americana que, en 2003, la derecha\u00a0de Chirac rechaz\u00f3, Fran\u00e7ois Hollande insiste en este tr\u00e1gico\u00a0contrasentido. Haci\u00e9ndolo pone en peligro a una democracia francesa, ya\u00a0muy fr\u00e1gil pues es de baja intensidad, desarmada para resistir a las\u00a0tentaciones autoritarias, y, sobre todo, gangrenada desde hace treinta\u00a0a\u00f1os por la difusi\u00f3n de un imaginario antirrepublicano donde la\u00a0identidad suplanta a la igualdad, donde la seguridad se impone a la\u00a0libertad, donde el miedo a los otros destruye la fraternidad entre los\u00a0hombres.<strong>Cuando el error estadounidense golpe\u00f3 violentamente al mundo\u00a0entero,<\/strong>\u00a0por la potencia de Estados Unidos, el error franc\u00e9s puede da\u00f1ar\u00a0a nuestro pa\u00eds, su democracia, tendiendo la mano a nuestros sepultureros.<\/p>\n<p><strong>\u00abLa boda sangrienta de la represi\u00f3n y el terrorismo\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para tropezar en un escalera, basta un primer paso.\u00a0<\/strong>La prolongaci\u00f3n del\u00a0estado de urgencia, cuya perpetuaci\u00f3n es indispensable en el esp\u00edritu\u00a0del ejecutivo por su inscripci\u00f3n en la Constituci\u00f3n, es el primer\u00a0movimiento de un desastre democr\u00e1tico, que a\u00fan no ha sido anunciado pero\u00a0ya est\u00e1 en marcha. El espect\u00e1culo del primer ministro instando a los\u00a0diputados, responsables de hacer las leyes, a no ceder al \u00ablegalismo\u00bb\u00a0o pidiendo a sus compa\u00f1eros\u00a0senadores de no asuman el \u00abriesgo\u00bb de recurrir al Consejo\u00a0Constitucional, garante del respeto de nuestros derechos fundamentales\u00a0(ver aqu\u00ed), es la evidencia de esta abrupta regresi\u00f3n. En el esp\u00edritu de\u00a0nuestros gobernantes, el estado de urgencia significa la congelaci\u00f3n del\u00a0Estado de derecho, ilustrado por el silencio abismal, como un eclipse\u00a0total, de la ministra encargada de vigilar y asegurar nuestras\u00a0libertades, la ministra de Justicia.<\/p>\n<p>M\u00e1s que de un atajo moment\u00e1neo, capaz de hacer frente a los imperativos\u00a0de seguridad, se trata de un cortocircuito a largo plazo, acompa\u00f1ando de\u00a0un retroceso en los principios democr\u00e1ticos (leer el art\u00edculo de Lenaig\u00a0Bredoux). Los argumentos que justifican su imposici\u00f3n se basan en una\u00a0mentira de hecho, apoyada por una doble irresponsabilidad pol\u00edtica. La\u00a0falsedad es afirmar que las fuerzas de seguridad no habr\u00edan, sin la\u00a0adopci\u00f3n de este estatus, contado con los medios necesarios para atrapar\u00a0a los terroristas, con todas las posibilidades legales de vigilancia, de\u00a0b\u00fasqueda, y de\u00a0<strong>detenci\u00f3n exorbitantes del derecho com\u00fan que reclama una\u00a0situaci\u00f3n de urgencia.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Bombas.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5730\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5730 colorbox-5722\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Bombas.jpg\" alt=\"Bombas\" width=\"600\" height=\"338\" data-id=\"5730\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Bombas.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Bombas-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como si Francia no contara con una legislaci\u00f3n antiterrorista\u00a0espec\u00edfica, un marco represivo denso y severo, revisado una decena de\u00a0veces en diez a\u00f1os, completado por una nueva ley hace apenas un a\u00f1os y\u00a0por la ley de vigilancia hace menos de seis meses. Como si el arsenal\u00a0jur\u00eddico\u00a0<strong>no hubiese cesado de reforzarse, endurecerse y agravarse\u00a0<\/strong>desde\u00a0la d\u00e9cada de 1980, y la primera ola de atentados de 1982, seguida por la\u00a0de 1986, y despu\u00e9s por aquella de 1995 (aqu\u00ed un peque\u00f1o recapitulativo).<\/p>\n<p>Como si la cuesti\u00f3n pertinente fuese la adecuaci\u00f3n de la ley en vigor y\u00a0no la eficacia de los servicios de inteligencia. Como si bastara cambiar\u00a0las reglas para librarse de un examen cr\u00edtico.<\/p>\n<p>A esta desinformaci\u00f3n, espec\u00edfica para\u00a0<strong>habituar al pa\u00eds al retroceso de\u00a0sus libertades<\/strong>, el poder a\u00f1ade una proposici\u00f3n sorprendente, si ya est\u00e1\u00a0en vigor y dejar\u00e1 caer todo su peso sobre la vida p\u00fablica, introducir el\u00a0estado de emergencia en la Constituci\u00f3n, al lado de los poderes\u00a0excepcionales acordados por el art\u00edculo 16 al jefe de Estado o del\u00a0estado de sitio previsto por el art\u00edculo 36 en tiempos de guerra. Ante\u00a0una cuesti\u00f3n de orden p\u00fablico, que es por si sola dram\u00e1tica, ninguna\u00a0democracia segura de si misma, de su estabilidad institucional y de su\u00a0solidez constitucional, osar\u00eda una tal aventura: modificar, por\u00a0oportunismo, la ley fundamental. \u00bfEs necesario recordar que la medida\u00a0draconiana como es, la ley de\u00a0<em>Patriot Act<\/em>, es una ley provisional,\u00a0revisable y extensible, sujeta a evaluaciones y controles, as\u00ed como a\u00a0investigaciones bipartidista de sus da\u00f1os colaterales, etc\u00e9tera?<\/p>\n<p>Pero lo peor es que\u00a0<strong>este golpe se nutre de una profunda\u00a0irresponsabilidad:<\/strong>\u00a0se trata del visto bueno dado por una mayor\u00eda de\u00a0izquierda a la agenda ideol\u00f3gica de la derecha autoritaria, pr\u00f3xima a la\u00a0extrema derecha. Extensi\u00f3n de la privaci\u00f3n de la nacionalidad a aquellos\u00a0que cuentan con la doble nacionalidad nacidos en Francia, incluso si no tienen ning\u00fan otro pa\u00eds de pertenencia que el nuestro;\u00a0autorizaci\u00f3n a la polic\u00eda de llevar sus armas fuera\u00a0de servicio y por lo tanto hacer uso de ellas cuando son simplemente ciudadanos de a pie; inclusi\u00f3n del \u00abcomportamiento\u00bb, y no s\u00f3lo de las\u00a0actividades, como un motivo para privar a un ciudadano de su libertad\u00a0por resultar simplemente sospechoso; intrusiones generalizadas,\u00a0vigilancia, arrestos domiciliarios, etc\u00e9tera, m\u00e1s all\u00e1 de todo marco\u00a0judicial, por simple decisi\u00f3n de la polic\u00eda administrativa; poderes\u00a0excepcionales concedidos a los preceptos y a sus servicios en la\u00a0aplicaci\u00f3n de disposiciones en las que el equilibrio o la pertinencia\u00a0reposan \u00fanicamente en la sospecha, que no excluye la discriminaci\u00f3n, y\u00a0jugar\u00e1 esta su baza;<strong>agravaci\u00f3n del control estatal,<\/strong>\u00a0y con esto la\u00a0censura en internet y la tentaci\u00f3n del control directo de medios de\u00a0comunicaci\u00f3n, en definitiva, una regresi\u00f3n del pluralismo que reaparece\u00a0gracias a una enmienda parlamentaria socialista&#8230;<\/p>\n<p>Mientras que el Estado se libra as\u00ed del derecho, prefiriendo la\u00a0excepci\u00f3n a la regla, la sociedad es dada de baja, o m\u00e1s bien puesta en\u00a0cuarentena. \u00bfC\u00f3mo es posible imaginar que podamos invitar a los votantes\u00a0a participar en las elecciones regionales mientras se insta a la\u00a0democracia a guardar silencio, a no reunirse, a no acudir a los\u00a0<em>meetings\u00a0<\/em>o a no manifestarse? El argumento de la seguridad es empleado para\u00a0<strong>encerrar a la sociedad en ella misma y vaciar al espacio p\u00fablico de su\u00a0sustancia.<\/strong>\u00a0Mientras que la cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico es un desaf\u00edo\u00a0para la civilizaci\u00f3n, las autoridades se apoyan en estos atentados para\u00a0cerrar las fronteras a todos los ciudadanos del mundo que se movilizan\u00a0por esta causa universal. Y las iniciativas internacionales de la COP21\u00a0ya est\u00e1n prohibidas como lo estar\u00e1n, con mucha probabilidad, todas las\u00a0manifestaciones p\u00fablicas que expresen disonancia y disidencia.<\/p>\n<p>Tened miedo, y yo me encargar\u00e9 del resto, nos dice ahora el poder,\u00a0levantando la desconfianza en una sociedad pluralista, vigilante y\u00a0movilizada, bajo el principio de la supervivencia. Los terroristas no\u00a0pod\u00edan imaginar una victoria m\u00e1s simb\u00f3lica: la invitaci\u00f3n a desertar de\u00a0la democracia y a delegar ciegamente nuestro poder y quiz\u00e1 perderlo por\u00a0un largo periodo de tiempo. Este es el engranaje que nosotros rechazamos\u00a0pues, m\u00e1s que protegernos, nos hace m\u00e1s d\u00e9biles y nos expone. Lejos de\u00a0ser irresponsable, esta posici\u00f3n de principios salvaguarda el futuro,\u00a0rechazando que se perpet\u00faen \u00ab<strong>las bodas sangrientas de la represi\u00f3n y el\u00a0terrorismo<\/strong>\u00bb. Este principio fue proclamado por el escritor y periodista\u00a0Albert Camus, en 1955, el mismo a\u00f1o en el que fue creado, por una ley\u00a0del 3 de abril, el estado de urgencia que se nos impone hoy por una\u00a0duraci\u00f3n de tres meses, que jam\u00e1s se produjo durante la guerra de\u00a0Argelia (1954-1962). Y quiz\u00e1s, perennizado, el d\u00eda de ma\u00f1ana, en nuestra\u00a0Constituci\u00f3n. Desde\u00a0<em>Los justos<\/em>, obra de 1949, a\u00a0<em>L&#8217;Homme r\u00e9volt\u00e9<\/em>, ensayo\u00a0de 1951, Albert Camus jam\u00e1s mostr\u00f3 complacencia por el terrorismo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/hollande.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5732\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5732 colorbox-5722\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/hollande.jpg\" alt=\"hollande\" width=\"665\" height=\"555\" data-id=\"5732\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/hollande.jpg 665w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/hollande-300x250.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 665px) 100vw, 665px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cualquiera que sea la acumulaci\u00f3n de miserias, de <strong>desesperaci\u00f3n y de\u00a0 humillaciones que pueden ser su origen<\/strong>, \u00e9l no le encontraba ninguna\u00a0excusa, condenando as\u00ed un modo de actuaci\u00f3n que, invariablemente, \u00abdeja\u00a0de ser un instrumento controlado de una pol\u00edtica para convertirse en un\u00a0arma descontrolada de la locura y el odio elementales\u00bb. Su principio de\u00a0alarma est\u00e1 a las puertas, sobre todo desde que fue lanzado en el\u00a0escenario inaugural de un debate que nos ocupa hoy, en un clima de\u00a0dram\u00e1tica urgencia. Camus, como todos los dem\u00f3cratas sinceros, como\u00a0todos los verdaderos republicanos,<strong>\u00a0se alarmaba de una carrera hacia el\u00a0vac\u00edo<\/strong>, donde \u00abcada uno se permite el crimen del otro para seguir\u00a0avanzando\u00bb. En un contexto franco-argelino de guerra civil y de crisis\u00a0moral, cuyas cuestiones hist\u00f3ricas no son ajenas a los desaf\u00edos de hoy,\u00a0present\u00eda como la ceguera inmediata sobre las causas y las soluciones\u00a0hab\u00eda complicado y empeorado la situaci\u00f3n en ambos terrenos. Desde la\u00a0ca\u00edda de una Rep\u00fablica (francesa) bajo las embestidas de los ultras de\u00a0la colonizaci\u00f3n hasta el desgarro de una naci\u00f3n (Argelia) por la\u00a0militarizaci\u00f3n del movimiento de independencia, sin incluir la\u00a0banalizaci\u00f3n contagiosa de la tortura, los acontecimientos posteriores\u00a0le dieron lamentablemente la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero en 1955, \u00e9l pensaba que todav\u00eda era posible detener la m\u00e1quina\u00a0infernal, y por eso regres\u00f3 durante un tiempo al mundo del periodismo en\u00a0<em>L&#8217;Express,<\/em>\u00a0antes de volver al silencio, ahogado por la incomprensi\u00f3n de\u00a0sus propios amigos, despu\u00e9s del fracaso de su petici\u00f3n de una \u00abtregua\u00a0civil\u00bb en Argel en enero de 1956.<em>L&#8217;Express\u00a0<\/em>fue tambi\u00e9n la tribuna del\u00a0pol\u00edtico, sin duda, m\u00e1s l\u00facido de aquel entonces,\u00a0<strong>Pierre Mend\u00e8s France.<\/strong><\/p>\n<p>El 14 de mayo de 1955, firm\u00f3 un llamamiento para impedir dejar la\u00a0pol\u00edtica en manos de sus profesionales. En aquellos tiempos tan\u00a0turbulentos como el nuestro, apel\u00f3 por una \u00abmovilizaci\u00f3n de la voluntad\u00a0popular \u00bb contra el riesgo de confiscaci\u00f3n de una \u00abpol\u00edtica reservada a\u00a0los expertos, y preservada por t\u00e9cnicos\u00bb. \u00ab<strong>La pol\u00edtica pertenece al\u00a0ciudadano, si este la quiere<\/strong>\u00bb, concluy\u00f3 Mend\u00e8s Francia. Esto es lo que\u00a0hacemos rechazando un estado de emergencia cuya ideolog\u00eda guerrera\u00a0<strong>nos\u00a0roba nuestra exigencia com\u00fan: la democracia.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.infolibre.es\/tags\/personajes\/edwy_plenel.html\">Edwy Plenel<\/a>. Director de Mediapart.<br \/>\nPublicado en <a href=\"http:\/\/www.infolibre.es\" target=\"_blank\">infolibre.es<\/a> 24\/11\/2015.<br \/>\nTraducci\u00f3n: Irene Casado<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/francaises-frappes_5410249.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5733\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5733 colorbox-5722\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/francaises-frappes_5410249.jpg\" alt=\"francaises-frappes_5410249\" width=\"600\" height=\"338\" data-id=\"5733\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/francaises-frappes_5410249.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/francaises-frappes_5410249-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 12, oto\u00f1o 2015). Edwy Plenel. El debate sobre el estado de emergencia es una cuesti\u00f3n de eficacia: \u00bfcu\u00e1l es la respuesta adecuada al desaf\u00edo totalitario del Estado Isl\u00e1mico? La escalada de seguridad es una respuesta a corto plazo, inspirada por la inmediatez pol\u00edtica m\u00e1s que por la preocupaci\u00f3n de alcanzar soluciones sostenibles. Concediendo al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5724,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,6,5],"tags":[],"class_list":["post-5722","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-internacional","category-politica","revista-galde-n12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5722"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5722\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19043,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5722\/revisions\/19043"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}