{"id":19683,"date":"2026-06-02T10:52:05","date_gmt":"2026-06-02T08:52:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.galde.eu\/?p=19683"},"modified":"2026-06-02T10:52:05","modified_gmt":"2026-06-02T08:52:05","slug":"empar-pineda-nombrarme-lesbiana-fue-un-antes-y-un-despues-en-mi-vida-y-en-mi-manera-de-entender-el-feminismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/empar-pineda-nombrarme-lesbiana-fue-un-antes-y-un-despues-en-mi-vida-y-en-mi-manera-de-entender-el-feminismo\/","title":{"rendered":"Empar Pineda  \u201cNombrarme lesbiana fue un antes y un despu\u00e9s en mi vida y en mi manera de entender el feminismo\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Elo Mayo)<\/strong><\/p>\n<h3>\u201c<b>La rabia puede ser un motor, pero para construir algo duradero tambi\u00e9n hace falta pensar y debatir\u201d<\/b><\/h3>\n<p>Activista hist\u00f3rica del feminismo y del movimiento por los derechos de las lesbianas en el Estado espa\u00f1ol, Empar Pineda ha sido una de las voces que m\u00e1s claramente han defendido la visibilidad, la libertad sexual y el pensamiento cr\u00edtico dentro del movimiento feminista. En esta conversaci\u00f3n repasa su trayectoria, los debates que marcaron los primeros a\u00f1os del feminismo y reflexiona sobre los desaf\u00edos actuales, desde la visibilidad l\u00e9sbica hasta las nuevas fracturas dentro del feminismo.<\/p>\n<p>Realizamos esta entrevista v\u00eda zoom, acompa\u00f1adas por su compa\u00f1era de vida, <b>Cristina Garaizabal<\/b>, con quien ha compartido gran parte de su trayectoria pol\u00edtica, sus debates y sus convicciones. Una presencia que recuerda que la historia de una dif\u00edcilmente puede entenderse sin la de la otra.<\/p>\n<p><b>Empar Pineda<\/b> (Hernani, 1944) inici\u00f3 su militancia durante el franquismo en el movimiento estudiantil antifranquista. Expulsada de la Universidad Complutense por su actividad pol\u00edtica, termin\u00f3 Filolog\u00eda Rom\u00e1nica en Oviedo. Militante del Movimiento Comunista, pas\u00f3 un tiempo en la c\u00e1rcel de Martutene por su lucha contra la dictadura.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 70 particip\u00f3 activamente en la Assemblea de Catalunya, organismo unitario de la lucha antifranquista cuyo lema \u201cLlibertat, Amnist\u00eda i Estatut d\u2019Autonom\u00eda\u201d arup\u00f3 buena parte de las movilizaciones de aquella \u00e9poca contra la dictadura franquista.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os setenta se incorpor\u00f3 al movimiento feminista y particip\u00f3 en las Primeres Jornades Catalanes de la Dona (mayo de 1976), siendo despu\u00e9s cofundadora de la Coordinadora Feminista de Barcelona y participante en la primera manifestaci\u00f3n por los derechos LGTBI celebrada en Barcelona en 1977.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os ochenta fue cofundadora del Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid y de la Comisi\u00f3n por el Derecho al Aborto. Ha seguido implicada en iniciativas feministas y por la diversidad sexual, como <i>Alianzas Rebeldes<\/i>, y ha recibido reconocimientos como la Creu de Sant Jordi (2008), los Premios Empar Pineda de la UPV\/EHU (2019) o la Medalla de Honor de l\u2019Ajuntament de Barcelona (2022).<\/p>\n<ul>\n<li><b>Empar, cuando miras hacia atr\u00e1s y haces un recorrido por tu trayectoria vital y pol\u00edtica, desde la militancia antifranquista hasta el feminismo y la lucha por la visibilidad lesbiana , \u00bfqu\u00e9 momentos dir\u00edas que te marcaron en este camino?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Antes incluso del feminismo, lo que estaba presente en mi vida era la lucha pol\u00edtica en general, la oposici\u00f3n al franquismo. Pero en mi caso el gran punto de inflexi\u00f3n lleg\u00f3 en 1976, con las Jornades Catalanes de la Dona. Aquello fue un tir\u00f3n de orejas colectivo que nos oblig\u00f3 a cuestionar muchas cosas, especialmente la situaci\u00f3n de las mujeres. A partir de ah\u00ed hubo un antes y un despu\u00e9s para m\u00ed y para otras tantas mujeres.<\/p>\n<p>Cambi\u00f3 la forma de estar en la calle y tambi\u00e9n la manera de mirar la realidad: reconocer que las mujeres no est\u00e1bamos en igualdad. Ni entre nosotras mismas ni, por supuesto, respecto a los hombres. El feminismo nos permiti\u00f3 entender que esa desigualdad no era algo individual, sino una cuesti\u00f3n pol\u00edtica y social.<\/p>\n<ul>\n<li><b>En tu caso, adem\u00e1s, el feminismo estuvo muy ligado al proceso de reconocerte como lesbiana. \u00bfC\u00f3mo fue el momento de \u201cponer nombre\u201d a algo que durante mucho tiempo hab\u00eda permanecido sin palabras?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Siempre hab\u00eda tenido relaciones muy intensas con amigas. Digamos que siempre hab\u00eda una amiga \u201cm\u00e1s amiga\u201d que las dem\u00e1s. Pero en aquellos a\u00f1os la palabra lesbianismo ni se conoc\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando fui a Madrid en el 64, en la facultad vi un cartel enorme con mujeres que se presentaban a las elecciones de un sindicato democr\u00e1tico y al lado de uno de esos nombres alguien hab\u00eda escrito \u201cPuta, zorra, comunista\u201d. Lo mejorcito. Y pens\u00e9: <i>\u201cEsta mujer la tengo que conocer, porque me identifico con lo que le est\u00e1n haciendo\u201d<\/i>. Cuando hablamos, le cont\u00e9 mi vida: esa sensaci\u00f3n de que siempre hab\u00eda una mujer por encima de todas. Y me cort\u00f3 y me dijo: \u201cMira, t\u00fa eres una lesbiana de tomo y lomo\u201d. Para m\u00ed fue un hallazgo tremendamente positivo: ponerle nombre a lo que yo sent\u00eda y que llevaba ocultando, porque tampoco sab\u00eda lo que era. Me sent\u00f3 divinamente. Fue una tranquilidad enorme.<\/p>\n<ul>\n<li><b>\u00bfC\u00f3mo fue ese proceso de decirlo, primero en tu entorno cercano y luego en p\u00fablico?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Primero lo fui diciendo en los c\u00edrculos m\u00e1s cercanos. Era entender que eso era lesbianismo y que el amor hacia las mujeres ten\u00eda todo el derecho del mundo a manifestarse. Poco a poco fui aprendiendo a decirlo. Ya en los a\u00f1os 80 fue cuando, expl\u00edcitamente, no solo no lo ocultaba sino que lo afirmaba: dar a conocer que era lesbiana y que hab\u00eda que hacer algo para romper la invisibilidad, una forma muy clara de ejemplarizar eso de que lo personal era pol\u00edtico. Adem\u00e1s, en esa \u00e9poca hab\u00eda poca gente \u2014mujeres y hombres\u2014 que se atreviera a dar la cara. Y como no hab\u00eda muchas que lo hicieran, cuando me llamaban de medios de comunicaci\u00f3n, yo iba.<\/p>\n<ul>\n<li><b>En los medios se populariz\u00f3 despu\u00e9s la expresi\u00f3n \u201csalir del armario\u201d. T\u00fa has contado que al principio te chocaba.<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>S\u00ed, me choc\u00f3 una barbaridad. Pensaba: \u201c\u00bfPero cu\u00e1l de nosotras se met\u00eda en un armario?\u201d. Era una expresi\u00f3n nueva para nombrar algo que en realidad era muy viejo: el miedo, la prudencia, el c\u00e1lculo. En mi entorno, al principio, hab\u00eda muy pocas personas dispuestas a exponerse. Por eso para m\u00ed tuvo sentido salir a los medios cuando me llamaban: no por exhibicionismo, sino porque la visibilidad ten\u00eda un efecto pol\u00edtico. Me ayud\u00f3 a m\u00ed y pod\u00eda ayudar a otras lesbianas.<\/p>\n<ul>\n<li><b>\u00bfRecuerdas alguna escena que te hiciera notar el impacto social de \u201cdar la cara\u201d?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>S\u00ed. En un debate televisivo particip\u00e9 con Jordi Petit, que entonces era una persona muy conocida del movimiento homosexual. Estuvimos una hora defendiendo la pr\u00e1ctica lesbiana y la pr\u00e1ctica gay frente a contrarios, frente a posiciones que segu\u00edan patologizandola. Fue un programa muy bueno y explicativo aunque algunas personas no entendieran mucho que implicaba ser gay o lesbiana seg\u00fan las an\u00e9cdotas que me cont\u00f3 mi madre de diversos comentarios de algunas mujeres de mi pueblo. Aquello era principios de los 80: imaginarte a mujeres en una panader\u00eda hablando de lesbianas y de gays en la tele. Fue fuerte, y a la vez muy esperanzador.<\/p>\n<ul>\n<li><b>Tu militancia pol\u00edtica tambi\u00e9n fue una escuela feminista. Has contado muchas veces que dentro del Movimiento Comunista (MC) y de los colectivos de mujeres se aprendi\u00f3 a organizar el feminismo con autonom\u00eda. \u00bfC\u00f3mo lo viviste?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Fue un paso adelante tremendo. No solo en el MC, tambi\u00e9n en otras organizaciones de la izquierda revolucionaria como la LCR. Muchas militantes empezamos a plantear que la lucha feminista no pod\u00eda quedar subordinada a la agenda general de los partidos, lo que abri\u00f3 debates internos y oblig\u00f3 a reconocer que la opresi\u00f3n de las mujeres ten\u00eda una dimensi\u00f3n propia.<\/p>\n<p>En concreto, en el MC decidimos crear internamente una estructura aut\u00f3noma de mujeres. Y eso fue fundamental: permiti\u00f3 debatir entre nosotras, elaborar posiciones propias y presionar pol\u00edticamente dentro de nuestras organizaciones. Aquello introdujo el feminismo en el centro de los debates de la izquierda y oblig\u00f3 a tomarse en serio cuestiones que hasta entonces se consideraban secundarias. Para muchas de nosotras fue una aut\u00e9ntica escuela pol\u00edtica.<\/p>\n<ul>\n<li><b>En paralelo, t\u00fa impulsaste la organizaci\u00f3n de las lesbianas dentro del feminismo. \u00bfQu\u00e9 supon\u00eda organizarse como lesbianas en un movimiento que tambi\u00e9n se estaba aprendiendo a nombrar la sexualidad?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Era necesario. Exist\u00edan organizaciones homosexuales, pero la presencia de lesbianas era muy minoritaria y los debates giraban sobre todo en torno a la homosexualidad masculina. Con otras compa\u00f1eras creamos el Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid para romper esa invisibilidad y abrir un espacio propio dentro del movimiento feminista.<\/p>\n<p>El Colectivo permiti\u00f3 organizarnos, compartir experiencias e introducir el debate sobre el lesbianismo en el feminismo. Adem\u00e1s edit\u00e1bamos la revista <i>Nosotras que nos queremos tanto<\/i>, que circulaba entre grupos feministas y ayud\u00f3 a reflexionar sobre la sexualidad entre mujeres y su invisibilidad. Para muchas lesbianas fue un apoyo importante y, al mismo tiempo, ayud\u00f3 a que el conjunto del movimiento feminista empezara a pensar m\u00e1s seriamente sobre la sexualidad entre mujeres y sobre la invisibilidad que hab\u00eda existido hasta entonces.<\/p>\n<ul>\n<li><b>\u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 sostener una revista como <\/b><i><b>Nosotras que nos queremos tanto<\/b><\/i><b> y mantener una red de lesbianas feministas en aquellos a\u00f1os?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Fue sostener una conversaci\u00f3n que casi no exist\u00eda. La revista circulaba entre grupos, se enviaba por correo, se comentaba en asambleas. Llegaban ecos de lesbianas de otros pa\u00edses y tambi\u00e9n de aqu\u00ed, y eso te hac\u00eda sentir que no estabas sola ni invent\u00e1ndote nada. Adem\u00e1s, dentro de la Coordinadora Feminista de Colectivos de mujeres del Estado Estatal, el material serv\u00eda para abrir debates que de otro modo se quedaban en susurros. Yo recuerdo charlas de sexualidad donde, gracias a esos textos, ya no se pod\u00eda hablar solo de heterosexualidad como si fuera \u201clo normal\u201d y lo dem\u00e1s una nota al pie. No era solo una cuesti\u00f3n \u201cde lesbianas\u201d; sino que nos propon\u00edamos obligar al movimiento feminista a pensar qu\u00e9 significa la diversidad del deseo, qu\u00e9 significa la autonom\u00eda y la libertad sexual para todas las mujeres, independientemente de sus preferencias sexuales.<\/p>\n<ul>\n<li><b>En tu trayectoria hay tambi\u00e9n una insistencia muy saludable en ir \u201ca contracorriente\u201d cuando el debate se polariza. Pienso, por ejemplo, en c\u00f3mo has defendido siempre que la moral no puede sustituir al an\u00e1lisis pol\u00edtico. Un ejemplo fue la creaci\u00f3n de un manifiesto colectivo: <\/b><i><b>\u201cUn feminismo que tambi\u00e9n existe\u201d<\/b><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<p>Es que si convertimos el feminismo en una moral, perdemos fuerza. El feminismo naci\u00f3 precisamente para cuestionar normas, para pensar cr\u00edticamente la sociedad, no para sustituir unas normas por otras sin discusi\u00f3n. Habr\u00e1 posiciones distintas, claro, porque el feminismo nunca ha sido un bloque homog\u00e9neo. Pero lo importante es que podamos debatirlas, contrastarlas y pensarlas colectivamente.<\/p>\n<p>El conflicto, si se discute con cabeza, puede ser fecundo. De hecho, muchas de las discusiones que hemos tenido dentro del movimiento feminista han servido para avanzar, para matizar posiciones o para abrir nuevas preguntas. El problema aparece cuando el desacuerdo se convierte en un intento de imponer silencio o de deslegitimar a quien piensa distinto. Eso es lo que empobrece el debate.<\/p>\n<p>Un movimiento pol\u00edtico vivo necesita discusi\u00f3n, necesita pensamiento cr\u00edtico. Si dejamos de pensar y de debatir, y lo sustituimos todo por posiciones morales cerradas, lo que hacemos es debilitar nuestra capacidad de entender la realidad y de transformarla.<\/p>\n<ul>\n<li><b>\u00bfEst\u00e1 el debate feminista atrapado entre el alarmismo pol\u00edtico y la simplificaci\u00f3n medi\u00e1tica?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Me inquieta mucho la simplificaci\u00f3n. Que se hable como si hubiera un \u00fanico feminismo leg\u00edtimo, el que aparece en los medios de comunicaci\u00f3n, y todo lo dem\u00e1s quedara autom\u00e1ticamente fuera o resultara sospechoso. El feminismo siempre ha sido un movimiento plural, lleno de debates y de posiciones diferentes, y esa diversidad ha sido precisamente una de sus riquezas y parte de su fuerza. Reducirlo todo a una \u00fanica voz empobrece el debate y hace invisibles otras experiencias y reflexiones que tambi\u00e9n forman parte del movimiento.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me preocupa esa mezcla de alarmismo y fatalismo que se repite constantemente: \u201cviene la derecha\u201d, \u201cvamos a perderlo todo\u201d, \u201cla juventud es cada vez m\u00e1s machista\u201d\u2026 Ese batiburrillo acaba creando la sensaci\u00f3n de que estamos en una especie de retroceso generalizado. Y la realidad nunca es tan simple. Es verdad que las conquistas pueden retroceder, eso lo hemos sabido siempre, porque dependen de correlaciones de fuerzas pol\u00edticas, de qui\u00e9n gobierna y de c\u00f3mo se organizan las resistencias. Pero convertir el an\u00e1lisis en una narrativa de cat\u00e1strofe permanente tampoco ayuda a entender lo que est\u00e1 pasando. Decir que \u201ctodo va peor\u201d muchas veces es una forma de no mirar los matices, las contradicciones y tambi\u00e9n de no ver los avances y las nuevas formas de resistencias que hoy se dan entre la gente joven.<\/p>\n<ul>\n<li><b>En los \u00faltimos a\u00f1os el debate sobre las identidades ha adquirido un peso muy importante dentro del feminismo. Para algunas personas ha supuesto un avance en t\u00e9rminos de reconocimiento y visibilidad, mientras que otras advierten del riesgo de que el debate pol\u00edtico se reduzca \u00fanicamente a ese marco. \u00bfC\u00f3mo ves t\u00fa esta cuesti\u00f3n?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Nombrarse, reconocerse y encontrar palabras para experiencias que durante mucho tiempo estuvieron ocultas ha sido, sin duda, un avance importante. Para muchas personas ha significado poder entender su propia vida y encontrar comunidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando las identidades se convierten en el \u00fanico eje del debate pol\u00edtico existe el riesgo de empobrecer la discusi\u00f3n. El feminismo naci\u00f3 como un movimiento para analizar y transformar las relaciones de poder que atraviesan la sociedad, y ese an\u00e1lisis requiere reflexi\u00f3n colectiva, debate y capacidad cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Las identidades pueden ser un punto de partida para organizarse o para reconocerse mutuamente, pero no deber\u00edan sustituir al pensamiento pol\u00edtico ni al an\u00e1lisis de las estructuras sociales. Cuando el debate se reduce \u00fanicamente a identidades enfrentadas, se corre el riesgo de perder de vista las preguntas m\u00e1s amplias sobre c\u00f3mo transformar la sociedad y mejorar las condiciones de vida de las personas.<\/p>\n<p>Mantener abiertos los espacios de discusi\u00f3n, escuchar posiciones distintas y pensar colectivamente sigue siendo una de las tareas m\u00e1s importantes para un feminismo que quiera seguir siendo transformador.<\/p>\n<p>La rabia puede ser un motor, pero para construir algo duradero tambi\u00e9n hace falta pensar y debatir.<\/p>\n<ul>\n<li><b>Eres una de las fundadoras del espacio<\/b><i><b> \u201cAlianzas Rebeldes\u201d, <\/b><\/i><b>.\u00bfQu\u00e9 necesidad viene a cubrir este espacio y hasta qu\u00e9 punto la respuesta que han tenido sus jornadas confirma que exist\u00eda un sector del feminismo ,de distintas generaciones, que estaba buscando lugares donde reconocerse y compartir otras posiciones?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Alianzas Rebeldes es un espacio diverso d\u00f3nde nos reunimos personas de distintas generaciones y trayectorias con una mirada cr\u00edtica y transformadora. Frente a los discursos que dividen, apostamos por tejer redes desde la reflexi\u00f3n y el deseo de una sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica, humana y sostenible, donde los cuidados est\u00e9n en el centro.<\/p>\n<p>Este espacio responde a una necesidad muy clara: hacer visible que existen otras posiciones feministas que, durante bastante tiempo, parec\u00edan no existir en el debate p\u00fablico. Con la fuerza de los medios de comunicaci\u00f3n y de las redes sociales se fue instalando la idea de que hab\u00eda una \u00fanica manera leg\u00edtima de entender el feminismo. Y quienes pens\u00e1bamos de otra forma aparec\u00edamos casi como una rareza, como si fu\u00e9ramos \u201ctres locas\u201d aisladas.<\/p>\n<p>Pero la realidad era otra. Hab\u00eda muchas feministas, de distintas generaciones, hombres, mujeres, no binarios, trans\u2026 , que compart\u00edamos inquietudes parecidas, aunque a menudo no se encontraban espacios donde poder expresarlas sin pagar un coste personal o pol\u00edtico muy alto. En ese sentido fue muy importante el encuentro con gente m\u00e1s joven, personas que nos ve\u00edan como una referencia o como parte de una genealog\u00eda feminista. Ese encuentro entre generaciones nos dio mucho impulso, tanto a ellas como a nosotras, porque permiti\u00f3 construir algo colectivo que visibilizara ideas que ya exist\u00edan, pero que individualmente era muy dif\u00edcil defender.<\/p>\n<p>La respuesta que han tenido las jornadas de <i>Alianzas Rebeldes<\/i> lo confirma claramente. Ha aparecido mucha gente \u2014j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes\u2014 que estaba esperando un espacio as\u00ed, donde poder debatir y compartir posiciones que parec\u00edan haber desaparecido del mapa. Incluso hemos escuchado a personas decir que se hab\u00edan ido alejando del feminismo y que, al encontrarse con este espacio, volv\u00edan a reconocerse en \u00e9l. Eso demuestra que hab\u00eda un hueco real y una necesidad de volver a abrir el debate feminista desde posiciones m\u00e1s plurales.<\/p>\n<ul>\n<li><b>Para terminar, si tuvieras que quedarte con una imagen del feminismo que has vivido, desde los 70 hasta hoy, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda?<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>Me quedar\u00eda con la imagen de mujeres aprendiendo a nombrar: nombrar la desigualdad, nombrar el deseo, nombrar el placer, nombrar la violencia. Nombrar es abrir mundo. Y, a la vez, me quedo con la necesidad de seguir nombrando sin miedo: sin convertir el feminismo en una polic\u00eda del pensamiento, sino en un movimiento capaz de pensar y de cuidarse mientras discute.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Elo Mayo) \u201cLa rabia puede ser un motor, pero para construir algo duradero tambi\u00e9n hace falta pensar y debatir\u201d Activista hist\u00f3rica del feminismo y del movimiento por los derechos de las lesbianas en el Estado espa\u00f1ol, Empar Pineda ha sido una de las voces que m\u00e1s claramente han defendido la visibilidad, la libertad sexual y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":19532,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-19683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista","revista-galde-n52"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19683"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19684,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19683\/revisions\/19684"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19532"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.galde.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}