{"id":2258,"date":"2014-05-06T15:54:35","date_gmt":"2014-05-06T13:54:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=2258"},"modified":"2025-10-23T18:18:10","modified_gmt":"2025-10-23T16:18:10","slug":"hacen-falta-otras-voces-feministas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/hacen-falta-otras-voces-feministas\/","title":{"rendered":"\u00a1Hacen falta otras voces feministas!"},"content":{"rendered":"<p>(Galde 05, invierno\/2014, Dossier Feminismo -s-). La iniciativa de Otras Voces Feministas (OVF) no tuvo demasiado eco entre las feministas vascas. A diferencia de otras zonas, donde muchas mujeres a t\u00edtulo individual y diversos grupos y colectivos se integraron en el proyecto, de aqu\u00ed fuimos pocas las que sentimos la aparici\u00f3n de voces diferentes como una aportaci\u00f3n que enriquec\u00eda al feminismo y que, por eso, apoyamos la idea.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s mereciese la pena reflexionar sobre esta falta de inter\u00e9s por una iniciativa que, sin duda, era novedosa y aportaba frescura, pero no es este el momento. S\u00f3lo se\u00f1alar\u00e9 que, en mi opini\u00f3n, tiene que ver con que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, el feminismo \u2013al igual que otros movimientos sociales en el Pa\u00eds Vasco- ha sido un poco autorreferencial, m\u00e1s atento a posicionarse respecto al eje marcado por el nacionalismo radical que a establecer alianzas con otras iniciativas surgidas en el resto del Estado. En todo caso, la situaci\u00f3n ahora ha cambiado: Nada une tanto como un enemigo com\u00fan y, as\u00ed, la ofensiva de la derecha neoliberal frente a todos los avances logrados por las mujeres -con la reforma del aborto como estandarte-, ha conseguido una respuesta organizada y un\u00e1nime como hac\u00eda tiempo que no ve\u00edamos\u2026<\/p>\n<p>Pero volviendo a la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 aqu\u00ed unas cuantas mujeres feministas nos ilusionamos con la aparici\u00f3n de OVF, hablar\u00e9 de mi experiencia personal. En 2006 yo ya llevaba muchos a\u00f1os participando activamente en un grupo feminista \u2013en el que sigo-, por lo que no era la b\u00fasqueda de una organizaci\u00f3n o de un cauce para expresarme lo que me atra\u00eda. Era la sensaci\u00f3n de que hab\u00eda cuestiones que se hab\u00edan convertido casi en tab\u00fa dentro del feminismo o, por lo menos, debates pendientes que no nos atrev\u00edamos a abordar con la profundidad que requer\u00edan.<\/p>\n<p>En mi caso, fue la puesta en marcha de las pol\u00edticas y medidas contra la violencia sexista lo que me llev\u00f3 a cuestionar seriamente las posturas del feminismo \u201coficial\u201d o, m\u00e1s exactamente, del feminismo que estaba teniendo incidencia en la articulaci\u00f3n de la respuesta frente a dicha violencia.<\/p>\n<p>Como he mencionado antes, los planteamientos feministas eran mucho m\u00e1s homog\u00e9neos cuando se trataba de lograr el reconocimiento de la violencia contra las mujeres como la m\u00e1s grave, extendida e impune vulneraci\u00f3n de los derechos humanos en nuestra sociedad. Conseguir que los poderes p\u00fablicos asumiesen la obligaci\u00f3n de tutelar la vida, la libertad y la dignidad de las mujeres frente a las agresiones machistas era el primer y com\u00fan objetivo. Pero una vez lograda \u2013al menos en la letra de la ley- la respuesta \u201cintegral\u201d frente a la violencia sexista, desaparece el consenso frente a algunas de las medidas adoptadas.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, son muchas las decisiones discutibles: Por una parte, el excesivo protagonismo de la tutela penal y del castigo; pienso, por ejemplo, en que casi siempre se condicionan los derechos de las mujeres maltratadas a la denuncia e, incluso, a la obtenci\u00f3n de una condena. Por otra parte, una serie de medidas de protecci\u00f3n que se adoptan sin \u2013y a veces, contra- la voluntad de la mujer, \u00a0como la persecuci\u00f3n de oficio de estos delitos o la orden de alejamiento obligatoria\u2026<\/p>\n<p>Todas estas medidas han sido propuestas desde un sector del feminismo, pero no son las \u00fanicas posibles. Hay otros planteamientos que pretenden, asimismo, erradicar la violencia sexista y reforzar la libertad de decidir de las mujeres. Y desde esa perspectiva, consideran que algunas de las medidas legales adoptadas, lejos de reforzar la posici\u00f3n de las mujeres, les encasillan en el papel de v\u00edctima y debilitan su autonom\u00eda. Este es tambi\u00e9n un enfoque feminista que, cuando menos, merec\u00eda ser debatido. No se ha hecho. En vez de favorecer el contraste entre las distintas visiones o de tratar de comprobar qu\u00e9 estrategia resulta m\u00e1s eficaz para el empoderamiento de las mujeres, cualquier cr\u00edtica a la l\u00ednea oficial se ha acallado, tach\u00e1ndola de colaborar con el neo-machismo.<\/p>\n<p>Por eso, la aparici\u00f3n de OVF, atrevi\u00e9ndose a plantear abiertamente los debates pendientes y a cuestionar los falsos consensos dentro del feminismo, supuso un soplo de aire fresco, que removi\u00f3 no s\u00f3lo la mencionada cuesti\u00f3n de la respuesta frente a la violencia sexista, sino otras tan necesitadas de ventilaci\u00f3n y de an\u00e1lisis profundo como la prostituci\u00f3n, la atribuci\u00f3n de la custodia de menores en casos de divorcio, la participaci\u00f3n de los hombres \u2013y de la gente joven- en la lucha contra la desigualdad de g\u00e9nero\u2026 y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Creo que, s\u00f3lo por haber intentado aflorar y canalizar la gran pluralidad de ideas y de formas de vivir el feminismo que existen, hay que felicitar a OVF, aunque \u2013para bien y para mal- no nos encontramos en \u00e9pocas de celebraci\u00f3n sino de resistencia y de reivindicaci\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miren Ortubay Fuentes. 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