{"id":2888,"date":"2013-07-17T17:59:09","date_gmt":"2013-07-17T15:59:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=2888"},"modified":"2025-10-23T18:17:19","modified_gmt":"2025-10-23T16:17:19","slug":"una-tormenta-perfecta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/una-tormenta-perfecta\/","title":{"rendered":"\u00bfUna tormenta perfecta?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p align=\"center\"><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Crisis del partido-empresa, crisis de la pol\u00edtica-gesti\u00f3n, crisis de la democracia-representaci\u00f3n y crisis de la ciudadan\u00eda cr\u00edtica<\/span><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Imanol Zubero. (Galde 02, primavera\/2013).\u00a0No es cuesti\u00f3n de creencia o de opini\u00f3n. Tenemos suficientes indicadores objetivos de que la pol\u00edtica se encuentra en una situaci\u00f3n de crisis profunda. Esta crisis se expresa, por un lado, en la creciente desafecci\u00f3n ciudadana hacia la pol\u00edtica institucional. Pero tambi\u00e9n en la cada vez m\u00e1s evidente, y probada, transformaci\u00f3n de las principales organizaciones pol\u00edticas en empresas electorales.<\/span><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Crisis del partido-empresa<\/span><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">. La crisis de la pol\u00edtica es, fundamentalmente, la crisis de los partidos pol\u00edticos. Los partidos son, de derecho pero tambi\u00e9n de hecho, los principales instrumentos para la organizaci\u00f3n y la gesti\u00f3n de la pol\u00edtica democr\u00e1tica. Sin embargo, con el paso del tiempo se han convertido, como se\u00f1ala Luigi Ferrajoli, en grupos de poder privados cada vez m\u00e1s alejados de sus bases sociales. De esta manera han acabado por ocupar literalmente las instituciones representativas hasta identificarse con ellas, convirti\u00e9ndose en \u201cinstituciones parap\u00fablicas que, de hecho, gestionan de manera informal la distribuci\u00f3n y el ejercicio de las funciones p\u00fablicas\u201d. Como consecuencia, en opini\u00f3n del jurista florentino, los partidos no pueden ser ya considerados como \u201corganizaciones de la sociedad, sino sustancialmente \u00f3rganos del Estado articulados seg\u00fan la f\u00e9rrea ley de las oligarqu\u00edas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">El bipartidismo en crisis<\/span><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">. En Espa\u00f1a, no as\u00ed en Euskadi, esta crisis de los partidos se expresa en los \u00faltimos meses como un resquebrajamiento del bipartidismo de hecho que ha caracterizado las elecciones generales, en las que la distribuci\u00f3n de los porcentajes de votos v\u00e1lidos ha sido, en promedio, del 75\/25: 75% de los votos repartidos entre PP y PSOE y 25 % entre el resto de partidos con representaci\u00f3n parlamentaria. Pues bien, en su bar\u00f3metro de febrero el Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas advert\u00eda la disminuci\u00f3n del porcentaje de voto de los dos grandes partidos estatales que ven c\u00f3mo, tras tres d\u00e9cadas de alternancia en el poder, sufren la desafecci\u00f3n del electorado. Seg\u00fan el CIS, la expectativa de voto del PP ser\u00eda del 35%, nueve puntos menos que en las elecciones de 2011, qued\u00e1ndose el PSOE en el 30,2%. Mientras tanto, partidos como IU o UPyD ver\u00edan aumentar significativamente su intenci\u00f3n de voto. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Por su parte, Metroscopia detectaba en abril un descalabro a\u00fan mayor de los dos grandes partidos estatales en un escenario electoral que se encaminar\u00eda hacia una distribuci\u00f3n del voto 50\/30\/20: el 50% corresponder\u00eda a la suma de votos logrados por PP y PSOE, el 30% a la suma de IU y UPyD y el 20% restante a los partidos nacionalistas y regionalistas. Si se celebrasen ahora unos comicios generales el PP obtendr\u00eda un 24.5% de los votos y el PSOE un 23%,\u00a0en ambos casos su peor resultado hist\u00f3rico. Por el contrario tanto IU (que podr\u00eda duplicar su resultado de 2011) como UPyD (que podr\u00eda triplicarlo) se ver\u00edan beneficiadas electoralmente del fuerte descenso de los dos principales partidos, llegando a hacerse con casi un tercio del total de votos v\u00e1lidos emitidos. Esta estimaci\u00f3n hipot\u00e9tica de resultados parte, adem\u00e1s, del supuesto de una participaci\u00f3n hist\u00f3ricamente sin precedentes en elecciones generales: en torno al\u00a053%\u00a0tan solo.<\/span><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Crisis de la representaci\u00f3n<\/span><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">. Como analiza Jos\u00e9 Mar\u00eda Maravall, la crisis de los partidos pol\u00edticos y la desafecci\u00f3n ciudadana tiene mucho que ver con el creciente \u201cd\u00e9ficit representativo\u201d de las democracias realmente existentes. Cada vez en mayor medida la ciudadan\u00eda se encuentra ante situaciones que puede sufrir (como la actual crisis), pero que no puede ni explicar, ni gestionar, ni siquiera atribuir responsabilidades. \u00bfA qui\u00e9n \u201ccastigar\u201d pol\u00edticamente? \u00bfA Rajoy, a Zapatero, a los banqueros, a Merkel, a \u201clos mercados\u201d? Y en caso de poder identificar a un responsable, \u00bfc\u00f3mo castigarlo? \u00bfDejando de votar al PP para que gane el PSOE? \u00bfDejando de votar sin m\u00e1s, para que pierda la pol\u00edtica y ganen los mercados? <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Como se\u00f1ala Maravall, \u201ctal vez el mayor obst\u00e1culo para la promesa de la <i>representaci\u00f3n<\/i>, esa persistencia de un gobierno <i>del<\/i> pueblo y <i>por<\/i> el pueblo, radica en que tal <i>gobierno<\/i> y tal <i>pueblo<\/i> han tenido un claro significado s\u00f3lo dentro del \u00e1mbito de los estados\u201d. Los propios gobernantes elegidos para representar las preferencias ciudadanas asumen sin mayor problema que cada vez m\u00e1s van a tener que usurpar la voz del pueblo con el fin de acomodar su gesti\u00f3n a determinadas coyunturas, convirtiendo esta distorsi\u00f3n de la democracia en ejercicio de responsabilidad. La pol\u00edtica se enfrenta as\u00ed al denominado \u201ctrilema de Rodrik\u201d, seg\u00fan el cual la tensi\u00f3n entre la democracia nacional y el mercado global s\u00f3lo puede resolverse limitando la democracia (a favor de la competencia globalizada), limitando la globalizaci\u00f3n (escogiendo la legitimidad democr\u00e1tica sobre la competividad econ\u00f3mica) o globalizando la democracia (a costa de la soberan\u00eda nacional). No se puede tenerlo todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">En este contexto, las democracias consolidadas de Occidente sufren un proceso de degradaci\u00f3n que las aproxima peligrosamente hacia la tecnocracia o la plutocracia. Como se\u00f1ala Maravall, \u201cla democracia representativa se socava cuando los ciudadanos votan, pero apenas deciden\u201d. De ah\u00ed la cruda verdad del grito \u201cNo nos representan\u201d. De ah\u00ed la acertada reivindicaci\u00f3n de una democracia que s\u00ed nos represente. Pero, como analiza F\u00e9lix Ovejero, la cr\u00edtica de la <i>democracia de competencia<\/i>, para la que bastan y sobran ciudadanos-consumidores, no debe llevarnos a desconocer la importancia esencial de las instituciones y de las reglas de juego para la organizaci\u00f3n de la complejidad social: \u201cCuando se est\u00e1 convencido de que la voluntad puede operar en un <i>vacuum<\/i> social e institucional no es raro recalar en una suerte de fundamentalismo moralista que todo lo malbarata\u201d. Una defensa realista de la deliberaci\u00f3n debe partir del reconocimiento de que la pol\u00edtica es y se hace tambi\u00e9n en el terreno de los intereses, las pasiones y los miedos, de las luchas y los conflictos, y que por ello es preciso un adecuado dise\u00f1o institucional que permita la transformaci\u00f3n de las preferencias con las que cada individuo accede al espacio de la pol\u00edtica con el fin de que las distintas posiciones acaben correspondi\u00e9ndose con principios de inter\u00e9s general. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Desde esta perspectiva, Paolo Flores d\u2019Arcais reivindica la defensa insoslayable del <i>contenido procedimental m\u00ednimo<\/i> de la democracia, que no es otro que \u201cuna cabeza, un voto\u201d, principio incompatible con otros como \u201cuna bala, un voto\u201d o \u201cun fajo de billetes, un voto\u201d, pero tambi\u00e9n \u201cuna mentira, un voto\u201d o \u201cuna bendici\u00f3n, un voto\u201d.<\/span><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Ciudadan\u00eda y pol\u00edtica<\/span><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">. Lo cierto es que los partidos tienen dos problemas con la sociedad civil, de la que deber\u00edan ser expresi\u00f3n y herramienta. El primer problema es bien conocido y est\u00e1 ampliamente reflexionado: su d\u00e9ficit de\u00a0conexi\u00f3n con la sociedad civil, d\u00e9ficit que se ha vuelto estructural y cuya reversi\u00f3n empieza a parecer imposible. Pero con ser grave, m\u00e1s a\u00fan lo es un segundo problema, este s\u00ed estructural y estructurante de la fisonom\u00eda y, sobre todo, de la mentalidad colectiva de los partidos: me refiero a la ausencia de cualquier atisbo de sociedad civil en el seno de las organizaciones partidarias. Y sin sociedad civil no hay ni pluralismo, ni deliberaci\u00f3n, ni democracia. Esta ausencia de sociedad civil se manifiesta de m\u00faltiples maneras en el funcionamiento ordinario de los partidos\u00a0pol\u00edticos, pero cuando realmente se expresa en toda su intensidad es en esos momentos extraordinarios en la vida de los partidos, como cuando deben constituirse los \u00f3rganos de direcci\u00f3n o elaborarse sus planchas electorales. Es entonces cuando\u00a0el d\u00e9ficit de sociedad civil permite que aflore su ant\u00edtesis, que es esa cultura totalizante y homogeneizadora simbolizada en el \u00abprietas las filas\u00bb y en su correlato, \u00abel que se mueva no sale en la foto\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Evidentemente, la progresiva conversi\u00f3n de los partidos pol\u00edticos en puras m\u00e1quinas de acumulaci\u00f3n de poder hunde sus ra\u00edces en dos procesos de fondo, que tambi\u00e9n deber\u00edan ser afrontados, especialmente por los partidos de izquierda. Por una parte, la p\u00e9rdida de densidad ideol\u00f3gica, que ha hecho que se olviden de su funci\u00f3n educadora-transformadora de los intereses y preferencias de la poblaci\u00f3n. Se han quedado en Lenin y se han olvidado de Gramsci. Por otra \u2013y vuelvo a citar a Ferrajoli\u2013 el \u201cindiferentismo narcisista\u201d de una buena parte del electorado de izquierdas, que en nombre de la pureza personal desconoce la necesaria impureza de la actividad pol\u00edtica pr\u00e1ctica a la que nos hemos referido m\u00e1s arriba. Como dec\u00eda El Roto en una de sus vi\u00f1etas: \u201cLa izquierda y la derecha parecen iguales, hasta que las ves de cerca\u201d.<\/span><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Contrademocracia impol\u00edtica<\/span><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">. Esta situaci\u00f3n genera algunas derivas peligrosas. La m\u00e1s preocupante es la generaci\u00f3n de espacios de impunidad para la expresi\u00f3n y formalizaci\u00f3n de propuestas populistas y tecnocr\u00e1ticas, o directamente racistas y autoritarias. Es una forma de contrademocracia que Rosanvallon califica de <i>impol\u00edtica<\/i>, entendiendo por tal aquella que no aspira a la aprehensi\u00f3n global de los problemas ligados a la organizaci\u00f3n de la existencia colectiva, disolviendo en la pr\u00e1ctica \u00ablas expresiones de pertenencia a un <i>mundo com\u00fan<\/i>\u00ab. Es la cara sombr\u00eda de la contrademocracia. En esta perspectiva, \u00abel ciudadano se ha transformado en un consumidor pol\u00edtico cada vez m\u00e1s exigente, renunciando t\u00e1citamente a ser productor asociado del mundo com\u00fan\u00bb. Una <i>democracia de rechazo<\/i> tiende a sustituir la antigua democracia de proyecto. Pierre Rosanvallon presenta como ejemplo m\u00e1s acabado y extremo de esta contrademocracia impol\u00edtica el populismo, \u00abque pretende resolver la dificultad de representar al pueblo resucitando su unidad y su homogeneidad de un modo imaginario, en una toma de distancia radical con aquello a lo que se supone que se le opone: el extranjero, el enemigo, la oligarqu\u00eda, las elites\u00bb. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Por eso, como se\u00f1ala Ovejero, \u201caunque es muy cierto que \u201csin buenos ciudadanos de poco sirven las mejores leyes (\u2026) no es mala cosa disponer de algunas bridas que ayuden a frenar las tendencias m\u00e1s inquietantes\u201d. Por ejemplo, no estar\u00eda mal \u201cintroducir cl\u00e1usulas constitucionales que nos impidieran tomar decisiones que pongan en peligro las condiciones (dignas) de vida de las futuras generaciones\u201d. O el derecho a la salud de las personas inmigrantes\u2026<\/span><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">Contrademocracia renovadora<\/span><\/b><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">. Pero hay tambi\u00e9n expresiones de esa crisis que llevan consigo semillas de esperanza: movimientos ciudadanos de protesta y de propuesta que trabajan por otra pol\u00edtica posible. Proliferan los an\u00e1lisis en los que se califica a Berlusconi y a Grillo de amenazas a la democracia y de obst\u00e1culos para la gobernabilidad del pa\u00eds. Como si fueran lo mismo. Pero no lo son. Como se\u00f1ala Rosanvallon, hay una contrademocracia que no es lo contrario de la democracia, sino otra forma de democracia: \u00abla democracia de los poderes diseminados en el cuerpo social, la democracia de la desconfianza organizada frente a la democracia de la legitimidad electoral\u00bb. Frente a la tesis de la ciudadan\u00eda pasiva y desafecta, esta contrademocracia se manifiesta como una democracia de <i>expresi\u00f3n<\/i>, de <i>implicaci\u00f3n<\/i> y de <i>intervenci\u00f3n. <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">En los \u00faltimos dos a\u00f1os se extiende por el mundo un movimiento de <i>vigilancia c\u00edvica<\/i> que no se resigna al \u00abdesnivel de capacidades\u00bb que constituye el elemento clave del sistema representativo y que casi siempre se encuentra, como se\u00f1ala el libro de conversaciones de Amador Fern\u00e1ndez-Savater, \u201cfuera de lugar\u201d, m\u00e1s all\u00e1 (o m\u00e1s ac\u00e1) de los lugares comunes de la pol\u00edtica institucionalizada. Fue en esos otros lugares en los que la izquierda supo nacer, primero, y reinventarse despu\u00e9s, una y otra vez. Esta idea aparece bellamente expresada en un momento del dialogo mantenido con Franco Ingrassia: \u201cLa izquierda siempre llev\u00f3 la pol\u00edtica all\u00ed donde se supon\u00eda que no deb\u00eda suceder: del mundo de los amos al de los esclavos, de los \u00e1mbitos de la nobleza a los espacios populares, del parlamento a la f\u00e1brica, de las instituciones a la calle, del espacio p\u00fablico al espacio privado, etc. As\u00ed que se trata, necesariamente, de una parad\u00f3jica tradici\u00f3n experimental, una l\u00ednea de continuidad que implica su propia innovaci\u00f3n\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;\">M\u00e1s all\u00e1 (o m\u00e1s ac\u00e1) de esta pol\u00edtica en crisis hay multitud de lugares para seguir haciendo pol\u00edtica desde la izquierda, experimentando. \u201cSi tenemos el privilegio impagable de que la lucha por la democracia no nos obliga a arriesgar la vida, ni a ser torturados, ni siquiera a ser encarcelados, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s queremos?\u201d (Paolo Flores d\u2019Arcais).<\/span><\/p>\n<div>\n<div class=\"woo-sc-hr\"><\/div>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><b><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">Siete sugerencias sobre la crisis de la pol\u00edtica:<\/span><\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">P. Flores d\u2019Arcais, <i>Democracia<\/i>. Galaxia Gutenberg\/C\u00edrculo de Lectores, Barcelona 2013.<\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">A. Fern\u00e1ndez-Savater, <i>Fuera de lugar: conversaciones entre crisis y transformaci\u00f3n<\/i>. Acuarela &amp;Antonio Machado, Madrid 2013.<\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">L. Ferrajoli, <i>Los poderes salvajes<\/i>: <i>la crisis de la democracia constitucional. <\/i>Trotta, Madrid 2011.<\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">J.M. Maravall, <i>Las promesas pol\u00edticas<\/i>. Galaxia Gutenberg\/C\u00edrculo de Lectores, Barcelona 2013.<\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">F. Ovejero, <i>\u00bfIdiotas o ciudadanos? El 15-M y la teor\u00eda de la democracia<\/i>. Montesinos, Barcelona 2013.<\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">D. Rodrik, <i>La paradoja de la globalizaci\u00f3n<\/i>. Antoni Bosch, Barcelona 2011.<\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-family: Symbol;\">\u00b7<span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman';\">P. Rosanvallon, <i>La contrademocracia: la pol\u00edtica en la era de la desconfianza<\/i>. Manantial, Buenos Aires 2007.<\/span><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imanol Zubero. (Galde 02, primavera\/2013). Crisis del partido-empresa, crisis de la pol\u00edtica-gesti\u00f3n, crisis de la democracia-representaci\u00f3n y crisis de la ciudadan\u00eda cr\u00edtica.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,5],"tags":[],"class_list":["post-2888","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-dossier","category-politica","revista-galde-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2888"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18772,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2888\/revisions\/18772"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}