{"id":5685,"date":"2016-02-25T21:06:56","date_gmt":"2016-02-25T20:06:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=5685"},"modified":"2025-10-23T18:21:56","modified_gmt":"2025-10-23T16:21:56","slug":"la-trampa-de-viena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/la-trampa-de-viena\/","title":{"rendered":"La trampa de Viena"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/SiriaTres.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5686\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-5686 colorbox-5685\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/SiriaTres-300x300.jpg\" alt=\"SiriaTres\" width=\"300\" height=\"300\" data-id=\"5686\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/SiriaTres-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/SiriaTres-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/SiriaTres.jpg 529w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00bfDerrotar al nuevo enemigo, el Estado Isl\u00e1mico, y garantizar los intereses de las viejas potencias en el Oriente Medio del siglo XXI?. En cualquier caso las poblaciones locales quedan marginadas una vez m\u00e1s. <\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p>(Galde 12, oto\u00f1o 2015). Javier Martin.\u00a0Acomodado sobre el tapiz marr\u00f3n de una de las numerosas mezquitas que salpican los barrios depauperados del norte de T\u00fanez capital, el jeque Abu Marwan inclina la mirada, acelera el manoseo de las cuentas del rosario y observa con detenimiento un deslustrado ejemplar de El Cor\u00e1n que reposa a sus pies cuando se le inquiere por Houssam Abdelli, el suicida de 26 a\u00f1os que en noviembre de 2015 perpetr\u00f3 el atentado m\u00e1s grave jam\u00e1s sufrido por las fuerzas de Seguridad tunecinas. Despu\u00e9s, eleva la mirada y estira su reflexi\u00f3n apenas unos segundos m\u00e1s antes de decidirse a acometer la respuesta. \u201c<em>Esos chicos son almas en pena. Peces fuera del agua en busca de ox\u00edgeno\u201d<\/em>, dice Abu Marwan sobre un joven corriente, pero que en apenas un a\u00f1o pas\u00f3 de jugar al f\u00fatbol con sus amigos a frecuentar cl\u00e9rigos wahab\u00edes y mezquitas salafistas, donde se aprende una versi\u00f3n her\u00e9tica y retr\u00f3grada del Islam. \u201c<em>Y los radicales le dan aquello que necesitan. Consuelo espiritual y un objetivo vital envuelto en un lenguaje atractivo que conocen, el de internet y las redes sociales\u201d<\/em>, abunda. <em>\u201cLa guerra est\u00e1 en la propaganda, y ah\u00ed tienen ventaja. Ese es el campo de batalla en el que debemos luchar\u201d, <\/em>subraya.<\/p>\n<p>Apenas una semana antes, y en pleno arrebato de visceralidad por el impactante atentado de Par\u00eds, el autoproclamado \u201cGrupo Internacional de Apoyo a Siria\u201d se comprometi\u00f3 a acelerar el proceso de paz en ese pa\u00eds, falsamente convencido de que all\u00ed est\u00e1n enterradas las ra\u00edces del fanatismo que desde hace d\u00e9cadas atormenta a \u00e1rabes y musulmanes, y que ahora tanto dice asustar a los l\u00edderes de Europa. Un proceso sostenido en premisas con cierto hedor finisecular que entroncan con una forma obsoleta de entender la geoestrategia mundial: aquella que apuesta por imponer transiciones pol\u00edticas al estilo occidental a sociedades con un alto d\u00e9ficit de madurez democr\u00e1tica. Y atado a una vetusta concepci\u00f3n de Oriente Medio: aquella que qued\u00f3 dibujada tras el triunfo de la revoluci\u00f3n isl\u00e1mica en Ir\u00e1n, y que tanto dolor y sangre ha causado. Pa\u00edses de larga tradici\u00f3n democr\u00e1tica, como Estados Unidos o Francia, aliados con otros, como Arabia Saud\u00ed o Qatar, que ni siquiera han sentido el impulso de asomarse a ella, sentados a la mesa con imperios nost\u00e1lgicos \u00e1vidos por recuperar su antigua grandeza, como Rusia, Ir\u00e1n y Turqu\u00eda. El objetivo declarado, derrotar al nuevo (y \u00fatil) enemigo: el Estado Isl\u00e1mico. El oculto, quiz\u00e1, garantizar sus intereses particulares en el nuevo Oriente Medio del siglo XXI que parece esbozarse. Al margen de todo -y como error iterado-quedan una vez m\u00e1s los anhelos de las poblaciones locales, que en 2011 se levantaron con la ilusi\u00f3n -ahora casi desvanecida- de alcanzar al fin libertad, derechos y justicia social.<\/p>\n<p>\u00ab<em>El hecho es que el Estado Isl\u00e1mico, como doctrina y pr\u00e1ctica, se ha convertido en un modelo imbatible para aquellos que en el mundo musulm\u00e1n sun\u00ed buscan una combinaci\u00f3n de religi\u00f3n, poder y modernidad<\/em>\u00ab, argumenta el periodista \u00e1rabe Ali Hashem. Antiguo corresponsal de la famosa televisi\u00f3n qatar\u00ed \u00abAl Yazira\u00bb, el reportero insiste en subrayar un factor que considera crucial, un elemento esencial para entender la coyuntura actual que la desmemoriadas sociedades occidentales parecen haber querido olvidar: que la amenaza del yihadismo no es un problema de hoy, sino una r\u00e9mora del ayer. Un desaf\u00edo que naci\u00f3 en la aciaga d\u00e9cada de los ochenta, hunde su rizoma en la historia del medioevo europeo, est\u00e1 ligado al colonialismo y a la fat\u00eddica pol\u00edtica de bloques que presidi\u00f3 el siglo XX, y que se nutri\u00f3 de las dictaduras \u00e1rabes de tinte socialista a las que Occidente apoy\u00f3 -en mayor o menor medida- en las tres d\u00e9cadas precedentes. \u00ab<em>Sun\u00edes y chi\u00edes compart\u00edan similares aspiraciones hasta que la revoluci\u00f3n isl\u00e1mica en Irak en 1979 logr\u00f3 derrotar al Sha<\/em>\u00ab, abunda Hashem. \u00ab<em>En ese tiempo, hasta islamistas sunn\u00edes como el jeque Abdula Azzam<\/em> (uno de los fundadores ideol\u00f3gicos de Al Qaida) <em>celebraron en las mezquitas de Jordania la victoria del Imam Rujola Jomeini<\/em>\u00ab, recuerda. \u00ab<em>Despu\u00e9s, se evidenci\u00f3 que la revoluci\u00f3n (iran\u00ed) era m\u00e1s una respuesta a las ambiciones de los islamistas chi\u00edes que de los sun\u00edes; as\u00ed que la siguiente parada para Azzam y sus camaradas fue Afganist\u00e1n, y lo que luego fue conocido como los \u00e1rabes afganos\u00bb, <\/em>concluye.<\/p>\n<p>El triunfo de Jomeini y su interpretaci\u00f3n fundamentalista de la sociedad isl\u00e1mica caus\u00f3 un impacto similar -aunque de inquietud- en Arabia Saud\u00ed, hasta entonces indiscutible caudillo del Islam sun\u00ed. El mismo a\u00f1o que las huestes del avieso ayatola se apropiaban de la indignaci\u00f3n popular en Ir\u00e1n y la barnizaban de trascendencia religiosa, un grupo de radicales saud\u00edes, adscritos al movimiento purista \u00abijwan\u00bb, asalt\u00f3 la gran Mezquita de La Meca, la m\u00e1s sagrada del Islam. Liderados por Juhayman al Otaibi, una antiguo miembro de la Guardia Nacional wahab\u00ed, pretend\u00edan derrocar la tiran\u00eda de la familia Al Saud, a la que tildaban de hereje y corrupta. Al Otaibi y sus seguidores cre\u00edan que la autocracia fundada en el siglo XVIII hab\u00eda traicionado los principios establecidos por Mahoma, y aspiraban a constituir una sociedad igual a la que, seg\u00fan su lectura literal de las escrituras, habit\u00f3 el Profeta. Su sue\u00f1o acab\u00f3 en pesadilla. Amanecida la ma\u00f1ana del 4 de diciembre de 1979, soldados saud\u00edes secundados por fuerzas de elite francesas y aconsejados por expertos militares estadounidenses recuperaron el control del templo tras tintar de rojo sus albos m\u00e1rmoles. Unas 240 personas -ente militares y asaltantes- murieron y m\u00e1s de 400 resultaron heridas durante la batalla, que dur\u00f3 dos semanas. Miles m\u00e1s fueron arrestadas y encarceladas los d\u00edas siguientes. Al Otaibi y 63 cabecillas fueron decapitados.<a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ISIS.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5690\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5690 size-full colorbox-5685\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ISIS.jpg\" alt=\"ISIS\" width=\"600\" height=\"337\" data-id=\"5690\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ISIS.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ISIS-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Avanzado 1980, reci\u00e9n estrenada la guerra entre Ir\u00e1n e Irak, muchos de esos \u00abijwan\u00bb comenzaron a abandonar las prisiones y a aterrizar en Afganist\u00e1n, previa escala en Pakist\u00e1n. En Islamabad, y en particular en la vecina Rawalpindi, eran recibidos por jeques como el propio Azzam y miembros de los servicios secretos saud\u00edes, estadounidenses y pakistan\u00edes que los instru\u00edan en el combate y les facilitaban armas. Conocido como \u00abel puente de los muyahidin\u00bb, su primer objetivo de este plan era acorralar a las tropas sovi\u00e9ticas que ocupaban Afganist\u00e1n. Hasta que estas se retiraron, los guerreros de la yihad fueron \u00abcombatientes por la libertad\u00bb para los gobiernos de Occidente y un alivio para las dictaduras \u00e1rabes amigas. Casi todas ellas aprovecharon la citada pasarela para desembarazarse de la oposici\u00f3n religiosa que crec\u00eda a la sombra de su pu\u00f1o de hierro. Sin embargo, apenas nueve a\u00f1os despu\u00e9s el muro de Berl\u00edn cay\u00f3 y la <em>guerra fr\u00eda <\/em>que dome\u00f1aba la geopol\u00edtica mundial comenz\u00f3 a perder el sentido que nunca tuvo. Los <em>muyahidines<\/em> dejaron de ser \u00fatiles, y la mayor\u00eda de ellos optaron por regresar, convencidos de que en su pa\u00eds ser\u00edan recibidos como h\u00e9roes. Poco tardar\u00edan en percibir la realidad. En agosto de 1990, tanques del Ej\u00e9rcito de Sadam Husein cruzaron la frontera y tomaron Kuwait. Asustado ante la posibilidad cierta de que siguieran su arrollador avance hacia el sur, Riad exigi\u00f3 a Washington que cumpliera con el pacto secreto suscrito en 1945 y protegiera su territorio. Una defensa que el despu\u00e9s odiado Osama bin Laden y sus \u00e1rabes afganos tambi\u00e9n ofrecieron a la casa de Saud. Rechazados y marginados, \u201clos guerreros de Al\u00e1\u201d retornaron a las agrestes tierras de Asia Central en las que tanta sangre hab\u00edan derramado. All\u00ed se termin\u00f3 de gestar una idea que el llamado Islam pol\u00edtico hab\u00eda contribuido a cimentar. La de lanzar una yihad global contra los infieles -incluidos entre ellos los corruptos l\u00edderes musulmanes- que pusiera las bases para la concreci\u00f3n futura del \u00fanico de sus anhelos: crear un estado isl\u00e1mico seg\u00fan su ancestral interpretaci\u00f3n de los textos religiosos. Hab\u00eda nacido Al Qaida, la organizaci\u00f3n terrorista m\u00e1s grande que la historia moderna haya conocido.<\/p>\n<p>Expertos y periodistas contempor\u00e1neos insisten en colgar esta misma etiqueta a la amenaza de moda, el Estado Isl\u00e1mico. Pero entender y conocer a esta organizaci\u00f3n yihadista exige, en primer lugar, desprenderse de ese err\u00f3neo concepto y admitir una realidad: se trata de un sistema sofisticado, un proto-estado fruto de la evoluci\u00f3n l\u00f3gica de la quimera radical que explot\u00f3 en la d\u00e9cada de los pasados ochenta. Mientras que \u00abel puente de los muyahidin\u00bb fue una ambici\u00f3n h\u00e1bilmente manipulada, Al Qaida supuso una idea fruto de la frustraci\u00f3n y la experiencia. El Estado Isl\u00e1mico es, ahora, esa idea llevada a la pr\u00e1ctica gracias a un error may\u00fasculo cometido por aquellos que hace cuarenta a\u00f1os comenzaron a experimentar con el fuego de la intolerancia religiosa. La forzada e interesada decisi\u00f3n estadounidense de invadir Irak en 2003, y en particular la posterior desarticulaci\u00f3n del corrupto r\u00e9gimen baazista tejido por Sadam Husein dej\u00f3 un vac\u00edo de poder en las provincias sun\u00edes, aprovechado al principio por Al Qaida y explotado ahora por las huestes del dictador derrocado para reconstruir desde la clandestinidad las redes mafiosas en las que la satrap\u00eda iraqu\u00ed se sostuvo durante la d\u00e9cada larga que dur\u00f3 el embargo de la ONU. La mezcla de ambas alumbr\u00f3 en 2006 el Estado Isl\u00e1mico de Irak (ISI), al que EEUU combati\u00f3 con efectividad gracias a una alianza pecuniaria con movimientos sun\u00edes iraqu\u00edes considerados moderados. En 2010, la decisi\u00f3n del gobierno chi\u00ed de Bagdad de no integrar a esas tribus en la estructura del Estado facilit\u00f3 al ISI recuperar el terreno perdido. Y en 2011, la revoluci\u00f3n en Siria le permiti\u00f3 ampliar sus huestes y su extensi\u00f3n territorial, clave de su desconcertante poder. El denominado Estado Isl\u00e1mico para Irak y el Levante (ISIS) ya presentaba las caracter\u00edsticas que tiene el actual EI, declarado por el autoproclamado califa, Abu Bakr al Bagdadi, el 29 de junio de 2014. Arraigado en un \u00e1rea de cientos de kil\u00f3metros que abarca de Siria a Irak; replicado por decenas de grupos armados que le han jurado lealtad, desde las monta\u00f1as de Argelia a las costas de Indonesia, y dotado de un poderoso efecto llamada, que atrae tanto a j\u00f3venes de pa\u00edses isl\u00e1micos como a musulmanes y conversos nacidos y crecidos en Europa, el EI es una estructura estatal basada en una interpretaci\u00f3n her\u00e9tica del Islam, con rasgos del totalitarismo y vicios de la ultraderecha, capaz de autofinanciarse con m\u00e9todos mafiosos -pero tambi\u00e9n con herramientas estatales-, que gestiona un amplio tejido social, se alimenta de la frustraci\u00f3n y se sostiene en una estructura militar que a\u00fana con eficacia estructuras de ej\u00e9rcito regular, t\u00e1cticas de guerrilla maoista y acciones de cruel y elemental terrorismo. Es ah\u00ed donde reside su fuerza, pero tambi\u00e9n su principal debilidad. Al contrario que Al Qaida, el EI necesita un territorio que gestionar para tener sentido, para pervivir.<a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mapa.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5691\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5691 alignright colorbox-5685\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mapa-300x158.jpg\" alt=\"mapa\" width=\"300\" height=\"158\" data-id=\"5691\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mapa-300x158.jpg 300w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mapa.jpg 466w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00abPara derrotar al IS, el mundo necesita golpear el coraz\u00f3n del grupo, y eso significa desatar la mara\u00f1a de nudos que le rodean y cortar el flujo de sangre que llega a su coraz\u00f3n\u00bb<\/em>, argumenta Hashem. \u00ab<em>Se necesita un modelo alternativo que combata el modelo IS, un modelo que sea poderoso, moderno y que muestre un aprecio y un respeto real al Islam. Con este modelo ser\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil privar a la entidad terrorista de simpatizantes que se pueden convertir en el futuro en sus miembros<\/em>\u00ab, razona.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n que las potencias mundiales y el resto de pa\u00edses implicados proponen para la poli\u00e9drica guerra siria obvia este camino. M\u00e1s all\u00e1 de los est\u00e9riles bombardeos -que causan muertes civiles y abonan el terreno a la movilizaci\u00f3n y el combate en las poblaciones que los padecen-, este plan de tres puntos reedita pol\u00edticas que se han probado ineficaces y contraproducentes en el pasado en escenarios similares. Y supone un episodio m\u00e1s de la guerra fr\u00eda aut\u00f3ctona que sacude desde hace cuatro d\u00e9cadas la regi\u00f3n: la que enfrenta al eje chi\u00ed -Siria, Ir\u00e1n y el grupo liban\u00e9s Hizbul\u00e1- y al frente sun\u00ed, liderado por Arabia Saud\u00ed, principal apoyo de la oposici\u00f3n islamista al r\u00e9gimen de Bachar al Asad. El primero se establecer\u00e1 en el arranque de 2016, pero en el par\u00e9ntesis previo ya ha multiplicado el dolor de un pueblo sometido a la tortura diaria de la muerte. Antes de que entre en vigor el pretendido alto el fuego, todas las partes en conflicto han redoblado sus bombardeos y ataques con el objeto de apropiarse de la mayor parte de territorio posible. En especial, las mejor armadas y m\u00e1s cohesionadas fuerzas del r\u00e9gimen, que con ayuda de Rusia y de las milicias del citado eje chi\u00ed no solo han obligado a retroceder a las huestes del EI en el frente este, si no a la propia oposici\u00f3n, tanto laica como islamista. En este contexto se enmarca el derribo en octubre de 2015 de un avi\u00f3n de combate ruso por la artiller\u00eda turca. Desde que se intensificara la intervenci\u00f3n rusa, uno de los principales objetivos del r\u00e9gimen ha sido recuperar el territorio que se extiende desde la ciudad portuaria de Latakia a la frontera de Turqu\u00eda. Una agreste zona en manos de la oposici\u00f3n turkemana (apoyada por radicales chechenos) casi desde el inicio del conflicto y que posee un enorme valor estrat\u00e9gico. No solo abre el pasillo hacia Idlib y las regiones del oeste de Alepo, bajo dominio opositor, si no que garantiza la seguridad para la base militar que Mosc\u00fa tiene en el \u00e1rea, la \u00fanica en el Mediterr\u00e1neo. Adem\u00e1s, impide que las fuerzas turcas creen una entidad aut\u00f3noma entre ambos pa\u00edses, y que rebeldes y turcos compartan frontera. En el albor de diciembre de 2015, las tropas de Bachar al Asad -secundadas desde el aire por cazabombarderos rusos, y reforzadas en tierra por infantes de \u00a0la \u00abBrigada Zulfikar\u00bb chi\u00ed- ya se hab\u00edan asegurado el control de las colinas de\u00a0 Bayirbucak, a escasos 15 kil\u00f3metros de Turqu\u00eda. Similar situaci\u00f3n vivi\u00f3 Homs, lugar en el que estall\u00f3 la revoluci\u00f3n de 2011, recuperado por el r\u00e9gimen este diciembre.<\/p>\n<p>Estos avances dibujan un escenario de fuerza para la satrap\u00eda alaw\u00ed de cara a la segunda fase de \u00abla trampa de Viena\u00bb: la formaci\u00f3n de un gobierno de unidad nacional transitorio -negociado por el r\u00e9gimen y la oposici\u00f3n- que convoque elecciones en un plazo de 18 meses. Solo las regiones del este, dominadas por el EI, y las zonas del noreste, donde los peshemergas iraqu\u00edes roban territorio al Califato gracias a la cobertura a\u00e9rea que le brinda Washington, quedan lejos del control de Damasco y de la oposici\u00f3n. Una coyuntura que parece no preocuparle en demas\u00eda. La dictadura Al Asad conf\u00eda en Turqu\u00eda para frenar las aspiraciones independentistas de los kurdos, pese a que estos se hayan ganado la confianza de EEUU -el presidente turco, Recep Tayeb Erdogan, ha equiparado p\u00fablicamente a las milicias kurdas sirias (Uni\u00f3n Patri\u00f3tica de Siria, PYD en su siglas en ingl\u00e9s), con el EI. Y en la comunidad internacional para debilitar a los seguidores del autoproclamado califa.<\/p>\n<p>La fase dos del plan adoptado en la capital austr\u00edaca esconde tambi\u00e9n una segunda celada. Entre la heterog\u00e9nea y fragmentada oposici\u00f3n siria, \u00bfqui\u00e9n debe sentarse en la mesa de di\u00e1logo? Algunos actores parecen tener butaca asegurada, caso de la Coalici\u00f3n Nacional Siria, principal grupo de la oposici\u00f3n en el exilio. Y otros, garant\u00edas de que no ser\u00e1n convocados, caso del propio EI o del Frente al Nusra, filial de Al Qaida en el pa\u00eds y uno de los grupos armados m\u00e1s poderosos en litigio. En medio, queda una gran paleta de grises de dif\u00edcil encaje. La compleja tarea ha sido encomendada a Jordania, pa\u00eds que recibe desde entonces m\u00faltiples presiones. Especialmente delicada es la cuesti\u00f3n del grupo radical \u00abAhrar al-Shams\u00bb, vinculado a Arabia Saud\u00ed y Qatar, y de marcas con ideolog\u00edas y lazos similares. Asentado en la regi\u00f3n central de Idlib, \u00abAhrar al-Shams\u00bb fue formado en 2011 por un grupo de salafistas sirios, enlazados con movimientos wahab\u00edes del golfo P\u00e9rsico, que fueron liberados por el r\u00e9gimen de Bachar al Asad al inicio de la revoluci\u00f3n. Desde un primer momento, se alinearon con las fuerzas opositoras m\u00e1s reaccionarias, e incluso combatieron junto a sus entonces socios de Al Nusra. En 2012 y 2013 fue, junto a este \u00faltimo, el principal impulsor de la conocida como alianza rebelde islamista. Desde un principio abog\u00f3 por el establecimiento de un estado isl\u00e1mico en Siria, aunque moder\u00f3 y amold\u00f3 a los t\u00edmpanos de Occidente su ideolog\u00eda al insistir en que la naturaleza de la futura naci\u00f3n deber\u00eda emanar de la voluntad del pueblo sirio. Aun as\u00ed, reitera que todo quedar\u00e1 supeditado a la interpretaci\u00f3n wahab\u00ed de la Shar\u00eda o ley isl\u00e1mica (similar a la que aplican Arabia Saud\u00ed o el EI). Todo apunta a que la presi\u00f3n que ejerce Riad sobre su aliado jordano llevar\u00e1 a este grupo, que se opone a cualquier tipo de r\u00e9gimen secular y democr\u00e1tico, a sentarse en la mesa de los elegidos.<\/p>\n<p>La tercera a\u00f1agaza, en caso de producirse, ser\u00eda, quiz\u00e1, casi la m\u00e1s dram\u00e1tica para un pueblo que confi\u00f3 en el sue\u00f1o libertario. Seg\u00fan los expertos, de celebrarse en el plazo y las condiciones ahora esbozadas, los comicios servir\u00edan para legitimar, con toda probabilidad, a un r\u00e9gimen que durante d\u00e9cadas ha violado sistem\u00e1ticamente los derechos de los sirios. Con m\u00e1s territorio conquistado, y con una maquinaria administrativa casi inalterada -durante los a\u00f1os de la guerra Bachar al Asad se ha obstinado en seguir pagando salarios, pensiones y otras ayudas a los funcionarios y ciudadanos atrapados en zonas de la oposici\u00f3n, pese a que no pudieran trabajar- el antiguo r\u00e9gimen batir\u00eda en las urnas a una oposici\u00f3n atomizada y diversa. \u201c<em>No hay soluciones m\u00e1gicas ni inmediatas\u201d<\/em>, coinciden los expertos. Ali Hashem y otros como \u00e9l la gritan con desespero desde hace a\u00f1os. Construir en vez de destruir, invertir en educaci\u00f3n y no en armas, para crear sociedades libres y justas que con el tiempo puedan convertirse en una alternativa m\u00e1s seductora que el autoproclamado califato.<\/p>\n<p>Javier Martin.\u00a0Delegado de la agencia Efe en el Norte de \u00c1frica, autor de \u201cEl Estado Isl\u00e1mico\u201d (2015).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/vienaoctu.jpg\" rel=\"attachment wp-att-5692\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5692 size-full colorbox-5685\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/vienaoctu.jpg\" alt=\"vienaoctu\" width=\"600\" height=\"328\" data-id=\"5692\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/vienaoctu.jpg 600w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/vienaoctu-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Galde 12, oto\u00f1o 2015). Javier Martin. Para derrotar al IS, el mundo necesita golpear el coraz\u00f3n del grupo, y eso significa desatar la mara\u00f1a de nudos que le rodean y cortar el flujo de sangre que llega a su coraz\u00f3n\u00bb, argumenta Hashem. \u00abSe necesita un modelo alternativo que combata el modelo IS, un modelo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5687,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,6,5],"tags":[],"class_list":["post-5685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier","category-internacional","category-politica","revista-galde-n12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19040,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5685\/revisions\/19040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}