{"id":3675,"date":"2014-09-29T14:44:36","date_gmt":"2014-09-29T12:44:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=3675"},"modified":"2025-10-23T18:19:22","modified_gmt":"2025-10-23T16:19:22","slug":"ecosistema-o-industria-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/ecosistema-o-industria-cultural\/","title":{"rendered":"Ecosistema o industria cultural"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #ff0000;\">De las industrias culturales a la econom\u00eda social de la cultura<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Santi Eraso. (Galde 07, verano\/2014). La cultura y el arte se sustentaron durante siglos merced a los donativos de los reyes, nobles y autoridades eclesi\u00e1sticas; gracias a la burgues\u00eda en los Estados modernos; y a los impuestos de la ciudadan\u00eda en el estado del bienestar. Se considera que la educaci\u00f3n y la cultura, en su sentido m\u00e1s amplio, favorecen la formaci\u00f3n e ilustraci\u00f3n de las personas, contribuyendo a la cohesi\u00f3n social y a la calidad de la democracia. As\u00ed pues, los recursos destinados a su desarrollo son, previa decisi\u00f3n pol\u00edtica, una manera de redistribuci\u00f3n de las rentas, con arreglo a un sentido compartido de la justicia social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/cultura.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3679 colorbox-3675\" alt=\"cultura\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/cultura.png\" width=\"403\" height=\"284\" data-id=\"3679\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/cultura.png 672w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/cultura-300x211.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, desde que hace unas d\u00e9cadas toda la producci\u00f3n art\u00edstica y cultural se ha confundido con las \u201cmercanc\u00edas\u201d de las denominadas industrias culturales y del ocio, parece ser que el arte y la cultura han dejado de ser bienes de uso para convertirse solo en valores de cambio. La cultura est\u00e1 ahora atravesada plenamente por los intereses del capital y lo que era un derecho se transforma en un eslab\u00f3n m\u00e1s de las pol\u00edticas de crecimiento. Los bienes culturales pasan a formar parte de la cadena competitiva y, de este modo, la econom\u00eda del consumo cultural se determina, en gran medida, por las leyes de la oferta y la demanda y sus reglas de juego: invenci\u00f3n de mitos art\u00edsticos, grandes campa\u00f1as de publicidad y promoci\u00f3n, marketing y propaganda, complicidad interesada de los medios de comunicaci\u00f3n de masas (incluidos los p\u00fablicos, lamentablemente), producci\u00f3n de grandes eventos y festivales monumentales, etc. En definitiva, una sofisticada gesti\u00f3n de la pulsi\u00f3n del deseo, canalizada a trav\u00e9s del impulso del consumo compulsivo.<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed que la parte se ha quedado con el todo y el sector industrial (fundamentalmente las grandes coorporaciones del ocio y sus c\u00f3mplices locales), con el benepl\u00e1cito de las instituciones p\u00fablicas, se ha erigido pr\u00e1cticamente en el \u00fanico interlocutor de todo el complejo ecosistema cultural.<\/p>\n<p>Recientemente, la Uni\u00f3n de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Espa\u00f1ola, acompa\u00f1ada por representantes del mundo del cine, de la promoci\u00f3n musical, de t\u00e9cnicos del espect\u00e1culo y de productores audiovisuales, convoc\u00f3 una rueda de prensa en Madrid para reclamar otra vez al gobierno una rebaja del IVA cultural, como si este fuera el \u00fanico asunto que afecta a la depauperada econom\u00eda de este sistema. Y, parad\u00f3gicamente, el peri\u00f3dico progresista <em>La marea<\/em> titulaba su pen\u00faltimo dossier \u201cPropuestas para salvar las Artes\u201d con un rotundo ep\u00edgrafe: <em>La<\/em> <em>industria cultural busca nuevos escenarios<\/em>. Parece que no hay arte ni cultura m\u00e1s all\u00e1 de los productos comerciales.<\/p>\n<p>Una y otra vez se trasmite que la \u00fanica preocupaci\u00f3n del mundo del arte y la cultura es el mantenimiento de su industria, y no la supervivencia de un ecosistema mucho m\u00e1s complejo que, adem\u00e1s de mercanc\u00edas, produce una vasta y profunda red de experiencias art\u00edsticas y creativas, conocimientos cient\u00edficos y human\u00edsticos, recursos simb\u00f3licos y un extenso campo sensible para la experimentaci\u00f3n, la curiosidad y la imaginaci\u00f3n. Adem\u00e1s de bienes comunes, relaciones sociales, intercambio de saberes, costumbres populares, pautas de comportamiento y, sobre todo, herramientas de producci\u00f3n conceptual y tecnol\u00f3gicas para su transformaci\u00f3n. No podemos olvidar que la cultura, adem\u00e1s de ser lo que nos constituye, es un medio para abrir procesos sociales renovadores e instituyentes.<\/p>\n<p>La cultura, como la vida, es un campo de batalla. No son lo mismo Esther Ferrer que Antonio L\u00f3pez, ni tampoco Haroun Farocki que Steven Spilberg. Son las condiciones materiales de producci\u00f3n y la posibilidad de dejarte enajenar por ellas o rebelarte contra ellas las que determinan las expresiones art\u00edsticas. Las im\u00e1genes, las palabras y las costumbres se blanden como armas y se disponen en diversos campos de conflicto; reconocerlas, analizarlas, criticarlas, esa sea tal vez una primera responsabilidad pol\u00edtica para saber de que hablamos cuando hablamos de arte y cultura.<\/p>\n<p>Precisamente, George Bataille, para esa \u201cfabricaci\u00f3n\u201d de los valores colectivos, que denominamos, de forma gen\u00e9rica, justamente \u201ccultura\u201d, propuso la aplicaci\u00f3n concreta de una \u201cpol\u00edtica cultural\u201d que s\u00f3lo puede llevarse a cabo si se \u201cdenuncia\u201d, dice, el mismo equ\u00edvoco de la cultura como una unidad abstracta e idealista. La cultura, dijo, debe ser inapropiable en cuanto no puede ser, en realidad, objeto de ninguna usurpaci\u00f3n e instrumentalizaci\u00f3n particular. Tal ser\u00eda la tarea de una cultura capaz de la astucia necesaria que consiste en escapar -aunque sea un momento- a cualquier tipo de apropiaci\u00f3n, bien sea del Estado paternalista, de la industria y el mercado o de la identidad patrimonial.<\/p>\n<p>Escapar de esas dominaciones, Bataille le da el nombre de subversi\u00f3n, en su sentido literal, a saber: una inversi\u00f3n de los valores. Ni patri\u00f3tica(patria), ni paternalista (padre), ni propietaria (patr\u00f3n) y que lamentablemente adem\u00e1s, en demasiadas ocasiones, se fundamenta en modelos de gesti\u00f3n cultural tutelares, autoritarios y burocr\u00e1ticos; aparatos de poder y \u201cfuncionamiento\u201d que impiden la correcta mediaci\u00f3n institucional democr\u00e1tica entre los administradores de los recursos p\u00fablicos y la sociedad civil creativa; incapaces de aplicar de forma radical el principio de subsidiaridad que garantice la autonom\u00eda de los creadores. No hay nada peor para la libertad y el desarrollo de la creaci\u00f3n que el Estado cultural burocratizado, controlador o al servicio de intereses particulares o partidistas.<\/p>\n<p>Por tanto, si no hay recursos p\u00fablicos suficientes, \u00bfde qu\u00e9 hablamos cuando exigimos que la cultura se financie con recursos p\u00fablicos procedentes de los impuestos de toda la ciudadan\u00eda?<\/p>\n<p>\u00bfEs lo mismo el modelo valenciano -con sus ciudades insostenibles de la luz y las artes, sus circuitos de carreras y sus pol\u00edticas de destrucci\u00f3n patrimonial-, la Cidade de la Cultura de Santiago de Compostela o el modelo Guggenheim Bilbao -donde el 80% de visitantes son turistas- que otro en el que prevalezca el valor cotidiano de lo micro en un ecosistema sostenible, vinculado a los intereses cercanos de las personas y que apueste por la permacultura, las redes ciudadanas, las peque\u00f1as asociaciones, colectivos sociales y empresas culturales que dan sentido a la ciudad como organismo vivo?<\/p>\n<p>\u00bfNo es mejor una pol\u00edtica que permita la existencia de muchos lugares peque\u00f1os, p\u00fablicos y privados, para una multiplicaci\u00f3n de actividades para todas las edades, sostenidas en el tiempo, dedicadas a las artes vivas (m\u00fasica en directo, teatro, performance.. ) con entrada libre o accesible, que pocos eventos espectaculares en grandes espacios multitudinarios, por supuesto, mucho m\u00e1s caros?&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay de los materiales documentales y obras de ficci\u00f3n para cine y televisi\u00f3n financiados con recursos p\u00fablicos que han sido mercantilizados y, por tanto, privatizados para beneficio exclusivo de las grandes empresas audiovisuales? \u00bfPor<ins cite=\"mailto:Administrador\" datetime=\"2014-09-01T11:04\"> <\/ins>qu\u00e9 no se ponen a disposici\u00f3n del dominio p\u00fablico los que, una vez rentabilizados econ\u00f3micamente, han sido retirados del mercado o no tienen derechos de distribuci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 estos derechos siguen siendo exclusivos de los grandes distribuidores que imposibilitan la programaci\u00f3n de miles de pel\u00edculas?<\/p>\n<p>\u00bfEs lo mismo el copyright exclusivo y restrictivo, la distribuci\u00f3n prohibitiva y el monopolio de las agencias de gesti\u00f3n de derechos que las licencias libres que permiten un amplia gama de modelos de distribuci\u00f3n (incluido el mismo copyright) de libre acceso en las condiciones expresas que ellas mismas indiquen (sin fines lucrativos, para uso educativo, etc.)?<\/p>\n<p>\u00bfSon lo mismo universidades<ins cite=\"mailto:Administrador\" datetime=\"2014-09-01T11:05\"> <\/ins>o museos p\u00fablicos que privatizan y restringen sus saberes y el patrimonio com\u00fan que una amplia red de instituciones p\u00fablicas (bibliotecas, archivos, museos) dispuestas al fomento de tecnolog\u00edas digitales y herramientas de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n que permiten el acceso al conocimiento generado o custodiado por ellas, con los mismos objetivos de siempre, pero con nuevas estrategias para la potenciaci\u00f3n de comunidades de digitalizaci\u00f3n e intercambio de conocimiento?<\/p>\n<p>\u00bfEs lo mismo una cultura globalizada donde ciertas lenguas dominantes se imponen a trav\u00e9s del mercado que otra internacional y cosmopolita, capaz de reconocer la pluralidad ling\u00fc\u00edstica y especificidad cultural de los contextos sociales donde se producen los saberes concretos?<\/p>\n<p>\u00bfEs lo mismo un patrimonio nacional restrictivo e identitario que un archivo de acceso universal con custodia democr\u00e1tica local? Porque la cultura, claro est\u00e1, se desarrolla en contextos concretos, pero no necesariamente en territorios nacionales; puede inscribirse en los cuerpos propios o impropios; en comunidades nombrables o no, cuya complejidad requiere otros herramientas epistemol\u00f3gicas para abordar sus problemas y soluciones.<\/p>\n<p>Seguramente, tras esta lista de dudas alguien me podr\u00eda contestar que las cosas no son blancas o negras y que el reto est\u00e1 en definir los innumerables gris. Sin embargo, a pesar de ello y por encima de las contradicciones, vuelvo a preguntarme: \u00bfde qu\u00e9 hablamos cuando hablamos de cultura? \u00bfa qu\u00e9 nos referimos cuando exigimos recursos p\u00fablicos para financiarla, argumentando que es un bien social? Porque si la cultura es tan solo una industria, lo l\u00f3gico ser\u00eda que las ayudas que recibiese se canalizaran a trav\u00e9s de los procedimientos que se aplican a las dem\u00e1s industrias y, por tanto, los recursos destinados a esos productos se encauzaran a trav\u00e9s de los departamentos de industria, comercio o turismo de las administraciones correspondientes. De este modo, el resto del ecosistema, que no est\u00e1 necesariamente obligado a generar mercanc\u00edas, tendr\u00eda m\u00e1s recursos p\u00fablicos y, desde luego, podr\u00eda estar exento de cualquier tipo de IVA o tendr\u00eda uno mucho m\u00e1s bajo que el actual (la aplicaci\u00f3n de un IVA muy alto supone una discriminaci\u00f3n en beneficio del que m\u00e1s tiene -cultura para \u00e9lites que no les cuesta tanto pagar algo m\u00e1s- y en perjuicio de las rentas m\u00e1s precarias que dejan de acceder a los bienes culturales). Y as\u00ed saldr\u00edamos de esa trampa sem\u00e1ntica -industria cultural-, incluso se puede considerar un ox\u00edmoron, que nos quieren imponer como gran y \u00fanica realidad sobre la que actuar.<\/p>\n<p>No cabe duda de que alrededor de la cultura existe una industria, igual que en torno a la educaci\u00f3n o la sanidad; bienvenida sea, pero no como monopolio, no como excusa para capitalizar y privatizar los escasos recursos p\u00fablicos dedicados al arte y la cultura. A nadie que defienda el derecho a la sanidad, educaci\u00f3n o cultura se le ocurrir\u00eda pensar el sistema de salud o el de la educaci\u00f3n o la cultura como si fueran tan solo \u201cla industria\u201d de la salud, de la educaci\u00f3n o la cultura porque el ecosistema cultural, afortunadamente, es mucho m\u00e1s que su industria.<\/p>\n<p>Santi Eraso<\/p>\n<p>Una versi\u00f3n m\u00e1s extensa la puedes encontrar en:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/santieraso.wordpress.com\/2014\/08\/10\/ecosistema-cultural\/\">http:\/\/santieraso.wordpress.com\/2014\/08\/10\/ecosistema-cultural\/<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santi Eraso. (Galde 07, verano\/2014). Alrededor de la cultura existe una industria, igual que en torno a la educaci\u00f3n o la sanidad; bienvenida sea, pero no como monopolio, no como excusa para capitalizar y privatizar los escasos recursos p\u00fablicos dedicados al arte y la cultura, porque el ecosistema cultural, afortunadamente, es mucho m\u00e1s que su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3678,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,7,49],"tags":[],"class_list":["post-3675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-economia","category-revista","revista-galde-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3675"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19002,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3675\/revisions\/19002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}