{"id":2005,"date":"2014-02-24T20:00:46","date_gmt":"2014-02-24T19:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=2005"},"modified":"2025-10-23T18:18:12","modified_gmt":"2025-10-23T16:18:12","slug":"un-ano-de-stand-by-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/un-ano-de-stand-by-cultural\/","title":{"rendered":"Un a\u00f1o de stand by cultural"},"content":{"rendered":"<p>Santiago Burutxaga. (Galde o4, oto\u00f1o 2013).\u00a0Es una costumbre asentada que los gobernantes novatos disfruten de un periodo de cien d\u00edas de gracia en el cual incluso los m\u00e1s predispuestos a la cr\u00edtica entienden que es necesario un tiempo para que la pesada maquinaria institucional se ponga nuevamente en marcha. Cuando ese periodo de letargo consentido se alarga indefinidamente sin que se vean s\u00edntomas de vida, la opini\u00f3n p\u00fablica \u2013la que se interesa por estas cosas- empieza a preguntarse si el organismo en cuesti\u00f3n no estar\u00e1 aquejado de alguna dolencia motriz, por no ponerse en lo peor y pensar que el fatal desenlace se haya producido y la cosa no tenga ya remedio.<\/p>\n<p>Cuando el Lehendakari Urkullu confirm\u00f3 los rumores de que la Consejer\u00eda de Cultura perd\u00eda su condici\u00f3n y se incorporaba a una macro-\u00e1rea que incluir\u00eda Educaci\u00f3n, Pol\u00edtica Ling\u00fc\u00edstica y Cultura, se incubaba el temor de que el ap\u00e9ndice cultural resultar\u00eda irrelevante y que acabar\u00eda siendo engullido por el gran peso de lo educativo y sus permanentes conflictos.<\/p>\n<div id=\"attachment_2576\" style=\"width: 235px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/standby1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2576\" class=\"size-full wp-image-2576 colorbox-2005\" alt=\"standby1\" src=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/standby1.jpg\" width=\"225\" height=\"225\" data-id=\"2576\" srcset=\"https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/standby1.jpg 225w, https:\/\/www.galde.eu\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/standby1-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2576\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Un a\u00f1o de <em>stand by<\/em>* cultural.<\/strong><\/p><\/div>\n<p>El que la cultura constituya un\u00a0<i>corpus<\/i>\u00a0diferenciado de la educaci\u00f3n y que sea tambi\u00e9n un derecho y su fomento una responsabilidad de las instituciones es un logro de la izquierda relativamente reciente. El primer ministerio de cultura lo cre\u00f3 Francia en 1959. Charles de Gaulle, su entonces presidente, puso al frente del mismo a un intelectual prestigioso, el carism\u00e1tico Andr\u00e9 Malraux con el que comenzar\u00eda un proceso democratizador que fue despojando a lo cultural de su elitismo para ya en etapas posteriores, ir asumiendo nuevas finalidades que van desde la cohesi\u00f3n social al crecimiento econ\u00f3mico, la innovaci\u00f3n y cambio social, o la imagen exterior de una comunidad. Es evidente que I\u00f1igoUrkullu no ha tenido en cuenta estos precedentes.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de Cultura como consejer\u00eda es m\u00e1s que un simple reajuste administrativo en momentos de escasez de recursos, es tambi\u00e9n la constataci\u00f3n de que la inversi\u00f3n cultural que en los discursos pol\u00edticos de otros tiempos se consideraba estrat\u00e9gica, ha sucumbido a losembates de la crisis. La inacci\u00f3n de este primer a\u00f1o hace sospechar que no se cree en la utilidad de la cultura ni siquiera como instrumento al servicio de la econom\u00eda, el empleo, la identidad, el desarrollo local o el turismo, y mucho menos, como servicio p\u00fablico para el desarrollo humano de la comunidad.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s grave de esta p\u00e9rdida de peso espec\u00edfico de la pol\u00edtica cultural es que se produce precisamente cuando es m\u00e1s necesaria. Todos los indicadores muestran una ca\u00edda en picado del acceso de la ciudadan\u00eda a los bienes culturales y la consiguiente p\u00e9rdida de empleo y depauperaci\u00f3n de los agentes y empresas del sector. El tejido cultural que se fortaleci\u00f3 en la pasada d\u00e9cada, corre el riesgo de sufrir da\u00f1os irreparables. Es sabido que desde la Transici\u00f3n hasta el comienzo de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica presente, la intervenci\u00f3n p\u00fablica en muchos sectores culturales ha ido haciendo un camino de dependencias econ\u00f3micas que no se puede desandar de manera brusca. El estribillo neoliberal que se\u00f1ala la inversi\u00f3n privada, el mecenazgo, y la internacionalizaci\u00f3n de los proyectos como salida, no son hoy sino p\u00e1jaros volando. Cualquier pol\u00edtica cultural responsable que pretenda mantener el desarrollo logrado y garantizar el derecho ciudadano de acceso a la cultura ha de actuar en un doble frente: adoptar medidas de choque que impulsen el consumo cultural y ayudar a los sectores profesionales de la cultura a ser m\u00e1s sostenibles y menos dependientes de los vaivenes del presupuesto p\u00fablico. Esto \u00faltimo requiere de una notable pedagog\u00eda social que acabe con la idea de que la cultura es gratuita.<\/p>\n<p>Estas eran las finalidades de algunas de las iniciativas que el gobierno socialista puso en marcha en la pasada legislatura. Los distintos programas de\u00a0<i>KulturaBultzatuz<\/i>intentaban paliar la bajada de contrataciones de las compa\u00f1\u00edas de teatro, danza o conciertos musicales, entro otros, mientras que el\u00a0<i>Bono-cultura<\/i>\u00a0subvencionaba la compra de productos culturales, apoyando de esta forma al peque\u00f1o comercio. Otras iniciativas de m\u00e1s largo recorrido, como la tarjeta del club de consumo cultural\u00a0<i>Kulturtick<\/i>\u00a0solo lograron apuntar sus posibilidades ya que el actual gabinete las ha suprimido o las mantiene en un limbo indefinido. Otro tanto le ocurre a\u00a0<i>Eszenika<\/i>, centro superior de formaci\u00f3n de artistas de la escena que toda la profesi\u00f3n lleva reclamando desde hace al menos una d\u00e9cada. Cuando ya exist\u00eda un proyecto educativo y unas instalaciones para ponerlo en marcha cuya adecuaci\u00f3n lleg\u00f3 incluso a salir a concurso, pues nuevamente pasa a ser materia \u201ca estudiar\u201d, con lo que su resoluci\u00f3n puede darse\u00a0<i>ad calendas graecas,\u00a0<\/i>o dicho m\u00e1s castizamente, cuando las ranas cr\u00eden pelo.<\/p>\n<p>En nuestra deficiente cultura pol\u00edtica se considera normal que un gobierno no asuma los proyectos de otro de distinto signo, ni aunque se hayan mostrado eficaces, sino que pretendemarcar su propia impronta como si nada antes hubiera ocurrido. Lo inquietante es que a la negaci\u00f3n de lo que exist\u00eda le sustituya la nada: una disminuci\u00f3n notable del presupuesto destinado a la promoci\u00f3n de la cultura, que sin embargo permite incrementar los apoyos a los grandes programas (ABAO, Quincena Musical, orquestas, Guggenheim\u2026) a base de desconsiderar el menudeo cultural del tejido asociativo. Y lo m\u00e1s llamativo: no se esboza plan alguno que permita conocer las intenciones de futuro. \u00bfSe acuerda alguien ya del Plan Vasco de la Cultura o del Contrato Ciudadano?<\/p>\n<p>*Se denomina\u00a0<i>stand by<\/i>\u00a0al estado de los aparatos electr\u00f3nicos que se encuentran conectados a la espera de ser activados. No ejecutan en este estado ninguna acci\u00f3n, pero consumen energ\u00eda. Dejemos ah\u00ed el s\u00edmil.<\/p>\n<p align=\"right\">Santiago Burutxaga<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago Burutxaga. (Galde o4, oto\u00f1o 2013). 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