{"id":4529,"date":"2015-04-10T19:57:30","date_gmt":"2015-04-10T17:57:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=4529"},"modified":"2025-10-23T18:20:54","modified_gmt":"2025-10-23T16:20:54","slug":"area-de-libre-comercio-o-area-de-impunidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/area-de-libre-comercio-o-area-de-impunidad\/","title":{"rendered":"\u00bf\u00c1rea de libre comercio o \u00e1rea de impunidad?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/TTIP-Motiv800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4532 colorbox-4529\" alt=\"TTIP-Motiv800\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/TTIP-Motiv800.jpg\" width=\"480\" height=\"480\" data-id=\"4532\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/TTIP-Motiv800.jpg 800w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/TTIP-Motiv800-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/TTIP-Motiv800-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Koldo Unceta.\u00a0I\u00f1aki Irazabalbeitia.\u00a0Manu Gonzalez. (Galde 09, invierno 2015).<\/p>\n<p>Pese a su apariencia formal, el TTIP (Asociaci\u00f3n Transatl\u00e1ntica para el Comercio y la Inversi\u00f3n) no es en realidad un tratado de libre comercio, al menos en el sentido que hasta hace poco se daba a este t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Las \u00e1reas de libre comercio fueron tradicionalmente concebidas como acuerdos entre pa\u00edses para eliminar obst\u00e1culos a la entrada y\/o salida de mercanc\u00edas derivados de tarifas arancelarias, cuotas y contingentes, y otras medidas de diversa \u00edndole. \u00a0Paulatinamente,\u00a0 el auge alcanzado por el comercio de servicios, as\u00ed como el crecimiento continuo de las inversiones en el exterior, contribuyeron a configurar un nuevo escenario en el que las empresas m\u00e1s fuertes \u2013y m\u00e1s activas en el \u00e1mbito global- comenzaron a exigir nuevas medidas liberalizadoras en las relaciones econ\u00f3micas internacionales.\u00a0 No se trataba ya de eliminar los obst\u00e1culos en aduana a los productos provenientes del exterior, sino de impedir que legislaciones nacionales diferentes generaran condiciones distintas de acceso al mercado para unas y otras empresas. Se hab\u00eda creado una situaci\u00f3n en la que\u00a0 todo era ya potencialmente fuente de ventajas o desventajas competitivas, poniendo patas arriba los postulados convencionales sobre el comercio internacional y su regulaci\u00f3n <a class=\"simple-footnote\" title=\"Koldo Unceta: Teor\u00eda y pr\u00e1ctica del comercio internacional: mitos y realidades, en Bolet\u00edn Ice n\u00ba \u00a0 2730, 2012 (pp. 31-42).\" id=\"return-note-4529-1\" href=\"#note-4529-1\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De esta manera, la capacidad de los Estados para establecer normas diferenciadas, y adecuadas a las necesidades de la poblaci\u00f3n, comenzaba a ser puesta en entredicho con nuevos argumentos. El mercado, defendido por sus m\u00e1ximos valedores como el mecanismo m\u00e1s eficiente para asignar recursos y resolver los problemas de la gente, se convert\u00eda as\u00ed, de pronto, en un fin en s\u00ed mismo. La eficiencia social quedaba relegada por completo\u2013ni siquiera formaba ya parte del argumentario-, d\u00e1ndose por supuesto que todo aquello que limitara el alcance del mercado \u2013incluyendo el bienestar humano y la protecci\u00f3n de los derechos de las personas- \u00a0constitu\u00eda un problema y, como tal, deb\u00eda ser enmendado.<\/p>\n<p>En este proceso, el nacimiento en 1994 de la OMC (Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio) marcar\u00eda el inicio de un nuevo tiempo. Las viejas discusiones del GATT (Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles) sobre reducci\u00f3n de aranceles y otros obst\u00e1culos al comercio internacional eran sustituidas ahora por un nuevo enfoque, capaz de responder supuestamente a las exigencias de la globalizaci\u00f3n. De esa manera, algunos gobiernos \u2013en clara sinton\u00eda con las posiciones de las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales- esperaban que la OMC estableciera un marco de funcionamiento en el que se <i>igualaran<\/i> las condiciones de la competencia, evitando que las empresas de algunos pa\u00edses pudieran gozar de ventajas sobre las provenientes del exterior.<\/p>\n<p>Sin embargo, las previsiones que algunos hab\u00edan hecho sobre la capacidad de la OMC para llegar a acuerdos sobre servicios, inversiones, y otros asuntos pronto comenzaron a mostrarse inalcanzables. La gran contestaci\u00f3n social habida en Seattle (1999) puso de manifiesto las dificultades para legitimar un proyecto institucional que pretend\u00eda subordinar los derechos de las personas y la sostenibilidad medioambiental a los intereses de las empresas m\u00e1s fuertes y los \u00a0gobiernos que les avalaban. Con posterioridad, los continuados fracasos de la ronda de negociaciones iniciada por la OMC en Doha en 2001, ha venido mostrando la distancia existente entre los intereses y las posiciones defendidas por distintos grupos de pa\u00edses.\u00a0 Por decirlo r\u00e1pidamente, a las contradicciones existentes entre globalizaci\u00f3n irrestricta del comercio y bienestar de las personas -ya evidenciadas en Seattle-, vendr\u00edan a sumarse los conflictos de inter\u00e9s planteados por pa\u00edses y grupos de pa\u00edses cada vez m\u00e1s heterog\u00e9neos.\u00a0 La presencia entre estos \u00faltimos de nuevas potencias emergentes como China, India, Brasil, Rusia, etc., con intereses de corto plazo no siempre coincidentes y con importantes bazas de presi\u00f3n <a class=\"simple-footnote\" title=\"No debe olvidarse que, por ejemplo, seg\u00fan The Wall Street Journal China posee actualmente 1,27 billones de d\u00f3lares de deuda soberana de Estados Unidos, una cantidad que equivale al 10,6 % del total de la misma.\" id=\"return-note-4529-2\" href=\"#note-4529-2\"><sup>2<\/sup><\/a>, \u00a0han acabado por crear un clima en el que el multilateralismo se ha hecho cada vez m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Este nuevo contexto es el que, en buena medida, determina que propuestas como el TTIP \u2013y otras de similares caracter\u00edsticas- hayan adquirido tanta importancia para sus impulsores. Las principales empresas han interiorizado que el camino seguido hasta hace poco para defender sus intereses -a trav\u00e9s de su gran capacidad de presi\u00f3n en las negociaciones multilaterales llevadas en el seno de la OMC- puede no ser el m\u00e1s fruct\u00edfero. De ah\u00ed que hayan optado por una v\u00eda m\u00e1s pragm\u00e1tica, apostando por crear grandes mercados en los que campar a sus anchas, aunque estos no abarquen el conjunto del mundo. M\u00e1s vale ir avanzando poco a poco y, a fin de cuentas, un mercado de casi 30 pa\u00edses <a class=\"simple-footnote\" title=\"Todos los de la Uni\u00f3n Europea, m\u00e1s EE. UU.\" id=\"return-note-4529-3\" href=\"#note-4529-3\"><sup>3<\/sup><\/a>\u00a0y 850 millones de personas\u00a0 -como el que representar\u00eda el \u00e1rea del TTIP- es una bicoca para muchas empresas transnacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/dnc1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4624 colorbox-4529\" alt=\"dnc1\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/dnc1.jpg\" width=\"259\" height=\"194\" data-id=\"4624\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nos encontramos pues ante una importante encrucijada que puede cambiar el destino de millones de personas y que, sin embargo, est\u00e1 pasando casi desapercibida dado el secretismo y la ausencia de transparencia con que quiere aprobarse esta iniciativa. El TIPP no va a crear normas iguales para que todas las empresas se vean obligadas a salvaguardar los derechos de las personas y la sostenibilidad de la vida. Por el contrario, se trata de igualar a la baja, sacrificando definitivamente dichos derechos en el altar de los intereses de las grandes corporaciones.\u00a0 Las legislaciones ambientales y sociales, la provisi\u00f3n de servicios p\u00fablicos indispensables, el acceso universal a la sanidad o a la educaci\u00f3n, los planes de conciliaci\u00f3n laboral y familiar, y hasta las propias bases de la democracia, son abiertamente cuestionadas y corren grave peligro.<\/p>\n<p>Se pretende cerrar as\u00ed el c\u00edrculo que comenz\u00f3 a trazarse hace tres d\u00e9cadas con la liberalizaci\u00f3n de los movimientos de capitales. Una liberalizaci\u00f3n que abri\u00f3 enormes posibilidades de negocio para muchas empresas, las cuales vendr\u00edan a exigir nuevas liberalizaciones a cada dificultad que se encontraban en el camino iniciado. Una espiral infernal en la que los derechos y conquistas sociales logradas a lo largo de m\u00e1s de un siglo se han visto crecientemente amenazados y\/o vulnerados. En este contexto, la propuesta del TTIP supone la definitiva separaci\u00f3n entre la econom\u00eda \u2013entendida como la buena administraci\u00f3n del <i>oikos<\/i>&#8211; y el mundo de los\u00a0 negocios. Significa la renuncia a avanzar hacia una organizaci\u00f3n m\u00e1s justa y eficiente \u2013tanto social como ecol\u00f3gicamente- de la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo, opt\u00e1ndose por la defensa a ultranza de la rentabilidad empresarial como referencia y principio b\u00e1sico de actuaci\u00f3n. Supone un paso m\u00e1s en la renuncia a hacer de las pol\u00edticas p\u00fablicas el centro del debate, delegando en el mercado toda la responsabilidad sobre el futuro de las personas y el respeto a los derechos humanos.<\/p>\n<p>El TTIP no supone el establecimiento de una zona de libre comercio, sino la creaci\u00f3n \u2013con el aval de las instituciones- de un \u00e1rea de impunidad para la actuaci\u00f3n de las grandes empresas. No supone avanzar hacia un mercado m\u00e1s eficiente, sino aceptar la mercantilizaci\u00f3n de todos los \u00f3rdenes de la vida sin limitaci\u00f3n ni contrapeso alguno. De hecho, este tratado supone la renuncia de los estados a ejercer su soberan\u00eda, aceptando que las empresas \u2013que a fin de cuentas representan intereses privados- puedan demandarles ante tribunales de arbitraje por osar a legislar en favor del inter\u00e9s p\u00fablico. Por ello, la aprobaci\u00f3n del TTIP representar\u00eda en cierta forma el <i>harakiri<\/i> de las instituciones p\u00fablicas y, probablemente, el final de un proyecto \u2013el europeo- que m\u00e1s all\u00e1 de su actual expresi\u00f3n pol\u00edtica y de sus importantes d\u00e9ficits democr\u00e1ticos, representaba tambi\u00e9n para muchos un \u00e1mbito desde el que pensar a medio plazo en un proyecto socialmente m\u00e1s justo\u00a0 y ecol\u00f3gicamente viable.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que sea tan importante lo que suceda en los pr\u00f3ximos meses y la capacidad de respuesta que, desde ambos lados del atl\u00e1ntico, pueda llegar a articularse. Los antecedentes del movimiento que logr\u00f3 paralizar el AMI (Acuerdo Multilateral de Inversiones) en 1998, o las propias protestas que rodearon la cumbre de Seattle de la OMC en 1999, muestran que el futuro no est\u00e1 escrito, como algunos pretenden.<\/p>\n<p>Koldo Unceta. Catedr\u00e1tico de Econom\u00eda Aplicada de la UPV\/EHU<\/p>\n<p>I\u00f1aki Irazabalbeitia. Exeuroparlamentario<\/p>\n<p>Manu Gonzalez.<\/p>\n<div class=\"simple-footnotes\"><p class=\"notes\">Notes:<\/p><ol><li id=\"note-4529-1\">Koldo Unceta: Teor\u00eda y pr\u00e1ctica del comercio internacional: mitos y realidades, en Bolet\u00edn Ice n\u00ba \u00a0 2730, 2012 (pp. 31-42). <a href=\"#return-note-4529-1\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-4529-2\">No debe olvidarse que, por ejemplo, seg\u00fan The Wall Street Journal China posee actualmente 1,27 billones de d\u00f3lares de deuda soberana de Estados Unidos, una cantidad que equivale al 10,6 % del total de la misma. <a href=\"#return-note-4529-2\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-4529-3\">Todos los de la Uni\u00f3n Europea, m\u00e1s EE. UU. <a href=\"#return-note-4529-3\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-4529-4\">Koldo Unceta: Teor\u00eda y pr\u00e1ctica del comercio internacional: mitos y realidades, en Bolet\u00edn Ice n\u00ba \u00a0 2730, 2012 (pp. 31-42). <a href=\"#return-note-4529-4\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-4529-5\">No debe olvidarse que, por ejemplo, seg\u00fan The Wall Street Journal China posee actualmente 1,27 billones de d\u00f3lares de deuda soberana de Estados Unidos, una cantidad que equivale al 10,6 % del total de la misma. <a href=\"#return-note-4529-5\">&#8617;<\/a><\/li><li id=\"note-4529-6\">Todos los de la Uni\u00f3n Europea, m\u00e1s EE. UU. <a href=\"#return-note-4529-6\">&#8617;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Koldo Unceta. I\u00f1aki Irazabalbeitia. Manu Gonzalez. (Galde 09, invierno 2015). 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